Historia al azar: por que te fuiste
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¡Quiero a los Merodeadores! » La noche del lobo
¡Quiero a los Merodeadores! (R15)
Por Agus_de_Black
Escrita el Sábado 16 de Noviembre de 2013, 15:41
Actualizada el Viernes 28 de Julio de 2017, 18:57
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La noche del lobo


Aubree se mordió el labio mientras terminaba de colocar las tostadas sobre los platos correspondientes.

Unas manos se deslizaron por su cintura, abrazándole, y James coloco la cabeza en su hombro.

-Te has tomado lo de Remus muy bien para ser una muggle sin conciencia de la magia- susurro, privándole del movimiento- Pero ya has dejado de sorprendernos a todos con la habilidad que tienes de seguir la corriente.

La castaña giro entre sus brazos y le beso en la mejilla.

-Sois mi responsabilidad ahora y Remus sigue siendo el mismo chico de siempre, no va a cambiar nada para mí lo que siento por él- explico sonriendo antes de que James le imitara y tomaran camino separados dentro de la cocina- Quiero que él se sienta cómodo conmigo.

-Anoche accedió a que supieras lo que le estaba pasando- dijo mientras servía jugo en los otros puestos que Aubree había preparado en la mesa- Él ya confía en ti.

-En ocasiones siento que no es suficiente. Como si tuviera algo que lo alejara de mí.

James alzo la cabeza y le miro intensamente durante unos segundos.

-Le recuerdas a Lily- explico con la voz apagada- Ellos tuvieron un comienzo abrupto antes de que Lily supiera lo que él es. Y hasta hace un tiempo eran mejores amigos.

Aubree se congelo. Ahí estaba nuevamente la culpa.

Era obvio que no estaba hablando de su Lily Clennyf, sino que lo estaba haciendo de la Lily Evans que les pertenecía a ellos. A la misma Lily Evans que ella había olvidado por cinco segundos cuando había conjurado su deseo.

-Te ves algo pálida…- Sirius apareció en la cocina con su usual piyama de una prenda y sus grandes obres grises estuvieron en ella enseguida- ¿Todo bien?

-Sí, solamente me maree- contesto al ver que también había llamado la atención de James- No dormí mucho anoche.

-Remus apenas logro parpadear- esta vez fue Peter quien entro en la cocina mientras terminaba de acomodarse la camiseta. Llevaba el cabello mojado y ropa nueva- Es horrible ver que sufre y no poder hacer nada.

-¿Cuándo bajara?- pregunto James en modo alarma.

-Dentro de diez minutos creo- explico el castaño mientras se sentaba en su puesto- Estaba decidido a no salir del cuarto sin una ducha.

Aubree se sentó en su particular asiento entre James y Sirius y noto como ambos entraban en un modo que ella no era capaz de reconocer.

-Tenemos que ver que vamos a hacer esta noche… -comenzó Potter- Esta noche las cosas van a cambiar mucho. Remus nunca se ha transformado en este mundo.

-Algo tiene que haber…- murmuro Sirius frotándose el cuello exasperado- No sabemos cuánto ha cambiado la magia que hay en nosotros. Hasta ahora lo único que sabemos es que no podemos aparecernos.

-Tal vez no todo haya cambiado…- intervino Peter- No hemos intentado transformarnos.

Los azabaches le miraron unos segundos en silencio y luego miraron a Aubree.

-Cierra los ojos- dijeron.

La castaña obedeció, aunque estaba verdaderamente tentada a no hacerlo. ¿Qué tan capaces eran ellos no de arruinar su casa con un mal hechizo? Ellos mismos lo habían dicho: no sabían hasta que punto su magia había cambiado.

El ruido de ropa siendo despojada de sus dueños le puso la piel de cocina.

-Na, Bree, nada de abrir los ojos por muy tentada que estés de vernos- dijo Sirius a modo de burla y de repente todo quedo en silencio.

Algo le toco la pierna.

Aubree no pudo evitar abrir los ojos esta vez, porque además de que los merodeadores estaban desnudos en su cocina, la ansiedad le estaba matando.

Un par de ojos grises fue lo primero que reconoció, y sabiendo que se trataba de Sirius, fue la única cosa capaz de no hacerla gritar cuando se dio cuenta que lo que tenía sobre la pierna era una enorme pata de perro negro.

"Canuto".

Más allá estaba Cornamenta  jugando con Colagusano.

Verdaderamente ellos se habían convertido en animagos dentro de su cocina.

-No puedo creerlo…- dijo sinceramente, llevándose las manos al pecho. Aquello era la confirmación de todos sus deseos. Era como ver a Katniss casando, a Tris controlando una simulación, a Bella convertida en vampiro, a Clary dibujando una nueva runa… El deseo de cualquier lectora hecho realidad- Ustedes se han transformado.

El ciervo inclino las enormes cornamentas hasta donde estaba ella y Aubree no pudo evitar largarse a reír.

Remus irrumpió en la cocina terminando aún más pálido que de costumbre y los animagos volvieron a la normalidad enseguida, sin importar que Aubree pudiese verles desnudos.

-Hemos conseguido…

-Lo he visto- dijo sin dejar que James terminara de hablar. Se agacho y le paso las converses a Peter, quien era el único plenamente vestido- Es una suerte que puedan controlarme como lo hacíamos antes.

-Pero no tenemos…- intento decir Peter, pero James le codeo.

Aubree les miro, sabiendo perfectamente lo que iba a decir. En ese plano del mundo ellos no tenían los ingredientes para hacer una poción mata lobos para así poder controlar a Remus en su versión de hombre lobo.

Pero tanto como Peter, ella debía guardar silencio.

Los merodeadores estaban haciendo un voto de confianza dejándole estar ahí con ellos y escuchar sus conversaciones, no debía presionar.

Remus tomo asiento y gimió de dolor, llamando la atención de los cuatro.

-Es solamente… siento como si la piel se me fuera a derretir.

Aubree hizo volar su mano hacía la frente del castaño.

-Estás ardiendo, Rem.

-Será mejor que te quedes en la cama…

-Hoy tenemos una comida en la casa de los Klein- Amara entro en la cocina luciendo excelente para ser las diez de la mañana. Ellos estaban seguros de que si no los estuvieran consumiendo los nervios, dormirían todo el día seguido- Así que nada de hacerse el flojo.

-Madre…- Aubree se midió para lucir como una niña dulce- John no se siente bien y estaban pensando…

-Nada que un analgésico no mejore- contesto mientras tomaba una botella de agua de la heladera- ¿Estás pronto dentro de media hora, John?

Aubree pudo sentir como los azabaches gruñían.

-Claro que sí señora Jules.

-Perfecto, encanto- dijo sonriéndole- Media hora, muchachos. Aubree cariño, sería una buena idea que pasaras por una ducha, ¿acaso no has visto tú cabello?

Cuando Amara salió de la cocina, Peter soltó el aliento que estaba conteniendo.

-Y no has conocido a Olivia Johansen- grazno la castaña, antes de incorporarse fuera de la mesa.

 

 

Ashley miro con pánico a Aubree.

-No quiero ir- murmuro- No, me niego. Bree no me hagas hacer esto.

Jules giro sobre sus talones, enfrentando a Cenna con una sonrisa afable.

-Él ni siquiera se acercara a ti. Están Geena y Sirius… Incluso me atrevo a decir que Katherine y Arlyne.

Ashley apretó la palma de las manos contra sus jeans negros y alzo la cabeza, como si estuviera ahogándose.

-Declan se ha estado comportado muy extraño últimamente- dijo por fin y la otra castaña le miro antes de abrocharse el último botón de su camisa roja.

-¿Crees que Arlyne le haya dicho lo que sientes por él?

Las mejillas de la menor de las Cenna se tiño de rojo.

-Nadie tiene en cuenta las palabras de Arlyne. Nadie que sea consciente de que ella pasa mintiendo.

-Tus padres…

-He dicho personas conscientes- murmuro, abrazándose a sí misma.

Aubree frunció el ceño y fue hasta ella, enredando sus brazos a su alrededor.

Desde el primer día que Ashley le había confesado que sentía algo por Declan Wells, Aubree había adivinado que su mejor amiga iba a sufrir mucho hasta que encontrara un nuevo chico del que enamorarse. Ya había pasado un año y medio de eso y las cosas seguían iguales. Aubree, siendo una de las afortunadas que conocía la verdadera cara del hermano mayor de Geena, entendía porque era tan difícil de desenamorarse de él. Sin tener en cuenta la parte física, obviamente.

Ambas se deshicieron de su abrazo cuando Arlyne abrió la puerta del dormitorio de Aubree con un portazo.

-Te he dejado en claro que no eres bienvenida aquí…- espeto, pero la animadora ya estaba caminando hacía ellas con una mueca de me importa muy poco lo que quieras decirme porque tú padre es mi padrino.

-Amara dice que deben bajar ahora mismo- ordeno, deteniéndose delante de los pies de su hermana. Repaso el atuendo de esta, como si no la hubiese visto en su propia casa y chasco la lengua- Sigo sin comprender como un chico como Black está colado por ti…

-Déjala en paz, Arlyne.

-¿O qué?

-Te daré la cabeza contra el filo de la cama.

-Ey, chicas, no a la violencia- James entro trotando al dormitorio y se interpuso entre ambas- Estamos llegando tarde.

Arlyne fulmino con la mirada a su hermana una vez más antes de girar sobre sandalias rosas y salir dando zancadas de la habitación.

Ashley soltó el aire que estaba conteniendo.

-No tienes que dejar que te altere, Bree. Sabes que ella es así conmigo siempre.

-Pues no en mi presencia- soltó, antes de tomar la mano de James y dejar guiarse por el pasillo hasta las escaleras.

Sirius, quien en ese momento estaba hablando con Nicholas y Aurora Cenna con su pose de niño bien, giro la cabeza, sonriéndole a Ashley.

-Cariño…- dijo en modo de burla- Tus padres me estaban informando que no le has contado lo nuestro.

Arlyne y Aubree se paralizaron y dirigieron los ojos a la aludida mientras Remus ponía los ojos en blanco y miraba Jules diciendo claramente yo no he podido evitarlo.

Ashley se detuvo en su lugar antes de avanzar hasta que Sirius felizmente deslizo un brazo por su cintura y le atrajo hacía su costado. Él le beso la mejilla, como saludo de respeto, y les sonrío a sus suegros.

Nicholas sonrío cortante.

-No sabía que ya estabas en la época de tener novio, cariño- dijo Aurora.

-Oh, ya sabes cómo son los muchachos ahora- dijo Amara, mientras revisaba que todo estuviera en su bolso- Lo que daríamos con Charles para que Aubree tenga un bonito chico como Ashley tiene el suyo.

James no paso por alto que Nicholas estaba fulminado con la mirada a Arlyne. Como si la simple idea de que ella no tuviera un novio antes que su hermana menor fuera una muestra total de mala educación.

Peter fue el encargado de mover la fila hacía la puerta cuando noto que todos estaban mirándose algo tensos. Dijo un par de palabras y ya todos estaban caminando hacía lo de los Klein.

-¿Cómo te atreves a decirles a mis padres que tenemos una relación?- murmuro Ashley cuando estuvo segura que solo los merodeadores y Aubree eran capaces de escucharle.

Sirius sonrío en su mejor pose Sebastian.

-Arlyne prácticamente escupió en su cara que nos había visto besando, Ash, ¿qué querías que hiciera? No iba a decirles que tienen un par de hijas zorras.

Aubree le golpeo por aquel comentario, aunque era claro que se había tratado de una broma.

-Ashley…- Peter miro a la castaña con una ceja alzada- La señora Jules comento que este era un almuerzo de las familias vecinas, pero sin despreciar a la tuya…- agrego al ver que Remus le dedicaba una mirada de censura por formar una oración grosera- ¿Qué hacen los Cenna acá?

-Somos originarios de aquí- contesto mirando al castaño sobre el hombro de Sirius, que seguía manteniendo la imagen aferrado a su cintura- Aunque últimamente nos estábamos quedando en nuestra casa de Bakersfield. Pero ahora que nuestros padres han vuelto de Roma posiblemente volvamos al country.

-¡Significa que podremos dormir un rato más!- grito James riendo.

-Diez minutos, así que no te emociones- espeto Aubree mirándole seriamente.

El trayecto de la casa de los Jules hacía la de los Klein era relativamente corta, pero para Remus se hizo una corre-caminata de quince kilómetros.

