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Plumas de Fénix » Capítulo 16
Plumas de Fénix (R13)
Por andypotter92
Escrita el Miércoles 20 de Mayo de 2015, 17:28
Actualizada el Domingo 10 de Febrero de 2019, 23:41
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Capítulo 16

Ese viernes pintaba como los demás del año, al menos así era para Gerard Eagle. Esa mañana se calzó sus zapatos deportivos amarillos, como de costumbre. Amaba los colores de su casa, si había alguien orgulloso de ser un tejón en todo Hogwarts, ese era él. De padres magos, creció sabiendo todo del mundo mágico y al mismo tiempo, con un pie en el mundo muggle. Acomodó su cabello castaño en un look despeinado y colocó sus eternas gafas en su lugar, cubriendo sus ojos de un suave color chocolate. Estaba solo en la habitación, la cual compartía con cuatro chicos más, que ya habían salido hacia la tejonera.

Los miembros de la casa de Hufflepuff llamaban cariñosamente "La Tejonera" a su Sala Común y era realmente, a su parecer, el mejor lugar del mundo, no sólo servía para estudiar, sino para realmente hacer amistades sin importar grado, raza o lo que otros denominaban pureza de sangre. Gerard subió los escalones hacia la sala común, que estaba más ruidosa de lo habitual, casi choca con Dii Embers, una niña con una larga melena negra que iba en su curso, la cual le sonrió.

-Que la Fuerza te acompañe, Gerard

-Que la fuerza te acompañe, Dii

Los niños sonrieron y caminaron juntos el poco trecho que quedaba. Ella era hija de muggles, al igual que muchos de su casa y eso le encantaba, porque podía hablar de cosas que le fascinaban como el cine, Dii y él compartían una fascinación por la saga "Star Wars" que los hacía enfrascarse en pláticas interminables al respecto.

-¿Por qué hay tanto alboroto?- la voz ronca de Dii sonaba curiosa-. No es que seamos unas tumbas, pero ahora es más de lo normal.

El niño se encogió de hombros y le abrió la puerta, justo para ver un estallido negro y amarillo frente a sus ojos.

-¡Gerard! ¡Dii!- Una niña con coletas rubias se acercó a ellos con una sonrisa de lado a lado y las mejillas arreboladas- Despertamos y había esto

Los llevó al tablón de anuncios, ambos niños sonreían sin saber por qué, pero se respiraba un ambiente de felicidad en la tejonera que era imposible no contagiarse, Beth les mostró el anuncio de la Profesora Sprout felicitándolos por el excelente desempeño de todos y eso los había puesto en primer lugar en la Copa de las Casas, por arriba de Ravenclaw, que era el que los seguía, Slytherin y Gryffindor. Beth estaba feliz, al igual que todos los tejones, detrás de ellos apareció Sam Daniels, un chico de cabellos parados y piel trigueña que estaba en segundo al igual que ellos.

-¿Pueden creerlo?- Sam arrastraba su mochila- Nuestro trabajo ha rendido frutos ¡Hufflepuff, la casa de los trabajadores, por fin se pone a tono con los valores de su casa!

-Eres un bocazas, Sam- Beth lo riñó divertida- Deberías ponerte a ganar puntos, no a estar de aguafiestas- la niña fue por su mochila y los cuatro se dirigieron a la salida, para ir al Gran Comedor. Si bien Hufflepuff era la Casa ligada al trabajo y la constancia, era bien sabido que en Hogwarts todos los consideraban unos inútiles buenos para nada, pero sólo era porque ellos no se tomaban a pecho la rivalidad ni los constantes pleitos entre las demás casas.

Entraron al Gran Comedor y se dirigieron a su mesa, que estaba repleta de panecillos dulces, avena, leche, chocolate, pan cakes y todas las jaleas y mermeladas de los sabores más deliciosos que existían. Gerard miró a su alrededor antes de servirse un enorme vaso de leche, sus ojos se posaron un segundo de más en la mesa de Slytherin y sonrió al recordar el escándalo del día anterior, clavó su mirada en la chica pelirroja, que ya lucía su aspecto normal y platicaba tranquilamente con la niña Rookwood que ahora portaba el cabello color rojo tomate, volvió la atención a sus amigos, que discutían en voz baja.

-Planeaba ganar puntos en el Quidditch, pero con lo que pasó ayer, no sé si volvamos a jugar.

