Historia al azar: Soy valiente
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¡Quiero a los Merodeadores! » Lo que la fiesta nos dejo
¡Quiero a los Merodeadores! (R15)
Por Agus_de_Black
Escrita el Sábado 16 de Noviembre de 2013, 15:41
Actualizada el Viernes 28 de Julio de 2017, 18:57
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Lo que la fiesta nos dejo


Sábado 07

 

Sábado 07

 

Declan ahogo un grito cuando se vio impulsado fuera de la cama por un femenino pie chocando contra su costado.

-¿Qué mierda contigo Kitty?- espeto incorporándose de un salto del suelo.

Katherine le fulmino con la mirada.

-Hoy no estoy de humor para que me llames por tú apodo idiota.

Declan hizo una mueca y volvió a sentarse en la cama.

-¿Cómo has entrado a la habitación?

-Geena se comunico conmigo esta mañana- contesto cruzándose de brazos, mirándole directamente con sus ojos verdes.

El castaño frunció el ceño.

-¿Por qué mi hermanita tendría contacto con una chica como tú, Kitty? Dime ya mismo que no te has metido con Geen.

-Oh, no, claro que no- negó fingiendo haberse ofendido- Es un punto inquebrantable, ¿recuerdas? Los hermanos Wells no se tocan como tú no puedes golpear ni a Chad ni a Chris.

-Entonces explícame ya mismo que es lo que te une de alguna manera con mi hermana.

Katherine hizo una mueca de esas que tenía grabada la palabra perra y arrojo en el rostro de Declan un par de hojas de fotocopiadora.

-Lee atentamente- murmuro al ver que él estaba pronto para replicar.

Declan se tomo unos segundos para asimilar lo que estaba entre sus manos.

 

Sábado o7 de Setiembre

 

En la fiesta de la casa Mickaelson la noche del 06 de Setiembre, se vio a Arlyne Cenna y a Declan Wells besándose a un lado de la piscina, a plena vista de todos.

Supongamos que esta sería la segunda vez que el dúo se muestra juntos teniendo más que una suave conversación en el ámbito público.

¿Eso cuenta como una doble estrella?

¡Saludos!

Anónimo

 

-¿Qué es esto?

-¿Eso?- hizo una mueca despectiva- Es la prueba de fuego que te convierte en el idiota del año. Porque no solo confirma que anoche estuviste con la mayor de las Cenna, sino que deja en claro que ya anduviste con ella en algún otro momento- se llevo las manos a la cadera- ¿¡Acaso tienes una idea lo que me costo que la información anterior no se filtrara en La Lista!?

-Espera, que no te estoy entendiendo nada- murmuro pasándose una mano sobre la cabeza- ¿Qué significa esto?

-Que posiblemente Ashley te odie en este momento.

Declan le miro fugazmente feroz unos segundos antes de suspirar.

-Kitty es muy temprano… Agradecería que me expliques las cosas de una vez por todas.

Katherine exhalo con fuerza antes de ir directamente al escritorio que estaba allí y abrió la laptop de Declan con la misma voluntad como si fuese la suya. Tecleo algunas cosas mientras que el castaño entraba en unos shorts y giro precisamente en el momento que él estaba pasándose una camiseta por la cabeza.

-No me digas que te da vergüenza que vea tu culo.

-Sé que Geen está en casa, no quiero que piense cualquier cosa.

Katherine se mordió el labio para no decirle que A) Geena no era la clase de chica que entraba a la habitación de su hermano sin golpear antes y B) que ella seguramente ya supiera lo que podía suceder entre ambos si estaban en una misma habitación.

-Observa- dijo luego de unos segundos, apartándose para que Declan tuviera una mejor visión de lo que era la famosa cosa de la que estaba hablando.

El castaño se detuvo a observar detenidamente cada cosa de lo que estaba ante sus ojos.

Aquello obviamente era un blog que tenía por cabecera el nombre de "La Lista", en donde se podían encontrar fotos de parejas momentarias o incluso fotos de pruebas que corroboraban que aquellos individuos habían estado juntos, haciendo verdadera la información que estaba descrita debajo de las mismas fotos. Incluso, había parejas que se repetían y estos mismos tenían junto a sus nombres un conjunto de estrellas donde el máximo era cinco.