Cuando estaban llegando a la entrada, emitió un jadeo fuerte y los merodeadores  giraron para verle.

-Estoy bien- contesto sonriendo y Aubree corrió a ayudarle a moverse con normalidad. El castaño le miro con una sonrisa- Sé que eres nueva en esto, pero enserio, no necesitas preocuparte tanto.

-Como soy nueva en esto te repito que me dejes hacerme cargo como pienso que será lo mejor- insistió, mientras fingía sentirse agotada y se apoyaba en él, para que él pudiera hacer lo mismo.

La puerta de la casa fue abierta por el mismo Jake Klein. Todo él representaba la contraría a lo que la pulcra imagen que Burke había creado. Llevaba una camiseta blanca sobre unas bermudas de jeans y tenía una manzana roja en la mano que no sostenía la puerta.

-Jules y Cenna- dijo antes de dar un mordisco a la manzana- Las familias que faltaban.

-Jake por favor…- Charlotte lo empujo lejos del umbral y le dedico a los cabezas de familia una sonrisa educada- Es un pacer volver a verlos.

-Lottie querida, como siempre, un encanto- dijo Amara antes de abrazarla.

Aubree rodo los ojos y James le pico las costillas con el índice.

-Algo me dice que Lottie Klein no es de tú agrado- susurro y ella le miro con el ceño fruncido.

-No comiences.

Jake les invito a pasar y Charlotte les dio plática a todos hasta que llegaron a la parte trasera de la casa, donde el resto de las familias estaban esperando. Los Daniels, Mickaelson, Wells, Vance, Moore y obviamente los Sellers, quienes estaban muy entretenidos hablando con Evan, quien era el único Ryder presente.

Los merodeadores se cautivaron enseguida con una persona especial: Regina Daniels.

La mujer rubia era la clara muestra de lo que sería Zoey en un futuro y poseedora de los mismos intensos ojos con los que Ryan era capaz de mirarte. A diferencia de las otras mamis empresarias, la mujer rubia estaba vistiendo jeans y una camisola, como cualquiera madre haría en una comida de amigos. Ella reía de algo que Chad le estaba diciendo y tenía la mano sobre el hombro de Katherine, como si los mellizos Moore fueran parte de la familia.

Aubree frunció el ceño.

-Que Ryan no vea que están queriendo meterle mano a su madre- dijo Pamela situándose delante de James con una sonrisa radiante.

Jake, que en ese momento había comenzado a alejarse, se detuvo, lo suficientemente cerca como para apreciar el escultural cuerpo de la morena sin que nadie lo censurara.

Decir que estaba enamorado de ella era una cosa muy fuerte, pero si se sentía atado a sus sentimientos sobre la mediana de las Mickaelson. Le había conocido siendo una bebé y recordaba perfectamente que cuando él quería jugar con Zada y Christian siendo unos niños, ella siempre le llamaba a atención para que dejara a la pareja solos. Siendo niña era intuitiva y por eso no le extraño para nada que cuando Pamela coloco la mano sobre el formidable brazo de James, girase la cabeza sutilmente para mirarlo, porque sabía lo que provocaba en él la simple cercanía de ella con un chico.

Un estruendoso ataque de celos.

Jake giro sobre sus talones y avanzo dando zancadas hacía donde Ian y Christian estaban hablando.

Bakerly y Moore no dijeron nada, porque sabían que cuando Klein entraba en una crisis gracias a Pamela olvidaba que había dejado de ser un adolescente y que tenía veintidós años.

-¿Acaso has visto lo que es esa rubia?- Sirius miro a la señora Daniels y Ashley le golpeo- Ey, para no ser mi novia oficial te sabes muy bien el papel.

-¿Siguen con eso?- pregunto Pam sonriendo- Pues que suerte, porque Geen tuvo que contener a Declan hace unos segundos porque estaba preguntando por ti.

Los ojos de Ashley se abrieron como platos y Aubree frunció el ceño.

-¿Por qué quería verme?- pregunto sin poder creerlo.

-Tendrás que hablarlo con él- ínsito Sirius apoyando los labios contra la frente de ella- Y yo que pensaba que podríamos seguir volviéndolo loco.

Ashley se aparto riendo sutilmente y le golpeo nuevamente en el hombro.

-No voy a convertirme en su novia porque ahora se haya fijado en que existo yo y no mi hermana.

-Quizá quiera completar el talón familiar…- dijo James y abrazo a Pamela contra sí- Ten cuidado, Pam, quizá después vaya por ti.

Todos rieron sin poder evitarlo.

Geena le sonrío mientras se acercaba caminando como si fuera una muñeca de porcelana con grandes ojos azules y perfecto cabello castaño.

-John- dijo Wells mirando al chico preocupada- Estás pálido, ¿te sientes bien?

-Nada que no pueda arreglar con un analgésico- contesto dedicándole una sonrisa cortes- No te preocupes. Solamente no dormí bien anoche.

-Quizá podamos rescatar un poco de vino para ti…- dijo Pamela inclinándose para ver el contenido de la enorme mesa que atravesaba gran parte del patio- Y así devolverte algo de color.

-Nada de alcohol para Remus- contesto James automáticamente, sabiendo que eso solo arruinaría aún más el sistema nervioso de su mejor amigo. Luego, relajándose, le dedico una sonrisa amable a su amiga- Nunca bebé.

-Esa es nuestra tarea- le siguió la corriente Sirius, para desaparecer la rigidez en la postura de James.

Todos volvieron a reír.

-Buenas tardes chicos…- ver al director Klein sin su particular traje de soy el dueño de tú vida así que más les vale contentarme con buenas notas resulto algo shockeante para los merodeadores  durante unos segundos. Sobre todo al adivinar que la expresión chicos iba a directamente hacía ellos y no a algo general- Es un placer verlos tan cómodamente entre las chicas- agrego, colocando una mano sobre el hombro de Pamela, que resulto ser un gesto tan familiar y cercano como el de Regina haciéndolo sobre Katherine- ¿Les está yendo bien?

-Perfectamente director- contesto James, quien era el claro ejemplo de la no modestia- Ellas son un encanto. Y ni hablar de Aubree. ¿Se ha enterado, de que incluso, Ashley y Sirius están manteniendo una relación seria?

Los ojos de Burke revelaron la sorpresa y el placer en un solo segundo y se fijo en la pareja, que nuevamente volvía a lucir como si no se pudieran sacar las manos de encima.

-Con el señor Black, Ashley…- dijo pensativo- Tenía otra vaga idea de cuál sería tú futuro.

-Sí bueno, es que soy irresistible.

Aubree fulmino con la mirada a Sirius mientras que Burke esbozaba una sonrisa ladeada.

-Un placer será para sus padres saber que tiene como pareja a un excepcional chico entonces- dijo finalmente y James se tuvo que morder el labio para no contestarle que Sirius de excepcional nada- Pero cambiando de tema, ¿cómo se ven para el primer partido de la temporada?

-Cómodos…

-Yo diría que perfectos- Chad se encamino directamente hacía ellos, siendo seguido por los tres Lions presentes. En su rostro se reflejaba el placer de haber intervenido exactamente en la conversación- Son una gran incorporación al equipo, Burke.

El director pareció encantado con que Chad le llamara por su nombre.

-Entonces supongo que ganaremos.

-¿Cuándo no lo hemos hecho?- contesto Mark sonriendo con orgullo y los merodeadores vieron que en el rostro de los otros estaba formada la misma sonrisa- ¿De qué estaban hablando?- pregunto luego de unos segundos- ¿De algo que nos interese a nosotros también? Somos pocos los jóvenes aquí, sería mejor si compartiéramos una conversación.

James estuvo a punto de reírse por su forma de hablar. Parecía que estaba conteniéndose para no soltar palabrotas delante del director. Y ni hablar de su particular man.

Aubree fue a abrir la boca, cuando Sirius se le adelanto.

-Estábamos contándole al director de nuestra relación- dijo acercando el delgado cuerpo de Ashley contra el suyo- Acabamos de hacerlo oficial con Nicholas y Aurora esta mañana.

Y si Sirius pensaba que llamando a los señores Cenna le iba a dar un toque más real a la cosa, lo logro, porque muy pocas veces alguien llamaba a los señores por sus nombres.

Aunque Sirius ya contaba con eso integrado a su sistema.

Geena alzo la cabeza enseguida y sus ojos chocaron con los de su hermano.

Declan parecía como si le acabasen de perforar fuego candente a través del estomago hace solo unos segundos. Intento encontrarse desesperadamente con la mirada de Ashley, pero estaba bastante entretenida mirando el perfil de su novio.

-¡Felicitaciones!- dijo Katherine acercándose con su particular movimiento de caderas. Pamela y Aubree le siguieron el camino hasta ellos con el ceño fruncido- Son la pareja más incompatible que he visto en la vida del colegio, pero el amor marca la diferencia, ¿no?

Sirius no pudo dejar de notar que los pechos de la chica resaltaban con aquella blusa blanca y cuando noto que ella se había dado cuenta, sonrío de costado, incitándole a censurarle de alguna manera.

Declan puso los ojos en blanco.

-No creo que ellos precisen tus felicitaciones, Moore- ataco Pamela y Geena le sujeto del brazo, para controlarla sin ser tan obvia.

Katherine giro la cabeza y dejo en claro que si el director aún no siguiera entre ellas, le hubiera puesto en su lugar con un comentario fichado por ella misma.

Los merodeadores no pudieron dejar de notar que aquella chica era realmente diferente a la que había parecido devastada la noche anterior al ver a Dakota arruinar una de las únicas cosas que su madre le había dejado antes de morir. En aquel momento se parecía mucho al Chad que aparecía en los entrenamientos: decidido y con una meta adelante.

Seguramente Zoey hubiese dicho algo como Dakota va a sufrir.

-¿Dónde está Zoey?- pregunto Peter al darse cuenta que imaginarse aquella frase solo significaba que la rubia no andaba por allí.

Geena frunció los labios.

-Les dejare seguir con su investigación a solas…- dijo Burke, aunque nadie le había prestado atención.

-Hermana- Declan noto que su querida castaña había hecho los tres signos de que algo estaba ocultando. Se había mordido el labio, se había acomodado el cabello detrás de la oreja y se había sujetado la cadenita que siempre llevaba en el cuello con la inicial D- ¿Acaso sabes dónde está Zoey?

-¿Yo?- pregunto parpadeando.

-Sí, tú- contesto sonriendo. Katherine le miro unos segundos reconociendo su cambio de actitud. Para Geena siempre había sonrisas.

-Creo que yo puedo contestar eso perfectamente- contesto la aludida apareciendo con Lydia detrás.

Chad se atraganto con su propia saliva. Zoey estaba usando blanco y rosa, sus colores favoritos en ella. Y ni hablar del detalle que estaba mostrando piel. Demasiada piel.

Sirius noto la expresión sombría de Lydia, y a pesar de sus impulsos para saltar sobre ella con quejas molestas, guardo silencio, intentando adivinar su turbia actitud.

-¿Dónde estabas?- pregunto Ryan mirando a  su hermana con una ceja alzada- Esta mañana fui a tu cuarto a despertarte para venir hacía aquí y no estabas. Como es obvio, mamá no ha querido decirme.

Zoey pareció feliz de saber lo último.

-He salido de compras con Jeremiah.

Evan atrapo el brazo de Chad antes de que este comenzara a gritar.

-¿Con Jeremiah?- grazno Mark- ¿No te has puesto a pensar que, oh, ese chico es el hermano mayor de Dakota?

-Dije que salí de compras con él, no que me había fugado a Las Vegas para casarme.

Chad se estremeció de solo imaginar a Zoey usando otro apellido que no fuese Moore.

Mark y Ryan le dedicaron a la rubia una mala mirada.

Sirius se largo a reír.

-De todos modos Zoey Johansen no tiene mucho pegue, ¿no?

-Igual que Ashley Black- susurro Katherine por lo bajo y Declan le clavo los dedos en el bajo de la espalda. En un claro idioma entre ellos.

 

 

Bridget dejo su bolso en la silla solitaria que estaba delante de ella y se sentó, dejando la vista de los chicos que estaban allí un precioso para de piernas con terminaciones en sandalias negras.

Ella no pareció notar las miradas que levantaba mientras tecleaba apurada un mensaje para Zoey desde su celular. La última vez que le había llamado había sido Jeremiah el que había atendido y no es que le tuviera poca estima al mejor amigo de su hermano Matt, pero la simple idea de un Daniels y un Johansen conviviendo le revolvía el estomago.

