Historia al azar: Pelirroja Blancanieves
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The magic ride » Capítulo 17
The magic ride (R15)
Por andypotter92
Escrita el Domingo 19 de Abril de 2015, 22:34
Actualizada el Domingo 10 de Febrero de 2019, 23:50
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Capítulo 17

Kissy salió de Hogwarts, necesitaba desaparecerse, quería escapar, expulsar toda esa furia que amenazaba con consumirla. Odiaba a Andy por no haberse salvado, odiaba a Connor, se odiaba a si misma por no salvar a su amiga. Sacudió la varita y de ella salió un gato cálido y plateado, pensó en el mensaje y con voz baja dijo "Gustav", el patronus desapareció casi al mismo tiempo que ella.

Un instante después apareció en un callejón de Londres, caminó decidida hacia el edificio de enfrente, alzó la mirada y contó mentalmente cuatro pisos, y en la ventana seis vio reflejada una silueta larguirucha.

Sintió como la tensión empezaba a abandonar sus hombros. No podía esperar, se desapareció dejando tras de sí solo el destello de su cabellera pelirroja. Un segundo después tocaba la puerta del apartamento 6, piso 4 del antiguo edificio.

La puerta se abrió, dejando ver una desordenada cabellera castaña y una barba algo descuidada enmarcando unos ojos color chocolate. Kissy lo miró con muda admiración. Él simplemente sonrió al tenerla ahí.

-Hola mi hermosa serpiente

-Andy esta muerta.

Las palabras salieron frías, inexpresivas. Los ojos de Kissy se humedecieron, desvío la mirada y entró al departamento. Gerard la miró en silencio, cerrando la puerta tras de sí acercándose a ella; acarició su rostro, desvaneciendo la máscara de frialdad que ostentaba. Con suma delicadeza la envolvió en sus brazos y ella se derrumbó.

Gerard la sostuvo mientras el llanto convulsionaba los hombros de su novia, sus manos acariciaban su espalda y los desordenados rizos, tratando de transmitir todo lo que sentía por ella. Después de un rato, los sollozos cesaron, él tomó su barbilla y miró sus enormes ojos, hinchados y enrojecidos, limpiándole el rostro con dulzura.

-¿Ya estás más tranquila, amor?- la besó en la frente y volvió a abrazarla- ¿Que pasó?

Kissy se apretó contra su pecho, no quería soltarlo, quería quedarse ahí para siempre.

-No sobrevivió- la voz brotó trémula, casi indefensa- La policía muggle halló sus restos ¡Me niego a creerlo!- La furia se adueño de nuevo de la pelirroja, soltándose del abrazo de su novio- ¡No puede estar muerta!

-Tranquila

-¡Andy no debió rendirse! ¡Debe estar por ahí, no sé! ¡La odio! ¡La odio Gerard! ¡¿Por qué no luchó?! ¿Por qué?

El llanto volvió a inundar los ojos de Kissy, Gerard solo la observaba, sabía que no esperaba una respuesta pero aún así, tomó su mano para atraerla hacia él.

-No tengo respuesta para eso, corazón- dijo con suavidad- Nunca las hay en estos casos.

Kissy miró directamente esos ojos dulces que tanto amaba, Gerard tomó su rostro, comenzando a besar sus mejillas, bebiéndose esas lágrimas derramadas; besó sus ojos, mientras que Kissy dejaba escapar un suspiro justo en el momento que él atrapaba sus labios en un beso suave pero cargado de sentimiento, estremeciéndose entre sus brazos.

-Te he extrañado- exclamó sin dejar de besarlo.

-Yo más a ti, mi bella Sly. Te Amo.

-Yo también Te Amo. Más de lo que crees, muchísimo más.

Gerard la miró divertido, con Kissy todo parecía competencia, desde el colegio hasta ese momento. Volvió a besarla, adoraba la forma en que ella se acoplaba en su pecho, como se estremecía al besarlo y su manera de amar, intensa como el fuego de su cabellera y dulce como la miel.

Kissy lo miró. Él era su alma gemela, su persona favorita y se odió por lo que iba a decirle, porque esta vez a donde ella iba, él no la podría acompañar.

-Amor. Voy a matar a Connor.

+++++++++++++++++++

Todos estaban reunidos, no era propiamente un funeral debido a que no había quedado nada de Andy pero necesitaban decirle adiós.

Tanto Robert y Mary Green lloraban por la perdida de su hija, mientras que su hermana se mantenía estática, de cierta manera fría y distante.

