Historia al azar: Carpe Diem
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
The magic ride » Capítulo 20
The magic ride (R15)
Por andypotter92
Escrita el Domingo 19 de Abril de 2015, 22:34
Actualizada el Domingo 10 de Febrero de 2019, 23:50
[ Más información ]

Capítulo 20

Las palabras que Andy le había dicho a su hermana no sonaban tan convincentes en su cabeza a como las dijo en su momento, trataba de tranquilizarse y no mostrar debilidad enfrente de ella.

-¿Segura que estás bien?

-Si, todo en orden.

-Al menos hablar con Matt me ayudó un poco.

-Sabes y de sobra que puedes hacerlo conmigo- repuso la chica y poniendo su mano en el hombro de su hermana

-Es mejor así

-Dime que sucede

-Nada. Lo menos que quiero es que te preocupes más de lo necesario.

-Lo dejaré pasar por esta ocasión

-Igual yo. Se qué algo malo te hizo Connor

-No.....-pero para la fortuna de la castaña, su novio entró en la habitación.

-Hola

-Hola Alexander- saludó Dayra con evidente molestia en su rostro por la repentina aparición del joven.

Ambos regresaron a la habitación de Andy, en donde estuvieron un rato juntos, tratando de tener conversaciones comunes y normales.

Cerca del atardecer, Alex se retiro de la casa de los Green, y como siempre prometiendo regresar al siguiente día. Andy se sentía demasiado exhausta, la charla que había escuchado de Matt y la suya propia que tuvo con su hermana le incomodaban de alguna manera.

Los estragos que deja una guerra, no siempre son solo físicos, sino psicológicos y emocionales, y ella lo sabía de sobra.

Se sentía cansada, sin embargo no podía conciliar el sueño. Todavía sentía cierto dolor en su pierna, quizás esa era la razón por la cual no estaba ya durmiendo. Se quedó un rato tumbada en su cama, no quería pensar, no le agradaba sumergirse en su mente, por lo que quería caminar un poco aunque fuera en su habitación.

Deseaba librarse de la muletas y caminar con total normalidad, podría tratar de ejercitarse y rehabilitarse tal como le decían los muggles, al menos hasta que pudiera descansar como se debe.

*****

"Deseaba ver a Andy, llevaba mucho tiempo que no la veía, y el hecho de que estuviera en Hogsmeade solo por ella le alegraba. Llegó al lugar en donde se quedaron de ver, y de pronto ahí estaba diciéndole cosas incoherentes como que ella nunca le había enviado nada. Pensaba replicar pero no tuvo el tiempo suficiente para hacerlo, lo que parecían mortífagos atacaron. Sin dudarlo sacó su varita y se batió a duelo con varios de ellos, un segundo bastó para que todo eso cambiara.

Andy se lanzó hacía su lado,  interponiéndose entre aquel as de luz verde, ese que no había retorno.

-Lo siento pero ella.....

-Ella...¡¡¿¿Qué??!!- gritó con desesperación

-Fue una maldición asesina, lo siento mucho

-¿Cómo pudiste? ¿Cómo pudiste ser tan tonta y caer en esa estúpida trampa?

-Yo no.....

-¡¡¡Mi hija murió!!! ¡¡¡Tú mataste a tu hermana!!!

-Murió por tu culpa

Eso no era posible, ella no podía estar muerta, simple y sencillamente por que la necesitaba, pero la realidad era otra y sus padres tenían razón, esta muerta por su maldita culpa.

De pronto todo estaba más sombrío, la escena cambió y ella se encontraba en un lugar diferente, no era Hogsmeade. Se encontraba en una habitación junto con su hermana, quién estaba alerta buscando algún indicio de como salir de ahí.

Un hombre entró llevándoselas a ambas, quedando enfrente de un joven mago. Él quería información, y Andy se negaba a dársela, querían hacerle daño a ella pero su hermana se lo impidió.