-¿Puedo ofrecerte la malteada de vainilla baja en calorías que tenemos hoy?

Bridget alzo la cabeza enseguida, tentada con la sugerencia y a la vez alarmada de que alguien allí supiera que mientras estuviera dentro de la temporada no podía permitirse pasar muchos carbohidratos.

Joshua el sonrío.

-¡Brown!- dijo poniéndose rígida en un segundo- No sabía que trabajabas aquí.

-La idea principal es que nadie lo supiera- comento como quien no quiere la cosa- Pero ya sabemos que el mundo es chico y que Santa Barbara está bastante cerca de Los Ángeles.

Bridget abrió la boca sin saber precisamente que decir.

-¡Rumsfeld!- Clark se dejo caer en la silla que estaba delante de la morena, precisamente sobre su bolso, y le sonrío encantadoramente- ¿Has venido aquí por un chico? Sabes que nosotros somos los mejores camareros del mundo.

-En verdad no tenía la menor idea que fueran camareros.

-Entonces es por un chico- dijo Clark sonriendo burlonamente y clavo el codo en las costillas de Josh- Ah, muévete, tráele a la chica su pedido o va a aburrirse esperando.

Brown fulmino con la mirada a su mejor amigo y giro sobre sus talones, alejándose de allí con la libreta apretada dentro de su puño.

Bridget quiso alzarse y correr sobre él para decirle que no estaba esperando a nadie, pero Jason paso junto a ella y se le quedo mirando con los ojos como platos.

-Por favor ni se te ocurra mencionarle a Sophia que me has visto- dijo corriendo a apoyar las manos en la mesa donde ella y Clark estaban- O a Austin. Incluso, no menciones a nadie que me has visto aquí.

-Sí, bueno, no tenía intención de repetir la conversación extraña que he tenido con todos ustedes aquí- murmuro acomodándose un mechón de lacio cabello castaño detrás de la oreja- Alguno me quiere explicar por favor…

-Estamos sacando partido para poder entrar en Stanford- susurro Clark, acercándose a ella como si estuviera contado un secreto de guerra. Bridget vio que Jason miraba hacía todos lados como si esperara que nadie oyese aquello- La dueña de aquí es la hija del decano de la universidad y si damos un buen papel como orgullosos estudiantes y trabajadores, recibirán nuestras inscripciones con la cabeza en alto…

-Saben que el EHS tiene convenios con las universidades de California, ¿no?- pregunto la morena divertida- Incluso con las de Nueva York. Se estima que nuestro colegio es el que tiene más beneficios con el estado en el que este.

Clark pareció titubear y Jason largo el aire.

-Sí, pero nosotros  estamos pensando becarnos- dijo el castaño susurrando- Jason no tiene problemas con su familia, pero la familia de Josh quiere que sea maestro como David y que ingrese en el EHS a enseñar.

-La sombra del hermano mayor.

-Y yo verdaderamente preciso independizarme de mis padres urgentemente.

-Además de que si entras becado en Stanford tendrás clases similares con Lily, ¿o estoy equivocada?- pregunto Bridget divertida.

Jason desapareció para atender un pedido en el mismo instante que Clark se largaba a reír.

-Ella será mi esposa, B, tenemos que tener caminos iguales o no lograremos formas una familia recta.

-En algunos lugares se le concede la palabra "acosar" a lo que tú estás haciendo.

-Cuando veas a Lily caminar de blanco sabrás que ha valido la pena- comento levantándose sonriendo, antes de girar sobre sus talones para volver a dejarla sola.

Bridget quiso hacer un comentario como ¿acaso no eres demasiado joven como para pensar en casarte? Pero Joshua había dejado una ensalada delante de sus narices y se veía exquisita.

-Pero yo no he pedido nada- se defendió, al recordar ese detalle.

-Es de la casa- gruño el enorme chico. Visto desde ese ángulo, Joshua Brown parecía una montaña moviéndose de un lado hacía el otro- Parece que has cautivado a todos hoy, Rumsfeld.

 

 

-Entonces…- Johanne Sellers había podido finalmente abrir la boca cuando todos habían terminando de hablar de negocios, lo que le había llevado el almuerzo completo- ¿Qué tienen pensando hacer para el día de Acción de Gracias?

-Lo pasaremos en Nueva York- contesto inmediatamente Melody y Charity sonrío a su lado, como si respirar fuera una cuestión de orgullo fraternal entre las mayores Vance. Lydia puso los ojos en blanco.

-Claramente no podremos estar mucho tiempo allí porque tendremos que volver a New Heaven- apunto la mayor de ellas.

-Ambas tuvieron un receso de Yale de dos semanas, por eso están ahora aquí- informo Bryanna orgullosa de sus dos hijas mientras sujetaba la mano de Clay.

James, Remus y Peter no pudieron evitar mirar a Sirius y este, al sentir la mirada sobre él, asintió. Igual que ellos, también había sentido que estaba escuchando un vago discurso de la familia Black.

-¿Cómo les lleva la universidad?- pregunto Jennifer Wells, sonriendo.

-Es excelente- contesto Charity, demostrando que ella siempre tenía que tener la última palabra- Se siente un hermoso cariño en el aire y todos son brutalmente inteligentes en ese lugar.

-Es emocionante escuchar aún el susurro de los nombres de nuestros padres…

-¿Aún?- pregunto Dalton Wells, que a diferencia de su esposa, no había esperado que ellas terminaran para hablar. El matrimonio Wells estaba claramente representado en sus hijos. La desfachatez de Dalton estaba impresa en Declan y Dougie, mientras que la dulzura de Jennifer en Geena- ¿Acaso hay fantasmas allí?

Clay miro a su viejo amigo con el ceño fruncido.

-Pero si tenemos la misma edad, Dalton.

-Por eso mismo, Clay- dijo el hombre riendo- Nos estamos cayendo a pedazos.

-Lo importante es saber que estamos yendo hacía un buen camino- apunto Charity, reclamando la atención nuevamente- Y dejando el futuro preparado para cuando Lydia entre en Yale como lo ha hecho toda nuestra familia.

La ojiceleste alzo la cabeza al escuchar su nombre proviniendo de la boca asquerosa de su hermana mayor. Ambas se miraron con un fingido amor antes de volver a sus cosas.

-¿Así que aplicaras a Yale, Lydia?- pregunto Burke cruzando las manos sobre su rostro y apoyando la cabeza sobre ellas- Es extraño. Porque te veía detrás de un laboratorio, no alegando en un juzgado como tus padres.

Bryanna pareció escandalizada con esa idea.

-Claro que Lydia será una abogada, Burke. Sus hermanas siguieron ese camino hace mucho tiempo.

-Tienes que dejar respirar a la chica, Bryanna. Ella no es una muñeca de trapo como tus otras hijas- espeto Regina mirando a la mujer de cabello castaño como si no fuera su propia amiga- No puedes imponerle que haga lo que tú creas que es mejor para ella. Serías una perra con tu Lydia.

Katherine miro a Regina  orgullosa.

Zoey no pudo más que mirar divertida a Charity, incitándola a contestar algo grosero contra su madre. "Hazlo, pequeña zorra, y te dejo el plato de sombrero" esa era la amenaza.

Bryanna se mordió la lengua para no contestar algo grosero mientras Zeke corregía con una mirada a su esposa, quien se acomodo la cabellera rubia sobre el hombro como si acabase de lanzar una receta para hacer tartas.

-Y de ahí es donde el carácter de mierda sale…- susurro Ryan, evidenciando que sabía perfectamente manejar tanto a su hermana como a su madre.

Zoey le pateo por debajo de la mesa y él le guiño a su hermana.

-Si vamos a hablar de temas incómodos…- Arlyne alzo su vaso. Contenía algo oscuro que seguramente no fuese gaseosa- Hay que dejar en claro que hace solo unas horas he recibido la noticia más increíble del mundo. Un Johansen y un Daniels… juntos.

Katherine no se molesto en dedicarle un juego de malas miradas a Ryan, porque sabía que primera vez en la vida no eran sus relaciones las que se estaban poniendo a prueba sobre la mesa.

Zeke alzo la cabeza, intentando adivinar cuál de las cabelleras rubias era la aludida.

Regina coloco la cabeza sobre su mano, aburrida.

-¿Enserio con un desabrido Johansen?- pregunto mirando a sus hijos- Cualquiera de ustedes, va parejo para los cuatro- apunto mirando tanto a sus hijos como a los Moore.

Por primera vez desde que lo conocía, James pudo notar que Chace se sonrojaba.

Zoey tomo un poco de su limonada y miro a sus padres.

-Quiero informarles que Jeremiah y yo estamos confraternizando perfectamente.

-¿Ahora se le dice confraternizar?- pregunto Johanne inocente a su hijo y Mark solamente pudo reír.

-Creo que nuestra Zoey está hablando verdaderamente.

-¡Claro que hablo verdaderamente! Que el cielo se parta en dos si miento.

Pamela y Jake se cubrieron la cabeza en modo de burla y al ver lo que habían hecho se fulminaron con la mirada, a lo que Ian y Christian solamente pudieron sonreír mientras Zada los censuraba a ambos.

Regina ladeo la cabeza y miro divertida a su hija.

-Cariño, no es necesario que salgas con las familias de hijos rubios para mantener la pureza de nuestro árbol genealógico.

Nuevamente James vio como las mejillas de Chad se tenían de rojo.

-Jer, si ese fuera el caso, sería el segundo chico de cabello rubio con el que saldría.

-Un alivio, hermana.

Declan se sintió sin aire. Que hablaran así de las citas de Zoey solo significaría que dado en su momento hablarían de las de Geena. Él no estaba preparado mentalmente para eso.

Katherine le codeo y él volvió a retomar la compostura y dejo de hundirse en la silla como si estuviera esperando salir volando de allí o desaparecer.

-Estás quedando como un loco- gruño la chica, mientras se armaba un revuelo con burlas por parte de Mark y Sirius sobre Jeremiah Johansen.

-Estoy tenso- espeto el castaño mirando directamente a los ojos verdes de la joven Moore- Sobre carga de estrés.

-¿No te has tirado a Arlyne?

Declan alzo la cabeza, mirando a la mayor de las Cenna con asco, y volvió a  concentrarse nuevamente en Katherine.

-No, sabes que solo repito si es de buena calidad.

-Repetiste con ella.

-¿Estás celosa?

-Jamás- contesto divertida, acomodándose el cabello- Solo me gusta dejar en obviedad tus errores.

-¿Cuentas con el suficiente tiempo?

Katherine no se pudo permitir no largarse a reír, una risa compartida solo por ellos. Él era una de las pocas debilidades que se había permitido en la vida y aunque lo había castigado lo suficiente, sabía que los dos prescindían de una forma u otra de la presencia del otro. Por esa única razón, no se alarmo cuando él coloco la mano sobre su muslo, mucho más arriba de lo que un caballero corriente hubiese hecho.

Pero Declan Wells estaba lejos de ser un caballero.

Podía ser un príncipe azul cuando se trataba de Geena, porque ella era su princesita. Mas hasta ahí iban sus honores.

-No creas que…

-A las ocho, hoy, cuando este seguro de que Geena se encuentra compartiendo sus momentos de caridad con Dougie- a Katherine no se le paso por alto en matiz rencoroso. Los celos Wells no perdonaban compartir una hermana con un hermano, motivo principal por el que Dougie y Declan pasaban viviendo en una constante guerra- Quedaremos como siempre.

La castaña le miro sobre su hombro.

Evan estaba hablando más allá sobre algo referente a las formaciones del colegio y todos los hombres de la mesa, incluso Burke, estaban gritando sus opiniones.

-¿Qué te hace pensar que dejare la puerta abierta para ti?

-Hoy hace una sensación térmica abominable. Y ambos sabemos que Chad saldrá a tomar con Ryan y Mark porque Zoey ni siquiera se ha molestado en mirarlo desde que hemos estado sentados. Y no debo mencionar que Christian correrá detrás de Zada para que acepte de una vez su compromiso- una sonrisa ladeaba apareció en su rostro- Tú jamás has sabido desperdiciar una casa sola.

Katherine rió, por primera vez en mucho tiempo. Amaba a sus hermanos, pero no podía negar que Declan era el encargado de brindarle siempre una sonrisa.

-Ya sabes cómo llegar a mi dormitorio- susurro.