¿Cinco estrellas y aún no tienes una relación formal? Dime chica, ¿acaso te gusta mucho comer de la basura? Aquella era la frase que seguía.

En otra sección estaban las parejas catalogadas por meses, para ir comprobando su mantenimiento.

La que estaba a la cabeza, obviamente, era la de Sophia Pheerson y Austin King, quienes eran titulados como la pareja más estable en todo el EHS.

-¿Qué…?

-No te tomes la molestia de leer los comentarios- dijo Katherine tecleando algunas cosas y desactivando el blog ante los ojos de Declan- Son muchos idiotas sin vida las que se pasan el tiempo allí escribiendo… Que Team Austin, que Team Brandon… Incluso inventan Team de cualquier persona que se acerque lo suficiente a Pheerson. Como si ella fuera a dejar a King…

-Katherine- dijo el castaño totalmente perdido- Sinceramente no me importa… Quiero saber qué es esto.

-No hay que ser muy inteligente para descubrir lo que es- murmuro mientras se apoyaba contra el escritorio- Incluso, si eres un poco corto de luces hasta el nombre puede ayudarte.

-Deja de hablarme de ese modo y explícame concretamente la importancia de esta página y por qué tú me acabas de dar esta hoja con ese correo.

Katherine enseguida supo que él no había sido capaz de seguir mirando las siguientes hojas después de leer su nombre en ellas. Así era Declan Wells.

-Básicamente es una lista donde las chicas ponen con quien se han enrollado del EHS- contesto sonriendo con orgullo- Obviamente siendo ellas también parte del EHS. Por esa razón tú nombre y el de los chicos se repite cada dos semanas, que es cuando no tienen ganas de ir a San Francisco o Los Ángeles y se enrollan con una del colegio.

-¿Y por qué Evan nunca nos dijo nada de esto?

-Sin despreciar los logros de Ryder, pero fue bastante sencillo hacer que él no se enterara de esto. Para empezar porque teóricamente no es la clase de cosa que le interesan a Evan. Pero también hay que tener en cuenta que influí bastante sobre un chico del club de informática para que hiciera una barrera contra chicos. Solamente las chicas matriculadas del EHS pueden ingresar a ver el blog, entrando con su contraseña de locker.

-¿Entonces estás queriendo decirme que cualquier cosa que hagamos con una chica del colegio va a terminar ahí?- los ojos del castaño se abrieron con horror.

-Particularmente- comento hundiéndose de hombros- Puede ser que ella misma lo comente o incluso puede ser un chisme por parte de otra chica, como has comprobado tú mismo con ese correo. Arlyne no es la clase de chica que le gusta exponerse así de públicamente, por lo que dudo que haya sido tan idiota de mandarme la foto ella misma.

Declan alzo la cabeza.

-¿Mandarme?

-Me ofende que no te hayas dado cuenta ya que  obviamente yo soy la moderadora de esto… Con la ayuda de ese chico de informática de vez en cuando. Es que no sabes la cantidad de historias que llegan por día y que tengo que confirmar si son verdaderas… ¡Imagínate si subo algo falso!

-¿Acaso estás loca Katherine?- espeto el chico furioso- ¡En un minuto vi el nombre de los chicos repetirse al menos cinco veces cada uno!- se levanto de su lugar- ¡No puedes subir esa clase de cosas!

-Claro que puedo- espeto ella fulminándole con la mirada- No es mi problema que ustedes metan la lengua en gargantas imprudentes.

-Esto es una locura…

-Es un secreto de chicas, Declan, siéntete honrado de estar presenciando este momento.

-¿Honrado?- pregunto alzando una ceja- ¿Por qué debería sentirme honrado?

-Porque he sido benevolente contigo- espeto mordaz- Mereces que hubiese publicado las dos veces que te has enrollado con Arlyne Cenna solamente para que Ashley siga adelante y se olvide por una maldita vez de ti.

Declan le miro rabioso.

-No me amenaces, Katherine Moore.