Algunos compañeros del colegio estaban ahí, Keisi junto con Alexander, quería mostrarle su apoyo dado que era el mas desbastado. Kissy estaba siendo abrazada por Gerard, quizás no conoció tan bien a la chica, pero le tenía estima. Mena lloraba en el pecho de Owen, Gustav estaba serio, sumido en sus pensamientos.

Vladimir como siempre oculto entre las sombras, también repasando mentalmente el plan que le mencionó su compañero. Cristian había dejado la liga de Quidditch para apoyar a sus amigos, para mostrarle el respeto a Andy, mientras que Mariana se aferraba a él.

Algunos compañeros de la Academia y del Cuartel. Por supuesto que Harry Potter junto con su esposa Ginny, Ron Weasley y su esposa Hermione, cada uno tristes pero apoyaron a la familia.

-Fuerte, amigable, humilde y valiente….-eran las palabras que apenas lograba escuchar Dayra- Perdimos a una gran hija, hermana y amiga-pero eso era poco lo que sentía en esos momentos la chica, su vida no sería lo mismo sin su hermana- Su recuerdo siempre estará presente en los corazones de todos- seguían las palabras del mago- Que toda tu familia y amigos encuentren consuelo ante tu perdida.

Nunca encontrarían el consuelo ante esta perdida.

 -¿Por qué me abandonaste?- replico la chica, con enojo pero con tristeza, esperando una respuesta que nunca llegaría.

++++++++++++++++

La búsqueda para encontrar a Connor era de lo único que se hablaba en el cuartel. Alex después de la ceremonia se alejo de todos, claro que sus amigos querían apoyarlo pero el se negaba.

Le hubiera gustado que los Green se quedarán con la varita de su hija pero todavía era parte de las investigaciones. Aunque no sabía el para que, al final no servía tratar de ver los últimos hechizos realizados.

Alexander casi todo el tiempo se la vivían en el trabajo, regresaba a casa muy tarde. Esa noche no le importaba nada, abrió una botella de whiskey de fuego y bebió, dejando resbalar las lágrimas, recordando cada roce y cada beso dado. Lo único que interrumpió su dolor fue el toquido de la puerta.

-¿Qué haces aquí, Gustav?

-Necesitaba hablar contigo

-Estoy ocupado- quiso cerrarle la puerta

-Algo me dice que Andy no está muerta

-¡Ya déjenla en paz! Ella....murió

-Alexander.....piénsalo bien- habló Gustav con paciencia- Honestamente yo no me creo que esos restos sean de ella

-Encontraron su varita, y ese coldige suyo

-Tengo una teoría. Necesito su varita

-No la tengo. La tienen en el cuartel para las investigaciones

-Entonces, es hora de romper las reglas

-¿Qué quieres decir?

-Necesito entrar furtivamente en el Ministerio. Es hora de que Plumas de Fénix entre en acción

+++++++++++++++++++++

-Creo que estas equivocada- Dayra volteó hacía donde provenía esa voz, y ahí estaba su hermana, hecha totalmente polvo, luchando por mantenerse en pie, pero viva.

Kirlly fue mucho más rápido, jalando a su dueña hasta donde se encontraba Andy, la cual luchaba por no desplomarse; estaba a punto golpearse con el suelo sino hubiera sido por Dayra que la alcanzo a detener.

-¡Mamá! ¡Papá!- gritó la chica a todo pulmón-Tranquila, todo esta bien.

Pero antes de que la chica pudiera decir algo, se desmayó dejándose arrastrar por la negrura de la inconsciencia.

-¿Qué pasa?- preguntó su padre, quien llegó corriendo con la varita en alto

-Merlín- exclamó Mary al ver a su hija mal herida- ¿Cómo......

-No lo sé

-Tenemos que llevarla a San Mungo

-No le gustan los hospitales

-Necesita atención- reprochó

-No creo que soporte una aparición- respondió Robert mientras sostenía a su hija en brazos- Cariño, avisa a San Mungo. Mientras la llevaré a su habitación.

Apenas el Señor Green la recostó en su cama, llegaron dos medimagos atraídos con unas túnicas blancas; sin decir esperar alguna explicación entraron en la habitación de la chica para revisarla mientras que toda su familia esperaban afuera.

Por un lado Mary no paraba de llorar, su esposo trataba de consolarla, en verdad esperaban buenas noticias. No supieron con exactitud cuanto tiempo tardaron, quizás cerca de más de media hora, cuando los medimagos salieron.

