Historia al azar: Una Vida nueva
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Marte » Capítulo 04
Historia terminada Marte (ATP)
Por adillita27
Escrita el Miércoles 8 de Abril de 2015, 07:58
Actualizada el Miércoles 6 de Mayo de 2015, 07:58
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Capítulo 04

Los chicos mayores de 15 años, se fueron con el joven, mientras abajo Lily abrazaba feliz a su hijo Harry, por fin después de más de un mes, podía estar con él.

−¿Mama donde está Hermione? -Le pregunto Harry.

−Esta fuera, construyendo la ciudad.

−¿Podemos ir?

Ron Wesleay había pasado detrás de su hijo y otros gryffindor.

Lily les sonrió. −Podéis ir, creo que tenía que construir el hospital, cuando salgáis del ministerio, cogéis el camino hacia arriba y veréis una gran plaza, la pasáis y seguir adelante, llevaros las escobas. ¿Las habéis traído?

−Sí.

−Pues adelante. −Dijo Lily.

Harry abrazo a su madre una vez más, y se fue con sus amigos a buscar a Hermione.

En la otra punta de la nueva ciudad, estaba construyendo con otros el hospital, cuando escucho que la llamaban, Hermione coloco el cristal en su sitio y se giro.

Al ver a sus amigos, grito de felicidad y los abrazo.

−Herms, que alegría verte. −Dijo Harry.

−Yo también.

−Harry y su grupo. −Dijo Draco acercándose.

−Dracp hasta me da alegría verte. -Le dijo Harry sonriendo.

Draco asintió con la cabeza.

−Hermosa ciudad.

Hermione les sonrió. -Gracias, es antigua pero a la vez moderna.

−Me gusta mucho, ¿pero porque hay grandes carreteras? -Les pregunto Harry.

−Pasaran coches, ya se están ocupando de ello, para que los primeros puedan empezar a circular. −Hermione les sonrió. −Es cosa de Draco, que quiso hacer algo nuevo.

−Me gusta, es igual pero a la vez diferente, y además huele bien. −Harry mirando al slytherin. −Felicidades por tu idea.

 −Gracias. −Dijo Draco.

−Chicos no hemos terminado. −Dijo uno chico mirándolos.

−Es verdad. −Dijo Hermione. −Tenemos que terminar de construir el hospital.

−¿Podemos ayudar? -Les pregunto Harry.

−Claro. -El chico asintió. −Cuanta más gente nos ayude, mas rápido iremos.

−¿Harry han pasado mis padres? -Le pregunto Draco.

−No, de momento solo estamos pasando niños, y chicos, esta tarde empezaran a pasar adultos, para que no solo hayan niños.

−Tranquilo Draco. -Le dijo Hermione. −Cuando pasen, les podrás enseñar la hermosa ciudad que has creado.

−Lo hare. −Y se alejo para seguir construyendo.

−Tu padres irán con el mío. −Dijo Harry a Hermione. −Están construyendo una nueva nave, muchas comunidades se han quedado sin chimeneas, y no pueden llegar a Hogwwarts, los muggles cada vez están peor.

Ron los miro. −Aquí no tenemos nada de qué preocuparnos.

−Lo sé, pero hasta que no estemos todos, no estaré tranquila.

Harry asintió con la cabeza y se puso a hacer lo que el monitor les decía.

Unos días más tarde, en la tierra James miraba como los últimos refugiados en Hogwarts, terminaban de pasar.

Karkarov con drumstrang había pasado hacía unas horas, y Madame Maxine con bauxbattons también.

El ministro se le acerco. −Te quedas al mando, yo voy a pasar.

−Si ves, la nave ya se ha terminado de construir, pero sin saber donde están exactamente, no podremos hacer mucho y no podremos buscar a nadie más.

−Ya estoy aquí. −Dijo Maggy que apareció por la chimenea.

−Maggy el quid de la cuestión es ir, no volver. -Le dijo James.

−Os he traído una solución a vuestros problemas. −La mujer de su mochila saco una pantalla y se la enseño. −Con esto podremos saber donde hay magos, recibe la señal de sus poderes, es como los aparatos muggles, que usan para detectar el calor humano, la señal es de unos quinientos kilómetros tendremos que pasar varias veces por un mismo lugar, pero seguro que encontraremos a gente, y se recibe aunque estén bajo tierra.

El auror sonrió a la mujer. −Con esto podremos recoger a los que faltan.

La mujer asintió con la cabeza.

−James, te ocupas de todo. −El ministro se metió en la chimenea y se fue.

El jefe de los aurores, los miro a los que quedaban, los Granger, Sirius, Remus, Dora, Franc y algunos aurores de otros países.

−Los Granger, Sirius, Maggy y Remus cogerán la nave, e iréis por todos lados buscando a gente, cuando este a reventar la nave volveréis y los iremos enviando, también os llevareis trasladores por si son muchos, esperemos que podamos traer a una gran cantidad.

−Vamos. −Dijo Maggy. −No hay tiempo que perder.

El grupo se fue y James miro a los quedaban. −Nosotros iremos a ciudades muggles, y sin llamar la atención seguiremos comprando semillas y otras cosas que necesitaremos, pero sobre todo no llaméis la atención.