-Ten cuidado con quien estás hablando, Declan, te recuerdo que yo no soy Chad. A mí no me interesa tú estúpida y trágica historia de amor con la menor de las Cenna. Sí, te apoyo, pero verdaderamente te mereces que Ashley encuentre a alguien mucho mejor que tú.

-No sabes de lo que estás hablando. Ashley me ama, ella no va a dejar de hacerlo por qué me haya enrollado con su hermana.

-¿A cambio de qué, Declan?- pregunto cruzándose de brazos. El castaño era su mejor amigo y por mucho que le gustase pasar tiempo con él, era muy consciente que el mayor de los Wells tenía ojos solamente para Ashley Cenna, aunque era un idiota- No le has dado nunca seguridad de tus sentimientos. Incluso, estoy segura de que ella ni siquiera sabe que sientes algo por ella.

-No tiene por qué saberlo- contesto altanero- Solo tiene que entenderme.

-¿Acaso eres idiota?- entrecerró los ojos- Tienes una idea muy alejada de lo que una chica quiere. ¿Piensas que ella va a seguir ahí cuando un chico súper hot puede estar saliendo con ella?

Declan, que para ese momento ya había comenzando a dar vueltas por la habitación, harto de discutir con Katherine, freno de golpe y giro sobre sus talones, mirando directamente a los ojos verdes de la Moore.

-Dime el nombre.

Katherine sonrío.

-No sé de qué nombre estás hablando.

-Mierda contigo, Katherine… ¡Dame el puto nombre del chico que se atrevió a tocar a Ashley!

-Fue Black- contesto la castaña sonriendo y removió las hojas que Declan había dejado sobre el escritorio hasta encontrar una- "Querida moderadora… ¡No sabes la noticia que te tengo! He visto a uno de los ingleses besando a una chica en la casa Mickaelson. Y aunque muchos creamos que es imposible, esa chica es Ashley Cenna. ¡Sí, la menor! Ahora, es correcta la frase que dice los que comen callado, comer mejor,  porque el chico que Cenna beso no fue otro que el dios griego de Sebastian Black. Y como sé que no me vas a creer, debajo te dejo una foto. Saludos, una anónima- cuando termino de leer, levanto la cabeza con una sonrisa malévola dibujada en el rostro y tiro a los pies de Declan una clara foto donde se veían el casto beso que Sebastian y Ashley se habían dado- No es por romper tu orgullo, querido Dec, ¿pero has visto lo que es ese chico?

Para ese momento el castaño veía rojo.

-¡Dime que es mentira!

-Es mentira- murmuro hundiéndose de hombros- Aunque sabes que prefiero no mentir, querido.

-¡Vete a la mierda, Katherine!

-Eh, tranquilo, majo, que esto te pasa por irte de morros con la Cenna equivocada.

-No me toques los huevos, Katherine.

-No, te aseguro que tampoco tendrás de eso por mucho tiempo, Declan- contesto, incorporándose del escritorio- No pensarás que voy a tocarte mientras tengas los gérmenes de Arlyne sobre ti.

-Eres una niña.

Katherine se largo a reír.

-La chica a la que amas tiene la misma edad que yo.

 

 

Aubree abrió los ojos al sentir su cabeza pesarle e hizo sonar su cuello de una forma tan dolorosa que siseo antes de caer precipitadamente al suelo.

Había sido mala idea dormir en el alfeizar de la ventana.

Incorporándose del suelo, con un mortal dolor de cabeza, Aubree comprobó que Ashley seguía perfectamente durmiendo en su cama, lo que claramente significaba que era demasiado temprano.

Metiendo la cabeza dentro de una camiseta de Sirius, limpia, salió de la habitación intentando no dar tumbo contra las paredes o incluso, no rodar hacía abajo por las escaleras.

-Buenos días- le saludo Remus enseguida que los desnudos pies de la castaña tocaron el piso del vestíbulo. Estaba perfectamente vestido y con el cabello arreglado, como si no hubiese ido a la primera fiesta del EHS. Estiro una de sus pálidas manos y coloco ante el cuerpo de Aubree una caliente taza de café negro- Prepare esto para ti y los chicos, ellos estarán aquí en unos minutos.

-Gracias, Rem- contesto mientras tomaba la taza y sorbía un poco del amargo néctar.

