Historia al azar: Mientras Ron no lo sepa
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Relatos de mi adolescencia (y algo más) » Más alto
Capítulos
  1. El desconocido
  2. Recuerdos extintos
  3. El dependiente de la tienda del cuarto piso
  4. Poder
  5. Magia
  6. Tarde
  7. Cinco minutos
  8. La desconocida
  9. Sueño de bodas
  10. Ella
  11. Lo extraño
  12. Aterrizaje forzoso
  13. Reflejo
  14. You belong to me, Elizabeth.
  15. Él
  16. Armas y rosas
  17. Cronopio
  18. Despedida I
  19. Desvarío
  20. Ana *
  21. Lugar secreto
  22. Reflexiones de una mente ocupada
  23. Mi superhéroe
  24. Sabores
  25. Otto*
  26. Despedida II
  27. Una lágrima
  28. De príncipes y princesas
  29. Los sentimientos lo arruinan todo, pero...
  30. Iris
  31. Finales felices
  32. Cronopio II (Perdida)
  33. Hard to explain
  34. Steppen wolf
  35. Más alto
  36. Testimonio de un observador
  37. En reversa
  38. En serio
  39. De la aristocracia
  40. Untitled
  41. Runaway girl's letters I
  42. Domingo a las diez de la mañana
  43. Trapped in the eyes of a stranger I
  44. Runaway girl's letters II
  45. ~Wonderwall
  46. Der Lächle
  47. Despedida III
  48. Romeo
  49. Never let him go.-
  50. Runaway girl's letters III
  51. Como si nada
  52. Fact #100
  53. Trapped in the eyes of a stranger II
  54. El Túnel
  55. De este lado (I)
  56. Del otro lado (II)
  57. Reencuentro I
  58. Despedida IV
Relatos de mi adolescencia (y algo más) (ATP)
Por WendySumpterWood
Escrita el Domingo 20 de Julio de 2008, 15:11
Actualizada el Domingo 29 de Agosto de 2010, 18:53
[ Más información ]

Más alto

Algún día iba a alcanzar la luna, de eso estaba segura. Por eso acudía a diario, sagradamente, al parque que quedaba a la vuelta de la esquina y se columpiaba exactamente tres minutos con treinta y tres segundos escuchando una canción que duraba lo mismo y hablaba de lunas de papel. Y se columpiaba alto, altísimo, cada vez más fuerte, con ahínco, con fuerza y casi desesperación. Y estiraba los brazos, a veces, con los ojos llenos de lágrimas y uno que otro sollozo escapándose de su garganta. ¿Por qué no podía alcanzarla? ¡Estaba allí, al frente suyo! Le sacaba la lengua socarronamente mientras la observaba con sus ojos de plata, burlándose de su inutilidad, de su falta de capacidad para volar. Por eso se columpiaba, porque sentía que volaba. Si cerraba los ojos podía sentir que la acariciaba, que la Luna le hablaba y la felicitaba por haber cumplido la misión y la invitaba a vivir allí para siempre, con ella y nadie más… pero cuando los abría la realidad le abofeteaba la mejilla izquierda, gritándole que era una ilusa, que estaba loca, que jamás podría alcanzar y/o vivir en la Luna, que era imposible. A veces le creía a la cruel realidad, a veces se detenía un segundo -nada más, nada menos- y pensaba en bajarse del columpio, volver a casa y tomarse una taza de té, tal vez. Pero al instante la Luna le gritaba enfurecida que tenía que seguir allí, que tenía que encontrar la manera de volar hasta ella porque ese era su destino. Ella le respondía que era difícil, muy difícil, porque nadie le creía y algunos ya pensaban en llevarla a un hospital psiquiátrico; la Luna negaba con su brillante anatomía gris y le sonreía con ternura, casi acariciándole el cabello, diciéndole que no era imposible, que pronto sucedería. Entonces ella preguntaba qué tan pronto era 'pronto', pero los tres minutos con treinta y tres segundos se acababan y debía bajarse del columpio para volver al mundo terrenal… Hasta que aquel lejano y abstracto 'pronto' llegó. En un principio apenas lo notó, por supuesto; fue el caso típico del ser que está tan concentrado buscando algo que cuando llega no se da cuenta de aquello y lo pasa por alto. Afortunadamente, ella se percató de lo que sucedía justo a tiempo. La canción había terminado cuando se dispuso a descender, pero al apoyar la punta del pie en el césped solo se encontró con vacío. Miró hacia sus costados, alarmada, preguntándose qué estaba pasando. Y no estaba el parque, no estaban los árboles, sino que en su lugar se hallaba un manto infinito de enormes astros brillantes de millones de colores, adornando a su vez un eterno fondo oscuro. Sonrió, extasiada. Cerró los ojos para escuchar dentro de su propia mente la voz de la Luna diciéndole que el momento había llegado, que pronto se encontrarían… Abrió los brazos aún sonriendo hasta sentir que algo etéreo, frío y gelatinoso atravesaba su cuerpo. Listo, pensó, eufórica, he alcanzado la luna.


« Steppen wolf Comenta este capítulo | Ir arriba Testimonio de un observador »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino





Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.