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Plumas de Fénix » Capítulo 18
Plumas de Fénix (R13)
Por andypotter92
Escrita el Miércoles 20 de Mayo de 2015, 17:28
Actualizada el Domingo 10 de Febrero de 2019, 23:41
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Capítulo 18

Las vacaciones habían terminado, los carruajes esperaban en la estación de Hogsmeade para llevar a los estudiantes de vuelta al colegio. Algunos otros llegarían por medio de la red flú,  directo hacía la oficina de sus respectivos jefes de casa, mientras que a otros la opción de  llegar en el autobús noctámbulo no era algo viable. Todavía hacia bastante frío, era lo que quedaba del reciente invierno; algunos estudiantes ansiaban regresar pronto al colegio con tal de ver a sus amigos, entre ellos Andy, Mena y Gustav que cada uno tenía tantas cosas que contarse.

Tantas aventuras que habían vívido que no era posible contarse por una carta, al menos cada uno contaba con la experiencia de haber visitado varias escuelas mágicas, aunque la incógnita del para qué estaba todavía sin resolverse. Gustav tenía la ligera sospecha, ya que su abuelo procuraba mantener su curiosidad latente por lo que no mencionaba absolutamente nada.

La pelirroja fue de las primeras en llegar, al entrar en la sala común esperaba encontrarse con Keisi o Alexander pero ninguno de los dos se encontraba ahí. Haber visitado a Vladímir le había encantado, e incluso poder conocer su escuela, pero nada era mejor como el castillo de Hogwarts, y más poder disfrutar del calor que emanaban sus chimeneas; tomó asiento en uno de los sillones y esperó a que cualquiera de sus amigos apareciera.

Comenzaba a entrar en calor cuando la puerta de la Dama Gorda se abrió; Andy traía restos de nieve en su castaña melena, aunque lucía un poco más morena y con algunas pecas en su nariz.

—Por fin llegas Green— la pelirroja no tardó en abrazar a su amiga— ¿Qué tal las vacaciones?

—Bien, considerando que me adentre en una selva. Fantásticas

—¿No querías aventuras?

—Mejor dime, ¿Qué tal Durmstrang?— preguntó con bastante curiosidad

—El director me odia

—¿Por qué lo dices? ¿No Sr supone que irías a visitar a un amigo tuyo?

—Pues sí, pero al director no le agrado que una estudiante de Hogwarts estuviera ahí

—Ya sé, quería ocultar su secreto de la "magia"

Ambas chicas seguían platicando de sus vacaciones, de todo lo que habían visto y lo que les había gustado de sus respectivos viajes.  Hasta la hora de la cena fue cuando se encontraron a Alexander y Keisi, quienes estuvieron todo el día en la cabaña de Hagrid.

Las clases comenzaron al día siguiente, en el desayuno tuvieron la oportunidad de ver a Gustav que en ningún momento paraba de hablar sobre sus vacaciones tan emocionantes.

—Es increíble el nivel de magia, fue genial

—Y a todo esto ¿Por qué tanto secreto en tus cartas?— reprochó Andy, todavía no se olvidaba de la ventana y de lo de Noctowl

—Era más emocionante así, aunque mi abuelo me pidió que no pusiera nada comprometedor en mis cartas

—Es raro que sus abuelos hayan ido a otras escuelas mágicas

—¿Por qué piensas eso?— preguntó Mena algo interesada, ya que viéndolo desde esa perspectiva su abuela había estado muy rara últimamente

—Bueno, fueron a Durmstrang y Beaxbatons— respondió Andy más pensativa— Mi padre también estuvo muy raro en las vacaciones

—A lo mejor era una charla para estrechar lazos de amistad— explicó Gustav igual pensativo y curioso a la vez— Recuerden que estuvieron algo rotos por la guerra

—Quizás, aunque podría ser para otra cosa

—¿Cómo.....?

—¿Una nueva edición del Torneo de los Tres Magos?

—No lo había pensado de esa manera— los tres siguieron comentando esa posibilidad hasta que llegaron al aula de encantamientos.

Con el inicio de nuevo de las clases también dieron inicio los entrenamientos de Quidditch. Cada casa practicaba arduamente, todos tenían las posibilidades de ganar la copa, por supuesto que el favorito en esta temporada eran los tejones, que venían jugando bastante bien y en especial en su último partido le habían ganado a Ravenclaw.

Por esa razón, Gavin pretendía mantener en buena forma a sus jugadores, entrenaban varias veces por semana tratando de perfeccionar algunas jugadas nuevas.

