Historia al azar: Desde el Puerto
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Amigos » Capítulo 10
Historia terminada Amigos (ATP)
Por adillita27
Escrita el Lunes 15 de Diciembre de 2014, 09:55
Actualizada el Jueves 16 de Agosto de 2018, 04:18
[ Más información ]

Capítulo 10

−En verano, mis padres me obligaron, si no me hubieran matado, no les importa nada solo seguir al señor tenebroso.

−Tranquila. −Dijo Sirius. −¿Qué haces en la sala de los menesteres?

La chica los miro. −Hay un armario evanescente que lleva al que está en el callejón diagon, quiere que lo arregle para luego meter mortifagos en la escuela y matar al profesor Dumbledore.

−¿Alguien más en la escuela lo sabe?

−Clabbe y Goyle son mortifagos también pero a ellos no les han pedido nada.

Theo se acerco a su amiga y le cogió de la mano luego miro a sus amigos. −Esta navidad le diré a mi padre que quiero ser un mortifago. −Y miro a los demás. −Entrare y así ayudare a Pansy con el armario para que nadie sospeche nada, cuando lo tengamos arreglado y los mortifagos entre entonces podremos capturarlos, cuantos menos sean, menos protegerán a ese loco de señor tenebroso.

−Estoy de acuerdo. −Dijo Sirius que sonrió a Pansy. −No te preocupes todos cuidaremos de ti, quiero que sigas como hasta ahora sigue arreglándolo, nadie te dejara.

−¿En serio?

Draco la abrazo. −Tonta eres mi mejor amiga, nunca dejare que nadie te haga daño.

Al sentir el abrazo de su amigo se puso a llorar de nuevo. −He pasado mucho miedo.

−Lo sé, pero eres muy valiente, lo estás haciendo bien.

−No quiero que nada salga de aquí, no sé cuantos más pueden hacer y no quiero que nadie sospeche. ¿Entendido? −Pregunto Sirius.

−Entendido.

−Quiero hablar con Harry. −Dijo Pansy.

−Hazlo, pero con nadie más ni siquiera Ron, es un chico muy voluble se puede poner a chillar y todo el castillo enterarse. −Dijo el profesor.

−Sí.

Sirius se levanto y volvió al comedor, dejando a los cuatro chicos solos.

−Para que sepas que confiamos en ti, te diremos que nosotros también estamos trabajando en algo, estamos destruyendo los horrocruxes, ya hemos destruido tres, la diadema de ravenclaw, un guardapelo que estaba en casa de mi tío sin que nadie lo supiera y el diario de Tom Riddle, y el profesor Dumbledore tiene otro. −Dijo Draco.

Pansy les sonrió. −Gracias por confiar en mí, os juro que nunca os arrepentiréis.

−Lo sabemos.

−Ahora volvamos al gran comedor, si ven que tardamos mucho vendrá alguien y empezara a hacerse preguntas de porque no estamos comiendo. −Dijo Theo.

−Vamos.

Cuando los slytherin llegaron al gran comedor vieron que los gryffindor estaban allí esperándolos.

Hermione se acerco a Draco y lo abrazo.

−¿Estás bien?

−Estoy bien, estábamos hablando y aclarando algunas cosas.

Hermione sonriéndole se acerco a Pansy y la abrazo. −Sea lo que sea, puedes contar conmigo.

Al escuchar eso, la slytherin se puso a llorar de nuevo. −Te he tratado mal.

−Son cosas de chicas, al fin y al cabo todas hacemos lo mismo. −Dijo la leona.

−Herms tiene razón. −Dijo Ginny sonriendo.

−Sí.

−¿Pansy estas bien? −Pregunto Harry preocupado.

−Tengo que hablar contigo.

−Luego, ahora vamos a cenar. −Dijo Draco que cogió a su amiga de la mano y se la llevo a su mesa. −Tienes que comer.

−Lo sé.

Harry iba a decir algo a las leonas, pero Hermione le paro.

−A mi no me hables, no te voy a perdonar nunca.

Las dos chicas volvieron a la mesa de ravenclaw donde Luna estaba sentada cenando.

El tiempo fue pasando y ya se acercaba navidades, Hermione salía de clases, cuando Draco la alcanzo.

−Herms.

−¿Ya no vas dormido?

El slytherin le sonrió. −Lo sé, he estado muy ocupado, estoy ocupándome de algunas cosas, y por eso las últimas semanas me has visto más cansado de lo habitual.

−Lo sé, cosas que no me quieres contar.

−No te quiero preocupar, así que por eso, no te digo nada.

Hermione se paro y lo miro. −Solo prométeme que te cuidaras, y no harás ninguna locura.

−Te lo prometo, hay muchas cosas que quiero hacer contigo, y hasta que el asunto señor tenebroso no se termine, no las podremos hacer.

−Sí.

−Mañana es sábado. ¿Quieres que vayamos a Hogsmeade a comprar los regalos para tus padres?

Hermione sonrió. −Sí, el tuyo ya lo tengo, solo me falta el de mis padres.

