Historia al azar: Omokage
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The magic ride » Capítulo 15
The magic ride (R15)
Por andypotter92
Escrita el Domingo 19 de Abril de 2015, 22:34
Actualizada el Domingo 10 de Febrero de 2019, 23:50
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Capítulo 15

Matt se encontraba inquieto, no paraba de dar vueltas por la sala común mientras sus pensamientos estaban en su amiga desaparecida. No podía olvidar el momento del ataque, de cómo Charlize y él salieron a buscarla entre todo el caos, y solo para ver como dos hombres se las llevaban. Se dejo caer en el sillón negro enfrente de las llamas verdes que emitía la chimenea, podía ser demasiado inteligente y sin embargo eso no ayudaba.

-¡Maldición!- grito frustrado

-¿Qué te pasa?

-Odio estar aquí sin poder hacer nada

-Lo sé- Charlize tomó asiento a un lado de él- tengo miedo

-Ellas están bien- dijo con seguridad, algo que realmente no sentía mientras la abrazaba

-No me digan que siguen pensando en su amiguita

-Lárgate de aquí- espetó fríamente la chica, separándose un poco de su amigo

-Es cierto, no tengo que hablar con ustedes- fue directo hacía la salida- dudo mucho que sobrevivan a la tortura- dicho esto salió de la sala común

Ambos chicos se miraron con cierta sospecha al escucharlo, ataban los cabos sueltos en su cabeza, llegando a la conclusión de que Randal sabía algo, y Matt le sacaría la verdad, no le importaba el costo.

No tardo mucho en decidirse en buscar a su compañero, no quería que su amiga se enterara ni mucho menos meterla en problemas, por lo que espero a que su compañero terminara de comer; estuvo a fuera del gran salón, esperando.

Randal, en aquella ocasión no se demoró mucho comiendo, unos cuantos minutos que ingirió algo de alimento, salió del Gran comedor sin el grupo de sus amigotes rumbo a la sala común; sus pasos retumbaban en el frío pasillo, hasta que sintió un empujón estrellándolo contra la pared.

-¿Que....

-¿Dónde están?

-¿Que te pasa Rice?- espetó molesto pero Matt tenía uno de sus brazos sobre el cuello del chico aprisionándolo contra el muro

-No lo repetiré- exclamó en un susurró

-¡Suéltame!

-¡Matt!- Charlize iba corriendo hacía donde se encontraban- Te meterás en problemas- trató de separarlo del otro chico

-No me importa

-Será tu fin- espetó Randal sin aliento, Matt solo sonrió con malicia mientras sacaba su varita apuntando a su compañero.

-He aprendido varios trucos- sin pensarlo lo hechizo paralizándolo, después realizó a su alrededor, un especie de campo silencioso.

-¿Qué vas a hacer?- susurró su amiga asustada

El chico la ignoró; se quito su túnica, seguido el chaleco que tenía puesto quedando solo en camisa; término por quitarse su corbata y desabrochándose la prenda, solo mostrando su torso desnudo.

-¿Ves esto?- preguntó mostrando sus brazos musculosos- Es el resultado de horas y horas entrenando, pero en especial de trabajar arduamente en una granja, algo que no conoces ¿Quieres conocer en verdad el dolor?

Tomó uno de los dedos de la mano de Randal y lo apretó cerca de la uña con fuerza, lentamente comenzó a tornarse morado e inflamarse; sonrió con cierta satisfacción al ver como sus ojos se aguadaban. Pero eso no fue suficiente, tomo otro dedo y lo doblo por completo, escuchando un chasquido, estaba roto. Agito la varita, pero solo para que pudiera hablar

-¿Dónde están?- preguntó amenazadoramente

-Esto....- volvió a hechizarlo. Apunto la varita hacía su cara mientras grababa en ella, la palabra cobarde

-¿Dónde están?

-Matt...

-¿Quieres que siga?- preguntó enarcando una ceja

-No sé con exactitud, solo se que están al norte de la ciudad

-¿Quién está detrás de esto?- preguntó esta vez Charlize entre asustada y sorprendida, pero ella también necesitaba saber donde estaba su amiga.

-No...no...sé, mi padre mencionó a un tal Connor

-No olvidarás esto- Matt agito la varita una vez más, esta vez lo dejo inconsciente mientras se ponía de nuevo la camisa y la túnica

-¿Qué vamos a hacer?

-Mandar un patronus- respondió con simpleza 

-¿Sabes como?- pregunto la chica- Oh Matt, te meterás en problemas

-No te preocupes- se quedó un rato en silencio, hasta que de la punta de su varita surgió una neblina, adoptando la forma de un águila, se acercó a ella y le susurró unas palabras.

Una ve más, Alexander se dejo caer en la silla detrás de su escritorio, había pasado ya un mes desde que Andy y su hermana estaban desaparecidas; todo el departamento de aurores estaban en su búsqueda, en especial por esos recientes ataques. Harry tomó fuertes medidas de seguridad y en especial en el ministerio.