-¿La broma a las serpientes?- Gerard volvió a reír mientras se servía mermelada de durazno en sus pan cakes- me hubiera gustado verla, sólo llegué cuando estaban ya pintadas y brillantes.

Dii escupió el jugo de calabaza en un ataque de risa y no pudo evitar mirar hacia la mesa de Slytherin, Beth le dio palmadas en la espalda y le pasó una servilleta.

-Límpiate, sucia. Si, estuvo muy divertida y todo, pero no entiendo por qué castigar a todos si es obvio quien es la culpable.

-¿Y quién es la culpable según tú, Beth?- Sam clavó su mirada cafes en los ojos verdes de la rubia y dio un mordisco a un panecillo.

-Andy Green ¿Quién más? Desde el año pasado traen pleito, las hemos visto ir y venir en bromas tontas desde primero. En lo personal, Weasley no me cae bien, digo, su familia ha estado en Gryffindor por siglos y ella va a dar a Slytherin, no es de fiar, además, sus ojos enormes dan miedo- finalizó Beth mirando de reojo la mesa de las Serpientes.

Sam la miró boquiabierto, sacudió la cabeza y se concentró en su plato de avena. Los cuatro tejones siguieron comiendo en silencio hasta que oyeron a las niñas Slytherin cantar un párrafo de una canción muggle adaptándola contra los leones, lo que provocó que una vez mas, Dii escupiera el contenido de su boca sobre su plato, esta vez fue Gerard quien le dio palmadas a su compañera, miró hacia la mesa de ellas, por un breve segundo, sus ojos chocaron con los enormes ojos de la chica Weasley y le pareció ver una leve sonrisa en sus labios antes de que ella desviara la mirada, no le pareció que hubiera nada malo en sus ojos. Dii recuperó el aliento y dijo.

-Esas Serpientes si que saben usar las palabras.

-Pues esperemos que las cosas se aclaren

-Pero ya les dije

-Beth, son suposiciones tuyas. No puedes afirmar que Green fue la culpable

-Yo sigo pensando que fue muy divertido- respondió Gerard con una sonrisa

*** 

-Cabeza de tomate

-No, tú eres cabeza de tomate.

-No, tú tienes cabeza de tomate, la mía es cabeza de zanahoria.

-Cállate Weasley.

-No, cállate tú Rookwood.

-¡Cállense las dos!- exclamó con fastidio Richie Perks, que iba detrás de ellas rumbo al Lago Negro.

-¡Cállate tú, Richie!- exclamaron las dos niñas al unísono y soltaron una carcajada. Kissy  se detuvo de pronto al ver una silueta familiar acercarse a ella.

-¡Cállense, cállense, es Alfred a las doce menos cuarto!

Alfred Weasley se acercó con pasos rápidos hacia el trío de Slytherin que correteaban por la hierba, lucía desgarbado los colores de Ravenclaw, cursaba el quinto grado, era el hermano mayor de Kissy y se sentía con la responsabilidad de cuidar al engendro pecoso.

-Kissy- su voz grave paralizó a la pelirroja.- ven aca, SOLA- recalcó.

La pelirroja miró a sus amigos y les susurró para que la esperaran, caminó renuente hacia su hermano, que la miraba impaciente. Alfred no era pelirrojo, tenía el cabello castaño y ondulado como su  madre, era alto y como buen águila, creía tener la razón absoluta de todo, aún asi, la niña lo adoraba, aunque la mayor parte del tiempo él fuera como una patada en el culo según Lesma.

-Papá esta enterado de lo de ayer en el Gran Comedor- la detuvo con un gesto de la mano al ver que ella empezaría a responder- no me interesan tus excusas, sólo te pido que detengas toda esta monserga de las bromas pesadas, no quiero volver a cubrirte las espaldas con nuestros padres ni quiero que vuelvas a avergonzarme frente al colegio entero

-¡Pero yo no hice nada!- la pelirroja lo miró furiosa, con los ojos anegados en lágrimas porque esta vez si decía la verdad.

Había decidido cortar con todo ese rollo de las bromas porque ya no le parecía divertido y realmente  no tenía nada en contra de Gryffindor, le había molestado la actitud de ese trio, sintiéndose la gran cosa, pavoneándose por todo Hogwarts y mirando a los demás como si no valieran la pena, especialmente a los de su casa, a los que consideraban poco menos que nada. Miró a su hermano desafiante.- Yo no hice nada Alfred y es tu problema si me crees o no. Y tampoco necesito tu ayuda.