El mayor de los hijos Wells sonrío complacido y feliz como un niño pequeño al que le había removido su castigo, que en parte también era realidad.

Declan le apretó el muslo en un gesto muy de él y se metió en la conversación alegando algo que solamente él y los hombres llegarían a entender.

Katherine rodo los ojos.

Cuando alzo la cabeza, le pareció apreciar el color claro y frío representativo de los ojos de un Bakerly, pero Ian estaba hablando con Dalia en ese momento.

De repente, Zoey y Pamela se levantaron de sus lugares.

-¿A dónde vas?- pregunto Daryl consternado. Toda una vida viviendo entre mujeres de un fuerte carácter latino le había enseñado que debía preguntar con delicadeza, más allá de ser una orden.

Su hija le sonrío.

-Las chicas y yo hemos quedado.

-Y yo lo mismo con B- explico Zoey. Disculpándose con la mirada con Bree, Geen y Lydia- Me llevo el Camaro- aviso sonriendo mientras se colgaba el bolso en un gesto súper femenino- A Charo- agrego luego, viendo la expresión fastidiada en el rostro de su hermano.

-Mándale un saludo a Bridget- dijo Regina guiñándole un ojo a su hija.

-Y tú a las niñas- dijo Ximena a su hija en su perfecto español- No te metas en problemas. No voy a ocultarle cosas a tu padre de nuevo.

Las Mickaelson rieron, conociendo el idioma como su segunda lengua. Daryl, por su parte, puso los ojos en blanco y pidió paciencia, sabiendo que de alguna u otra forma él estaba involucrado en la conversación.

Aubree se rió también, Pamela se había encargado de evangelizar el español en ellas cuatro, sin embargo callo cuando la mano de Remus se cerró sobre la suya con violencia.

-Estás pálido- dijo Elena, la menor de las Mickaelson. Olvidando de volver a su idioma natal.

-Solo no ha dormido anoche, pequeña- dijo James, para sorpresa de Aubree y le sonrío a Elena, logrando que esta le devolviera el gesto y volviera a hacer sus cosas. Después de que el peligro pasara, el azabache se inclino hacía un costado, donde Remus y Aubree se estaban mirando- ¿Ya ha comenzando?

-¿Comenzando?- susurro la castaña presa del pánico. Aunque no había considerando temer a Remus, si lo hacía por el hecho de que los que estaban allí pudieran conocer su secreto.

Lupin no lo soportaría.

-Están comenzando a dolerme las articulaciones, solo eso- susurro mientras volvía a recuperar color. Aubree sintió como la mano que él estaba aferrando en su muñeca se soltaba y nuevamente volvía a estar como siempre, tranquilo en su asiento como si nada hubiese pasado.

Pero los merodeadores tenían expresión de alarma, algo que solamente una persona que los conociera pudiese conocer. Aubree no se sentía capaz de decir que los conocía, pero era obvio que algo estaba pasando en ellos.

-No hemos discutido que vamos a hacer esta noche…- susurro James y la castaña le miro. Desde esa distancia podía ver que sus ojos avellana estaban rodeados de una densa masa de pestañas oscuras como su cabello- Remus… él no puede transformarse en medio de Los Ángeles.

-Creo que ya lo tengo resuelto…- susurro ella mirando sobre su hombro unos segundos antes de volver a dedicarse totalmente a la conversación con James- Podemos llevarlo a los terrenos del EHS.

-¿Qué?

-Piensa James, los terrenos del EHS están cerrados por cercas eléctricas. Nadie entra, nadie sale. Y está lo suficientemente lejos como para que nadie se pasee por allí en mitad de la noche.

-¿Acaso no hay cámaras?- pregunto, frunciendo el ceño- ¿Y guardias de seguridad?

Aubree contuvo la respiración… Era el momento de decirlo.

-Por eso yo voy a ir con ustedes.

Durante unos segundos James Potter no hizo nada. Literalmente. No respiro y no parpadeo, solamente tenía los ojos fijos en los de Aubree como si de repente hubiesen puesto pausa a la conversación.

Un segundo después se alzo y le dirigió una mirada a Sirius.

-Tenemos que hablar.

El azache de ojos grises, que en ese momento estaba discutiendo algo con Peter, le miro con el ceño fruncido y luego fulmino con la mirada a Aubree.

A ella se le paralizaron todos los músculos del cuerpo. Odiaba cuando Potter y Black parecían compartir pensamientos.

-¿Ya se van?- pregunto Burke dirigiéndoles una mirada.

Aubree fue solamente ahí capaz de darse cuenta que los merodeadores estaban parados detrás de ella.

Chad, Mark y Evan le estaban dirigiendo un juego de miradas peligrosas.

-Tenemos algunas cosas que hacer- comento Peter- Como tarea y compras- agrego, al ver que el director volvía a abrir la boca.

Charles clavo los ojos en su hija.

-Seguro…- dijo de repente Declan, quien parecía está más que satisfecho con que ellos se fueran de allí. Paso sus ojos durante unos segundos por el rostro de Ashley, pero esta estaba muy concentrada en lo que tenía su postre- Tenemos mucha tarea.

Era una excusa masiva y pronto todos los adolescentes de la mesa estaban desfilando hacía la puerta de la casa.

-¡Evan!- llamo Charlotte y Aubree choco sin querer contra la espalda de James al distraerse- Pensé que ibas a quedarte esta tarde…

Por el rabillo del ojo, la castaña fue capaz de ver como Evan giraba para ver a Charlotte con el ceño fruncido. Como si haber dicho ese conjunto de palabras fuera una clase de pecado.

-Tengo que ir a buscar a Lindsey a los de sus padres- espeto.

-Si quieres…

-No, prefiero hacerlo solo- y avanzo dando zancadas hacía la puerta.

-Me parece que alguien no va a tener acción esta noche- susurro Ryan a Declan y ambos intercambiaron una mirada antes de largarse a reír.

La fulminante mirada de Evan estuvo ahí para ellos enseguida.

Ya en la calle, los merodeadores giraron para ver a Aubree.

-Tenemos que hablar…

-Podemos ir a algún lado…

-Ahora, Aubree- le dijo Sirius fríamente y ella le fulmino con la mirada.

La castaña les dio la espalda y comenzó a marchar rápidamente hacía el camino que les llevaba a la playa. Los Lions iban delante de ella entre burlas y risas típicas de su grupo. Era obvio que ellos pasarían el día en la playa haciendo surf, como todos los fines de semana.

Chad volteo la cabeza para verle y su expresión cambio de la felicidad a la preocupación en un segundo, aunque volvió a concentrarse en su camino cuando Beth y Kev aparecieron delante de ellos y James paso un brazo sobre los hombros de Aubree.

Cuando llegaron a la arena, la castaña se quito las vans de una patada y giro para ver a los merodeadores con el ceño fruncido.

-Ni se atrevan a decirme lo que están pensando…

Remus tuvo la delicadeza de juntar las zapatillas de su amiga, que al parecer ya había olvidado.

-No podremos encargarnos de ti si algo se llega a salir de control- gruño James, forzándose a sí mismo par no gritar- Y no podemos desatender a Remus. Si algo sucede Peter solo podrá guiarte lejos como rata, pero estarás sola allí fuera.

-Te queremos Bree, pero hay una obvia prioridad en la situación- dijo Peter.

La castaña les miro.

-No estoy pidiendo subirme al lomo de ustedes y cabalgar como Juana de Arco. Solo les estoy pidiendo que me dejen estar con ustedes…

-No es seguro- apunto Remus con voz monótona- No sé cómo puede afectarme la luna llena en este plano, Aubree. Ya sabemos que la magia aquí no es lo mismo que en nuestro mundo… Puedo convertirme en algo que ni los chicos pueden llegar a controlar.

-Entonces no solamente serías un peligro para mí, sino que también lo serías para ellos- espeto furiosa- ¡Y de todos modos es a mí a quien quieres apartar!

-¡Entiende que tú no sabes nada sobre esto!- grito Sirius, exasperado- ¡Nosotros hemos estado al lado de Remus durante más de tres años y tú solamente lo has estado durante un mes!

A pesar de que no era lo que quería, los ojos de Aubree se le llenaron de lágrimas y trago su propio aliento mientras veía como Remus miraba a Sirius molesto durante unos segundos antes de avanzar hacia ella con una mano extendida.

Aubree retrocedió, siendo golpeada en su orgullo.

-No…

-Aubree lo siento, Sirius no quiso decir eso…

-Sí quiso decirlo- espeto molesta, antes de girar sobre sí misma y alejarse por la playa dando zancadas.

 

 

-Ni siquiera lo menciones…- le advirtió Becca a su prima cuando llego a las puertas de Dare´s. A esa hora de la tarde el local era solamente un café, aunque se notaba que pronto se convertiría en la misma disco que ellas lograban frecuentar de vez en cuando.

Michelle y Gabriella ahogaron una carcajada probando su mojito de fresa sin alcohol.

Sophia se hundió de hombros y le cedió su asiento a su prima.

-Lindas piernas te hace esa falda- comento sin poder evitarlo y la otra rubia le fulmino con la mirada.

-Victoire convenció a nuestros padres de ir a comer a un restaurant en Hollywood- comenzó a contar, mientras Gabriella pedía otra ronda de aquellas bebidas para todas- Adivina… Era de etiqueta.

-Es una agradable sorpresa vistiendo como una señorita de vez en cuando- aventuro Michelle sonriéndole.

-Ni siquiera menciones el tema, Benson- espeto señalando hacía los shorts que ella llevaba.

No es que fueran las típicas chicas jugadoras de soccer poco femeninas que siempre salían en los comerciales, todas tenían su lado coqueto. Sin embargo no podían evitar preferir unos buenos jeans antes que una falda o un vestido. Su alma les gritaba eso. El soccer era su vida y sus cuerpos estaban más adaptados a cuestiones de pantalones y zapatillas que a ropa de etiqueta.

Aunque sabían que de entre todas ellas, Sophia y quizá Charlotte eran las más destacadamente femeninas.

-Sigo recordando el rostro de Dakota…- murmuro Gabriella, mientras tecleaba algo en su celular. Tener dos hermanos menores que reclamaban una constante atención para que no se metieran en problemas era tedioso en cuestiones como esa. Amaba a Luca y a Franco, pero eran considerados como parias cuando estaban castigados y le consideraban su principal fuente de atención. Finalmente, hizo entender a Luca que estaba ocupada y alzo la cabeza para ver a sus amigas- Creo que tuve un buen sueño gracias a eso.

Michelle, quien muchas veces era la partidaria del orden en el equipo cuando todo era un descontrol, miro a Gabi como si hubiera dicho una mezcla de buenos chistes, pero en el momento incorrecto.

-Creo que será la única persona en el mundo que siempre merecerá algo malo- dijo Sophia sin poder evitarlo- Y saben que creo que desearle el mal a alguien esta mal.

-La razón es que has dicho "alguien" y todos sabemos que Dakota es una mezcla de cosas que pocas personas son capaces de soportar- dijo Becca sonriéndole a su prima.

Gabriella iba a continuar la frase cuando un borrón rubio paso junto a ellas y de repente, Becca estaba bañada en su propia bebida.

La chica grito y se alzo sobre sus propios pies, antes de girar en redondo y dar con el rostro de Shaw. Detrás de ella, Adela, Arlyne y Mackensie estaban riendo como si hubieran encontrado la cosa más divertida del mundo.

-¿Pero qué...?- fue a decir Michelle cuando su bebida le fue arrojada en el rostro.

Alexa, la última de ese equipo, apareció caminando y choco los cinco con Shaw.

Sophia y Gabriella miraron a sus amigas y luego a las animadoras.

Siempre había sido así. Eran los únicos equipos puramente femeninos del colegio y por lo tanto debían ganarse su puesto como las más fuertes para destacar entre los demás del EHS.

Aunque esa principalmente una guerra entre esa pequeña porción de ambos equipos.

-Mira lo que la marea ha traído...- dijo Mackensie sonriendo con su pose de niña mala. Llevaba, como las demás, ropa deportiva y el jumper representativo del equipo de animadoras del colegio- Cuando pensé que mi día no iba a empeorar.

-¿Quien te crees que eres?- pregunto Rebecca sintiéndose toda pegoteada. La mano de Sophia estaba sobre su hombro, pero ambas rubias estaban seguras de que eso no iba a hacerle conservar mucho la calma.

