Historia al azar: Un amor verdadero
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Altea » Capítulo 09
Historia terminada Altea (ATP)
Por adillita27
Escrita el Domingo 1 de Febrero de 2015, 09:37
Actualizada el Domingo 8 de Marzo de 2015, 14:56
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Capítulo 09

−Delfines, me apunto. −Dijo la leona. −Traeré a mi princesa para que los vea, seguro que le gustan.

−Pues a los delfines. −Dijo Harry. −Pero después, porque necesito ducharme y dormir unas horas.

−Como todos.

El final del verano se acercaba y un día, Harry estaba sentado en la arena mirando las olas como se movían, cuando Sirius se acerco y se sentó a su lado.

−¿En qué piensas tanto? -Le pregunto.

El chico lo miro. −No voy a regresar a Londres.

Al escuchar eso, Sirius lo miro. −¿Cómo?

−Me voy a ir a Nueva York con Lavender, quiero estar una temporada bien lejos de Londres, sé que si vuelvo allí, no me quitare a Ginny de la cabeza, me ha traicionado pero yo aun la sigo queriendo.

−Lo entiendo, es una buena decisión. ¿Y qué vas a hacer, estudiar, trabajar?

Harry volvió a mirar al mar. −No voy a seguir estudiando para auror, ni tampoco voy a aceptar el trabajo del ministro, no sé lo que voy a hacer aun con mi vida. −Y lo volvió a mirar. −Siempre han esperado de mi muchas cosas, primero para matar a ese tipo, y ahora con lo de auror, quiero hacer algo que yo quiera, sin que nadie diga nada.

−Sea lo que sea, seguro que lo encuentras, y ahora que no estás bajo la influencia de los Weasley, todo te irá bien.

−No quiero que le digas a nadie de Londres, lo que voy a hacer, no quiero que me busquen.

−Lo hare, no te molestaran.

−Y para estar seguros, me voy a apartar una temporada del mundo mágico, nada de magia.

−Si es lo que quieres, está bien.

−Si, Hermione ya tiene mi número de teléfono podrás llamarme cuando quieras.

−Lo hare.

Ninguno de los dos dijo nada más y miraron las olas del mar.

Al volver a Londres, Draco empezó a buscar las cosas para la habitación de su hija, le hacía mucha ilusión tenerla más horas en su casa, Narcissa encantada le ayudo, y pronto tuvieron una hermosa habitación de color rosa.

Cuando la tuvieron preparada, Draco aviso a Hermione para que la fuera a ver.

La leona al entrar se quedo maravillada, un rosa clarito adornaba la habitación, y a un lado una cama cuna con protección.

−¿Qué te parece la cama cuna? −Pregunto Draco nervioso, quería que todo estuviera bien, para que la leona le dejara llevarse a la niña más horas.

Hermione se acerco a la cama cuna, y comprobó bien las protecciones no quería que su hija se cayera al suelo mientras dormía, pero esas estaban bien puestas, y sonrió a Draco. −Está muy bien, y lo de la cama cuna es una buena idea, así la podrá aprovechar cuando sea un poco mas mayor.

−Estuvimos mirando muchas cunas y el dependiente nos dijo que es mejor esta para que los bebes tengan más espacio para ellas y duran más tiempo.

−Me gusta. −Y siguió mirando la habitación, habían muchos peluches, una cómoda con mucha ropa, un cambiador y una hermosa mecedora, la leona satisfecha con todo lo que había visto se giro y miro a Draco que la había estado siguiendo, mientras ella lo comprobaba todo bien. −Tienes mi permiso para traerla, todo está muy bien colocado, y no hay nada que la pueda hacer daño.

Al escuchar eso, Draco la abrazo emocionado. −Gracias.

La leona le sonrió. −De nada, ¿Qué te parece si esta noche hacemos la prueba? Si la pasa bien, entonces un par de veces por semana se puede quedar aquí.

El chico asintió feliz.

Unas horas más tarde, Narcissa miraba como su hijo terminaba de bañar a su nieta.

−Eres todo un experto. −Dijo la mujer satisfecha con el resultado.

Draco cogió una toalla rosa, tapo a su hija y la llevo al cambiador para ponerle el pijama. −Hermione me ha dado la oportunidad de que Altea pase más horas en esta casa, quiero hacerlo bien, es muy importante.

Narcissa le sonrió. −Lo estás haciendo muy bien, y Herms no te la hubiera dejado si fueras un mal padre.

−Lo sé. −Draco sonrió a su hija y le puso el pijama, cuando termino cogió un libro para leérselo antes de que se durmiera.

−Yo te dejo para que leas el cuento, no tardes mucho en meterla en la cama.

−No lo hare. −Y se puso a leerle el cuanto, un rato después Altea ya se había quedado dormida, con cuidado de no despertarla la metió en la cuna la tapo con una sabana y con una manta de animales y vio como dormía, nunca podría agradecer suficiente a Hermione, por haberle dado esa hermosa oportunidad.

Al día siguiente Hermione se despertó y antes de levantarse llamo a Draco, el chico no tardo mucho en coger el móvil.

Buenos días.

−Buenos días Draco, ¿Qué tal Altea?

Muy bien, ha pasado una buena noche, ahora esta desayunando, y pronto me iré a la universidad, y mi madre la cuidara.