A pesar de aquella confrontación que Gavin tuvo en su momento con Cristián, tenía que admitir que podía serle útil siendo un Wood y conocedor de tantas estrategias.

Cristián estaba más que feliz por el hecho de haber sido uno de los primeros en probar un prototipo de escoba, así sin pensarlo dos veces ayudó a Gavin a perfeccionar las jugadas y así mantener la lucha por el campeonato.

Tanto Andy como Mena acaban muy cansadas por los entrenamientos, sin embargo buscaban una forma de hacer todos sus deberes; la pelirroja tenía que hacer un esfuerzo extra, ya que tenía que alternar sus deberes, el entrenamiento y aquel "secreto" que tenía con su amigo.

El siguiente juego fue Hufflepuff contra Gryffindor, en el lograron ganarle a los tejones por una buena diferencia y todo se lo debían a la gran actuación del buscador, que atrapó la snitch justo a tiempo.

—¡Bien hecho, chicos!— Gavin estaba más que feliz por el resultados.

—Podremos ganar la copa

—Tendremos que esperar al resultado del siguiente partido

—Todo depende de las diferencias de puntos— terminó por explicar Gavin todavía bastante sonriente

****************
Gustav corría por todo el castillo con un baúl miniatura en la mano que había sido encogido mágicamente, bajando muchos escalones hasta toparse con el cuadro de una bella dama, la cual le pidió la contraseña misma que le dió cortésmente y pudo accesar a través de ella.

Estaba muy nervioso ya que estaba a punto de iniciar el partido y no debía llegar tarde, incluso no había tenido la oportunidad de ver a sus compañeros de la sala común, ni siquiera a Andy o Mena en los pasillos.

Corría sin aliento por el pasadizo oscuro hasta que pudo salir de el, mientras se escuchaba todo el bullicio del público en el campo de Quidditch, indicando que el partido ya había dado comienzo.
Ravenclaw contra Slytherin, un partido decisivo ya que la anterior derrota contra Hufflepuff los ponía en un marcador muy complicado ante la copa, por ende, debían dar el todo en éste partido, tal vez por eso la ansiedad que sentía en ese momento. Llegando como bólido entró al estadio pero no fue a las gradas, sino que corría por el acceso a las carpas de los equipos. Entró a la carpa azul y blanco con un dolor de caballo espantoso.

—¡Aquí estoy!, disculpen la tardanza. Aquí están las pelotas de repuesto y los polvos cromáticos que les prometí.

Un par de chicos del equipo de Ravenclaw que eran sustitutos lo voltearon a ver con molestia.

—¡Ya era hora Flitwick! Creímos que no vendrías. Madame Hooch nos riñó y casi no nos deja jugar por olvidar las pelotas de juego, además tendrás que esperar un tiempo fuera para colocar esos polvos que espero no sean ilegales porque no quiero tener un problema más para que nos anulen el partido.

—Disculpen, ayer no pude dormir bien, lo sé, no es excusa pero aquí están y no Jason, no son ilegales, yo mismo investigué que estuvieran dentro de la norma.

Gustav salió de la carpa y se posicionó en las gradas preferenciales del equipo para poder tener la mejor vista del campo y de los jugadores. El partido ya tenía varios minutos de haber iniciado y el marcador iba 40 a 10 a favor de las serpientes.

A lo lejos en las gradas se podía distinguir a los alumnos de Ravenclaw con pancartas luminosas y una bandada creada de aves miniatura de color azul volando sobre ellos en parvada. Gritaban en apoyo a su equipo mientras que por parte de los Slytherin vitoreaban con unas enormes banderas color verde con una serpiente plateada, las demás casas se dividían en apoyo a ambas por igual.

Unos ases de color verde y azul manchaban el cielo volando a gran velocidad y pasándose la quaffle, Terry Jordan por otro lado era el que narraba el partido resonando por todos lados.

—Ravenclaw en posesión de la quaffle, Belby se la pasa al capitán Stretton, que se la pasa a su vez a Davies, una excelente coordinación por parte de ellos, se acercan a los aros, Davies gira en espiral para esquivar al cazador de Slytherin pasa de nuevo a Belby… ¡Cuidado!... ¡Ah! Esa bludger golpea y tira al jugador de Ravenclaw y Forch de Slytherin recupera la bola, esquiva una poderosa bludger pasa a Grajam sí que es veloz ese chico, dribla al guardián en un elegante movimiento y ¡marca!...un tanto más para Slytherin y ya con 50.