-Soy mucho mejor que tú, obviamente.

-Tú no eres mejor que nadie- espeto Michelle y los ojos de la rubia se digirieron hacía ella- ¿Qué?

-Estaba pensando que posiblemente tú hermana se convertirá en una puta cuando tenga la misma edad que vos- contesto con simpleza.

Eso fue suficiente hasta para que la propia Michelle explotara.

Primero fue un revuelo de extremidades enredándose y al segundo siguiente cuerpos chocando contra la arena.

Ninguna de ellas era partidaria de la violencia, pero eran conscientes de que todo el mundo tenía un límite.

Esa vez fue Adela la encargada de separarlas cuando noto que algunas personales les estaban mirando.

-¡Nuestros padres pueden enterarse de esto!- chillo, mientras devolvía velozmente cada una a su lado del grupo.

Rebecca se acomodo nuevamente el cabello y se acomodo sobre sus rodillas en la arena.

-¿Acaso eres un Malfoy?

-Son unas salvajes- dijo Alexa, mientras notaba como le ardía la mejilla por el arañazo que Gabriella había dejado allí.

-Han insultado a la familia de Michelle- espeto Rebecca mientras ayudaba a Sophia a incorporarse de la arena.

Shaw sonrío con sorna.

-¿Y tú que sabes de familia si eres adoptada?

Las tres chicas, Rebecca comenzaba a ponerse de un violento rojo, abrieron la boca horrorizadas por esas palabras y cuando estaban dispuestas a volver a enfrascarse en una violenta pelea, una lluvia de huevos impacto sobre las animadoras, provocando que estás comenzaran a chillar.

Pamela y Charlotte se acercaron a paso veloz y mientras que Pam le susurraba a Becca que todo estaba bien, Lottie cerró las manos en el cuello del jumper de Shaw, elevándola del suelo unos centímetros.

-Anímate a decir esa frase una vez más.

-Klein bájala- dijo Mackensie con autoridad. Pamela se aparto de Becca y se detuvo delante de la rubia con el ceño fruncido- ¿Qué...?

-Sabes perfectamente que como capitana del equipo de soccer puedo hacer que te destituyan- comento amenazante- Han hecho un comentario ofensivo y eso no se puede permitir en el colegio. Mancillaran el honor de EHS y todos sabemos que Burke jamás permitiría eso.

-Pero no puedes...- dijo Arlyne- Nosotras también tenemos una capitana que nos defienda a la hora de la votación.

-Yo no veo a Johansen por ningún lado- espeto Michelle.

-No pueden contar con su perra en este momento- agrego Lottie apartándose de Shaw- Y tenemos testigos. Han sido ustedes las que han incitado la pelea- en ocasiones asustaba que las chicas del equipo de soccer se conocieran tan bien como para saber cuando una de su grupo comenzaba una pelea- Así que siguen sumando puntos en contra.

-No podrían hacer eso- dijo Alexa determinante- El equipo de animadoras se quedaría sin parte esencial del grupo. Daniels te mataría, Mickaelson.

-¿Crees que me importa algo el equipo de animadoras?- espeto Pamela- Mi equipo son ellas y han insultado a la familia Pheerson. No tiene que ser un problema ser adoptada o no, pero decirlo con desprecio es un asunto muy grave. Además, te recuerdo- dijo mirando hacía Shaw- que posiblemente Rebecca tenga más amor de su familia que tú de la que te ha visto crecer.

-Es una falta de respeto hacía mis tíos y hacía Victoire- apunto Sophia, mientras entrelazaba su brazo con el de Rebecca- Exijo que pidan perdón.

-Sophia...

-No Becca, que lo hagan- dijo esta vez Pamela mirando a la rubia sobre su hombro- Arrodíllense y supliquen por el perdón de ellas dos.

-¿Qué?- peguntaron las animadoras al mismo tiempo- ¡Pero si ellas también nos han provocado!

-Nosotras no te exigimos perdón- espeto Gabriella señalándose a ella misma y a Michelle- Nos importa muy poco lo que una persona tan vil como alguna de ustedes pueda decir. Pero Pam tiene razón, deben arrodillarse y suplicar por el perdón de Sophia y Rebecca.

-O nos encargaremos con Pam de que no vuelvan a asistir a un concurso nacional de animadoras por el resto de su existencia- se burlo Charlotte- Y saben que el poder de mi papi es capaz de lograr eso.

Las chicas del equipo de soccer se mordieron la lengua para no decir que Charlotte jamás sería capaz de enfrentar a su padre con una cuestión como esa. O que incluso, las primas Pheerson habían dejado las cuestiones de la adopción de Rebecca y Victoire atrás hace mucho tiempo. Se habían criado con las palabras de que una familia eran esas personas que te hacían sentir como una más de ellos, sin importar la sangre. Ambas se adoraban como si fueran verdaderas primas, o incluso, hermanas.

Por unos segundos las animadoras se mantuvieron firmes, hasta que finalmente nuevamente fue Adela la primera en arrodillarse, finalizando por Alryne.

El rostro de las águilas eran mascaras que cubrían cualquier rastro de sentimiento original sobre lo que estaban haciendo las animadoras. Su generación había sido la que había impuesto que al menos debería haber un grupo de equipo oficial de deporte femenino y que se le deberían dar el mismo honor y reconocimiento que al masculino. Desde un primer momento Pamela siempre había sido la capitana motivadora de la idea, pero las demás habían luchado tan arduamente como su capitana para tener un puesto de honor.

Ellas mismas se reconocían como las más fuertes y persistentes del EHS.

Pamela sonrío altanera cuando las animadoras se pararon nuevamente sobre sus pies.

-Esto es la guerra, Mickaelson- dijo Mackensie seriamente.

-Te lo he escuchado decir muchas veces y siempre terminan ustedes a nuestros pies.

-Sabemos como lastimar...

-¿Es una amenaza?- pregunto Gabriella alzando una ceja- Porque creo que no están en la mejor posición para amenazar.

Las animadoras miraron a las águilas con rencor durante un par de segundos antes de que finalmente Alexa sonriera.

-Supongo que va a ser un curso de lo más importante.

Ellas se marcharon, dejando un rastro de perfume caro tras ellas.

Finalmente, Gabriella, Michelle y las Pheerson se largaron a reír.

-¡Oh, por Dios!- dijo la morena de ellas- ¿Acaso vieron el rostro de Meester? Pensé que iba a largarse a llorar en cualquier momento.

-Esto seguramente este en las noticias del EHS el próximo fin de semana- dijo Sophia sonriendo- "Las águilas patean los culos de las animadoras… una vez más". Sip. Bethany es capaz de pensar un titulo como ese.

-¿De dónde es que salieron ustedes?- pregunto Michelle, esta vez mirando a las dos nuevas castañas que se habían aparecido por allí.

-Nos enviaste un texto anoche para arreglar la cita, Benson- dijo Charlotte sonriéndole con burla- ¿Acaso te está afectando la edad?

-No me refería a eso.

-¿De dónde sacaste un cartón con huevos, Pam?- pregunto Rebecca y todas se largaron a reír.

-Supongamos que Vanessa se quedara sin desayuno mañana si no vuelvo a hacer las compras.

 

 

-¡Oh, vamos Aubree!- James ya estaba casi corriendo detrás de los pasos de la castaña. En su defensa, era la primera vez en años que tenía la necesidad de correr con zapatillas por la arena- Eres la mujer más caprichosa que haya conocido en mí vida.

-No estamos hablando de un capricho- espeto sin voltearse, mientras seguía marchando por la orilla como si fuera un rayo- Estamos hablando de una realidad. Ustedes no tienen confianza en mí.

-¿Qué no tenemos confianza en ti?- pregunto harto, estirándose y sujetándole del brazo, obligándole a que le mirara directamente a los ojos- ¡Te hemos contado la maldición de Remus! Te hemos mostrado cada pedazo de nosotros a pesar de tus malditos secretos y te atreves a decir que no confiamos en ti cuando obviamente es lo contrario.

-Entonces déjame ir con ustedes esta noche. Si tu les dices…

-No es una cuestión que pueda llegara debatirse. No irás, Aubree Jules.

-¡Pero…!

-Es peligroso, ¿qué no lo entiendes?- espeto frunciendo el ceño- Nosotros tenemos nuestros métodos para seguir adelante, pero tu jamás has tenido la necesidad de tener que pasar por esto. Remus se sentirá muy mal si algo llegara a pasarte.

-No me pasara nada, yo sé cuidarme sola- espeto frunciendo el ceño- ¿Acaso no te has dado cuenta ya de eso? No soy alguien que necesite ser vigilado para salir adelante.

James frunció el ceño.

-Tú batalla en la vida cotidiana no se asemeja en nada a lo que puedes llegar a vivir ahora.

-¿Cómo llegaran a los terrenos del EHS? ¿Cómo sabrán entrar?- pregunto llevándose las manos a la cadera- Sabes que no pueden estar lejos de mí sin sentir que algo los atrae hasta donde yo estoy. Debo estar con ustedes. Ese es mi lugar ahora.

Aubree rezo porque finalmente James aceptara.

-Déjala ir- dijo Sirius, acercándose hasta donde ellos estaban. James giro para verlo y los ojos de ambos se abrieron como platos al ver que Peter estaba sosteniendo a un pálido Remus- Ya va a comenzar a atardecer y sabes perfectamente que cuando comience a ser de noche la fiebre subirá y las cosas van a complicarse.

-Pero Sirius, ella no podrá ser de ayuda.

-Me ocultare en los vestuarios- dijo de repente Aubree- Los terrenos son grandes y si se mantienen lo suficientemente lejos Remus jamás llegara a mí- intento buscar la mirada del chico y este le miro preocupado- No dejare que me hagas daño, Rem, solo quiero ayudar.

-Pero no puedes ir sola- murmuro Peter y la castaña le miro anonadada- Yo no podré ayudarte si algo pasa y los chicos tienen que pasar la noche con Remus para distraerlo.

-No- negó rotundamente James- Simplemente no podemos ir esparciendo el secreto de Remus por todo Estados Unidos. Aubree lo sabe y se ha vuelto loca por eso.

-Bree…

-No Remus, ni siquiera lo pienses- dijo esta vez Sirius, mirando al chico como si no lo reconociera.

-¿Alguna de las chicas tiene tú total confianza?- pregunto, sin importar la intensa mirada que los cuatro estaban dedicándole- Porque preciso estar seguro de que si algo sale mal, tú estarás segura y sé que cuando te pones nerviosa empiezas una ataque de ansiedad. No podrás con esto tú sola.

Aubree le miro con dolor. Que estuviera resignado a que algo malo iba a suceder no era una buena señal para su autoestima.

-¿Qué estás queriendo decir?
Remus gimió de dolor y los azabaches corrieron a su lado.

-Bree…- dijo James mirándole suplicante- Debemos movernos rápido. ¿Tienes a quién llamar?

-Claro…- contesto mientras todos comenzaban a moverse hacía el camino por donde habían llegado hasta la playa- Pero chicos, si llamo a alguna de las chicas…

-Si Bree- suspiro James- Tendremos que decirle que Remus es un hombre lobo

 

 

Zoey ingreso al café y se detuvo en la puerta, mirando a Jason con los ojos como platos. El rubio, al notar la presencia de la chica, dejo la bandeja sobre la mesa que estaba limpiando y se cruzo de brazos.

-Supongo que has venido a reunirte con B- dijo divertido y le empujo dentro con sutileza- Aunque seas la segunda animadora que me cae bien, contigo se aplica la misma regla: no me has visto y a cualquier chico que vayas a ver esta tarde, tampoco.

Zoey se contuvo para no preguntar que otros chicos estaban por allí, porque sabía quienes podían ser. Sonriéndole al chico Pheerson giro sobre sus talones y comenzó a buscar la cabellera castaña que había ido a ver.

Bridget estaba atacando su ensalada con el ceño fruncido cuando ella llego.

-Me apiado del pobre cristiano que esta enfrentando tu ira, B.

La castaña alzo la cabeza y su expresión se relajo claramente.

-Ay, Zoey, creo que voy a convertirme en monja.

La aludida se largo a reír mientras se sentaba frente a ella y le tomaba las manos sobre la mesa. Sus diferencias saltaban a la vista y sin embargo no había un par más complementario en todo el café.

-Dime, pequeña B, ¿cuál es el mal que tanto te aqueja?

Bridget dejo de lado su ensalada, que había acuchillado más que comer, y miro directamente a los ojos claros de su mejor amiga.