Kissy dio  media vuelta, dejando a su hermano plantado. Tragó el nudo en su garganta y corrió hacia Lesma y Richie, que ya estaban bajo el árbol frente al lago, tirados en el pasto, se detuvo a recuperar el aliento.

-Eso fue rápido, Weasley- Lesma se cubrió los ojos y la miró desde su posición en el suelo, cómodamente recostada bajo la sombra del viejo árbol. Al verla a los ojos, supo que no había sido un encuentro agradable. - ¿Qué quería Weasley dos?

-Molestar ¿Qué otra cosa hacen los Weasley en este colegio?- la niña sonrió y se botó al suelo a ver pasar las nubes. Lesma guardó silencio. Ella no tenía hermanos y no sabía cual era el protocolo en caso de peleas fraternales

-Tenemos trabajo Kissy, no te hagas.

-¿De qué?

Ambas miraban las nubes y se perdieron en sus recuerdos

"-¿Te duelen las manos?- Terence Higgs, profesor de pociones y Jefe de Slytherin, había llegado a la Sala Común después del accidente en la clase de herbología.

-Ya no profesor- la niña clavó sus ojos oscuros en los ojos azules de su profesor- Madame Pomfrey me dio una poción para aliviar el dolor y posibles infecciones.

-Si, Si. Estoy enterado de lo que pasó, no creas que no me tomo en serio los problemas de mis alumnos, ahora, no me importa que problema tengan con los leones, no me importa si se odian a muerte, si les mataron familiares, si son hijos de Voldemort y quieren venganza contra todos los Gryffindor, quiero que ese incidente empiece y acabe aquí, no tengo la más mínima gana de empezar absurdos papeleos y sesiones fastidiosas con el Jefe de Gryffindor por causa de ustedes, espero les quede claro.

Higgs salió sin decir más, dejando a la niña un poco confundida. Lesma se acercó a ella y sin decir absolutamente nada más se miraron y murmuraron lo que parecía un plan"

-Lo haremos mañana

-¿Qué planearemos esta vez? Lo de ayer fue ingenioso, si, pero super obvio, o sea, nos pintaron de rojo y dorado.

-La verdad si- Richie no hablaba mucho, era taciturno y moderado, pero inteligente y certero- No fue precisamente una obra de inteligencia y astucia.

-¿Y cuando los leones se caracterizan por ser listos?

Los tres Slytherin estallaron en carcajadas frescas. Era un día perfecto de principios de otoño, el cielo con nubes perezosas y una ligera brisa que movia sus cabellos.

-¿No se aburren de vernos siempre como los malos?- la voz de Kissy salió firme, pero sin mirar a nadie en particular

***

Los tejones seguían felices por los puntos obtenidos durante las clases aunque beneficiaba las bromas constantes entre serpientes y leones, y por ende que les restaban puntos.

Sin embargo ellos también tendrían que lidiar con el castigo impuesto a todos, debían buscar la manera de tener buenos jugadores, ya que la temporada de Quidditch estaba proxima a iniciarse.

Por fortuna y algo de suerte, el castigo impuesto se levantó antes de que hicieran sus pruebas, por lo que tuvieron la oportunidad de elegir mejor a sus jugadores .

Aprovecharían el buen momento en que se encontraban, y en especial por el deporte magico siendo y gracias a la sensación del Quidditch y su nuevo capitán, Leo Roth. Un chico alto de ojos azules y cabello negro, prefecto, que los instaba a dar lo mejor de si en todo lo que hacían; Sam burlonamente lo llamaba el Rey Tejón, cosa que a Dii le hacía mucha gracia y a Beth le desagradaba.

-Creo que podremos ganar esta temporda- mencionó Dii después de regresar del campo y ver las pruebas

-Esperemos, hasta donde sé, Gryffindor ya tiene su equipo y se presume que es bueno.

-Ya veremos eso 

-¡¡¡Chicos!!!! - ese era le grito de Beth

-¿Qué pasa, Tonks?

-¿Ya se enteraron?

-¿De qué?- preguntó Sam

-Wealey y Rookwood están en la enfermeria

-¿Por qué? ¿Otra broma de Green?

-No sólo de Green, sino también de sus eternos amigos

-¿Flitwick y McGonagall? no lo creo

-De hecho la broma era para ellos y les salió mal a las serpientes

-¿Qué fue lo que les paso?- preguntó interesado Gerard

-Están llenas de pelo- y sin más los cuatro estallaron en carcajadas divertidos por la situación.

