Historia al azar: La venganza
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Una vida sin magia, la vida continua (2ª parte) » Capítulo 19
Historia terminada Una vida sin magia, la vida continua (2ª parte) (ATP)
Por adillita27
Escrita el Viernes 1 de Mayo de 2015, 08:22
Actualizada el Viernes 24 de Julio de 2015, 07:22
[ Más información ]

Capítulo 19

−Nunca cambiaras, ¿y Remus, el no se va a jubilar?

−Hace tiempo se jubilo. −Sirius le sonrió. −Tedd le dijo que no se preocupara de nada, el se ocuparía de llevar la empresa junto a Leo, y Andrómeda lleva el laboratorio de Dora, así que se dedican a viajar y a disfrutar de su matrimonio.

−No sabía que se había jubilado.

Sirius se rio. −Es que el siempre ha sido el prefecto perfecto y claro no quiere que se entere nadie de que ya no trabaja sino que se dedica a disfrutar de la vida.

Harry se rio. −No diré nada, no quiero que me riña, ya me riño muchas veces en mi juventud.

−Mejor, no quiero que me riña a mi tampoco, ya en la escuela me reñía mucho.

−Buenas tardes. −Ron y Lavender se acercaron.

Harry los miro. −Buenas tarde, ¿habéis venido a pasear?

−Si, a tomar un poco de aire.

−Eso está bien, no hay que pasar todo el tiempo encerrados en casa.

Draco le había pedido que le hiciera un favor, cuando estuvieran los Weasley, y lo cumpliría no sabía porque pero Ronald nunca le había terminado de simpatizar, al contrario que sus hermanos mayores, Bill, Charlie y los gemelos junto a Ginny que si que le caían bien.

A lo mejor era porque el tipo nunca dejaba de estar acomplejado de Harry, o que se juntara demasiado con su ahijado para conseguir cosas, nunca le habían gustado ese tipo de personas y seguían sin gustarle.

−Harry.

−Padrino. −Harry lo miro.

−Draco me ha hecho saber que te invita a ti, a Ginny y a vuestros hijos y sus parejas a un viaje.

−Un viaje, ¿Dónde?

−Por el Mediterráneo, Draco se acaba de comprar un gran yate, y quiere que vayas a disfrutar con él y la familia del viaje.

−¿Un barco? Lo que me extraña, es que sigan teniendo dinero, ¿Cuántos coches tiene? ¿Y casas? Además Hermione le regalo en su cumpleaños una isla valorada en unos 20 millones.

Sirius se rio. −Tiene 8 coches, de todos los tamaños, marcas y colores diferentes, tienen 10 casas más las que sus abuelos le dejaron, y aparte de la isla, tiene varios aviones privados, helicópteros, pero bueno Draco trabaja muy duro para que su empresa siga siendo la número uno y claro gana mucho dinero, y le gusta gastárselo.

−Ya lo veo.

−Si, además a Scorpius le cae bien tu nuera y quiere seguir presentándole a posibles clientes.

Harry le sonrió. −Sí que iré, y cuando vea a Scorpius le daré las gracias, Leslie es una gran chica que solo quiere que su estudio vaya bien.

−E irá bien, como digo a Scorpius le ha caído bien, y ya sabes cómo es el, se parece a su padre.

−Sí, cerrados los dos, les cuesta hacer amigos, pero cuando los hacen son para siempre.

−Sí, ¿entonces le digo que iras?

−Sí, me lo pase muy bien en su fiesta de cumpleaños y quiero seguir disfrutando.

−Bien. −Y se levanto. −Pues ya me voy, ¿quieres que te ayude a comprar la casa?

−De momento no, aun no sé donde me voy a mudar, pero creo que será fuera de Londres, aquí no podría disfrutar del sol y la playa.

−Italia. −Susan le sonrió. −Es un hermoso lugar, allí seguro que encuentras el sol y la playa que tanto quieres.

−Gracias, y si que mirare casas.

−De nada. −Después de las despedidas el matrimonio Black se fue.

−¿Por qué lo has invitado cuando han llegado los Weasley?

