Historia al azar: Los Merodeadores Presentan
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Le fay » Epílogo
Historia terminada Le fay (ATP)
Por adillita27
Escrita el Lunes 24 de Noviembre de 2014, 09:47
Actualizada el Lunes 5 de Enero de 2015, 09:38
[ Más información ]

Epílogo

Sirius estaba durmiendo, cuando sintió que alguien se sentaba en su cama, abriendo los ojos vio a un niño pequeño allí, mirándolo con unos grandes ojos grises.

−¿Alian qué haces aquí?

El niño lo miro sonriendo. −Abuelo te tienes que levantar, hay que bajar a desayunar, luego iremos a jugar al parque.

El hombre lo miro sonriendo. −Me levantare según lo que haya para desayunar. ¿Qué ha preparado tu mama?

−Tortitas. −Y lo miro con ojos brillantes. −Con mucho pocholate.

−Me levanto. −Y lo miro. −Dile a tu mami que me deje unas cuantas.

−Sí. −Alian se bajo de la cama y se fue corriendo.

Sirius con una sonrisa en la cara, se levanto y se fue al cuarto de baño a darse un baño.

Ya habían pasado 10 años desde que el señor tenebroso había muerto, y con él se había llevado al viejo Dumbledore.

Todos se habían ido casando, los primeros fueron Remus y Dora, un año después de que la guerra terminara, y al poco tiempo anunciaron que estaban esperando a su primer hijo, al que habían llamado Ted y era un metamorfo y por suerte no tenía la licantropía en su sangre.

Los segundos en casarse habían sido Bill Wesleay con Fleur DelaCour.

Esa mañana cuando dejo a los chicos en la estación para que volvieran a King-cross había ido a ver a Kelly como le había dicho a Remus, y había hablado con ella, le había dicho que no podía amarla, que aun tenía a su mujer no solo en su corazón si no también en su cabeza, que era demasiado pronto para amar a otra persona.

Aunque durante 15 años no había recordado ni a su mujer ni a su familia, ahora que sabía de ella, los sentimientos se habían quedado allí y era como si la hubiera perdido unos días atrás y no tantos años atrás.

La mujer lo había mirado y le había dicho que nunca lo había olvidado, pero que era hora de mirar hacia adelante, intentar encontrar la felicidad y se había ido.

Nadie había sabido de ella durante cinco años, hasta que un día volvió con un hombre y su pequeño hijo, por fin había encontrado la felicidad.

Sirius no se arrepentía de haberla dejado marchar, era mejor así, con el tiempo había descubierto que era mejor estar solo que amar a medias a una mujer, y que eso no hubiera estado bien. Además tampoco estaba solo, cuando Hermione y Draco terminaron hogwarts, se casaron y se instalaron allí con él, y Theo mientras esperaba que Luna se graduara también, y si no había suficiente gente, Harry haber hecho lo mismo mientras Ginny se graduaba.

Después de la graduación de las chicas, Theo y Luna se habían ido a vivir con el señor Lovegood desde la muerte de su mujer, y la entrada de su hija en hogwarts el hombre se sentía muy solo.

Y Harry y Ginny se habían ido a vivir al valle de godric, donde los señores Potter habían muerto tantos años atrás.

Y los bebes no tardaron mucho en llegar, los primeros fueron Hermione y Draco dos años después de casarse, tuvieron un niño rubio con los ojos grises al que habían llamado Alian, como el abuelo de Hermione, ahora con seis años era un pequeño terremoto que alegraba la vida de todos, también habían tenido una pequeña niña a la que habían llamado Narcissa, tenía 3 años y era todo lo contrario a su hermano, era muy tranquila y le gustaba mucho dibujar para ser tan pequeña, ya dibujaba muy bien.

Theo y Luna habían tenido dos gemelos, que tenían 4 años el pequeño Sirius y Xeno por los abuelos paternos, ellos eran lo contrario que su primo, dos niños tranquilos que si no los mirabas ni sabían que estaban allí.