>>Ravenclaw está teniendo problemas serios, tiene una excelente forma de juego pero deben concretar marcando, cosa que Slytherin no les está permitiendo y es evidente que esa formación de golpeadores que ha contratado es imparable, no quisiera ser blanco de uno de esos dos.<<

El público vitoreaba a Slytherin, mientras que los Ravenclaw en las gradas abucheaban los comentarios de Terry Jordan. El capitán de las águilas pidió tiempo fuera y bajaron al terreno con aire desanimado.

—Te dije que me pasaras la quaffle

—¡Cállate Stretton!, Belby estaba desmarcado y además vamos fatal, ¿qué más da?, es un hecho, esta copa de Quidditch no es para nosotros.

—¡Calma! Tal vez si probamos la nueva forma de batalla y juego que veníamos planeando quizá poda…

—¡Olvídalo Gustav! No hemos perfeccionado eso, además de que ni siquiera hemos podido practicar como se debe, nada asegura que funcione- espetó Stretton.

—Bueno, ¿qué tan mal puede salir de lo que ya está?— opinó Max, un golpeador de Ravenclaw.

—¡Bien dicho!— dijo Gustav y todos voltearon a verlo de reojo.

—¡Ah eres tú! el que llega tarde por quedarse dormido y aparte te crees capitán dando órdenes.

—Disculpen en verdad, pero Max tiene razón, puede ser que mejoren al practicar en ese mismo instante la nueva forma, así se acoplan, además Slytherin ya ha estudiado mucho su forma de juego y parece que leen todos su movimientos antes de ejecutarlos.

—Podría funcionar— pensó el capitán. —¡Esta bien!, ¡probémoslo!, pero no dejen de coordinarse como siempre y a cualquier falla improvisen, no dejemos que Slytherin nos termine humillando.

—¡Esa es la actitud!— dijo Gustav mientras colocaba el polvo cromático a las ramas de todas las escobas.

Madame Hooch pitó y las escobas se elevaron de nuevo y el partido continuaba. Ravenclaw empezó a moverse con un estilo fuera de lo común y Terry Jordan lo notaba haciendo comentarios de asombro.

—¡Wow! Ravenclaw se mueve raramente, pero muy efectivo, parece como si hubieran adaptado movimientos de deportes muggles que la verdad no tengo ni la más remota idea de cómo se llamen pero ocasionan que Slytherin se confunda y pierda concentración.
Stretton pasaba a sus compañeros y estos rápidamente le devolvían la pelota, así varias veces y los jugadores de Slytherin casi chocaban entre sí en varias ocasiones, tanto así era su confusión que un golpeador le llegó a dar a su propio compañero.

—Stretton pasa a Belby con un pase elevado, Belby golpea la quaffle hacia al cielo con un boleo y Davies remata con un fuerte remate de la escoba y ¡Marca!— y así Ravenclaw pudo anotar otros tres tantos aunque Slytherin ya tenía anotados otros tres más a su marcador.

Iban 80 a 50 cuando Davies tratando de entrar a la línea de gol fue interceptado o más bien tlaqueado por el golpeador de Slytherin ocasionando que cayera de sus escoba, por suerte uno de sus compañeros cazadores pudo ir en su ayuda y sujetarlo antes de que cayera por completo pero eso ocasionó que Slytherin pudiera marcar otro tanto más sin ninguna dificultad.

Ante la forma como se desenvolvía el partido Ravenclaw pudo marcar un tanto más con demasiado trabajo, por parte de Slytherin parecían más interesados en derribar a los jugadores que en marcar ya que no tenían posesión del juego, el golpeador Carcus de las serpientes lanzó una bludger en una zona prohibida y por un pelo le daba a la profesora Hooch, ella chillaba molesta marcando un penalti a favor de Ravenclaw.

—Penalti a favor de las águilas, parece que esa falta, jugada de Carcus le ha salido perjudicial a su equipo, Belby toma la quaffle se prepara para lanzar y ¡marca otro gol!

El marcado iba 90 a 70 a favor de Slytherin y los azules en posesión aún, todo fluía bien cuando de repente en un acto de desesperación Montague, el otro golpeador de Slytherin lanzó una bludger deliberada al golpeador de Ravenclaw golpeándolo en la cabeza y haciéndolo caer de la escoba, en esta ocasión no hubo quien lo auxiliara y cayó estrepitosamente al campo, tendido Madame Hooch pitó para dar tiempo muerto y pudieran revisar su estado.

En las gradas unas chicas de Ravenclaw que Gustav a lo lejos pudo identificar como Megara Korint y Aida Betzeinger gritaban unas palabrotas que se pueden resumir a maldiciones para el golpeador mientras hacían señas obscenas al acusado, por otro lado Ryden Bognadov, hizo que las aves se lanzaran al ataque a Montague picoteándolo ferozmente.