-Joshua esta raro- comento como si fuera lo más obvio del mundo y se acerco aún más a la mesa, como si de repente Zoey no fuese capaz de escucharle-Estoy segura de que ha hecho una escena de celos hace solo unos minutos y al segundo siguiente se puso a coquetearle a la chica que estaba en la mese detrás de la nuestra. ¡Y ni siquiera era bonita! Esa chica debe estar ahora  haciendo un tumblr con la imagen de Joshua para decir que ese es su nuevo amor o alguna idiotez que las chicas sin vida y…

-B, respira- le detuvo Zoey riendo- Solo estás celosa.

-¡No estoy celosa!- espeto mirando a su amiga como si esta le hubiera golpeado en medio del rostro- ¡Pero date cuenta de la situación, Zoey!

-Me he dado cuenta perfecta… ¿Así que ahora vas por Brown?

El rostro de la castaña se sonrojo y sonrío de una forma que solamente su mejor amiga sabía interpretar.

-No lo digas así, pareciera que salgo con chicos porque estoy aburrida.

-Las mentiras no son necesarias entre nosotras- apunto la rubia sonriendo- Tú sabes que no he estado con nadie desde Chad y yo sé perfectamente que vas seriamente por Joshua.

-Somos unas pésimas chicas malas- admitió Bridget y pronto las dos se largaron a reír.

-Llego el día temido, B, estamos lamentándonos por chicos.

-Pero si hay Clark para todas- el castaño se sitúo junto a la mesa de ambas y les miro divertido- Supongo que era de esperar verte por aquí, Daniels. Nunca andan sin la otra.

-Lo mismo que Jason y tú, ¿o no?- pregunto siguiéndole la burla- Ya he visto a Brown…- agrego sin contar el hecho de que verdaderamente había sido Bridget quien había hablado de él- Lo que me extraña es que no haya aparecido Damien por algún lado.

-Esta con Angie- contesto el castaño sonriendo- Iba a pasar el día con ella.

-Es extraño- dijo Bridget, sin importarle que Clark le estuviera mirando raro- Él jamás la había notado y de repente, está loco por ella.

-No sabría qué contestar a ello- admitió Clark hundiéndose de hombros- Damien no es como los demás con las chicas. No suele admitir que alguien le gusta y es muy reservado con las cosas que quiere. A diferencia de mí, que todos saben que me gusta Lily, saber de quién gusta Damien es un arte complicado.

-¿No será un plan de Dakota?- pregunto Zoey alzando una ceja- Todos sabemos que Damien tiene una mecha mala dentro de él, por algo no sería amigo de ella. Y Angie en su peor enemiga al parecer en el EHS. Que Damien la enamore y después le parta el corazón parece ser un plan malévolo de ella…

-Dam no es un títere de Dakota- defendió Clark.

-Pero todos sabemos que ella mueve hilos sin que te enteres- dijo Bridget pensativa, mientras apoyaba la cabeza sobre la mano- Ugh, sería muy despreciable que ella haya corrompido a Damien para que le hiciera eso a Angie.  Ella no se merece que le hagan una cosa así.

-Les repito: Damien no es un títere de Dakota.

-Ya Clark, es obvio que contigo esto no es un tema discutible- apunto la castaña- Tú defenderás por siempre a tu mejor amigo como yo siempre defenderé a Zoey.

Clark asintió sin proponérselo y miro a Zoey.

-Y entonces… ¿Qué te traigo a ti?

 

 

-Declan por favor- Geena miraba a su hermano con el ceño fruncido mientras intentaba pasar a la biblioteca- Estos libros pesan.

-Pues no entres- contesto con simpleza el castaño sonriendo en busca de una aceptación por parte de su hermana menor.

-Ya tendrías que haberlo superado…- dijo alzando una ceja- Dougie tiene doce. Has mantenido esta guerra por casi seis años.

-Es que no lo comprendes- dijo estirándose sobre el umbral de la puerta de la biblioteca al ver que Geena intentaba pasar por uno de sus costados- Él es bueno contigo porque te quiere robar de mi lado.

-Somos hermanos- dijo señalando la cadena que ambos llevaban en el cuello con la inicial de su apellido- Y Dougie no es solamente mi hermano menor, sino que también es el tuyo. Tienes que terminar esta guerra que llevas con él. Ahora, permíteme, tengo que ir a ayudarle con matemáticas.

-¿Ves?- pregunto alzando una ceja en su dirección- Estamos hablando y se mete entre nosotros.

-En verdad tú estás ahora entre nosotros, Declan, literalmente- su voz, levemente más fina, era sin duda la que todo Wells hombre poseía en un estándar personal. Declan giro sobre sus talones y los ojos azules de Geena aparecieron con leves rasgos más finos en el rostro de Dougie, su pequeño hermano de doce años.

Inmediatamente ambos se miraron con el ceño fruncido.

-Oh, no comiencen- dijo Geena rápidamente, cambiando posiciones con Declan para estar entre ambos- Ya tienen que parar.

-Pero yo no he hecho nada- Dougie se aferro a la cintura de Geena y miro a Declan entre un par de gruesas pestañas negras. Ella le paso una mano sobre el cabello castaño y él frunció aún más el ceño, provocando que el menor sonriera complacido.

-Sé que no has hecho nada, Dou- susurro su hermana- Solamente déjame terminar con Declan y ya voy contigo.

-Claro Geen- asintió antes de echarle la lengua a Declan y entrar a la biblioteca sonriendo.

El castaño mayor bufo molesto, pronto para matarlo, cuando Geena lo detuvo poniéndole una mano sobre el pecho.

-Tienes que controla tu carácter. Es solo un niño.

-Es un mocoso de mierda que te tiene dominada como un guante.

-Ah, gracias…

-Nononono espera- le detuvo sujetándole del codo, provocando que la montaña de libros que tenía se tambaleara- No quiero que te vayas enojada conmigo. Eres mi hermana.

-Dougie también es mi hermano. Y tuyo. Deja ya de pelear con él.-

-¿¡Y yo qué!? ¡Él también me pelea!

-Vas a cumplir dieciocho años, conduces un auto, vives de fiesta en fiesta y dos veces por mes te enfrentas a personas en una cancha que pueden matarte… ¿Y me estás diciendo que un niño de doce años es tu problema?

-Es mi karma, no mi problema.

-Oh ya, Declan, estás siendo inmaduro.

-Geena por favor, siempre peleamos cuando Dougie aparece.

-Tienes que entender que yo no tengo preferencias entre ustedes, Dec. Ambos son mis hermanos. Los amo a ambos.

-Pero…

-No hay peros para mí y lo sabes- contesto seriamente, aunque sin perder la dulzura que le caracterizaba. Le deslizo los dedos por la mejilla y él inmediatamente inclino la cabeza para sentir la caricia- Eres un celoso posesivo compulsivo sin arreglo, Dec- dijo sonriéndole finalmente.

Declan le atrapo entre sus brazos con cuidado de no tirar los libros y le beso la mejilla antes de dejarle ir. Aquella chica era su vida y la amaba más que a nada en el mundo. Incluso si eso significaba ponerse en contra de su hermano menor.

-Tú sí que me conoces.

 

 

Aubree se tambaleo y se presiono para no vomitar allí mismo.

James le ayudo a levantarse mientras aún no sentía las piernas.

-Mareos y nauseas: son los síntomas clásicos de la primera vez que te apareces- dijo Sirius seriamente, mientras se colgaba el brazo de Remus sobre su hombro como si no pesara nada.

Después de haber estado viendo las posibilidades de conducir, tomar el metro o un bus, habían decidido probar con la aparición. Y habían llegado a la conclusión de que si iban con Aubree, podían llegar aún más lejos.

-Debes ser porque tú estás ligada a este mundo- intento explicar Remus.

Peter se quito la tierra del cabello con un movimiento de mano y saco de la mochila que llevaba las varitas.

-¿Alguien precisa algún arreglo?

-¿Tienes algún hechizo contra las nauseas?- pregunto la castaña jadeando- Porque la verdad uno de esos me vendría perfecto para este momento.

Los merodeadores rieron.

El EHS en el fin de semana y sin movimiento aparente, daba la imagen de una esplendorosa construcción entre el medio del desierto de Palm Springs.

-¿Cómo entraremos?- pregunto James mirando a Aubree.

-Tengo que llegar a la caseta del conserje, que está del otro lado del patio. Pero no deben vernos entrar ni pasar… Así podre apagar las cámaras del colegio.

Los merodeadores se miraron entre ellos.

-Peter sácalo de la mochila- susurro James finalmente y los ojos de la castaña se abrieron como platos al ver que el castaño metía la mano dentro de la mochila y sacaba…- Esto, Bree, es la capa de invisibilidad.

El corazón de Aubree comenzó a latir rápido mientras veía como la capa era colocada sobre sus manos y estas inmediatamente desaparecían ante sus ojos. Estuvo tentada a gritar e incluso a desmayarse, pero solamente acertó a poner cara de póker y luego sorprenderse.

-¿Cómo ha aparecido aquí?- pregunto sin mostrar que su yo interno estaba saltando como una loca dentro de sí misma.

-Jamás duermo sin tener contacto con ella- comento James- Y el día que aparecimos aquí teníamos pensando y a asustar a unos chicos del vecindario. Así que sí, estaba conmigo cuando vinimos aquí. Hemos estado esperando el momento adecuando para mostrártelo y hoy ha llegado. Sirius y Peter irán transformados y nosotros tres bajo la capa.

-¿Por qué nosotros?- pregunto Sirius frunciendo el ceño.

-Pues porque un perro no se vería tan raro como un venado.

El azabache de ojos grises puso los ojos en blanco y luego de un destello blanco, él y Peter estaban corriendo delante de ellos libres.

James se paso la capa por arriba de la cabeza y cubrió a los dos castaños antes de comenzar a caminar.

-Será fácil acceder- iba diciendo la chica- La cabaña está del lado externo de los campos, así que después solo tenemos el problema de las cercas con alambre.

-¿Dónde está tu amiga?- pregunto Remus mirándola sobre su hombro- Dime que no nos has mentido, Bree.

-Yo la he visto hablar con alguien, Rem- dijo James seriamente- Aunque no pude diferenciar las voces.

-Debe de estar por llegar- susurro Aubree mirando nerviosa su reloj pulsera-Dijo que tenía que hacer algo antes, pero estoy segura de que llegara a tiempo. Ella siempre lo hace.

La cabaña se materializo antes ellos cuando los animagos estaban materializándose en humanos una vez más.

Sirius agito su melena azabache.

-Que calor de mierda.

-Ya, deberías acostumbrarte- murmuro Aubree mientras corría a esconderlo debajo de la capa- Aún no es seguro.

-Alohomora- dijo Remus con voz débil, apuntando hacía la cerradura de la puerta, que inmediatamente cedió y todos estuvieron dentro rápidamente.

-Tenemos suerte de que nuestro conserje no sea como el de los Simpsons- murmuro Aubree y los merodeadores le miraron con una ceja abierta- Oh, no es divertido con ustedes.

Ellos rodaron los ojos y Peter guardo una vez más la capa dentro de la mochila mientras Aubree corría al computador y comenzaba a teclear.

-¿190 cámaras?- leyó Sirius con una ceja alzada- ¿Qué tienen aquí dentro? ¿Dragones?

-No hables del EHS como si Hogwarts no tuviera sus secretos.

-Pero no tenemos cámaras- dijo James- Y es más seguro.

Aubree quiso hacer algún comentario como claro, ¿y la piedra filosofal? o ¿Y Fluffy? pero eso significaría explica cosas que no estaba preparada para explicar.

-Claro Potter- contesto antes de devolver la mirada hacía la computadora. Tras unos minutos el cartel de alarma salto ante sus ojos y ella acepto la amenaza de que si era necesario apagar las cámaras del colegio- Listo. Primer paso de la noche atrás.

James miro el reloj en la mano de ella.

-Todavía nos quedan dos horas y media para la luna llena- susurro y Remus jadeo- Tranquilo, Rem, ya dijimos que cualquier cosa Aubree se irá de aquí.

-Lo sé, pero si…

-No pienses en nada más sucediendo, Rem- le consoló la castaña- Tenemos todo bajo control.

-Por ahora.

Aubree le fulmino con la mirada unos segundos antes de ser empujada por las manos de Sirius.