−Pues mañana, iremos. −Dijo Draco sonriendo. −¿Quieres que estudiemos juntos?

−Sí, vamos.

Los dos se fueron a estudiar, cogidos de la mano.

Unas semanas más tarde, las navidades terminaron y de nuevo estaban en el tren de vuelta a la escuela, Hermione y Draco estaban hablando cuando entro Ginny de muy mal humor.

−¿Qué te pasa? -Le pregunto Hermione.

−Mi madre, estoy harta de ella, como siga así, en verano me voy con Luna. −Dijo sentándose en frente de sus amigos.

−¿Qué ha pasado?

−Está empeñada en que me junte con Harry, le da igual que este con Blaise y que lo quiera, solo dice que Harry es mucho mejor para mí que un slytherin.

−¿Desde cuándo tu madre se comporta así? Que yo sepa nunca le importo eso.

−Ni idea, pero estoy harta, menos mal que ya estamos en la escuela, porque un día mas y me fugo.

−Ahora tranquilízate, y piensa que en más de 3 meses no la veras.

 −Sí, bueno, cambiemos de tema. ¿Qué tal vuestras navidades?

−Tranquilas, en familia. -Le dijo Hermione sonriendo.

−Que suerte habéis tenido. -Ginny suspiro y cerró los ojos. −Despertarme cuando lleguemos, estoy cansada.

−Duerme. −Dijo Draco.

−Gracias.

Un día algunas semanas más tarde, Theo y Pansy se reunían con Sirius, el profesor Dumbledore, Snape, Draco y Blaise.

−Ya está arreglado el armario. −Dijo Theo.

−Bien, avisarles de que ya lo está, los estaremos esperando.

−Esta misma noche los avisare.

El profesor Dumbledore miro a sus dos profesores. −Preparar a todos, no sabemos qué harán, todo tiene que estar listo, para cualquier emergencia.

−Nosotros nos ocupamos de todo.

−Lo sé.

Hermione estaba leyendo un libro en la sala común de la torre de gryffindor, cuando llego la profesora McGonagall.

−Todos debéis de ir al gran comedor.

−¿Profesora que ocurre? -Le pregunto Hermione.

−No hay tiempo, los mayores ocuparos de que los pequeños, vayan al gran comedor. −Dijo la profesora McGonagall y se fue.

−Ya habéis escuchado a la profesora, todos al comedor. −Dijo Hermione mirando a sus compañeros leones.

Todos se fueron corriendo, la leona llego y vio que ya había muchos alumnos allí e iban llegando más.

La leona vio a Draco y a los demás, se acerco a ellos.

−Ya te iba a ir a buscar. −Dijo el slytherin.

−Nos acaban de avisar. ¿Qué pasa?

−Por favor escuchar todos. −Dijo el profesor Dumbledore. −Esta noche seremos atacados por los mortifagos, a los de sexto y séptimo se les permitirá luchar, muchos no están de acuerdo conmigo, pero es por nuestro futuro por el que luchamos, tenéis el derecho de escoger que es lo que queráis, los demás serán enviados a Hogsmeade y desde allí serán llevados al ministerio de magia hasta que todo esto termine.

−Nosotros también queremos luchar. −Dijo uno de quinto.

−Es nuestra escuela. −Dijo otro alumno.

El profesor Dumbledore sonrió, por lo valiente que eran sus alumnos.

−Lo sabemos pero los de 4 y 5 debéis de cuidar a los más pequeños.

−Los cuidaremos. −Dijo otro alumno.

−Lo sé, se que cuidareis de todos. -Les dijo el profesor. −Ahora por favor ir en fila siguiendo a los profesores.

Los pequeños siguieron a sus profesores, y los mayores se quedaron en el gran comedor, donde empezaron a aparecer aurores, y miembros de la orden del fénix.

Unas horas más tarde cuando ya era negra noche, los mortifagos entraron por el armario evanescente, y aunque les habían hecho creer que solo sería un grupo pequeño para matar al profesor Dumbledore, un pequeño ejército de 50 mortifagos con el señor tenebroso a la cabeza, entraron y empezaron a atacar a todos.

Hermione estaba caminando entre las ruinas y gente peleando cuando se encontró con Ginny que tenía sangre en la cara.

−¿Estás bien? −Pregunto la leona mirándola bien, para saber si tenía alguna herida importante.

−Sí, ¿Cómo estas tu?

−Bien, estoy buscando a las chicas, me preocupan.

−Vamos. −Dijo Ginny que se puso a caminar sin bajar la varita.

No tardaron mucho en encontrarse a Lavender que estaba siendo atacada por un mortifago, las chicas lo paralizaron y cogieron a la leona herida.

−Me llevo esto. −Dijo Hermione cogiéndole la varita al mortifago.

−Mejor. −Dijo Ginny, luego miro a Lavender. −¿Cómo estás?

Ultimo capítulo del año, nos vemos el año que viene, cuidado con las uvas no os atragantéiscon ellas



« Capítulo 09 Comenta este capítulo | Ir arriba Capítulo 11 »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.