El profesor Flitwick los regañó a todos y más a Ryden que se notaba aún más molesto porque al parecer le habían restado puntos por tal acción.

Después de revisar al chico y resolver que aún no podía continuar se decidió por seguir el partido mientras se recuperaba y pudiera entrar al juego de nuevo. Sin el golpeador Slytherin tenía todo a su favor y marcaron sin tanto esfuerzo cinco tantos más y a su paso continuaron golpeando a sus contrincantes ya que un solo golpeador de Ravenclaw no podía proteger a todos a la vez. Slytherin pidió tiempo fuera ya que el partido tenía bastante tiempo ya sin finalizar y necesitaban descansar un poco.

—¿Cómo sigues Ferbuson?

—¡Fatal!, todo me da vueltas pero creo que puedo seguir, aunque no estoy del todo seguro.

—¡Eso jamás!, no te expondré a otro golpe de ese bruto, terminarás hecho papilla en un dos por tres— exclamó el capitán.

—¡Claro! Y después ¿quién nos pasará todas las tareas?— mencionó Max burlonamente.

—Sugiero que Chambers atrape ya la snitch y terminar con esto de una buena vez— objetó Belby.

—¿Crees que no lo hubiera hecho ya? Pedazo de torpe. Esos golpeadores y su buscador se enfrascan en tirarme de la escoba, me han hecho perder tres veces la snitch— se defendió el buscador.

—¡Demonios! Así perderemos por 1000 al paso que vamos— se quejó Max.

—Si gustan puedo ayudarles— propuso Gustav. —No vuelo mal, además tengo una buena puntería por los....—carraspeo un poco— Quiero decir que tengo excelente puntería aunque no tanta fuerza pero las bludger harán lo suyo, además si también hacemos la última formación que les sugerí hace semanas y que ideé, que por cierto me dijeron que estaba demente, pudiéramos darle oportunidad a Chambers de hacer una distracción y que atrape la snitch. Max y yo trataremos de hacer lo nuestro con los golpeadores de Slytherin, nos la deben.

Stretton pensó un momento al escuchar la propuesta de Gus

—Aunque dijimos eso al principio Flitwick, déjame decirte que hemos ensayado tu loco movimiento cómo último recurso y le hemos llamado "aletazo de águila"

—Pues hagámoslo, entonces

—Espero funcione, sino yo mismo te degollaré.

Las escobas subieron de nuevo en alto y Terry daba las noticias del nuevo sustituto de las águilas.

—Parece que Ravenclaw sustituyó a Ferbuson por Flitwick, esperemos que sepa lo que hace aunque si maneja la escoba cómo lo hace con los libros o ataca cómo arremete con los exámenes cabe decir que Slytherin está perdido.

El partido estaba a favor de las serpientes y no podían alargarlo más ya que estaban agotados, era todo o nada, dependían de la señal de Chambers al vislumbrar la snitch que esperaban fuera en poco tiempo. Slytherin trataba de marcar mientras Terry Jordan seguía su narración.

—Slytherin en posesión de la pelota, sale como bólido en vertical, ¡Ouch! Patea la escoba de Belby, esquiva a Stretton por poco, va a tirar pero ¡No!, una bludger lanzada por Max le da de lleno a la escoba de Fillip y éste suelta la quaffle. Davies recupera la pelota y pasa a sus compañeros una y otra vez, tratan de marcar pero el guardián la atrapa.

>>Forch en posesión, Carcus y Montague tratan de derribar a los jugadores lanzan ambas bludgers pero no dan en el blanco, Forch pasa a Grajam que la pasa a Fillip, lanza y el guardián ataja, Ravenclaw en posesión.<<

>>Carcus lanza una bludger, misma que es repelida por Max pero lanzada en dirección a Gustav, éste arremete golpeándola de regreso y ¡Ah! Le da a Carcus en la espalda, casi se cae de la escoba. Carcus queda rojo de ira por tal humillación de parte de los golpeadores de Ravenclaw.<<

Las nuevas reformas al quidditch hacían a éste más agresivo y varias de las faltas por contacto o agresión dejaron de serlo según para mayor dinamismo y atracción visual además de que evitaban que los partidos se alargaran por tiempos muertos. Para Slytherin esto era dar rienda suelta para demostrar todo su repertorio de mañas posibles.

Ravenclaw trataba de anotar un tanto más pero los golpeadores impedían el paso con los asedios de sus bludger, en ese mismo momento se escuchó el grito de Chambers.

—¡Ya! ¡Ahora!— era la señal esperada y voló en dirección a la diminuta bola dorada, el otro jugador  de Slytherin también se lanzó como cohete hacia la snitch y la lucha de buscadores daba comienzo.