-No sabía cómo le iba a gustar el café a tu amiga…

-Oh, no te preocupes por Ash. En este momento ella esta ciegamente aplastada contra el colchón de mi cama.

Remus rio suavemente, como todo lo que invocaba ser él, y se sentó en su lugar habitual en la sala.

Aubree no pudo más que contemplarlo en silencio.

De todos los merodeadores, era con él con quien verdaderamente siempre había querido tener una buena conversación intima. Había bailando con James, maldecido con Sirius e incluso se había reído de Peter, pero en esas dos semanas jamás había estado más de dos horas con el merodeador de cabello castaño y ojos miel.

Había aprendido a tener un poco más de paciencia, hasta se callaba algunas cosas de vez en cuando. Pero suponía que esas cosas eran tan típicas de Remus, que llegaba un punto que tras pasar horas conviviendo con él, se te terminaban pegando.

Estaba segura de que Lupin hasta sabía cuál era su color favorito y ella dudaba entre si era el rojo o el amarillo, ambos le sentaban bien… Como un honorable Gryffindor.

Miro al almanaque y calculo mentalmente… Aún faltaban algunos días, pero la luna llena estaba cerca.

¿En qué momento le diría que era un hombre lobo?

Incluso, ¿eso también venía con el combo merodeador?

Ellos le habían mostrado trucos básicos con la varita, cosa que ella les había obligado a guardar siempre que supieran que alguien iba a estar en la casa, pero no había visto señales de que un perro, un ciervo, una rata y un hombre lobo estuvieran conviviendo con ella.

¿Acaso sus instintos se habían reseteado hasta tal punto de no sentir nada?

-¿Está todo bien contigo?- pregunto Remus de repente y Aubree se dio cuenta que le estaba mirando con una ceja alzada.

-Ugh… Claro, Remus, es solo que tengo un fuerte dolor de cabeza.

-Trajimos algo para eso- James se dejo caer a su lado y le dejo sobre el muslo un blíster de pastillas- Tuvimos que leer algo para encontrarlo… Pero dice algo de ibuprofeno, así que supongamos que ayuda.

-¿Cómo sabes que el ibuprofeno sirve para el dolor de cabeza?- Aubree volvió a sorber su café.

-Tenemos a Lupin, cariño- comento Sirius y ella alzo la cabeza, quedando estática por varios segundos.

A diferencia de Remus, los azabaches eran la imagen de la resaca casi superada en persona. Sus cabellos estaban de la forma que la almohada les había dejado, sus rostros contenían unas profundas ojeras y no llevaban remera, solamente los pantalones de los piyamas algo caídos debajo de la cadera.

E incluso así, se veían como unos perfectos dioses griegos.

Remus les miro, comprobando que sus amigos eran un desastre, y empujo hacía ellos la bandeja con tostadas y café que había preparado anteriormente para ellos.

-Creo que los tres deberían comer algo- comento- No es sano que tomen alguna clase de pastilla sin tener nada en el estomago.

-Sí, ya es suficiente con el dolor de cabeza- murmuro James sonriendo con ganas, antes de abrir la boca y tragarse una tostada completa.

Comieron en silencio unos segundos, antes de sentir que alguien estaba bajando por la escalera.

-Buenos días, Cenna- saludo Sirius, antes de que incluso la sombra de la castaña apareciera en el umbral de la entrada.

Aubree le miro.

-¿Cómo sabes que no es Peter?

-Peter esta inconsciente- comento James.

-Y tengo instintos…- dijo Sirius casi al mismo tiempo, pero Remus le fulmino con la mirada antes de que incluso volviera a abrir la boca para completar la frase.

¿Sería que de pensar tanto si ellos eran animagos involuntariamente el universo estaba mandándole una indirecta?

Dos segundos después de que Remus fingiera volver a tener la misma paz de siempre, Ashley ingreso a la sala, con la ropa que Aubree le había dicho la noche anterior que se colocara si no tenía pensando usar la anterior.

Podía ser que ella no fuese Arlyne, pero no dejaba de ser una chica.

Ashley se apresuro a tomar asiento en la única butaca que era para una sola persona y Remus giro en su dirección.