Y por ultimo Harry y Ginny habían tenido un pequeño niño que tenía cuatro años llamado James, y luego vino el siguiente, le habían puesto el nombre de Arthur y luego vino la niña Lily, los tres habían llegado muy juntos pero eran la alegría de la familia.

Sonriendo se termino de duchar se vistió y bajo al salón, donde ya estaban desayunando.

Hermione sonrió a su padre. −Menos mal que bajas a desayunar, aquí el pequeño come tortitas ya va por la cuarta.

−Están muy buenas. −Dijo Alian sonriendo a su abuelo.

El hombre le dio un beso a su hija, otro a su nieta y se sentó a su lado, se puso comida en un plato y se puso a desayunar.

Sirius miro a Draco que desayunaba con una sonrisa. −¿Preparados para la fiesta de esta tarde?

−Fiesta, fiesta. −Alian se levanto y se puso a bailar.

Los adultos lo miraron y se rieron.

−¿Quién le ha enseñado eso? −Pregunto Sirius mirando a Draco.

−Blaise. −Y se rio. −Le tengo que decir que no le enseñe esas cosas.

−Nunca se le terminan las pilas. −Dijo Hermione mirando a su hijo. −Tienes que terminar de desayunar.

El niño asintió y se sentó en su silla, para seguir devorando las tortitas.

Unas horas después, todos se reunían en el jardín de los Black, para celebrar el 10 aniversario de la caída del señor tenebroso, el ministerio también había preparado una fiesta, pero ellos habían preferido preparar la suya propia.

Allí estaban todos, sus amigos cercanos, los que Sirius realmente apreciaba.

Hermione se acerco a su padre que estaba a un lado mirando la fiesta.

−¿Estás bien?

Sirius le sonrió. −Lo estoy, gracias por quedaros a vivir con este viejo.

Hermione se rio y lo abrazo. −Papa no eres viejo, eres muy joven aun, y no podríamos vivir en otro lado que no sea aquí, y no lo hacemos porque estés solo, si no porque eres mi padre, y quiero estar a tu lado, no pude estar mientras crecía, así que quiero estarlo ahora.

El hombre le abrazo. −Te quiero.

−Yo también.

Los hombres de la familia se acercaron sonriendo.

−No te vas a librar de nosotros tan fácilmente. −Theo lo miro. −Eres el pilar central de la familia, siempre estaremos contigo.

Sirius miro a su hijo, aunque no vivían juntos, Theo trabajaba con él en las empresas de la familia y se veían cada día, sin contar que todos los domingos iban a comer a casa.

−Padrino siempre estaremos para ti, como tú lo estuviste cuando te necesitamos. −Harry le sonrió.

El hombre miro a su ahijado, sabía que donde estuvieran sus amigos, estarían orgullosos de su hijo, no solo era una copia de James, si no que tenía el buen corazón que ellos habían tenido.

−Además tío Sirius, si no estamos contigo, quien consentirá a los niños, ya me he enterado que les has regalado una caja enorme de ranas de chocolate.

−Yo no fui. −Y se rio mirando a Draco, el era un buen chico había cumplido la promesa que le hizo tantos años atrás, cuidaba de Hermione para que nadie se aprovechara de ella y la utilizara, sabía que su hija no podría haber escogido a mejor persona con la que casarse y formar una familia.

Hermione le abrazo fuerte. −Siempre estaremos juntos, como la familia que somos.

−Siempre. −Sirius miro a la multitud, había mucha gente, los Wesleay, sus hijos, las mujeres de sus hijos y sus nietos, los Malfoy, que cuidaban de sus nietos, los amigos de los chicos y sus hijos, un gran grupo, que habían luchado y que aunque habían perdido a mucha gente querida, por suerte habían podido superarlo, dejar todo atrás y ser una gran familia que se apoyaba en todo.

Gracias a todos por leerlo, por haberlo como favorito y dejar vuestros comentarios



« Capítulo 24 Comenta este capítulo | Ir arriba


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.