−Bien, ¿me vienes a recoger?

Como siempre, nos vemos en unas horas.

−Nos vemos. −Y colgó.

Hermione contenta de saber que su hija había pasado buena noche se fue a cambiar y después de desayunar se fue a la universidad, ya estaba en segundo de medicina y los estudios cada vez eran más difíciles.

Unas horas más tarde, cuando salía de clases, se encontró con Draco, el chico nada más verla la abrazo.

−Gracias, ha sido una hermosa noche.

Hermione se rio. −Pero si se ha pasado toda la noche durmiendo.

−Lo sé, pero ha sido increíble.

−El sábado la podrás tener de nuevo.

Draco feliz asintió. −¿A casa?

−A casa. −Y los dos se fueron.

Hermione al llegar a la mansión de los Malfoy se fue a ver a su hija, que estaba durmiendo bien abrigada, aunque aun hacia un poco de calor, Altea era muy pequeña y tenía que dormir bien abrigada para que no se constipara, al ver que dormía plácidamente, bajo al comedor con los demás para comer.

Unos días más tarde, Hermione salía de su clase, cuando recibió una llamada del doctor de su hija, le llamaba para que recordara su cita, colgando llamo a Draco.

¿Hermione no tendrías que estar en clase?

−Sí, acabo de salir de una y voy a otra, pero te llamaba para decirte que esta tarde tenemos cita con el doctor de Altea.

¿Está enferma?

−No, no lo está, es una cita rutinaria se la hacen a todos los bebes por si la quisiéramos llevar a la guardería, y aunque tu madre la cuida igual la llevaremos, quiero comprobar que todo está bien con ella.

No me importa llevarla, quedamos en tu casa, así comemos y luego la llevamos, seguro que tú casa está más cerca de la consulta del médico.

−Si, a quince minutos es un amigo de mi madre.

Pues quedamos después de la universidad, ahora a clase.

−Si mi general. −Y colgando el móvil se fue a su clase.

Unas horas más tarde, Hermione salía de su última clase y se fue a su casa, al llegar vio que Draco ya estaba preparando la comida, no es que fuera un experto pero sabía algo, y su comida era comestible.

La leona le saludo y se fue a ver a su bebe que estaba durmiendo en su cuna.

−Hermione ya está la comida. −Draco la llamo, la chica bajo a la planta principal y se sentó en una de las sillas.

−¿A qué hora tenemos el médico? −Pregunto el chico cuando ya estuvieron comiendo.

−Dentro de un par de horas, pero es mejor que vayamos antes, algunas veces nos reciben antes.

−Comamos y vamos.

−Sí.

Cuando terminaron de comer, prepararon a Altea y cogieron el coche de Jane, la mujer le había dicho que lo dejaba en casa por si algún día lo necesitaba que ella no lo necesitaba pues iba con su marido en el otro coche que tenían.

Al llegar tuvieron que esperar un rato a que la enfermera le llamara pero por suerte no fue mucho rato y cuando los llamaron entraron.

El doctor les sonrió. −Buenas tardes, ¿Qué tal Altea?

Hermione le sonrió. −Muy bien. -Miro a Draco y luego de nuevo al doctor. −El es Draco Malfoy el padre de Altea.

−Ahora ya sé de dónde ha salido ese color de ojos tan peculiar y ese rubio casi blanco. −Y se levanto. −Lo primero que haremos es pesarla para saber que está bien de peso. −Y se puso a trabajar.

−¿Cómo la encuentras? −Pregunto la leona mirando al doctor de su hija.

−Muy bien de peso. −Y la miro. −Ahora miraremos lo demás.

−John me preocupa que sea tan blanca. -Le dijo Hermione.

El doctor que estaba comprobando que su paciente estuviera bien, le dijo: −La falta de pigmentación la tienen mucha gente que es rubia con los ojos claros, solo tienes que tener más cuidado en verano y en primavera que es cuando pica mas el sol, ponerle sombreros y crema protectora antes y después del sol.

−Yo nunca he tenido problemas con ello. −Dijo Draco mirando como el doctor atendía a su hija.

El doctor dejo de revisar a la niña y lo miro. −Puede que no, pero cada persona es un mundo. −Y volvió a revisar a Altea.

−¿Cómo la encuentras?

−Muy bien, sus oídos están bien, tenéis que tener cuidado cuando se los limpiéis, con cuidado para no hacerle daño, y sobre todo que tenga una alimentación variada, ¿Qué le dais?

−Papillas, sopas, purés, potitos, zumos, yogures, leche de formula y aun le doy el pecho.

−Es un buen equilibrio, igual cuando terminemos os daré un calendario de comidas.

−Sí.

Un rato después, el doctor ya terminaba. −Ya hemos terminado. −Y se sentó en su silla mientras, Draco vestía a su nena, y Hermione cogía el calendario.

−En febrero cuando sea el cumpleaños de Altea os quiero ver aquí, será su vacunación y quiero ver que todo está bien antes de ponérsela.

−Estaremos aquí. −Dijo Draco que ya había terminado de vestir a su hija, Hermione le había explicado que las vacunas en el mundo muggle eran muy importantes pues tenían muchas enfermedades y esas vacunas hacían que los niños tuvieran menos riesgos en cogerlas, y su hija siendo mestiza las podía coger y por nada del mundo quería a su princesa enferma.



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