Gustav le hizo señas a Max y ambos volaron en dirección a Carcus y Montague cruzándose entre ellos para distraerlos y posteriormente se unieron al vuelo detrás de los cazadores de su equipo.

Los cinco jugadores comenzaron un ascenso en espiral uno detrás de otro, les escobas empezaron a despedir un humo color azul eléctrico, efecto del polvo cromático, volando en giros subieron lo más alto posible haciendo que los jugadores de Slytherin perdieran visibilidad gracias a los intensos rayos del sol.

Los chicos de Ravenclaw se pusieron en formación en "V" con Stretton en el centro y en posesión de la quaffle, bajaron en picada y en dirección de los cazadores de Slytherin simulando a un águila atacando a su presa.

Llegando a su objetivo gritaron todos y Belby y Davies que estaban en los costados soltaron un fuerte puñetazo a Forch y una potente patada a Grajam, lo que ocasionó que perdieran el equilibrio de sus escobas.

Stretton dirigiéndose a Fillip con los golpeadores a los costados como defensa, saltó encima de él dejándolo atrás sin nada por hacer y cayendo encima de su escoba montándola de nuevo; Carcus y Montague iban directo a derribarlo con los bates pero no contaron con que Gustav y Max les lanzaran ambas bludger, Carcus pudo esquivar el golpe arremetiendo con la bludger y alejándola hacia un lado pero Montague no fue tan veloz y la bludger le dio zendo golpe directo a la cara, lo que hizo que soltara su escoba y cayendo de espaldas chocando su cabeza con Carcus. El golpe sonó seco y ambos descendieron al suelo cayendo inertes, Belby y Davies se unieron a Stretton y burlando al guardián pudieron anotar uno, dos y terminando con un espectacular remate de escobazo un tercer tanto más en el mismo instante.

La otra bludger desviada por Carcus sin querer por poco le da al buscador de Slytherin haciendo que éste perdiera terreno en la carrera por la snitch, Chambers tenía el campo libre y bajó en picada al piso siguiendo la veloz snitch, se lanzó de la escoba y arremetió aferrándose a la pelota dorada y cayendo al piso del campo, alzó la mano y Madame Hooch dio un pitido final indicando que el partido había terminado.

El capitán de Slytherin gritaba a Madame Hooch el resultado y alegaba que tal movimiento no debía contar, además de los golpes recibidos por el mismo.

—Ya conoces las reglas Hammer, todo fue dentro de la regla así que deja de lloriquear y vaya a los vestidores, esta victoria es limpiamente de Ravenclaw.

Hammer se marchó rojo de la ira y gritando palabrotas tales que ocasionaron restarle puntos a Slytherin.

Un vitoreo estridente se escuchaba en todo el estadio, ese tipo de exhibiciones no se habían dado en Hogwarts, el movimiento dejó en silencio y estupefacto al publicó pero ahora parecía todo lo contrario, parecían ovacionar ese tipo de shows.

El partido había terminado en un sorpresivo marcador de 250 a 140 en favor de Ravenclaw. Stretton gritaba de alegría y abrazaba a Gustav estrujándolo.

—Eres odiosamente un genio loco… ¡Estás contratado!— dijo Stretton.

—¿Qué? No, yo no…

—¡Ya dije! Y no aceptaré una negativa por respuesta, sino persuadiré a tu abuelo y dudo te niegues a su petición.

—¡Demonios Jeremy! No me dejas opción… ¡Está bien!
Aunque dudo que a Ferbuson le haga gracia la noticia— rió en tono bajo.

Caminó en dirección a los vestidores detrás de todos sus compañeros, ya no sabía si sentirse contento o preocupado, entre las tareas, prácticas, entrenamientos de quidditch y su secreto era evidente que el chico no dormiría del todo tranquilo a partir de ahora, bueno al final de todo era un Ravenclaw y eso lo hacía capaz casi de hasta arrancarse la nariz de ser necesario.

La mayoría del público estaba todavía impresionado por semejante espectáculo, había sido un gran partido. Tanto Mena como Andy estuvieron siempre en todo momento apoyando a las águilas y en especial les alegraba que les dieran una lección de cómo se juega el Quidditch con ingenio sin tener que recurrir a sus jugadas sucias. Sin embargo jamás y en ningun momento se hubieran imaginado que el chico fuera parte del equipo.