***

Las cosas en Hogwarts estaban en una inusitada calma, después del incidente donde Kissy Weasley y Lesma Rookwood se habían librado de tanto pelo, o más bien, Madame Promfrey encontró una solución a ese problema, las bromas pesadas dejaron de ser lo de diario; aunque Andy y Alexander no se sentían del todo tranquilos, ni mucho Mena, aunque esperaba que con lo ocurrido se mantuvieran en paz, sabían que esas chicas pesadas volverían al ataque en cuando la Profesora McGonagall dejara de vigilarlas; Keisi era más optimista y opinaba que eso sólo era el fin de un poco más de un año de pleitos estúpidos entre los leones y las serpientes.

-No es por las casas- Andy miraba a la pelinegra con un gesto indefinido.

Estaban en clase de Transformaciones, que compartían con los Ravenclaw, el reto del día era una pesada redacción sobre efectos transmutadores en objetos vivos

-Es esa cara de papa que me odia por lo de...- Andy evitó deliberadamente decir el por qué, aún le costaba trabajo externar ese hecho en voz alta, recordando que los únicos que sabían a ciencia cierta de todo era Amshel y Gustav- por lo de Ron Weasley, ya sabes, su tonto ego inflado y por se familiar de un héroe de guerra y su prima se halla casado con el elegido, lo que la hace emparentar con otro héroe de guerra, lo que la vuelve absolutamente insufrible.

Keisi Anders torció la boca, pero no dijo nada más, al parecer, sus amigos seguían en esa línea de odio Slytherin-Gryffindor a ella no le parecía en lo más mínimo, no entendía las llamadas "cicatrices de guerra" y los prejuicios, ella incluso encontraba simpática a la pelirroja (agradeció que sus amigos no leyeran la mente y menos Andy) pero a veces la oía en los pasillos con la chica del cabello multicolor haciendo bromas o cantando canciones bobas que más de una vez le habían arrancado una sonrisa y para ser realistas, no se metían con ella ni con los demás leones. Movió la cabeza alejando esos pensamientos y siguió con la lectura.

"Transformar, transmutar un objeto o ser vivo en uno inanimado requiere de practica y el movimiento de varita adecuada, según los estudios de Abherey Cohen-Fo, la anatomía del objeto a transmutar influyen en el resultado del hechizo en cuestión"

-Estuviste a punto de hablar- mencionó Amshel

-Lo sé, me sigue costando todavía no poder hablar de ello- susurró Andy mientras en un extremo de la mesa trabajan sus amigos

-¿Qué tanto susurran?- interrumpió la pelirroja entre cerrando los ojos, todavía no le agradaba del todo el chico Santino

-De nada importante- la castaña fingió leer

-Deberías hablar con ella, te fastidiara hasta que se lo digas

-Deja de leer su mente- regañó

-No lo hago, pero eso intuyo- dejó escapar un suspiro, al final tenía razón. Ya pensaría más adelante si le diría con exactitud a sus amigos acerca de lo ocurrido hace años.

Mientras que eso pasaba en la mente de Andy, por otro lado Mena pensaba en las vacaciones. Todavía no sabía por qué su abuela iría a Durmstrang, sin embargo no se negaría en acompañarls, realmente tenía muchas ganas de ver a Vladimir, aunque también estaba el asunto de Cristián y lo que le había prometido.

El chico Wood, hasta el momento no le había confirmado nada, es más sospechaba que todavía no había mandado una lechuza a sus padres, por lo que apenas lo vio, preguntó.

-Hola Cris

-Hola Mena, ¿Que tal te va?

-Excelente, por cierto debo preguntarte algo.

-¿Qué pasa?

-Sobre mi propuesta...

-Por supuesto que quiero ir- interrumpió emocionado

-Eso no lo dudo, pero necesito saber si tus padres te dieron autorización

-Apenas les voy a enviar una lechuza- respondió con una sonrisa inocente y mostrandole la carta


¡¡¡Papá!!!

¿Adivina qué? Mena McGonagall me invitó a pasar las navidades en su casa, ya sabes que su mamá es diseñadora de escobas y podré ver el nuevo prototipo de la última escoba de carreras en la que esta trabjando ¿Verdad que es genial? Por favor, di que me permiten ir. Sería estupendo ir, después de que no pude entrar al equipo, Harrison se pierde de mi talento, pero quizás sea para el próximo año.