-¿Cómo esta mi hija?- preguntó de inmediato Mary

-Tiene un grado de deshidratación y de anemia. Su nivel de magia estaba muy bajo, sin mencionar los cortes de la espalda, quemaduras y casi pierde una pierna- respondió el medimago más joven.

-¿Qué tan mal está?

-Esta bien- respondió el otro medimago- Necesitara descanso y alimentarse bien.

-Le hemos administrado pociones regenerativas. La mayoría de las heridas de su espalda sanaran, quizás algunas tarden más.

-¿Y su pierna?- preguntó esta vez Dea.

-Tomara un tiempo pero se pondrá bien.

-¿Podemos verla?

-Claro. Solo que esta durmiendo. Le administramos una poción de sueño.

Los medimagos regresaron a San Mungo, pero antes de meterse a la chimenea, uno de ellos invocó un humo blanquecino para mandar un mensaje, quizás lo que sería una buena noticia.

Mary Green seguía llorando, no podía creer que su hija mayor estuviera con vida, no paraba de darles las gracias a Merlín, su esposo evitaba llorar, quería mantenerse fuerte mientras que Dayra solo se enjuagaba algunas lágrimas.

-Ya vi de donde saqué lo orgullosa- dijo la chica palmeando el brazo de su padre- No siempre debes de ser fuerte.

Al caer la noche, Robert se quedó a cuidar a su hija mientras que Dayra y su esposa iban a dormir. Apenas amaneció, la chica desayunó rápidamente para subir y sustituir a su padre.

-Ve a descansar un poco papá- le dio un beso en la frente a Andy y otro a Dea antes de salir para ir a dormir un poco.

Habían pasado un par de días en los que se turnaban para cuidar a Andy, en aquella ocasión le tocaba a Dayra, observaba a su hermana con detenimiento. Tenía una pequeña quemadura en su mejilla, algunos rasguños más y poco a poco le regresaba el color a su rostro. Su respiración era acompasada y tranquila. Sacó un libro y se puso a leer, vigilándola en algunas ocasiones. Cuando menos se lo espero, la chica se removió en su cama, por fin despertando y analizando el lugar en donde se encontraba, logrando enfocar unos ojos de color chocolate que la observaban.

-¡Dayra! ¿Estás bien?- inmediatamente Andy trató de levantarse pero su estado se lo impedía.

-Tranquila

-¿Qué ocurrió?- preguntó confundida

-Primero, ¿Cómo te sientes?

-Me duele todo

-Tienes mejor aspecto de como llegaste

-¿Qué ocurrió?

-Eso mismo nos preguntamos nosotros.

Kissy se encontraba en el umbral de la puerta, que no le importó pedir permiso, simplemente entró seguida por Gustav quien tenía una enorme sonrisa, seguida de Keisi y por último Mena, que de inmediato se lanzó directo para abrazarla.

-¡Estas bien!-gritó de emoción- Te eche de menos- susurró en su oído- Merlín- las lágrimas ya no las pudo contener, dejándolas resbalar por sus mejillas.

-Mena.....

-No vuelvas a hacerme esto- comenzó a reñirla

-Me....duele....

-Lo siento- dijo de pronto soltándola y algo sonrojada- Pero enserio, no vuelvas a hacerme esto.

-Nos alegra que estés bien- esta vez fue Gustav el que hablo

-No se que haría sin ti- dijo Keisi

-¿Y tu qué Kissy? ¿No te alegras de verme?

-No, de hecho te odio

-¿Me odias?- preguntó confusa

-Si y no tienes idea de cuanto

-Kissy.....-pero la chica ignoró a Mena

-¿Y puedo saber el por qué?

-¡Por abandonarme! ¡Por ser tan débil y estúpida!

-¡¿Yo soy la estúpida?!- gritó enfadada- ¿Quién mierda enfado más al idiota de Connor, eh?- la pelirroja sacó la varita y en un rápido movimiento hizo que la chica estuviera colgada del tobillo

-¡Kissy! Bájala en este momento- dijo Mena con tono autoritario

-Es para que se le baje el berrinche

-¡Carajo, Kissy! Bájame, que me duele- con otro movimiento de varita, la dejó caer en la cama, lo cual Andy no pudo reprimir un gesto de dolor.

