Historia al azar: Asuntos inconclusos
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Un Amor de Altura » Amor de Altura
Historia terminada Un Amor de Altura (ATP)
Por Helena Grand
Escrita el Lunes 21 de Julio de 2014, 17:52
Actualizada el Lunes 21 de Julio de 2014, 17:54
[ Más información ]

Amor de Altura

Capítulos
  1. Amor de Altura

Amor De Altura

By Helena Grand

Con todo cariño para Anni Chavez ¡Feliz día del amigo!

 

Mientras caía no dejaba de gritar, su mente  no se encontraba en su mejor momento para recordar las razones por las que se había atrevido a realizar algo tan descabellado, lo que era bastante comprensible tomando en cuenta que acababa de lanzarse de un avión y ahora caía a una velocidad de vértigo a una altura tal que todos abajo parecían pequeños puntitos y manchas borrosas.

Lo único que era capaz de pensar en ese momento era que terminaría embarrado en el pavimento y que tendrían que retirar lo que quedara  con pala y espátula en mano. Su preciado y hermoso cuerpo terminaría esparcido aquí y allá por el impacto siendo algo parecido  al pudin de ciruela.

Su único consuelo por absurdo que pareciera era que Granger grita mucho más  que el mismo en una mezcla extraña de risas histérica  y llanto entrecortado. Podría juran incluso que una lagrima había escapado de sus ojos aunque no estaba del todo seguro dado que su indomable cabello revoloteaba por todos lados por la fuerza del viento y la caída.

Posiblemente le estaba cortando la circulación de la mano de apretarlo tan fuerte, pero ni loco la soltaba, siendo que era lo único que lo mantenía lo suficientemente cuerdo para no desmayarse o vomitar. Debía aclarar que no era por miedo, estaba muy por encima de ese sentimiento -Sí, claro.

 Si en esos instantes se encontraba gritando a todo pulmón, tan pálido como un fantasma y aferrándose con fuera a la mano de Hermione y  a la de aquel estúpido instructor de paracaidismo que no dejaba de sonreír como loco, era por el golpe de adrenalina que le provocaba haberse lanzado de aquel cacharro que temblaba como el infierno mientras llegaban a la altura indicada y que decir cuando se lanzo el primer tipo gritando algo así con -GERONIMO- ¿Quién demonios era Gerónimo? Y ¿Por qué se había lanzado sin tener una escoba en mano?

Por supuesto que en la clases previas que le hizo tomar la insufrible sabelotodo, le explicaron en que consistía aquella actividad, pero en ese momento y debido a una mezcla de nervios, histeria y adrenalina se le habia borrado completamente la memoria y no podía concebir la idea de que los muggles fueran tan idiotas como para lanzarse asi, sin más a quien sabe cuántos metros de altura con una mochila a cuestas y un cordoncito que había jalar llegado el momento justo en el que un cachivache que marcaba la altura comenzara a pitar, aunque tampoco era que estuviera completamente seguro si tenía que tirar de el antes, después o durante pitara aquel aparato del infierno.

El instructor los soltó y comenzó a  planear en el aire, esto le dio confianza al rubio para intentar hacer los mismo, claro que sin soltar a Granger, pues después de todo si moría, no moriría solo.

Extendieron los brazos y repentinamente se sintieron como debían de sentirse las aves al volar en el firmamento, era una sensación excitante, una libertad inexplicable que lograba que sus entrañas se contrajeran y exploran al mismo tiempo. Y dejaron de lado un momento el miedo para disfrutar lo que estaban sintiendo. Era cahotico y temerario, pero era grandioso sentir la adrenalina poniendo en alerta todos sus sentidos, además era bastante cómico como la presión del aire  deformaba  sus facciones logrando que hicieran muecas bastante divertidas.

Pareció de repente que se detuvo el tiempo, sus corazones latia desaforados mientras se tomaban de las manos y daban vueltas y vueltas en una danza épica mientras flotaban en el aire. Pero sin importar lo mágico de aquel instante donde se miraron a los ojos un sonido los trajo a la realidad de manera abrupta.

Hermione le sonrió y se acerco a Draco hasta que estaban tan cerca que podía mirar a través de los lentes protectores el gris de sus ojos e incluso el negro de sus pupilas dilatadas. El rubio contuvo el aliento pues pensó que lo besarían, ya casi podía sentir el sabor de sus labios en los suyos cuando la vio sonreír de nuevo pero esta vez con malicia y antes de alejarse en un rápido movimiento, tiro de un cordón que abrió su paracaídas haciendo que sintiera un tiron tan fuerte que pensó por un instante que se partía en dos.