 

Los quiero,

Cris.


La pelirroja no estaba del todo convencida de que con esas palabras lo dejaran ir, pero suponía que siendo amantes del deporte mágico le darían el permiso.

-¿Me podrías avisar cuando recibas la respuesta?

-Claro

-Será mejor que la envíes de inmediato

-Eso haré

****

Una melena castaña llegó a la mesa donde se encontraban las niñas, ambas levantaron la mirada y vieron la cara de Jay Flint, un despistado chico de su curso y era el clásico amigo de todo el mundo, sin complicaciones, él desayunaba, comía o cenaba en cualquier mesa del Gran Comedor y siempre tenía amigos con quien charlar, Andy a lo cual le sonrió flojamente.

-¿Vieron el reloj de las casas esta mañana?- el chico colocó los codos en su mesa y le guiñó un ojo a Keisi, que resopló fastidiada-. Yo lo vi y no lo podía creer, pero si, es verdad

-No ¿Qué sucede?- Una voz interesada detrás de ellas las sobresaltó, Andy vio al dueño de la voz y sin saber por qué se sonrojó escandalosamente, carraspeó y clavó la mirada en Jay

-Disculpa, esta es una plática privada.

-Nada de lo que haga Jay Flint es privado, deberías saberlo Green- El chico rubio sonrió y fijo sus acerados ojos grises en los castaños de la niña- Si, si sé quien eres ¿Quién en este colegio no lo sabe? Eres la que pintó a las serpientes de colores. Soy Connor Reed y una vez hechas las presentaciones ¡Habla Flint!

-¡Que yo no fui!- Andy suspiró aliviada y sonrió con ganas ¡Por primera vez no era conocida por lo de Fenrir Greyback! Eso se sintió casi como volar.

-Lo que digas Green, todos saben los problemas que tienes con ellas, sin mencionar la última broma

-Bueno si estuvieras bien informado, sabrías que ellas trataron de hacerma la broma a mí, sólo que no fui tan estúpida para caer, sino ahora mismo estaría llena de pelo- miró interesada a Jay, dispuesta a embarcarse en una plática sin dramas, para variar.

-Pues resulta que hoy Hogwarts se ha teñido de amarillo y negro- el chico miró a sus compañeros que lo veían confusos.

-Yo lo sigo viendo color piedra-Keisi miró a su alrededor, distraída lo que hizo que Jay, Connor y Andy ahogaran una carcajada.

-No, no me refiero a que el castillo es negro y amarillo porque Hufflepuff va en primer lugar en la Copa de las Casas, seguidos de Ravenclaw, Slytherin en tercero  y  en cuarto nosotros, aunque por muy poco.

-Increíble- Andy bufó molesta.- Ya veremos cuando arranque la copa de Quidditch

-Te recuerdo Green, que muchos de los puntos que perdimos fue por tu vena artística, ya sabes, eso de andar pintando serpientes

-¡Ya te dije que no fui yo!

-Lo que digas- Connor  volvió a su asiento, no sin antes dedicar una sonrisa enigmática a la castaña y en ese momento, ella supo que estaba perdida

****

La temporada de Quidditch dió inicio, el primer partiedo fue Hufflepuff contrs Ravenclaw, siendo este último vencido, dejando a los tejones en primer lugar.

Tanto Mena como Andy jugarian su primer partido, después de semanas de entrenamiento Gryffindor contra Slytherin, ya un clásico. Si ganaba pasaban a ser segundos, alcanzarían a las águilas en el campeonato de las casas. Ambas chicas comenzaban a sentir los nervios aunque sabian que debían descansar pero ninguna podía dormir.

La mañana siguiente amaneció brillante y fría. El Gran Comedor estaba inundado por el delicioso aroma de las salchichas fritas y las alegres charlas de todos, que esperaban con ansias el partido.

-Tienes que comer algo

-No tengo ganas de nada

-Una tostada- insistía Mena a su amiga

-No tengo hambre

-Deberías- pero ella tampoco tení ganas de nada.

-¿Qué tal chicas?

-Hola Gus- saludaron ambas

-Les deseo suerte en su primer partido

-Gracias

-Las estaré apoyando

A las once  de la mañana, todo el colegio parecía estár reunido alrededor del campo de quidditch. Alex, Keisi y Gustav tomaron asiento arriba en la última fila. Habían hecho una enorme pancarta para apoyar al equipo.