Las chicas quedaron sorprendidos por haber visto a su amigo jugar pero la más sorprendida era Mena. En ningún momento su mejor amigo le había dicho o mostrado algún interés por el deporte mágico.  Se dirigieron rumbo a los vestidores de las águilas, Gustav estaba terminando de quitarse la capa cuando ellas entraron

—Excelente juego, felicidades— exclamó Andy emocionada

—Gracias

—No sabía que jugabas

— Pues si juego, pero no estaba en mis planes entrar al equipo todavía

—Y tú ¿No dirás nada?— preguntó Andy a la pelirroja, quién estaba en silencio desde que entraron a los vestidores

—¿Eh?

—Si, con la novedad de que Gus entró al equipo

—Ah si, felicidades
—Gracias

Los tres regresaron hacía el castillo, por un momento la castaña se adelantó un poco dejando atrás a sus amigos, todavía emocionada por el juego. 
Mena aprovechó el momento para charlar con su amigo, lo tomó del brazo obligándolo a detenerse.

—¿Qué pasa?

—¿Qué pasará con.....nuestro proyecto?

—Seguirá cómo siempre

—Estando los dos en el equipo estaremos hasta el tope con los deberes y entrenamientos

—Si podremos— Gustav estaba más confiado en eso

—Será imposible mantener esto, seguir ocultandonos.

—Lo hemos hecho por un cierto tiempo

—¿De qué hablan?— interrumpió Andy al percatarse de que no iban a su lado

—De nada— respondieron los dos al mismo tiempo 

—¿Otra vez su secreto?— preguntó pero ninguno de los respondió— Algo me dice que si se trata de eso

—No Andy, estábamos haciendo conjeturas sobre ese posible "Torneo de los tres magos"

—Si, de eso. Digo yo fui con mi abuela a Durmstrang

—Que por cierto, no me has dicho a quien visitaste

—A un amigo— respondió Mena, de cierta manera le agradaba que dejaran de hablar sobre lo que hacía con Gus, pero ya no le gustaba que empezará a meterse en su vida personal

—¿Qué amigo?— insistió la castaña

—Green, deja meter tus narices en mis asuntos— dicho esto siguió su camino sola hacía el castillo

—No sé, pero eso me da a entender que quiere que averigüe quien es ese amigo

—Algún día la harás enfurecer— dijo Gustav con una sonrisa

—Siempre se enoja, ¿que más da un poquito más?— ambos cada uno con miles de pensamientos en su mente, siguieron su camino hacía el castillo.

Cómo habían previsto Mena y Gustav, la carga de trabajo había sido demasiado grande. Ambos se tenían que alternar con loa deberes extras que les mandaban los profesores, ya que los exámenes finales  estaban por comenzar, todavía faltaba un encuentro para definir la final, por lo tanto, sus respectivos capitanes los hacían entrenar, cabía la posibilidad de que los leones y las águilas se enfrentaran por la copa, era por eso que entrenaban arduamente. 
Cada vez que podían, y en escasos tiempos libres se escapaban para seguir con su "secreto".

Apenas dormían y por ende sus amigos notaron su cansancio; al menos para Andy ella sabía que necesitaría mucha suerte para saber que era lo que tramaban pero seguía interesandole el asunto de "la amistad de Durmstrang" y estaba empeñada a averiguarlo.

El día estaba totalmente nublado y aburrido, que quizás en esos momentos Andy debería estar terminando sus deberes pero prefería hacerlos más tarde. Tenía la idea de poder escabullirse a las cocinas y conseguir algunos pastelillos o buscar a sus amigos, ya que tenía rato que no los veía. O se le ocurría también ir a fastidiar a Santino, que ya tenía tiempo que no lo hacía.

Todavía no se decidía que hacer en ese momento de relajación que tenía cuando Mena entró en la sala común con cierta cara de fastidio y enojo.

—Que cara traes

—Ahora no Green, no tengo humor

—¿Y se puede saber por qué no?

—Porque estaba en la biblioteca terminando mi redacción para el profesor Flitwick, cuando unos niños "sin querer" rompieron mi tintero. Toda mi redacción se mancho de tinta

—¿Y por qué no lo arreglaste con magia?— preguntó con tono de obviedad que claramente no le gustó para nada

—Eso iba a hacer pero Madame Pince la tomó junto con todo lo que estaba en la mesa y lo desvaneció. Ni siquiera me dejó explicarle, y para colmo me corrió de la biblioteca

—En verdad que no ha sido para nada un buen mes para ti. El accidente en la práctica de Quidditch, el castigo, lo que sucedió en pociones y ahora esto— enumeró con los dedos tranquilamente— ¡Vaya! Si que tienes muy mala suerte

—¡Ay callate, Green!— espetó más enojada y se ponía cada vez más roja el ver los intentos fallidos para no reírse— Más te vale que dejes de reírte si no te hechizaré y me desquitare contigo

—Esta bien— alzó las manos en señal de paz pero con una sonrisa todavía

—Iré con Gus, para que me ayude en mi redacción. Nos vemos después

—Nos vemos

Apenas salió de la sala común no pudo evitar carcajearse por tantas fatalidades juntas que le habían pasado, los recuerdos acudieron a su mente tan claros cómo si hubieran pasado ayer.