-Dale tiempo- dijo seriamente- Él no está acostumbrado a que alguien más le ayude. Incluso cuando fuimos nosotros los que estuvimos con él en el Bosque Prohibido, se comporto raro.

-Solo quiero ayudar…

-No presiones de todos modos.

La castaña rodo los ojos y cerró la puerta nuevamente con un suave clic.

-¿Cómo entraremos en los terrenos ahora?- pregunto Peter, siendo consciente del bloqueo que tenían adelante.

Las cercas eran unas construcciones con pilares superiores a los dos metros donde se creaba una especie de puente con las vigas que sujetaban el alambrado que privaba del paso a las personas ajenas de la institución llegar hasta dentro de los dominios del EHS.

Al lado de las cercas, ellos eran símiles a un par de hormigas intentando pasar sobre una enciclopedia.

Sin la posibilidad de trepar.

-No es tan alto como parece- dijo de repente Aubree, sorprendiendo a los merodeadores- Uno tiene que ser de soporte de este lado para que alguien suba sobre la viga, haga de trapecio y pase del otro lado a otra persona. Y podemos dejar al primero que pase para ayudar al nuevo y…

-Aubree no estoy entendiendo nada- espeto Sirius frunciendo el ceño.

-¿Eras…?- pregunto James anonadado pero la castaña le indico con una mirada que no fuese por allí.

-¿Cómo haremos para subir hasta allá arriba sin matarnos en el intento?- pregunto Sirius alzando una ceja, luego de comprender que tendrían que subir o escalar, o hacer algo para pasar por allí y luego arrojarse al otro lado.

-Creo que yo puedo ayudarles- dijo una voz detrás de ellos.

 

 

Declan irrumpió en el dormitorio de Katherine cuando esta estaba volviendo allí desde el baño. La menor de los Moore le medio sonrío mientras el castaño pateaba la puerta con el pie, cerrándola, y comenzaba a caminar hacía ella quitándose la camiseta por la cabeza.

-¿Apurado, Wells?- pregunto divertida Katherine mientras le ayudaba con su tarea de desnudarse.

-Oh, sí, te lo aseguro- dijo sonriendo con malicia antes de sujetarle por la nuca y atraer su boca a la de ella, en un bezo feroz y apasionado.

-Interesante- dijo riendo, mientras dejaba que él la levantara del suelo.

El camino acostumbrado hacía la cama de Katherine fue recorrido por ambos mientras las prendas, en el caso de la castaña solamente la toalla, quedaban como un sutil camino de ropa. Chocaron, cayeron y se movieron sobre la cama hasta quedar en la posición que les quedaba más cómoda.

Declan metió la mano dentro del cajón de la mesa de luz de Katherine y sonrío mientras sacaba un paquetito plateado aún con los labios unidos a los de ella.

-Quisiera saber cómo sería la cara de Chad si viera que tienes en tu mesa de luz un par de condones…- dijo divertido, mientras colocaba todo en su lugar.

-El día que suceda eso, tú culo, el de Ryan y el de Martin Landon van a estar sobre una bandeja a la hora del almuerzo.

-Yo sé que te mueres por mi culo, querida Kitty, pero no es necesario que lo pidas en una bandeja cuando lo puedes tener en tú cama siempre que quieras- dijo mientras que con una embestida estaba dentro de ella. Le sujeto por el cabello y le obligo a mirarlo a los ojos- Y si vuelves a repetir que Ryan y Martin estuvieron por estos lados, voy a matarte.

-Macho roba virginidades- se burlo mientras le clavaba las uñas en los hombros.

Entre ellos existía esa forma peculiar de volver a tener la energía a cero y había sido así desde la primera vez que Katherine había querido tener sexo a la experimental edad de catorce años. Porque obviamente aquella noche no había sido la primera vez de Declan, aunque si la de la menor de los Moore.

Y se había mantenido como un ritual entre ambos.

Eran parejas sexuales y para ambos, el claro ejemplo de que no es necesario  privarse del sexo por una amistad.

Cuando hubieron terminado, Katherine se ato el cabello en una elaborada trenza mientras Declan se encargaba de desaparecer las muestras de su encuentro.

Una vez nuevamente en el dormitorio, el castaño se coloco los bóxers mientras Katherine se prendía la parte de arriba del bikini.

-Como siempre…- dijo Declan, mientras agarraba sus pantalones- Un placer hacerle visitas a tu dormitorio, querida Kitty.

-¿Sabes que me has gritado Ashley cuando acabaste?- pregunto divertida, mientras se sentaba sobre las sabanas con el conjunto de ropa interior solamente- Una retorcida idea de intimar con la pequeña Cenna, Declan. Follar con otras y pensar que es ella. ¿Por eso lo hiciste con Arlyne?

-Ya- le detuvo mientras se giraba para verle- No voy a hablar de eso contigo.

-Oh, claro que vas a hablarlo conmigo- murmuro mientras ladeaba la cabeza- Sabes que no tengo problema con nuestros momentos de sexo pervertido y escondido porque es algo que yo también disfruto. Pero al menos podrías tener la delicadeza de no usarme para lo mismo que usas a tus putas.

Declan se echo a reír y se acerco a ella para juntar la camiseta que estaba detrás, sus labios nuevamente estaban a centímetros de ser tocados, pero la castaña solamente veía furiosa a los divertidos ojos de él.

-Una queja de comparación con otra persona, el mejor estilo de Kitty Moore. ¿Acaso no te importa que haya gritado Ashley?

-Como si no supiera que solamente follas porque estas lejos de hacérselo  ella- comento cruzándose de piernas y alzando la cabeza para mirarlo. Declan tenía las piernas y los brazos a ambos lados de su cuerpo- Pero, como ya te dije, ten al menos la delicadeza de no pensar que soy como las otras putas.

Declan fue a contestar algo típico de él cuando la puerta detrás de ellos se abrió. Ambos se separaron, con la imagen de un Chad furioso en su cabeza, cuando encontraron a Ian Bakerly absorto parado en la puerta.

Declan se aparto de Katherine y se coloco la camiseta.

-¿Qué pasa, man?- pregunto divertido, mientras veía a Katherine en su expresión de shock- ¿Te hemos despertado?

Ian frunció el ceño mientras Katherine reprendía con la mirada a Declan por su broma.

-Declan…

-Oh, Kitty, ya me iba de todos modos- dijo mientras metía los pies dentro de las vans- Nos vemos Bakerly, un gusto tener estos encuentros.

El castaño le guiño un ojo a Katherine antes de desaparecer bajando las escaleras que llevaban tanto al dormitorio de ella como a la parte trasera de la casa.

Ian le vio desaparece y después miro a Katherine, que aún sentada sobre su cama en ropa interior, le estaba mirando como si esperara que él dijese algo.

-¿Acaso no vas a vestirte?

-¿Unos pechos te asustan, Bakerly?- pregunto haciendo los hombros hacía atrás, logrando que su pecho sobresaliera de la línea de su cuerpo- Lorraine no debe estar feliz con eso.

-¿Acaso sabe Chad que su mejor amigo intenta acostarse contigo?

-Hacemos más que intentar- contesto con simpleza mientras se pasaba la camiseta del piyama por la cabeza- Pero no creo que te interesen esa clase de detalles si te asustan los pechos.

Ian le miro con sus penetrantes ojos celestes durante unos segundos.

-Oh ya comprendo la situación… Te acuestas con Declan para demostrarle a Chad que él no tiene control sobre tus actos y seguramente Christian sea el que te cubra cuando algo suceda. Porque todos sabemos que tienes a Chris en tu mano con una sola sonrisa.

Katherine se levanto y camino directamente hacía él, al parecer sin importarle que solamente tuviera algo de ropa en la parte de arriba, mientras que abajo solo tenía su juego de bragas negras.

Ambos se miraron y ella sonrío.

-Es raro que no me hayas evitado la mirada de encima desde que llegaste, Ian, ¿piensas que no lo he notado?- pregunto alzando una ceja- ¿Qué dirían mis hermanos si les contara que el correcto Ian Bakerly ni siquiera se ha sonrojado al verme en bragas?

-Al parecer muchos hombres han pasado por aquí para que te sientas cómoda con tu cuerpo, Katherine.

Ella le miro directamente a los ojos una vez más.

-Puedes decir lo que quieras, Ian, pero sigues estando en mi dormitorio.

El castaño rodo los ojos y giro sobre los talones.

-La cena esta pronta.

 

 

-¿Zoey?

-Bueno sí, tal vez no es mi mejor look pero denme algo de crédito, me vine cambiado en los semáforos- dijo señalando sus calzas deportivas negras y sus converse, aunque aún llevaba el top del almuerzo- Aubree fue clara al decirme… Te precisamos urgente, no importa que estés haciendo. Di que Bridget tenía que ir a hacer las compras con Matt…

-Zoey- le detuvo Aubree, sabiendo que ella podía seguir hablando sola por horas si nadie le detenía.

-¿Vamos a robar el colegio?- pregunto llevándose las manos a la cadera y mirando la escena- Porque obviamente han apagado las cámaras.

James fue a decir algo, pero la castaña le detuvo. Zoey poseía esa clase de don que la convertía en una persona susceptible a las cosas que una persona normal no podía darse cuenta a simple vista.

-Tenemos que llegar a allí arriba- señalo Peter, para ir al otro lado.

La rubia analizo la situación unos segundos y después miro a Aubree.

-Yo haré de trapecio y tú quédate del otro y ayuda a James a pasar.

-¿Yo?- pregunto el chico alzando una ceja- ¿Por qué tengo que ir yo primero?

-Porque eres el único que puede soportar a Sebastian- contesto Zoey como si fuera la cosa más obvia del mundo- Y ustedes dos del otro lado perfectamente pueden agarrar a Peter y a John… ¿Tú te sientes bien? Estás pálido.

-Nada Daniels, ponte en marcha- dijo Aubree apurando a la rubia.

-Está bien, James párate aquí que me empujare en tu espalda para saltar.

-¿Saltar?- pregunto Peter mirando a la rubia y a la viga- Dime que te pararas en una columna y no ahí. Es más delgado que tú.

-Soy animadora Pit, puedo con eso- y sonriendo se largo a correr hacía James. Saltando hacía adelante, se apoyo con las manos en la espalda de él y se impulso hacia arriba, logrando que su cuerpo se convirtiera en un borrón recto, hasta que giro sobre su mismo eje y se dejo caer como una pluma sobre la viga apoyando el peso de la caía sobre la punta de los pies- ¡Tara!

-Engreída- se burlo Aubree- James tienes que saltar y agarrar los brazos de Zoey. Te sientas en la viga y saltas hacía el otro lado, ¿puedes con eso?

-Claro- dijo echándole la lengua- ¿Estás segura de que puedes conmigo?

-Soy pilar en las pirámides, un poco de peso extra no será algo complicado- dijo seriamente antes de ponerse en cuclillas y estirar las manos para que James se sujetara a ella.

Que los azabaches pasaran no fue una gran complicación, incluso Peter tuvo lo suyo a la hora de saltar. El tema fue cuando le toco a Remus y los merodeadores se pusieron histéricos.

-Que yo puedo, chicos- dijo el castaño y Aubree cuido cada uno de los movimientos de él tanto como de Zoey para que nada malo pasara. Como era de esperarse, la rubia fue más cuidadosa con él y los tres chicos se ofrecieron para atajar el cuerpo del castaño- Que paren, aún es tiempo.

-¿Tiempo?- pregunto Zoey alzando una ceja. A todos se le fue el corazón a la boca cuando ella giro sobre sus talones para enfrentar a los merodeadores- ¿Me van a decir que está pasando? Porque me re va la onda rebelde, pero si tienen pensando matar a alguien o hacer una ofrenda al demonio les aviso que no llevo mi atuendo indicado.

-Zoey ayúdame a pasar y luego me encargare de explicarte- se alarmo Aubree viendo que las luces del estadio se encendían, indicando que la noche estaba cerca de llegar.

Ella obedeció rápidamente y ambas se movieron como una pieza de engranaje uniendo sus manos, equilibrándose y saltando limpiamente ante los merodeadores como si los casi dos metros no fuera más que una cerca de campo.

-Eras animadora- dijo Sirius a Aubree- Obviamente lo eras.

-Lo fui- contesto ella hundiéndose de hombros- Pero claramente ya deje eso atrás hace mucho tiempo. Ahora solamente Zoey lo es.

-¿Cuándo…?