Mientras tanto, en los vestuarios, las chicas y el resto del equipo estaban cambiándose para ponerse las túnicas escarlata.

Gavin se aclaró la garganta para pedir silencio

-Bueno chicos y chicas. Llegó el momento, éste es el mejor equipo de Gryffindor que ha tenido desde que lo dirigió el gran Harry Potter y vamos a ganar. Nos hemos preparado duramente, ni si quiera un castigo injusto nos impidió dar lo mejor, así que a ganar. Ya es la hora. Buena suerte a todos.

Salieron todos en medio de vítores y aplausos. La señora Hooch hacía de árbitro. Estaba en el centro esperando a ambos equipos, con su escoba en mano.

-Quiero un partido limpio y sin poblemas por parte de todos- dijo cuando estuvieron reunidos a su alrededor- Monten en sus escobas, por favor

La señora Hooch dió un largo pitido con su silbato. Andy salió disparada hacía los arcos de gol. Había empezado el partido.

-La quaffle es atrapada de inmediato por Adam Foreen de Slytherin- empezó el comentarista, un chico de Hufflepuff aunque no se comparaba con nada con los comentarios de Lee Jordan en sus tiempos.

>>Va a toda máquina ahí arriba, un pase limpio a Mitch Wayne .....se la pasa a Roy Turner.....se acerca a los aros de Gryffindor y......la detiene la guardián Andy Green, un gran descubrimiento de Gavin Harrison y Gryffindor recupera la quaffle....aquí esta la cazadora Kelly Brooks, rodea a Adam, vuelve a elevarse del terreno de juego y... aaaaaayyy eso ha tenido que dole, un golpe de bludger en la nuca....la quaffle en poder de Slytherin.....Roy coge velocidad hacía los postes de gol, pero lo bloquea otra bludger, enviada por Sasha Werner....bonita jugada del golpeador de Gryffindor, y de nuevo Brooks en posesión de la quaffle, el campo libre y allá va, vuela, se la pasa a su capitán, Harrison ve venir un bloqueo de Adam y la quaffle se la deja a Mena McGonagall otra gran sorpresa en su equipo, vuela, evita una bludger, los postes de gol están ahí....vamos, ahora, Mena....el guardián Andrew Smith se lanza....no llega...¡GOL DE GRYFFINDOR!

Los gritos de los de Gryffindor llenaron el aire frío, junto con los aullidos y gemidos de Slytherin.

-Slytherin tiene la quaffle. El cazador Roy Turner esquiva las dos bludgers Sasha Werner y Lenin Darnell y al cazador  Harrison, acelera.....y atrapadón de Green.

>>La quaffle de nuevo en posesión de Gryffindor, el capitán Gavin la toma, la pasa a Brooks y luego a McGonagall se la regresa a Harrison de nuevo McGonagall tiraaaa....¡GOL DE GRYFFINDOR!

>>De nuevo Slytherin con la quaffle, la tiene Mitch, la pasa a su compañero Adam, evita la bludger lanzada por Sasha, acelera... esquiva y.....¡GOL DE SLYTHERIN!

El chico tejón seguía comentando el partido

-Slytherin en posesión......Doreen con la quaffle...supera a Brooks, a McGonagall...una buldger le da con fuerza en la cara, Slytherin anota otro tanto...

Las serpientes vitoreaban. Pero cuando menos se lo esperaban Gryffindor anotó otros dos tantos y Anndy evitó otros espectacularmente.

-Gryffindor tiene la quaffle,  el cazador Harrison esquiva a Doreen, y una bludger lanzada por Bladley Sky....esperen un momento.... ¿no es la snitch?

Un murmullo recorrió la multitud, el buscador de Slytherin, Harvey Kent también la había visto. A la par, se lanzaron hacía la snitch. Taylor Douglas era más veloz que Kent, podía ver una pequeña pelota, agitando sus alas, volando hacía adelante. Aumentó su velocidad y........

-¡Douglas atrapó la snitch! ¡GRYFFINDOR GANA!

Gryffindor había ganado por ciento setenta a veinte, estaban más que felices, en especial Mena y Andy ya que la pelirroja había anotado un par de tantos mientras que la castaña había hecho lo pripio en detener la quaffle.

-Excelente chicos, bien jugado- expresó Gavin ya estando en los vestidores.