No supo cuanto tiempo estuvo llorando y sin saber cual era el estado de su hermana, cuando aquellos hombres la llevaron a esa habitación, Andy tenía la espalda repleta de cortes, de heridas hechas por latigazos.

Un día tras otro, castigada de la misma forma, no sabía como pero sentía su sufrimiento, el dolor que le estaban ocasionando. Los gritos desgarradores que daba al recibir el castigo.

-Dame lo que necesito

-Olvídalo- respondió sin aliento

-Mataré a tu hermana

-No la tocaras

-Así lo quisiste. Te quedarás aquí, sola sin agua ni comida.

El aire era roto por el zumbido del látigo, el goteo de la sangre y los gritos llenos de agonía. Y sin más se dejaron de oír, ni siquiera la leve respiración, todo dejó de existir.

-Tú hermana está muerta

-¡¡¡No!!!

-Es una pena. Era hermosa pero decidió sacrificarse.

-No, ella no....

-Murió para salvarte. Murió por tu culpa.

-Noooooooo

"Tus peores temores se reflejan en tu mente"

La castaña trataba de dar unos pasos sin las muletas, lo logró un par de veces pero todavía no se recuperaba del todo. Lo mejor era esperar a que cerraran sus heridas y que los sanadores hicieran su trabajo.

Justo cuando se resignó a ir a la cama, escuchó un grito proveniente de la habitación de su hermana; sin dudarlo salió rápidamente hacía ahí sin importarle que la pierna le recriminara el esfuerzo.

Entró en la habitación de Dayra con varita en alto, pero solo se topó con su hermana bastante alterada.

-¿Qué pasa?

-Estás bien, estás viva

-Si, lo estoy- respondió algo dudosa. Se acercó a ella con cautela, y pudo observar como su hermana estaba empapada de sudor y algo temblorosa.

-Lo siento- tenía la fortuna de que las lágrimas se confundían con las gotas de sudor.

-¿Te encuentras bien?

-Si- respondió más tranquila- Lamento haberte despertado

-No estaba dormida- hizo un gesto de dolor, después de todo había corrido a pesar de tener la pierna todavía herida- Dime que sucede

-Nada, yo solo....tuve una mal sueño

-¿De que se trataba?

-No importa, en verdad

-Tienes pesadillas por lo sucedido, ¿No es así?- preguntó pacientemente

-Ahora si pensaras que soy débil

-Jamás pensaría algo así de ti- se acercó más a ella y la estrechó entre sus brazos- Yo......sé que es tener ese tipo de pesadillas

-¿Enserio?

-Si, ¿Olvidas que participé en la batalla de Hogwarts y que perdí a mi mejor amigo?

-Lo siento

-Te comprendo a la perfección, la diferencia es que me tienes a mí en todo momento.

-Tengo miedo

-Cuéntame. ¿Qué soñaste?

-Por mi culpa morías- dijo en voz baja y apenas audible

-Debería hacerte unas cuantas maldiciones para que entiendas de que tú nunca tendrías la culpa de nada

-Es que....

-Lo más importante que tengo en la vida eres tú, así que daría mi vida por ti.

-Perdóname

-No tengo nada que perdonarte. Ahora, mejor duerme.

-¿Te puedes quedar conmigo?

-Siempre que me lo pidas

A pesar de que todo era por seguridad propia, y en lo que se recuperaba por completo, Andy no estaba de acuerdo en mantenerse oculta y que nadie supiera que estaba viva.

Los únicos que sabían eran sus amigos, los cuales estaban dispuestos  a guardar el secreto. La chica trataba de mantener algo alegre a su hermana, además que se encontraban a pocos días de que fuera navidad. De alguna manera, e internamente agradecía a Merlín por tener la oportunidad de festejar esa fecha en compañía de su familia.

Su recuperación seguía siendo satisfactoria, los sanadores esperaban darle el alta definitiva después de las fiestas, por lo tanto aprovecharía para estar a lado de su familia.