−Lo haremos. −Dijo Franc. −En nuestro nuevo hogar, necesitaremos todo lo que podamos llevar.

−Ahora vamos. −Dijo James, y se fueron, en Hogwarts de momento no podían hacer nada, tardarían horas en traer a los primeros.

En Marte, el ministro salió de la chimenea y vio a Lily Potter y Bellatrix Black.

−De momento soy el ultimo en pasar, James y los demás están buscando haber si encuentran a alguien más.

Las mujeres se miraron y asintieron.

−Aquí es de noche, ya todos están durmiendo, te estábamos esperando para que no te perdieras.

El ministro las miro y sonrió. −Gracias.

Las mujeres subieron unas escaleras, y cuando salieron, el ministro vio una hermosa ciudad, le gustaba mucho y eso que solo había visto una plaza y unas cuantas casas.

Lily lo miro, y sonrió. −Veo que te gusta.

−Mucho, tradicional pero a la vez moderna.

−Sí, ya mañana la podrás ver, ya se tarde.

El ministro las miro. −Tenéis razón, ya la veré mañana.

−Te llevaremos a casa.

Las mujeres se acercaron a un coche y el ministro miro el coche

−¿Un coche?

−Sí, pero este es mucho mejor, y como ves no tiene nada que ver con el de los muggles, funciona con agua mezclada con una poción. −Bellatrix se sentó detrás del volante y el coche empezó a funcionar.

−Como puedes escuchar, no se escucha muy fuerte, solo para saber que funciona, no contamina, y si se estropea es sencillo de arreglar, los han creado unos magos japoneses, cuando supieron de la idea de Draco de no aparecernos todo el tiempo, y a los ciudadanos les gusta.

−Mira, por la ventana. −Dijo Bellatrix.

El ministro miro por la ventana y sonrió, los edificios que había a su alrededor eran hermosos, y grandes.

−Me gusta.

−No todas los edificios tienen tienda, otras solo son casas, y hay muchas plazas, parques…

El ministro no dijo nada, y siguió mirando por la ventana, creía que la ciudad sería como el callejón diagon toda de piedra, y todos apretados, pero se había equivocado, es verdad que todo se veía antiguo, pero los edificios eran grandes y con muchas ventanas.

Un rato más tarde llegaron delante de una casa, las mujeres bajaron y el ministro las imito.

−Esta es tu casa. −Dijo Bellatrix dándole las llaves. −Y este es tu coche.

−Nosotras ya nos vamos, nos vemos mañana, y así te enseñamos la ciudad.

El ministro les sonrió. −Gracias.

−Buenas noches. −Y las mujeres se fueron.

Unos días más tarde, Draco comprobaba como una de las zonas se construía.

−La acera sigue hasta el fondo. -Les dijo viendo como se estaba construyendo un gran parque verde, habían repartido la ciudad en zonas.

La zona 1 era donde estaría el cuartel general de los aurores, y aunque las otras zonas tenían también aurores, el de la zona 1 era el más grande de todos.

La zona 2 habían puesto un gran museo, para que nunca nadie olvidara de donde venían.

La zona 3, era donde él estaba el trabajando, era el del parque, uno inmenso, con fuentes, zonas infantiles, zonas verdes, zonas para comer y con carreteras interiores para bicicleta, donde los coches tenían prohibido el paso.

Y por último la zona 4 donde estaría la biblioteca general, habían salvado muchos libros, y así todos podrían leerlos.

−Van bien, ya hemos empezado a construirlos y poner las zonas verdes.

−Bien. −Y miro a unos chicos. −Allí va la zona de las bicicletas, no las hagáis muy anchas, solo para una bici, en el otro lado será el camino de subida.

−Sí. −Dijo uno de los chicos.

−Draco te veo ocupado.

El slytherin se giro y miro al ministro, o más bien uno de los miembros del consejo, con tantos ministros que habían sobrevivido, habían decidido hacer un consejo de 5 ministros, para que no solo uno tomara las decisiones, y era una gran decisión, las cosas iban muy bien.

−Sí, la verdad es que ya casi terminamos, pero aún quedan cosas que terminar, la zona 1, la 2 y la 4 ya están totalmente terminadas, solo queda esta porque es la del parque y queremos que todo quede bien, no como si hubiéramos estado desesperados al ponerlos.

El hombre le sonrió.− Ya he visto las otras zonas, los primeros días al estar aquí, no pude mirar todo bien, pero ahora que lo veo bien me gusta, es una ciudad hermosa.

−Gracias. −Draco le sonrió. −Hemos tenido mucha ayuda, todos querían ayudar a construirla.

−Es normal, todos queremos empezar nuestra nueva vida aquí. −Sonriendo le pregunto: −¿Y ya has pensado algún nombre?

El slytherin lo miro sin entender. −¿Perdón?

−La ciudad necesita un nombre, y que mejor que tu, me han comentado que fuiste el de la idea para que no fuera totalmente como el callejón diagon.

−El tiene razón. −Dijo uno de los trabajadores y lo miro. −Es una hermosa ciudad, todo porque tú dijiste que querías poner cosas nuevas, así que te toca poner nombre.



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