"Empezando el mes, Gavin había perfeccionado sus jugadas, haciendo que sus jugadores entrenaran lo doble de lo normal.

Un día que llevaban un rato practicando un nuevo movimiento, Gavin lanzó un la quaffle para realizar una triangulación entre Brooks, McGonagall y él.  Por alguna razón el pase mandado por el chico dejó caer la pelota, en su afán de querer recuperarla no divisó bien y chocó contra Sasha, uno de los golpeadores, por la fuerza y velocidad término estrellándose contra uno de los postes de gol. Por fortuna Andy logró reaccionar a tiempo para que evitará que se cayera de la escoba. 

Mena se había llevado un buen golpe, Gavin bastante preocupado la llevó a la enfermería. Madame Pomfrey ordenó que se quedara al menos una noche o al menos hasta qie dejara de ver estrellas. 

Cuando logró  recuperarse,  apenas unos días después iba de regreso a la torre de Gryffindor después de haber estado en la biblioteca cuando ambos golpeadores de Slytherin la interceptaron en su camino.

Ellos sabían que tan unida era a Gustav, y sabían que él había sido el que inventó aquella jugada con la que Ravenclaw logró ganarles el partido. Seguían bastantes enfurecidos por eso, así que querían fastidiar un rato.

—Mira Garcus, a quien tenemos aquí

—La consentida de  Minnie

—¡Vaya! No pensé que conocieran a mi abuela— respondió  con sarcasmo

—¿Qué te parece si prácticamos contigo antes de ir por tu amiguito el sabelotodo?

—¿Qué les parece si mejor se largan y me dejan en paz, par de trolles?

—Yo creo que no

Ambos chicos pensaron que molestar a la pelirroja era buena idea, Mena trató de controlarse pero su paciencia no era tanta por lo que sacó su varita a Garcus y Montague los petrifico, desafortunadamente el profesor Higgs la vio, y aparte de restarle puntos a Gryffindor quedó castigada ayudándole a limpiar los calderos y las mazmorras.

Mena cumplió con su castigo sin rechistar, o al menos no mucho, se quedó con la enorme satisfacción de haberles dado su lección a esos tipos.

Andy estaba encantada que de vez en cuando su amiga rompiera las reglas, y Gustav opinó que no les diera importancia
. 
Parecía que Higgs era casi igual cómo el profesor Snape, con cierta preferencia por su casa. Las bromas con Weasley y Rookwood habían parado un poco pero ellas tampoco habían olvidado la broma peluda, por lo que aplicaron la misma que le hicieron a la castaña. Hacer estallar el caldero, sólo que en esta ocasión quisieron vengarse primero de la pelirroja.

—¿Acaso no sabe leer, McGonagall?

—Si sé leer, profesor

—Parece que no. Acaba de fundir el caldero de su compañero.  15 puntos menos para Gryffindor y está  castigada.... de nuevo

Pensaba replicar pero Andy la detuvo

—Déjalo así— susurró mientras observaba a Weasley reirse— No le des más motivos para castigarte

—Mi poción iba perfectamente

—Adivina quién fue

—Esas malditas serpientes.....

—Calma ya, esto no se quedará así "

Era más que obvio que Mena McGonagall estaba más salada que el calamar gigante. Y eso provocaba que la castaña estuviera riendo.

—¿Por qué tan sonriente Andy?— era Alex quién acababa de entrar a la sala

—Me rio de la mala suerte de Mena

—¿Ahora que le pasó?

—Su redacción de Encantamientos la tendrá que volver a hacer— volvió  a reír con ganas

—¿Por?

—Se manchó de tinta y Madame Pince la hizo desaparecer

—Que mal

—Esto me da una idea— dijo de pronto la castaña

—¿Una travesura?— preguntó el chico con una sonrisa cómplice

—Si, una travesura.

—¿Qué harás?

—Subirle el ánimo— respondió con simpleza mientras subía al dormitorio de chicas

Tardó unos minutos en bajar con lo que parecía un par de ranas de chocolate junto con un frasquito de poción.