Cuando se reunieron en la sala común, sus amigos las felicitaron por ese gran encuentro.

Lentamente se acercaba Navidad. Una mañana de mediados de Diciembre, Hogwarts apareció cubierto por nieve. El lago estaba sólidamente congelado. Los pocos búhos que habían podido llegar a través del cielo tormentoso para dejar el correo tuvieron que quedar al cuidado de Hagrid hasta recuperarse, y una de esas lechuzas era la que tenía la respuesta de la carta de Cristián.

-¡Mena! ¡Mena! ¡Mena!- gritaba lleno de emoción tratando de alcanzarla en uno de los pasillos mientras iba con Andy y Gustav

-¿Qué pasa?

-¡Me dejaron ir!

-¿En serio?

-Si, mira- le mostró el pergamino un poco arrugado


Hijo:

Espero que si no te quedaste en el equipo haya sido por una razón bastante convincente, te he dicho miles de veces que nunca debes dejar de entrenar. Estoy pensando seriamente en castigarte por ello, pero ya hablaremos después de eso.

Y no sé que decirte, quisiera estar en tu lugar para presenciar semejante acontecimiento. Ver por tus propios ojos antes que nadie el prototipo de una escoba de carreras.....dice tu madre que está de acuerdo en que vayas aunque la hayas ignorado en tu última carta pero que espera no recibir ningúna queja.

Por mi.....me enorgulleces mucho, ver antes que salga al mercado una escoba....ni si quiera yo como jugador tuve semejante privilegio, así que no lo desaproveches y disfrutalo.

Te quiere,

Tu orgulloso padre.

 

Terminó de leer la carta algo sorprendida por tanto entusiasmo por una escoba.

-Genial, te diré bien después que día. Parece que saldré unos días antes de Navidad

-Esta bien- Cristián salió corriendo de ahí bastante emocionado

-Le acabas de alegrar el día- dijo Andy

-Vaya que si

-Veo que ya tienen planes- mencionó la castaña algo triste

-¿no irás a casa?- preguntó Gustav captando el por qué de su tristeza

-No tiene caso, estaré sola. Amshel irá a no sé donde, así que no podré pasar las vacaciones con él.

-¿Y yo qué? ¿Soy invisible o qué?- preguntó enojada Mena

-No que yo sepa,  todavía te veo

-Acabas de decirle a Cris....

-Pensaba invitarlos a que pasaran conmigo Navidad, ya que la pasada fue un desastre

-Y  si oí bien, creo que aparte tienes otros planes

-Si, iré con mi abuela a visitar a alguien pero como me ignoran ambos....- dió media vuelta y dejandolos a los dos confusos.

-No sé tú, pero a veces me preocupa su bipolaridad- dijo Andy observandola como se alejaba

-Lo sé, es tan.....

-¿Troll?

-Si, eso- y los dos sonrieron un poco

Todos estaban impacientes por que empezaran las vacaciones. Mientras que las sala común de Gryffindor y el Gran Comedor tenían las chimeneas encendida, los pasillos, llenos de corrientes de aire, se habían vuelto helados, y un viento cruel golpeaba las ventanas de las aulas.

En clase de pociones trataban de mantenerse cerca de sus calderos calientes.

-¿Sigues enojada?

-No

-Eso me suena a un si

-No Green, no estoy enojada

-¿Te parece que hablemos más tarde?

-Yo......

-Por favor

-De acuerdo

Cuando abandonaron las mazmorras, al finalizar la clase de pociones, fueron al Gran Comedor, donde el profesor Flitwicl estaba ocupado en la decoración.

El salón estaba quedando espectacular. Guinarldas de muérdago y acebo colgaban de las paredes, y no menos de doce árboles de navidad estaban distribuidos por el ligar, algunos brillando con pequeños carambanis, otros con cientos de velas. Andy buscó a Gustav y justó cuando lo encontró le hizo señas para que las acompañara. La castaña buscó un aula vacía para que pudieran hablar con cierta privacidad.

-¿De que quieres hablar, Green?

-Deberías saber que no te ignoramos es sólo.....

-Invité a Cris a mi casa para que viera el prototipo de la escoba en la que está trabajando mi mamá, ya que....

-Te sentías culpable, lo sabemos

-No pensamos que querías pasar las navidades con nosotros- dijo Gustav tranquilamente

-La última fue algo para el olvido

-A eso quería llegar- suspiro Andy, comenzaba a ponerse algo nerviosa

-¿A qué?