-¡Yo que culpa tengo que la maldita casa haya explotado! ¡Mierda! Casi muero y lo primero que haces es reclamarme- refunfuñó

-En serio,  te sigo odiando- y sin más se lanzó para abrazarla pero con menos efusividad  para no lastimarla más de lo que ya estaba- Pero te juro que si me vuelves a hacerme esto, te haré la maldición cruciatus, luego te sacaré todos los huesos y a ver si un maldito león puede andar.

-¡Oye! Deja en paz a mi leoncita- mencionó Mena pero feliz

-No los interrumpo, pero mi hermana acaba de despertar

Antes de que pudiera replicar, un chico con semblante triste entró en la habitación, un poco confuso por el reciente mensaje que recibió por parte de sus amigos. Se topo con los ojos de Dayra y a su vez hacía la chica quién se encontraba en cama, lo cual Alexander se quedó sorprendido.

Buscó con la mirada a Dea, la cual hizo un gesto negativo con la cabeza, regalándole una sonrisa que le inspiró confianza. Se fue acercando hacía la cama y sin pensarlo atrapó sus labios en un dulce beso.

-Váyanse a un cuarto- comentó la pelirroja

-¡Hey! Hay menores presentes- molestó su hermana también.

Ambos chicos se separaron sonrojados, pero con una sonrisa. Alex se sentó en su cama y la abrazó protectoramente, mientras ella se acurrucaba en su pecho.

-¿Cómo sigues?

-Molida- respondió Andy- Aunque me siento mejor- dijo mirando a su novio.

-Tienes mejor aspecto a como llegaste

-¿Nos vas a explicar que ocurrió?

-Pues.....me batí a duelo con Connor

-Ese maldito bastardo

-Kissy....mi hermana

-Lo siento

-Pelamos mientras que el fuego consumía la casa y era cuestión de segundos para que acabara con todo. Eso no le importó y justo cuando pensaba escapar, nos alcanzó la explosión.

-Nos diste un buen susto- dijo Mena todavía con cierto reproche

-Lo siento

-¿Y que pasó después?- preguntó Gustav

-Logré protegerme, aunque no fue tan eficaz- lo dijo mientras observaba su brazo vendado- El fuego nos lanzó por los aires. De inmediato Connor reaccionó y me agarró para desaparecernos. Me zafé de él y terminé en un bosque. Estaba débil, solo esperaba la muerte.

-¿Y cómo llegaste a casa?- preguntó sorprendida su hermana

-Alguien me ayudo

-¿Quién?

-Kirlly- el perro subió a la cama para recostarse a un lado de la chica, acariciándolo- Se apareció, me dio un poco de calor y después me trajo a casa

-Por eso llegaste a mi habitación- respondió Dea comprendiendo las cosas y felicitando a su mascota.

-Te dije que era inteligente

-¿Y Connor?- preguntó Kissy adelantándose  a Alexander

-Escapo. Pero, díganme ¿Cómo supieron que estaba aquí?

-Un lindo pajarito me lo dijo -respondió Mena con una sonrisa

-¿Un pajarito?

-Bueno chicos, es hora de que dejen a mi hija descansar- Entró Mary Green para ver como seguía Andy- podrán verla después.

Cada uno se despidió de su amiga, y antes de que saliera Alexander

-No te vayas

La señora Green le sonrió y le permitió quedarse, al final no se quedaría sola,  Dayra también estaba ahí.

-Esta vivo ese canalla- espetó furioso, se había tragado esas palabras antes.

-Lo sé, logró escapar- respondió con algo de miedo en su voz

-Lo atraparé. Kissy no me lo arrebatara. Lo mataré- Se separó de Andy dispuesto a salir para iniciar la búsqueda de Connor pero lo detuvo por el brazo.

-No Alex

-Lo encontraré

-Hermanita, puedes decirle a mi mamá que traiga algo de comer, por favor.

-Si, claro- dijo intercambiando una mirada con ella

-Lo encontraré y lo mataré- declaró con seguridad

-No quiero que lo busques

-¿Por qué?- preguntó mientras la observaba

-No quiero más venganzas

-No lo dejaré vivo

-¡Entiéndelo!

-¿Qué debo entender?

-¡No quiero perderte!- Andy estaba al borde del llanto- No quiero perder a mi familia- Se acercó a la chica para abrazarla.

-Te perdí una vez y no pienso pasar por ese infierno

-Prométeme que no lo buscaras

-Soy auror

-Y yo también

-Entiéndeme

-Por favor

De acuerdo, pero esta vez no estaba dispuesto a cumplir esa promesa. La cuidaría, incluso si con eso se convertiría en un asesino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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