La muy malvada se había burlado de el, pudo escuchar incluso una estruendosa carcajada que se ahogo en un nuevo grito cuando tiro de su propio cordón para liberar el paracaídas.

Contrario a lo que había pensado ambos tocaron tierra sin mayor problema.

-Recuérdame por que hicimos esto.

-Porque dijiste que nada que hicieran los muggle pudiera sorprenderte nunca.

-Esta bien lo admito esto es divertivo ¿Podemos repetirlo?

-¡Nunca! Yo quiero llegar viva a la boda.

-No seas aburrida Hermione.

-Además no me quiero quedar viuda antes de casarnos.

-Hablando de nosotros, alla arriba me dejaste esperando algo que nunca llego.

-¿A que te refieres?

-A esto. -Le dijo besándola profundamente y lentamente.

Hermione y Draco no solo eran novios, en unos pocos meses se casarían. Era por esa razón que el heredero de los Malfoy quería saber más de las costumbres de los muggle o al menos esa había sido su intención inicial, aunque claro con Granger no había nada fácil y generalmente el se entusiasmaba demasiado en las discusiones y se le iba la lengua tratando de hacer rabiar a su prometida.

Casarse era prácticamente cumplir un trámite pues llevaban viviendo juntos varios meses y ya que todo se precipitaba en dar el último paso al altar, pero mientras tanto se divertían de la manera en que solo ellos sabían hacerlo, retándose a hacer las locuras mas impensables 

Era esa la razón por la que en un afán de demostrarle de lo que eran capaces los "simples muggle" Hermione había vencido su temor a las alturas para lanzarse de paracaídas y era también el por que una semana atrás habían visitado un parque de diversiones.

Aun no podía borrar de su memoria el rostro grisáceo de Malfoy cuando bajaron de la montaña rusa, o como había estado a punto de vomitar cuando termino de moverse  aquel juego que daba vueltas a una velocidad sorprendente, como tampoco podía el trabajo que le costó que guardara su varita mientras corrían cuando los estaban persiguiendo un par de zombis en la casa del terror.

-¿Qué haremos la próxima semana? -Pregunto sin dejarla de abrazar.

-Se casa mi prima Clara y nos invito a su boda.

-Supongo que será divertido.

-No tienes idea. -Dijo con una sonrisa que le provoco escalofríos al rubio.

Lo que Malfoy no sabía era que conociendo a su familia como la conocía las bodas eran los eventos donde todo terminaba saliendo de madres muy especialmente para los novatos y recién llegados;  sus tías solteronas  Vilma y Salma siempre terminaban acosando a los novios jóvenes y guapos de sus sobrinas toqueteándolos indiscriminadamente cada que podían, poniendo de excusa cualquier cosa, hasta que paso una mosca y ellas intentaban matarla tocando en el proceso la entrepierna o el trasero de las desafortunadas victimas o que  su tío Rob intentarían embriagarles y terminaría siendo el quien callera en los excesos y siempre solían ser los nuevos quienes tratando de quedar bien le hacían compañía escuchando sus interminables historias de su juventud o salpicados por su vomito cuando lo inevitable ocurría, eso sin mencionar que tendría que soportar a la marabunta de sus primitos que terminarían gastándole mil bromas como cuando vertieron pintura roja en el asiento del novio de Gertrudis y termino con el culo del pantalón manchado como si se le hubiera venido la regla o que pusieron nueces en la comida del alérgico novio de Ava y este término en el hospital con el rostro hinchado como sapo.  Era verdad que Draco no tenía ni idea de lo que se le esperaba pero de que se iba a divertir, se iba a divertir o al menos ella sí que lo haría.

Por eso dicen que la prueba de  fuego del amor es cuando tu prometido conoce a tu parentela y sobrevive. Si Hermione no se equivocaba Draco sobreviviría tenia demasiado carácter y un gran orgullo como para dejarse vencer por la manada de subnormales a los que llamaba familia -Por supuesto que sus padres estaba excluidos de esa clasificación, pues eran los únicos normales de esa tribu (A criterio de Hermione aunque el rubio no tenía la misma opinión, aunque nunca lo mencionara en voz alta, más que otra cosa para preservar su salud mental y física)

Draco solo se consoló un poco ante el panorama cuando pensó que muy pronto le tocaría su turno y seria Hermione quien tendría que jugar ese juego con sus reglas. Una sonrisa torcida se formo en sus labios y esta vez fue a la castaña a quien se le borro la sonrisa, sin embargo, estar junto era lo mejor que les había pasado, se amaban profundamente y eran muy felices compartiendo sus mundos.


Su amor era un amor de altura.

 

Fin

 

 

 

 

 

 



Comenta este capítulo | Ir arriba


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.