-A mis pesadillas

-¿Qué tiene que ver eso con esto?

-Mucho, yo...bueno....quizás no me disculpe la navidad anterior por haberme ido sin avisar, pero no toleraba que no me hicieran mucho caso y....

-Lo entendemos Andy- interrumpió Gustav- También fue nuestra culpa, al menos debímos tratar de pasar más tiempo juntos

-Temía que volvieran mis pesadillas y bueno, para mí también las fiestas fueron un desastre

-Me perdí, ¿qué tiene que ver eso?

-¿Te has preguntado por que en ocasiones no duermo? ¿Por qué quedarme sola me afecta tanto?

-¿Estás segura Andy?

-Pues sí, a veces- respondió la pelirroja curiosa

-Si Gus, estoy segura. Pues a veces mis pesadillas son recurrentes, horribles que me da miedo volver a dormir

-¿Sobre que son?

-Antes era lo mismo. La muerte de Dave...

-Ya te he dicho miles de veces que no fue tu culpa

-En parte lo fue, Mena. Si hubiera obedecido desde un principio, sino lo hubiera convencido de usar la chimenea y venir..... siempre sueño eso, no me molesta que me den crédito por algo que no hice, eso me da igual. Me fastidía que me recuerden lo ocurrido esa noche.

>>No sólo es saber que perdí  mi mejor amigo, sino....él.....lo ví morir. Ví como Fenrir Greyback acababa con él, estuvo en mis brazos, su cuerpo destrozado y lleno de sangre.

A ese punto, la castaña les había dado la espalda con tal de que no pudieran verle el rostro. Ambos chicso estaban mudos ante esas revelaciones.

-¿Por qué no nos habías dicho esto?- preguntó Mena en un susurro

-No lo sé- respondió por fin dandoles la cara, se encontraba algo pálida- Sueño con eso y después con la batalla con el hombre lobo. Quizás podría olvidar pero tengo algo que siempre me lo recuerda- inconscientemente se toco el hombro izquierdo

-¿Saliste herida?

-Si, con un pedazo de lo que era la estrutura de una ventana. Greyback pensó que había acabado conmigo sin embargo el señor Longbotton y Weasley siguieron luchando, hasta que pude levantarme.

-Y es por eso que todos piensan que tu lo acabaste

-Sí, yo los ayude nada más. Casi esas pesadillas aparecían en cada aniversario o cada vez que alguien menciona el tema, aunque no siempre pero fueron un poco recurrentes cuando los conocí.

-¿Nos echas la culpa?- miró indignada la pelirroja a su amiga

-¡No! Merlín, no. Lo que paso la navidad pasada, nuestro distanciamiento....me recordó ese día. Poco a poco mis pesadillas cambían, no sólo es Dave, son ustedes. Perderlos...- se estremeció de sólo imaginarselo- Me da miedo quedarme sola, ustedes son como mi amuleto para ahuyentar todo eso, claro al menos que meta la pata

-¿Amshel sabe de esto?- preguntó Mena acordandose de aquella vez que hablaron

-Si, pero por que él lo averiguó. Yo nunca le dije a nada a nadie hasta ustedes

-Lo siento mucho Green- la pelirroja la abrazó fuertemente- Soy una tonta, perdón por haberme comportado así con ustedes

-Esta bien McGonagall

-No me llames por mi apellido

-Lo mismo te digo-respondió la castaña con una sonrisa

-Que.....reveladora historia- Gustav se había quedado un poco mudo. Una cosa era escuchar todo eso de los labios de Amshel y otra de Andy

-Supongo que sí

-No pensamos que te sintieras así. Ya entiendo por que no toleras a Weasley y compañía

-Por eso. No tengo nada encontra de los Slytherin, pero me fastidia como se comporta respecto a ese tema

-No hablemos de ellas, mejor....¿vendrán conmigo a pasar navidad?

-Por mí encantada

-Avisaré a mis padres

-¿A quién vas a visitar antes?- preguntó Andy mientras salían del aula

-Un amigo- respondió con una sonrisa

-Nos hemos metido en problemas últimamente, ¿Que, tu mamá esta segura de tenernos juntos a los cuatro? Digo, Cristián no es un ángelito que digamos

-Al menos será divertido- decretó Mena, deseando que ya iniciaran las fiestas.

 

 


 



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