A Dea le seguía costando conciliar el sueños cada noche, algo raro cuando la primera vez que su hermana la salvó, recibiendo a cambio una maldición, no tenía ningún problema. Matt decía que dejara de preocuparse, que era normal sentirse vulnerable, que solo le diera tiempo al tiempo, pero ella no podía hacer eso, no cuando la vida de su hermana estaba en peligro constante.

En víspera de Navidad, Keisi fue a visitar a su amiga, aunque tenía otro motivo para hacerlo.

-¿Qué tal van las cosas, en el cuartel?

-Bueno, considerando que estas "muerta", Harry no quiere perder a ningún miembro más

-No entiendo por que tengo que ocultarme

-Ya falta poco, y podrás decir que estabas bien y Alex estará más tranquilo

-¿Qué quieres decir con eso?

-Ammm.....nada

-Keisi- la chica soltó un suspiro, ahora tenía que decirle la verdad

-Alexander está obsesionado con atrapar a Connor. Se ha negado a salir de misión, su prioridad es atraparlo

-Hablaré con él

-¿Segura que te encuentras bien?

-Solo no quiero que nadie salga herido, es todo

-Pero estas consciente que es nuestro trabajo, ¿Verdad?

-Lo sé, pero lo que hace Alexander me preocupa

Toda la familia Green estaba bastante alegre de festejar ese hermoso día, la Navidad fue acompañada por el frío glacial y los copos de nieve. Kirlly jugaba con su ama, y en algunas ocasiones se confundía con la manta blanca que dejaba el clima.

Todavía era bastante temprano y ya se podía respirar el aroma de la deliciosa comida, Andy a veces podía ser bastante glotona y ya ansiaba que fuera la hora de la cena para degustar.

-Te ves hermosa- la chica estaba enfrente del espejo, por lo general no usaba nada de vestidos, no le gustaban mucho pero si era una ocasión especial como Navidad bien valdría la pena.

-Y tú, estás bastante guapo
Alexander la había ido a visitar, antes de que el mismo pasara la noche con su familia.

-Feliz Navidad- susurró él acercándose a ella y abrazándola por la cintura.

-¿Qué tal el trabajo?

-Aburrido

-Aburrido- repitió con un tono duro

-¿Pasa algo?

-Me hiciste la promesa de no buscar a Connor, y ahora es tu prioridad

-¿Cómo sabes eso? ¿Acaso ahora eres espía o algo así?

-No me cambies el tema. Me lo prometiste, Alexander

-Entiéndelo, no puedo dejar que ese imbécil este afuera planeando algo

-Eso no te corresponde a ti

-¿Ah no?- preguntó algo incrédulo- Según recuerdo, tengo una insignia que dice que soy Auror

-¿Y lo olvidas que yo tengo una igual?

-Pues ahora no puedes, para el Departamento estás muerta

-¿Y para ti?- Alexander dejó escapar un suspiro, no quería pelear.

-Para mí estás más que viva- respondió acercándose a ella- Y precisamente por eso, no quiero perderte

-Alex, entiende por favor. Connor hará lo posible por acabar conmigo, y ahora que sabe lo importante que es mi hermana y tú, buscará la forma para destruirlos.

-Lo siento, pero no dejaré que se acerque a ustedes

-Entonces tus promesas no tienen valor

-Yo trato de cumplirlas

-Quiero que te vayas. Necesito estar sola

-Andy....

-Por favor, vete.

El chico no tuvo otra opción mas que salir de ahí, pero antes de irse le dio un beso en la frente.

-No olvides que te amo

Sabía que se estaba comportando algo infantil, pero razones estaban infundados por el miedo a Connor, no quería perderlo, no quería que se interpusiera de nuevo entre ellos.

La chica se encontraba en el techo de su casa, justo encima de su propia habitación, observando el cielo estrellado. A decir verdad era su lugar secreto en donde podía pensar con claridad, en donde podía estar tranquila sin que nadie la molestara. Ya llevaba un par de horas ahí, solo observando todo, tenía enfrente una maravillosa vista, la luz que reflejaba la luna dejaba ver la verdadera razón por la cual ella estuviera ahí.