—Me perdí. ¿Qué planeas? — preguntó Alexander algo confundido

—¿Ves esto?— le mostró el frasquito— es agua simple pero le hare creer que es veritaserum

—¿Y cómo lograras eso?

—Con esto— respondió ahora mostrándole una rana de chocolate

—¡Genial!

—No se negará a recibirme una rana de chocolate

—No me quiero perder esto

Decidieron ir hacía la torre de Ravenclaw, aunque en el camino se encontraron a unos cuas nos chicos águilas, que mencionaron que Gus estaba en la aula de encantamientos. Les dieron las gracias mientras se diriegieron ahí. Gustav estaba practicando algunos hechizos mientras que amena estaba revisando algunos libros para su redacción.

—Hola

—Hola Andy, ¿también tú perdiste tu redacción? Hola Alex

—No, ni siquiera la he empezado. Ya la haré más tarde

—A veces me sorprende como es que logras entregar tus deberes a tiempo y sacar buenas notas cuando lo dejas de último— expresó pensativo

—Eficiencia, Gus, eficiencia— Andy sacó una rana de chocolate, y se la metio a la boca—¿Quieren una?— Gustav la aceptó al igual que Alexander mientras que Mena la observó atententamente. Era la primera vez que levantaba su vista de su redacción —¿Qué?

—¿Le pusiste algo?

—Nada, ¿Por que piensas eso?— dijo inocentemente

—Porque te conozco Green.

—Ya, McGonagall deja de ser tan paranoica. Sólo es chocolate, según recuerdo alguna vez me dijiste que no rechazarías nada que tuviera chocolate. Además te subirá el ánimo por lo de tu redacción

—Más te vale que no tenga nada

—No, te lo juro

Algo desconfiada observó la rana de chocolate, trató de quitar su sonrisa y poner una cara de inocencia indiferente, sino se daría cuenta.

Realmente estaba abusando de su  buena suerte. Sin más le dió un mordisco mientras regresaba a su redacción.

—Terminé. Pensé que tardaría más tiempo pero no, por fin entendí a la perfección el tema

—Y.....¿Cómo te sientes?— preguntó casualmente Andy

—¿Por qué lo preguntas?

—Nada más— dijo mientras sacaba la botellita que ya se encontraba a la mitad

—¿Qué hiciste?

—Le puse veritaserum a tu rana— fue bastante divertido ver su semblante de preocupación al igual que Gus. Por fin revelarían su secreto o eso creían— ¿Qué hacen cuando se desaparecen?— Gustav la observó atentamente y horrorizado mientras que Alexander trataba de contener la risa.

—A ti que te importa— le respondió y sin más se solté a reír por la cara de alivio que traía su amigo mientras que Mena le lanzaba un libro, el cual no pudo esquivarlo. Ese día tenía suerte porque siempre, por las habilidades en el Quidditch, Andy esquivaba todo

—¡auch!— se quejó cuando el libro le dió en la naríz

—Andy.....¿Sin lograr esquivar algo? — estaban sorprendidos

—Gracias por preocuparse por mí

—¿Qué tenía la rana de chocolate? Y dime la verdad, si no te hechizaré y hablo enserio— la amenazó

—Nada, sólo es agua— dijo con voz amortiguada ya que el golpe con el libro había logrado sacarle algo de sangre, y trataba de detener la hemorragia— Pueden corroborarlo— mostrándoles el frasquito

—¿Enserio?

—Si, yo soy testigo

— ¿Podrían ayudarme con mi nariz? No quiero ir con Madame Pomfrey

—No te muevas

Gustav se acercó a la castaña, la apuntó con la varita y susurró "Episkey" De inmediato comenzó a sentir una especie de calor en su nariz, la hemorragia comenzó a ceder hasta que paró por completo.

—¿Lo ves? Nada malo paso

—De acuerdo, porque no sabrás nada de nada

—Algún día soltaras  la sopa, McGonagall

—No, Green. Son cosas personales— y sin más salió dejándolos con la curiosidad.

—Eso me sonó a reto— expresó Andy pensativa

—Sabes que nunca te diremos nada

—Me queda claro que para su "secreto" no soy digna pero quiero saber a quién visitó en las navidades

—No es que no te tengamos confianza es sólo que todavía no es tiempo......

—No me importa Gustav, ustedes sabrán— respondió la chica algo fría— Bueno creo que mejor iré a hacer mis deberes y tratar de sonsacarle la información— dijo con un gesto travieso

—Esto algún se descontrolara— suspiró Gustav

—Ambas son leonas, así son

—Lo sé. Bueno yo igual me retiro. Tengo deberes

Era posible que las pequeñas bromas por querer conocer la verdad estaban por iniciar. 

 



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