-Tienen muchas cosas que explicarme antes- les detuvo Zoey cruzándose de brazos- ¿Qué sucede?

Los merodeadores miraron a Aubree buscando ayuda.

-Soy un hombre lobo- contesto Remus con simpleza.

 

 

-Fui un día divertido- dijo Charlotte mientras Pam y ella bajaban de Patch- ¿Enserio crees que Becca y Sophia estén bien?

-Si- asintió la morena cruzando el patio delantero de la casa Klein- Desde que Becca y Tori llegaron a la familia les enseñaron a que siempre iban a decir que ellas eran adoptadas, porque son cosas que las personas jamás dejan de repetir por mucho tiempo que pase. No les afecta, porque ella se consideran primas/mejores amigas/hermanas de todos modos, sin tener sangre.

-Como todas nosotras- dijo Lottie sonriendo- Más que un equipo somos hermanas.

-¡Ya! Hoy no traigo el rímel a prueba de agua.

Ambas se largaron a reír.

-Sabes que tú y yo podríamos ser familia verdadera sí, ya sabes, aceptas a Jake de una buena vez.

Pamela miro directamente a los ojos azules de su amiga y luego dio un paso hacia atrás, sintiendo que aunque no eran del mismo color, eran muy parecidos a los de Jakob y no podía mentir.

-Lottie no voy a hablar de esto…

-Yo no pierdo las esperanzas de que un día finalmente ustedes dos terminen juntos.

-Yo tampoco la pierdo- la cabeza de Jake apareció en la puerta y le guiño un ojo a Pam- Pero ya sabemos cómo es nuestra mediana Mickaelson, Lot. Una orgullosa mexicana. Algún día admitirá que se muere por mí y le daré mil hijos.

-¿Mil?- pregunto divertida Pamela- Para eso sigue esperando- comento antes de girar sobre sus talones y volver hacía Patch.

 

 

El mundo giro lentamente ante los ojos de Aubree desde el segundo que Remus término su oración. Las expresiones de los merodeadores habían pasado por todas las etapas, aunque no habían dejado escapar una sola palabra.

Porque después de todo decir aquello era solo algo que Remus podía hacer.

Luego, sin previo aviso, Zoey comenzó a chillar palabras rápidamente y giro hacía Aubree con los ojos llenos de sentimientos encontrados.

-¡Lo sabía!- grito por primera vez una palabra comprensible- ¡Oh, dios, lo sabía y pensé que me estaba volviendo loca!

-Ahora luces como una loca- sentencio Sirius frunciendo el ceño.

-Sirius Black- dijo la rubia sonriendo- James Potter, Peter Pettigrew y… Remus Lupin, ¿verdad?- pregunto antes de girar para ver a Aubree- Son ellos, ¿verdad? Por eso todo el embrollo de la aparición repentina… Encontraste la forma de…

-Zoey- le detuvo la castaña adivinando que de alguna manera ella iba a decir encontraste la forma de sacarlos de los libros- Ellos…

-Son como los imagine- admitió antes de correr a abrazar a Remus- Oh, por los divergentes del mundo, enserio son reales.

-¿Cómo?- pregunto James mirando a Aubree en busca de una explicación.

La castaña simplemente se hundió de hombro y sonrío. Desde el primer momento había adivinado que Zoey lo había deducido, no solamente por su extraño don de adivinar las cosas más insólitas, sino que como ella, también era una lectora y solamente una lectora con una verdadera alma como tal sería capaz de no dudar de una cosa como esa.

Zoey se aparto de Remus luego de unos segundos.

-Jesús, ¿estás bien?- pregunto mirándolo a los ojos- No pensé que te volverías tan pálido como una hoja. ¿Quieres que te traiga un chocolate caliente? Traje a Charo y puedo llegar a la cafetería más cercana en solo dos minutos.

-Son las ocho de la noche y no vas a quebrantar los limites de conducir- les detuvo Aubree colocando la mano sobre su hombro- Hablaremos de los detalles más tarde, ¿sí? Pero gracias por no entrar en un ataque de pánico.

-¿Bromeas?- pregunto divertida- ¡Es la mayor aventura de mi vida! ¿Y pueden usar magia también?

-Claro- asintió James, sin extrañarse que Zoey sabía sobre su poder como mago. Saco su varita y conjuro algo simple, como hacer que un mecho de cabello dorado comenzara a flotar solo. Ella pareció radiante de comprobar que sus locas teorías eran reales.

-Debemos de ir a las canchas y ustedes adentro del colegio. Peter les abriera las puertas y luego las cerrara hasta mañana de mañana- dijo Sirius comenzando a empujarlas- Por nada del mundo salgan a menos que vean los rayos del sol.

-Cuídense- dijo Aubree sabiendo que no podía presionar más.

James beso las frente de ambas y comenzó a marchar hacía el otro lado, con Sirius y Remus.

Las dos chicas comenzaron a seguir a Peter hacía el colegio.

-¿Lo tenemos que odiar?- articulo Zoey a Aubree.

-De alguna manera sí, pero correctamente no. Él aún no ha engañado a los Potter.

Peter les abrió una de las puertas laterales del colegio y miro los ventanales de vidrio con ojo crítico.

-Nada puede traspasarlos- dijo Aubree al castaño- Son blindados. No corremos peligro de que Remus los rompa.

-De todos modos vayan a algún lugar que no tenga ventanas. Sin tentaciones no hay peligro y nosotros estaríamos seguros- advirtió mientras le pasaba la mochila- Hemos traído algunos snacks que estamos seguros no inducirán una locura en el Remus lobo. Hay mantas y un termo con chocolate caliente.

-¿Cuándo prepararon esto?

-Lo hizo Remus- contesto el castaño con pesar, mirando a Aubree directamente a los ojos- Mientras tú hablabas con Zoey por teléfono.

-Ay, sigo pensando que él no se merece esto- susurro la rubia.

Peter les dedico una sonrisa antes de cerrar las puertas y volver a asegurarlas mágicamente. Aubree miro la cerradura sabiendo que era imposible abrirla y giro para ver a Zoey.

-Supongo que este es el momento donde debo de contarte todo.

 

-¿Así que aún no les has dicho que su mundo, literalmente, no existe?- pregunto Zoey mientras se recostaba sobre las mantas.

Ambas habían concluido que el mejor lugar para ir eran los vestuarios, donde estaban encerradas herméticamente y si llegaba a suceder algo tenían una escapatoria rápida fuera de los terrenos del colegio.

Haber planeado una escapatoria había partido el corazón de Aubree un poco.

-No, no lo he hecho y preferentemente no quiero decirlo.

-Pero tienes que hacerlo- dijo mirándole con pavor- Bree, Harry Potter es el fandom más grande en el mundo. Pronto llegara Halloween y sabes que siempre hay alguien que se viste de estudiante de Halloween. Además ellos tienen acceso a la televisión… Sería más extraño aún que vieran al hijo de Lily Evans y James Potter salvar al mundo de Voldemort sin que les hayas comunicado primero que hay libros sobre ellos.

-Lo tengo pensando Zoey, pero primero quiero terminar de conocerlo.

-¿Puedes pedirme a Cuatro en tú próximo cumpleaños?- pregunto divertida, golpeándole suavemente en el hombro.

Ambas rieron unos minutos más, hasta que el aullido penetrante de un lobo les calo los huesos y las obligo a incorporarse a ambas de las mantas que habían convertido en camas provisionales.

-Quiero ir…

-No sabes cómo es ahora, Bree- dijo sujetándole de la mano- Y ellos tenían razón al decirte que es una mala idea que estés aquí. No te estoy regañando, pero no puedes negarme que es arriesgado…

-Zoey siento mucho haberte empujado a esto.

-¿Qué? ¿Estás loca?- pregunto frunciendo el ceño- Estoy diciendo que es arriesgado, pero no que es malo. ¿Dónde crees que estaría ahora? Seguramente viendo Diario de una Pasión o entrando en coma etílico con Bridget.

-Entrar en coma etílico suena divertido.

-Pero no tanto como hacerte compañía- admitió sonriendo- Ahora duerme un rato, Bree, que has tenido que soportar mucho peso tú sola.

 

A la mañana siguiente las dos chicas saltaron de sus lugares cuando el primer rayo de sol se coló por una mini rendija que daba hacía el patio exterior.

Ambas se miraron, como confirmado que todo estaba bien, y se movieron rápido para guardar las cosas dentro de la mochila y salir de ahí rápido.

Zoey aún sujetaba fuerte la nerviosa mano de Aubree cuando se las arreglaron para salir por uno de los ventanales del gimnasio  y comenzaban a correr por los verdes prados del EHS bañados por la claridad del sol mañanero.

Tuvieron que recorrer varios metros antes de lograr ver cuatro motas agazapadas a cierta distancia.

-¡Remus!- gritaron ambas antes de comenzar a correr.

James, Sirius y Peter les esperaban ya de pie, aunque Remus estaba acostado en el suelo, con algunos mechones del cabello casi dorado esparcido como un abanico alrededor de él y los ojos firmemente cerrados.

Ambas aterrizaron junto a él.

-¿Está bien?- pregunto Aubree sonando desesperada.

-Fue su mejor noche sin duda- dijeron ambos azabaches mientras Peter tomaba la mochila que Zoey le daba- Sin cicatrices. Y quedo profundamente dormido cuando volvió en sí.

-¿Algún cambio?

-Estaba de mejor humor- admitió James, que a pesar de tener unas oscuras ojeras debajo de sus ojos avellana, sonreía como si fueran las dos de la tarde.

-Como si hubiera tomado la poción matalobos.

Las dos chicas se miraron unos segundos antes de que Zoey colocara a Remus contra sus rodillas para ayudar a sentarlo.

-John despierta…- dijo suavemente, provocando que el castaño parpadeara- Bien- sonrío cuando sus ojos entraron en contacto- Preciso que te tomes una taza de chocolate caliente, ¿vale? Si te descompones las cosas se pondrán mal.

-¿Chicas?- pregunto perdido- ¿En qué momento aparecieron?

-Cuando estabas dormido, descuida- le comunico la rubia mientras empinaba el vaso sobre los labios de él para ayudarlo a tomar- Descansaras todo lo que quieras  dentro de un rato en lo de Aubree, ahora tenemos que comprobar que estés bien.

-Gracias- dijo el castaño mirando directamente a los ojos verde azulados de la rubia- Y a ti también Aubree. Fueron de mucha ayuda.

-Y eso que no querías que viniéramos- se burlo la castaña, aunque estaba pronta para llorar en cualquier momento.

Tardaron cuarenta minutos en recomponerse todos y entrar, algo apretado, dentro del Camaro de Zoey. Remus, como era de esperarse, iba adelante, mientras que Aubree iba sentada sobre las piernas de James con los dos merodeadores restantes chocando sus hombros.

Cerca de las nueve de la mañana, Lupin estaba durmiendo plácidamente sobre su cama y los demás estaban desayunando algo liviano en la cocina, que Zoey se había tomado la molestia de preparar.

-Agradecemos mucho que nos hayan ayudado anoche…- empezó a decir James, cuando Aubree le detuvo.

-Agradécele a Zoey- dijo apuntando con la cabeza a la rubia- Si ella no hubiese estado allí seguiríamos batallando para poder subir la cerca y yo jamás hubiese seguido una buena línea de pensamientos.

-Pero…

-No, es la verdad- dijo la castaña sonriendo- Además, cualquier persona que se hubiese visto en tu situación jamás la hubiera pasado como lo hiciste tú.

-Remus siempre fue mi favorito- dijo sin pensar, sin embargo, ganándose una mirada cálida por parte de los otros merodeadores.

-No te esfuerzas en pedirnos que confiemos en ti, simplemente expides tranquilidad- dijo Peter mirando a la rubia.

-No cuestionas, corres a ayudar a ciegas y te has metido en el mayor lío de tu vida con una sonrisa radiante en el rostro- recordó James.

-Nos han hablado de ángeles… Zoey Daniels- dijo Sirius sujetando las manos de la rubia por arriba de la mesa- Y estamos seguros de que tú eres el nuestro en este momento.

Aubree miro a la rubia con orgullo de poder decir que aquella chica era su mejor amiga.

-Oh, ya saben, todos necesitan un ángel guardián- dijo Zoey mientras sonreía sonrojada- Puede que ahora yo sea el suyo.


Para seguir los árboles genealogicos correctamente pueden encontrar los albums familiares en mi cuenta de Facebook Agus Black.



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