-Llevas mucho rato aquí- dijo una voz, inmediatamente Andy se enjuagó las lágrimas.

-¿Cómo me encontraste?

-Siempre acudes a este lugar para pensar- respondió con simpleza- Eres mi hermana y te conozco

-Pensé que nadie lo sabía

-De hecho nadie, solo yo

-Eso me alegra- dijo Andy sumergiéndose en sus pensamientos

-Nunca habías llorado, dime ¿Qué sucede?

-Nada

-Por favor Andy, me preocupas

-Discutí con Alexander

-Y puedo saber por qué

-Quiere atrapar a Connor, quiere hacerlo pagar por lo sucedido

-Y exactamente ¿Qué sucedió?

-Lo menos que quiero es que él también salga herido. Lo conozco y no descansará hasta encontrarlo

-Es un auror, al igual que tú

-Lo sé, y eso precisamente me preocupa. Él me hizo esa promesa y ni siquiera fue capaz de cumplirla.

-Vela por ti

-Ya no importa. Se hace tarde, es mejor que bajemos para la cena.

-¿Cómo subiste? ¿Ya no te duele tu pierna?

-No, y subí con un simple hechizo

-Me parece genial. Cambia ese ánimo, no me gusta verte llorar, aunque de hecho nunca te había visto de esa forma

-Si, bueno no me gusta que me vean en ese estado

La cena como siempre que cocinaba Mary Green, estaba deliciosa. Andy trato de poner la mejor cara posible, le costaba trabajo dado que se había peleado con su novio.

Después de media noche, toda la familia se fue a dormir. La chica despertó un poco sobresaltada, encontrando una abultada media encima de su cama; casi no entraba luz por la ventana a causa de la nieve.

Entre los regalos de Andy, estaba una pulsera con diseños de lobo, regalo de su hermana, una caja alargada que tenía una hermosa varita, que al tocarla sintió un cierto calor entre sus dedos, produciendo que salieran chispas y eso era cortesía de Gustav, una hermosa y nueva túnica regalo de Mena, un CD de su grupo muggle favorito, regalo de Keisi. Cuando pensaba abrir su siguiente paquete, uno de ellos hizo un pequeño sonido, no se imaginaba que pudiera ser, por lo que con cierta cautela lo abrió, topándose con un pequeño animal junto con una tarjeta.

¡Por fin lo logre! Tienes en tus manos la primer híbrido de un panda con un unicornio, o sea un pandicornio.

Espero que te guste, Feliz Navidad.

Te quiere, Amshel.

Con cierto cuidado, sacó la miniatura del pandicornio, era realmente un oso panda que apenas cabía en su mano, tenía un cuerno plateado y unas alas. No pudo evitar sonreír ante ese regalo, aunque fuera ilegal, además que hacía bastante tiempo que no veía a su amigo.

Dejó al pequeño pandicornio en su jaula, y siguió abriendo los restantes paquetes que le quedaban. Entre ellos, encontró una caja de pastelillos de chocolates muggle, regalo de Kissy; un foto de Cris autografiada.

-Era de esperarse- suspiró mientras observaba al chico saludarla, pero se llevó una tremenda sorpresa. También le había mandado una túnica del Puddlemere United, autografiada por todo el equipo- ¡Te luciste, Cris!

Le quedaba un paquete por abrir, con dedos temblorosos rasgo el paquete, encontrándose con una hermosa rosa blanca, que no dejaba de brillas con el pequeño rayo de luz que se colaba.

Está es un flor mágica, mientras nuestra amor duré nunca morirá.

Te amo. Alexander.

No pudo evitar sonreír ante ese hermoso regalo, tenía que admitir que ahora sus amigos se habían lucido con ella. Se arregló y bajo a desayunar con una sonrisa en su rostro, o más bien con una sonrisa de enamorada.