Por más que el chico revisaba todos los informes, no encontraba nada; no tenía la certeza de quien pudiera estar detrás, en donde se encontraba su novia, se sentía culpable y frustrado. Se froto sus ojos miel con cansancio, dejándose llevar por todos sus recuerdos, una solitaria lágrima resbalo por su mejilla.

-¿Sigues sin negarte a salir de aquí?- escuchó una voz

El chico rápidamente se limpio con el dorso de su mano, para toparse con una cabellera pelirroja.

-Necesito estar aquí

-Haz revisado incansablemente esos papeles

-Necesito encontrarla

-Y lo vamos a hacer- Ron esbozo una pequeña sonrisa- Se lo que se siente, pero hay que ser objetivos

-¿Cómo lo lograron?- preguntó Alex- digo, fue una gran hazaña lo de la segunda guerra y...

-Ni si quiera yo mismo sé, solo luchando por mantener a salvo a mi familia

-No quiero perderla- susurró, Ron se acercó a él, poniendo una mano en su hombro

-Las encontraremos

-¡Ron!- escucharon, ese grito solo provenía de la oficina del Jefe de aurores

-¿Qué pasa, Harry?- pero se quedó sorprendido al ver como aparecía un águila, abriendo el pico para hablar

Están en el norte de la ciudad. Posible autor: Connor

Alexander al escuchar eso comenzó a sentirse demasiado furioso, apretó sus puños con cierta fuerza, jamás se hubiera imaginado que fuera él. Tanto Harry como Ron intercambiaron una mirada, mientras que el azabache comenzaba a idear una forma de averiguar que la información fuera verdadera.

-Se donde están

-¿Alex?

-Connor....estudió conmigo- respondió con cierta desesperación

-¿Estas seguro que es el mismo?- preguntó Ron

-Juro vengarse

-Bien, debemos planear...

-Voy ahora mismo- el chico estaba a punto de salir del despacho, pero fue detenido por su jefe

-No podemos poner en riesgo....

-¡Es mi novia!- gritó con furia- no voy a permitir que nada malo le pase. Si quiere despedirme, hágalo pero la salvaré

Harry lo observó por unos instantes, admiraba su coraje y estaba seguro que en su lugar, haría lo mismo si Ginny estuviera en peligro, si sus hijos los pudiera perder.

-Ron...avísale a Kingsley que saldremos, quiero a Turner, Glen, Robinson, Thompson, Christen, y a Flint

-Claro- el pelirrojo salió apresudaramente

-Te dejaré a cargo de la misión- hablo Harry viéndolo a los ojos- ya sabes que hacer, si necesitas ayuda

-Lo sé, gracias- en minutos tenía que prepararse para salir, esta vez Connor se había excedido 

Sabía que no debía rendirse, quizás esperar a que alguien acudiera en su ayuda, pero el simple hecho de pensar que le harían daño a su hermana, no lo soportaba. Andy se dejo caer en el suelo, hacia horas que se llevaron a Dayra, dejando de escuchar sus gritos, por lo que existían dos posibilidades; la primera de ellas era que estaba en una celda diferente y la segunda y la peor, estaba muerta. Su mente se aferraba a la primera opción, se sentía mucho mejor pensar que tenía vida, no se permitiría nada malo.

Deseaba descansar y dormir, todavía la espalda sentía arder en llamas, y sus músculos estaban agarrotados, parte de su dolor físico estaba siendo sustituido por el miedo que comenzaba a sentir; era probable que en cualquier momento se dejara atrapar por las sombras de la inconciencia, por mas que lucho se quedo dormida en el frió suelo.

Apenas despertó no tenia el atisbo de mejoría, sentía que los cortes que tenia sangraban aun, y sin mencionar que de nuevo tenia fiebre. No soportaba eso, era mejor terminar todo de una buena vez; en segundos apareció Nico con las habituales cosas para sanarla y con una bandeja de comida.

-¿Dónde esta ella?- pregunto inmediatamente- ¿Que le hicieron?

-Esta bien, algo débil pero bien

-¿Quién fue?

-Tengo que curarte la espalda

-No

-Me ordenaron...

-Dile que quiero hablar con él- interrumpió con una mezcla de miedo y seguridad- por favor- Nico no tuvo alternativa mas que hacerle caso a la chica, con un movimiento de varita recogió todo

-¿Algo mas?-insinuó el hombre

-Que la quiero, que no dejaré que nada malo le pase 

-Bien, le daré tu mensaje

Estuvo esperando por un largo rato, hasta que de nuevo dos hombres aparecieron por la puerta de la celda, tomándola de nuevo y llevándola de nuevo a aquella estancia, dejándola enfrente de Connor, el cual inmediatamente esbozo una sonrisa triunfante.