Sirius miro a su mujer. −Nunca me ha gustado ese tipo, y a Draco tampoco, antes Harry me ha preguntado qué haría si pudiera cambiar las cosas, una de las cosas es esa, impedir que mi ahijado sea amigo de Ronald, Ginny es una hermosa mujer, no solo por dentro sino también por fuera, es verdad que se ha equivocado pero ha demostrado durante todos estos años que ama a Harry, pero Ronald no me gusta, y no me gusta que este todo el tiempo enganchado a mi ahijado.

Susan lo miro. −Puede que Draco encuentre esa ciudad mágica de la que tanto habla, y encuentre una máquina del tiempo y entonces pueda cumplir tus sueños.

Sirius se rio. −Puede, Draco tiene el cerebro de sus abuelos y sus padres, así que lo veo muy capaz de descubrir esa ciudad.

−Tú también eres muy inteligente, Remus me ha dicho muchas veces que en la escuela apenas estudiabas y sacabas muy buenas notas.

−Sí. −Y le paso un brazo por los hombros. −Aunque no cambiaría nada de toda la vida que he vivido junto a ti y nuestra familia, sí que me gustaría tener a mis amigos conmigo. −Y la miro. −Te hubieran gustado, Lily era idéntica a Hermione, las dos siempre riñendo cuando nos portábamos mal, y James, el mejor amigo junto a Remus, nunca encontrare a nadie mejor.

−Puede que algún día los vuelvas a ver.

−Ojala, pero no se puede vivir en el pasado, no cuando tengo tantas cosas maravillosas aquí.

−No me gusta verte triste. −Susan amaba profundamente a su marido y cuando se ponía triste como en esos momentos, ella también se ponía triste.

−No te preocupes, pronto se me pasara. −Y le sonrió. −¿Quieres ir a cenar conmigo?

−Contigo, voy a cualquier lado.

−Pues vamos. −Y los dos salieron del callejón diagon y se fueron a su casa.

El tiempo fue pasando y pronto los días en que Draco estaba en hogwarts, fueron convirtiéndose en meses y pronto en años.

El ultimo año en que Draco estaba en Hogwarts, paso muy deprisa, ese año se dedico a estudiar, y sacar las mejores notas que pudiera tener.

En las vacaciones de pascua en vez de ir a Nueva York a estar con su familia, se dedico a pasear por el callejón diagon buscando libros que le ayudara a conseguir información de Grissauld, al principio la ciudad magia era un pasatiempo, le gustaba leer sobre ella, pero poco tiempo después su tía Casiopea le regalo una colección de libros que compro en una subasta de Nueva york mágica y lo que un día fue un pasatiempo, se transformo en su obsesión, quería saber si esa ciudad existía.

Ese día después de pasarse horas y horas en el callejón diagon, volvió al valle Malfoy, donde se encontró a su familia.

−¿Papa, mama que hacéis aquí? −Les pregunto Draco.

Scorpius miro a su hijo, que aunque ya tenía 17 años, seguía pareciéndose a su padre, era una copia.

−Si no vienes a vernos, venimos nosotros, ¿Qué tal tu investigación? −Aunque al hombre, le preocupaba que su hijo se obsesionara con Grissauld le había dejado que estudiara la ciudad mágica.

−Bien, aunque no he encontrado ningún nuevo libro.

−Ya sabes que esa ciudad es una leyenda y hay pocos libros que hablen de ella. ¿Y ya sabes lo que vas a estudiar? Pronto terminaras Hogwarts, y aun no me has dicho nada.

−Quiero estudiar en Italia, en Roma esta una de las universidades mágicas más importantes del mundo, y quiero ir.

Draco se levanto y se acerco a su nieto. −Si quieres ir, ves, pero recuerda, la ciudad que tanto deseas encontrar puede que nunca la encuentres, y que tienes una familia que te quiere.

−Lo sé. −Draco miro a su abuelo, aunque ya no era un niño, y tenía sus propios amigos, su abuelo Draco seguía siendo su mejor amigo y pasaran los años que pasaran eso nunca cambiaría. −Estudiare en Italia, y luego estaré dos años con mi investigación, si para cuando terminen los dos años no encuentro nada, volveré a Estados Unidos, donde me inscribiré en la universidad de empresariales para estudiar y llevar algún día la empresa familiar.