Cada miembro mostró los regalos que habían recibido, bastantes felices por ellos. Los siguientes días, Dayra se encontraba bastante nerviosa, dado que regresaría a la escuela después de su secuestro, pensaba que era un tontería estar nerviosa, pero debía ser valiente, además que la profesora McGonagall no permitiría que le hicieran algún tipo de pregunta o la incomodaran.

Andy también estaba lista para regresar, los sanadores o mejor dicho, Mortz le dio el alta definitiva. Se había recuperado bastante rápido y se encontraba ya en perfectas condiciones.

Aunque Alexander no estaba de acuerdo, tuvo que aceptar la idea, por lo que antes de regresar oficialmente al Departamento, decidió hablar primero con Harry. Y vaya sorpresa que se llevó al verla entera y sana, por un lado estaba feliz de que estuviera bien, y comprendía a la familia la decisión de ocultar ese hecho.

Harry se aseguró de poner a todos al orden, en especial el Ministro de Magia de que Andy Green no había muerto; la fuga de Connor Reed seguía siendo una prioridad, pero para evitar que sucediera la misma situación, la chica estaría mas protegida y el caso estaría en manos de otros aurores, algo que definitivamente no le agrado para nada a Alex.

La vuelta a Hogwarts no fue tan mala para Dayra, con su fuerza renovada de saber que su hermana estaba bien y que había prometido no meterse en más promesas, y con la ayuda de sus amigos, Matt y Charlize no le importaba en absoluto los chismes generados. Aunque si le sorprendió la actitud de Randall, que en ningún momento la molesto ni siquiera poquito.

-Esto es raro

-¿Qué cosa?- preguntó el chico

-Randall no me ha molestado el tiempo que llevo aquí

-Supongo que debe tener otras cosas que tramar

-No, algo es diferente en él

-Yo creo que fueron las vacaciones que lo relajaron- expresó su amiga algo nerviosa, e intercambiando una mirada con el chico

-¿Todo bien entre ustedes?

-Si- respondieron ambos

-Siento que están traman ando algo

-Nada

-Ajá, eso ni ustedes mismos se la creen

-Es verdad, no tramamos nada

-Como quieran- Dea salió del gran comedor hacía su clase, mientras era seguida por sus amigos. 

-Le tienes que decir- susurró Charlize

-Es mejor que no sepa, además así está mejor Randall.- su amiga solo hizo un gesto reprobatorio, no le agradaba la idea de mentir.

En los últimos días del mes, cuando pensaron que las cosas estarían más tranquilas, comenzaron a complicarse para el Departamento de Aurores. Un nuevo ataque se llevó a cabo, pero está vez en el Callejón Diagon, y siendo más específicos en la tienda de Ollivander´s.

¿LA PAZ SE HA TERMINADO?

La fama puede acompañar a muchas personas, pero sólo algunos son los afortunados de poder conservarla. No es la excepción cuando se trata de hablar de la Oficina de Aurores del Ministerio de Magia, adicional de mencionar que el Jefe de dicho departamento es nada más ni nada menos que el polémico, sospechoso, misterioso y ya irritante joven del rayo en la frente y gafas redondas Harry Potter.

Yo mismo he sido testigo de que su fama le ha traído más beneficios que sólo unas bellas imágenes en los cromos de brujas y magos famosos. (Aunque ya deberían de actualizarlos, tienen tantas personalidades tan viejas como el legado de los Weasley en las cabezas del mundo mágico).

Ayer por la tarde se suscitó un ataque en el Callejón Diagón causado por un grupo de brujas y magos sospechosos, mismos que dicen fuentes fidedignas, de mi gran grupo de poderosas amistades, que se trata de mortífagos renegados y que aún buscan vengarse de la tan dolorosa pérdida del Que No Debe Ser Nombrado. El atentado fue dentro de la tienda de Ollivander´s, Gustav Flitwick con su hermano salieron con varita en mano, ¿Qué esperaban? ¿Lanzar algún hechizo creado por su locura Ravenclaw? De estos chicos no se puede esperar nada bueno si vienes de una familia tan bondadosa y amigable como los mismísimos duendes de Gringotts.