Unos minutos después, otro de los secuaces del chico llevaba a Dayra, todavía herida por la tortura recibida cuando se percato de su hermana. Andy estaba amarrada con cadenas que la hacian elevarse un par de centímetros del suelo; sus manos sangraban, la sangre se derramaba en sus brazos hasta los hombros, y su cabeza la tenía agachada.

-Andy- susurró con el miedo reflejado en su voz, apenas levanto la cabeza, observándola con cierta disculpa en su rostro

-Se rindió- dijo dirigiéndose a Dayra

-¡Eso no es cierto!

-Lo es

-No- estaba al borde de derrumbarse

-Lo siento- fueron las palabras de la chica

-¿Entonces?- pregunto el joven

-Déjala ir, y....-trago saliva- haré lo que me pidas

-Así te quería ver, suplicando. Tenerte a mis pies

-Por favor Connor, déjala ir- rogaba

-Tienes mi palabra, la dejare ir.....después de que vea algunas cosas- el rubio veía a ambas con malicia

El mago se acerco a ella, acaricio su rostro con el dorso de su mano, su cuerpo comenzaba a temblar de miedo

-Quiero que seas mía- Connor sonrió con demencia, lamió su mejilla con la lengua- tranquila...solo disfruta

Andy no paraba de temblar al saber las intenciones que tenia el chico, vio con ojos llorosos a su hermana, mascullando una disculpa y reflejando terror mientras que los de ella suplicante pedían que no lo hiciera, que existía todavía esperanza. Sentía que su mundo comenzaba a derrumbarse, quiso desplomarse, desmayarse para no contemplar aquello, él se apretujo todo lo que pudo contra su cuerpo.

Se rindió a su suerte, cerro los ojos para no tener que contemplar eso. Connor desgarro la túnica de una manera muy brusca y tosca, mostrando así sus perfectos senos. Acerco sus labios a ellos y los beso, rozándolos asquerosamente Dayra giro el rostro para no presenciar lo irreparable, mientras que dejaba escapar algunos sollozos y permitía resbalar las lagrimas por aquel sufrimiento que recorría sus entrañas, pero tendría que vivir con la incertidumbre, ya que se la llevaron de vuelta a su celda, dejándola sola.

Connor seguía besando a la chica, sus labios saboreaban su cuellos, mordisqueando la piel, sentía como sus propios labios eran inspeccionados por otros y que nunca desearía.

-Eres preciosa- oír aquellos gemidos mientras Connor la besaba, le daba nauseas

La chica se obligo a no pensar, la imagen de Alexander besándola dulcemente, tratándola con ternura inundo su alma, deseaba que el estuviera con ella. Podía sentir el miembro de él pegado a su cuerpo, extasiado de un placer demente. Faltaba poco para que aquello terminara por ser completamente una pesadilla.

Una explosión resonó en la casa, para cuando Connor quiso levantar la cabeza, ya era demasiado tarde; alguien le propino un puñetazo en la nariz cayendo hacia atrás.

-¡Aléjate de ella!- Alexander se acerco a Andy liberándola de las cadenas

-Alex- susurro débilmente 

-Tranquila, aquí estoy

-Mi hermana- susurro desde los brazos del chico

-Los demás la están buscando

Cuando pensaban salir, Connor bloqueo la salida atacándolos, Alexander se posiciono enfrente de Andy para protegerlo batiéndose en duelo. La joven aprovecho para salir a buscar a su hermana, sin importarle que estuviera débil, recogió una varita de un hombre inconsciente pero antes de que diera un paso mas apareció el rubio interceptándola.

-Si no te tengo, tampoco él- menciono con odio, sin miramientos lanzó su primera maldición

Se defendía como podía, evitaba todos los ataques. La casa se estaba desmoronando, y Connor había sido demasiado astuto, mientras peleaba con Alexander hizo aparecer fuego maldito.

Ambos seguían batiéndose a duelo, lanzando hechizos y maldiciones, los ases de luces producían un espectáculo, lentamente la casa se caía a pedazos hasta que una nueva explosión resonó, la chica salió hacia atrás con una llama dándole de lleno.

Alexander buscaba desesperadamente a Andy, el fuego se incrementaba más y apenas era algo visible lo que sucedía a causa de todo ese humo, pudo distinguir como uno de sus hombres llevaba a Dayra en brazos.

-Salgan- ordeno mientras se aseguraba de que salieran con bien

Seguía observando como los restantes aurores sacaban algunos mortifagos. Justo cuando el chico estaba a punto de regresar a buscar a su novia, la casa exploto lanzándolo por los aires, dejándolo aturdido.

-¡¡Andy!!- grito Dayra zafándose de los brazos del auror, pero fue detenida por Alex
-No puedes

-Ella estaba ahí

-Es tarde- respondió mientras observaban como las llamas terminaban de consumir la casa



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