Al escuchar eso, Scorpius le dijo: −No hace falta que dejes de trabajar de historiador, solo te pedimos que no te obsesiones.

Draco lo miro. −Y os doy las gracias, y aunque me encanta la historia, solo quiero estudiar historia por Grissauld y en Italia porque me he enterado de que allí hay un grupo que busca la ciudad mágica, y si no la encuentro no me interesa seguir siendo historiador aunque un día dije lo contrario, así que estudiare para llevar la empresa familiar, es lo que he decidido.

Ariadna se acerco a su hijo y le dijo: −Mi amor, si es lo que quieres, nosotros te apoyamos, pero quiero que sepas que nsolo queremos que seas feliz.

Draco le sonrió. −Y lo soy, siempre me habéis tratado como un igual, aunque era un crio siempre me habéis tomado en serio, y yo me tomo mis estudios de historia en serio, pero también me gusta la informática, no tanto como la historia pero es aceptable. −Y les sonrió. −Por eso, esa es mi decisión.

−Pues entonces nosotros te apoyamos.

−Gracias, y ahora tengo hambre.

Los adultos lo miraron. −¿No has comido?

−Me he dedicado a mirar libros, y cuando estoy entre ellos me olvido de la comida.

−Como tu abuela. −Draco se rio y miro a su nieto. −Ella no ha venido, pues se ha quedado con tus primas y tu hermana, pero te envía todo su amor, y espera verte pronto.

−Lo sé. −El chico le sonrió. −Y yo prefiero que se quede con las niñas, y no viaje tanto.

−Sí, y ahora que ya hemos hablado de cosas importantes, os invito a cenar. −Draco sonrió a su familia y se fueron a un pequeño restaurante para cenar tranquilos.

De vuelta en Hogwarts, Draco se pasaba mucho tiempo en la biblioteca, siempre le había fascinado ese lugar, pasaran los años que pasaran así que encantado se pasaba todo el tiempo posible que podía allí.

Ese día estaba estudiando, cuando una chica pelirroja se le acerco.

−Buenas tardes Draco.

El chico dejo de estudiar y la miro. −Buenas tardes Molly, ¿has venido a estudiar?

−Más bien a pensar en lo que quiero estudiar cuando termine la escuela.

−¿Y ya lo has decidido?

−Mi padre me ha dicho que estudie lo que quiera, pero mi tío Ron y mi abuela se que quieren que estudie para ser abogado algo que sea importante.

Al escuchar eso, Draco la miro, su compañera Molly era la única hija de Charlie Wesleay la había tenido cuando tenía 50 años, al hombre nunca le había interesado eso de tener descendencia como el mismo decía los dragones que cuidaban era como sus hijos, hasta que conoció a una mujer diez años más joven que él y se había enamorado, y como casi todos los Weasley estaba en gryffindor.

−Mi abuelo siempre dice que uno tiene que hacer lo que a uno le gusta, nunca pensar en lo que quieren los demás, si no te aceptan es que no te quieren.

Molly lo miro. −Tienes razón, uno tiene que hacer lo que le gusta, yo quiero ser profesora en una escuela infantil, siempre me han gustado los niños.

−Estupendo.

−Sí, ¿y qué vas a hacer tu?

Draco le sonrió. −Me voy a Italia, ya mi familia lo sabe, quiero estudiar historia en la mejor universidad mágica del mundo y la de Roma es la mejor.

−Eso está muy bien, bueno me tengo que ir, he quedado con mis amigas, nos vemos.

−Sí. −El slytherin viendo como se iba volvió a prestar atención a su libro.

Unos días más tarde Draco estaba saliendo de clase, cuando lo llamaron al despacho del director, el chico extrañado se fue, al llegar vio que sus padres y su abuelo estaban allí.

−Draco ya hemos hablado con el profesor Dumbledore, prepara tus cosas, nos vamos a Italia tenemos cita con la directora del centro. -Le dijo Scorpius.

−Ves. −Dumbledore le sonrió. −¿O querrás llegar tarde a tu entrevista?



« Capítulo 18 Comenta este capítulo | Ir arriba Capítulo 20 »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.