No queda más que reiterar lo que muchas veces les dije: ¡Claro que sí señores! Harry Potter no nos traería la paz por mucho tiempo, eso era de esperarse, cuando lo único mágico que parece tener dentro es el mal de ojo y no lo culpo, pobre muchacho, pasar por tantas cosas tan funestas hacen poner a uno con una cara tan triste como para querer regalar su alma a cualquier Dementor. Sin embargo, no deberíamos fijarnos por ese lado amable y triste del ya ni tan joven mago.

Deberíamos preguntarnos si la seguridad del mundo mágico está en buenas manos de éste muchacho cegado por la fama sublime. El ataque reciente causó que una docena de aurores quedaran gravemente heridos, una de ellas es la poco o mejor dicho nada conocida Andy Green, una joven auror que recibió varios maleficios a quema ropa, y que recientemente estuvo envuelta en un altercado, en donde corrieron rumores de su supuesta muerte. La verdad no sé si Harry recluta jóvenes proezas para este trabajo o sólo quiere a peones que sirvan de escudo mientras él se llena la bolsa de galeones, pero es obvio que esta chica no tenía ni la más remota idea de saber la diferencia entre diferenciar una varita de regaliz de una auténtica.

Otra empleada del mismo Departamento que está involucrada, es Kissy Weasley. ¡Bah! ¿Por qué en todo rastro de información mágica notoria debe aparecer alguien con cabellera rojiza?, Kissy no quiso brindar su declaración y a juzgar por su tono tajante y poco sutil de contestar, créanme que si de mí dependiera su situación laboral, ella estaría junto al guardabosques del Colegio Hogwarts. Que por cierto, hablando del famoso castillo, tiene de profesora a una de las nietas de la directora Minerva McGonagall. ¿El Colegio terminó de ser una afamada y honorable institución para caer en un lamentable negocio familiar? No lo dudo ni un poco. Resulta que casualmente otra persona de Gryffindor será la que herede el legado magisterial y posterior el poder del Colegio completo, ¿A caso esto será un plan para que Gryffindor gane la copa por mil años consecutivos?, ¿Será que Minerva ya safó el tornillo como el querido y difunto Dumbledore? O tal vez quizá ¿Sea Mena McGonagall una marioneta más dentro de los ideales enfermos de la antigua Orden del Fénix? Seguiremos muy de cerca los movimientos de ésta jovencita.

Retomando, Kissy sólo se limitó a decir que están investigando el caso y al parecer ella asevera que en efecto, fueron mortífagos que quedaron rezagados y en el olvido.

¿Será verdad o mentira? La verdad de todo esto es que la credibilidad de la temeridad de los ya conocidos mortífagos hoy en día se reduce a compararlos a la inteligencia de un Troll de la montaña o con el honorable y pulcro linaje de los Malfoy, ¡Ja!, creo que todo renombre debe culminar en su mejor momento, como un debut y despedida, caso que con los Malfoy no pasó... Obviamente.

Sin más los mantendré informados al respecto de estos planes macabros del famoso y antes nombrado Elegido, muchos me han comentado que no falta mucho para que ese muchacho reclute a gente y empiece otra época de terror. Al menos esperemos que siga reclutando a gente así de "eficiente" y por supuestos que todos estaremos más tranquilos y sin temor de caer en el terror.

Saludos a todos mis amados lectores. Los quiere

Rush Skeeter

-¡Maldita sea!- exclamó la auror mientras terminaba de leer El Profeta. Esperaba que las cosas no se complicaran aún más de lo que ya estaban.




« Capítulo 19 Comenta este capítulo | Ir arriba Capítulo 21 »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.