-¿Quieres que te traiga una taza de café?

-No es necesario, gracias- comento suavemente- Yo no he tomado nada.

-Y se durmió como una lapa, así que tampoco creo que tenga algo de sueño- comento Sirius sonriéndole.

Ashley se sonrojo.

-Black- Aubree bajo la taza y le fulmino con la mirada- ¿Acaso le has puesto un dedo encima a Ashley?

-Claro que sí- contesto con soltura, para sorpresa de la otra aludida- ¿Acaso no recuerdas que le he traído yo hasta aquí anoche? Cariño, no estabas tan perdida como para no recordarlo.

-No me tomes el pelo, Sebastian- siseo, resaltando cada una de las letras, sonando tan amenazadora como si hubiese dicho Sirius Orión Black.

Sirius rió mientras Ashley volvía a colorarse. No podía creer que aquello estuviese sucediendo, después de todo Aubree para ella una hermana y Sebastian le había demostrado que podía tenerle confianza… Pero allí estaban James y John, ambos chicos con los que no compartía ningún lazo que le hiciera querer contarle cada cosa de su secreta vida.

-No sabía que te habías convertido en la reina del cotilleo.

-John- dijo Aubree mirando con fervor a Remus, pidiéndole ayuda con cada poro de su ser.

Remus sonrío y dejo la taza de café a un lado.

-Sebastian… ¿Te has propasado con Cenna?

-Eso es un secreto nuestro, queridos metiches.

-¡Black!

Una hora más tarde Ashley solamente podía sonreír mientras su amiga y el trío de chicos peleaban con comentarios tontos y a la vez mordaces.

-¡Buenos días!- Zoey apareció caminando por primera vez en varios días con unas simples sandalias sin un tacón de infarto. Su cabello rubio estaba atado en una coleta alta y caía sobre su hombro, aunque esto no eclipsaba suficientemente la atención que se llevaba la parte superior de la bikini a los ojos de todos.

Detrás de ella aparecieron Pam, quien llevaba el combinando de parte superior de la bikini y short de jeans como la rubia, y Geena, con un vestido playero rosa súper delicado como ella.

Las tres llevaban en sus manos un par de bolsas de comida china.

-¡Comida!- gritaron los azabaches, lanzándose sobre ellas.

-¿Precisan ayuda?- pregunto Remus, interceptando el camino de los chicos para indicarles que se comportaran.

-Podemos con un par de bolsas, John- se burlo Zoey antes de caminar, siendo seguida por Sirius, hasta el comedor de la casa- Trajimos un poco de todo, porque no sabíamos exactamente qué era lo que les gustaba a ustedes, chicos.

-Lo tuyo eran los fideos integrales con salsa de soja, ¿verdad?- pregunto Geena a Ashley, sacando una cajita marcada- Están un poco tibios, pero recuerdo que tampoco te gustan calientes.

-Uhm, gracias- dijo la castaña sorprendida- No sabía que eras capaz de recordar esa clase cosas.

-Lo mencionaste una vez que te quedaste a dormir aquí hace unas semanas- dijo sonriéndole, mientras ordenada las cajas en la mesa de forma que la comida salada estaba de un lado y la agridulce de otro.

-¿Lo menciono una vez y lo recuerdas?- pregunto Sirius, mirando a la ojiazul con una ceja alzada.

-Nuestra pequeña Geen es genial- dijo Pamela sonriendo, mientras pasaba junto a ella y le dejaba un beso en la mejilla.

Geena se sonrojo ante el halago y luego siguió moviéndose.

-Tienen que elegir galletas de la fortuna…- dijo girando para ver a los tres merodeadores- Aunque deben abrirlas solamente cuando estén seguros de que han terminado con la comida.

-Entonces jamás las abrirán- dijo Aubree poniendo los ojos en blanco mientras colocaba los platos en cada lugar.

-¿Qué son las galletas de la fortuna?- pregunto James a Pamela.

-Galletas de la fortuna, Jamie- contesto alzando una ceja, ganándose un golpe en el hombro- ¡Oye! No puedes golpearme, soy una chica.

-¿Una chica dices? Yo creo ciegamente que algo te cuelga entre las piernas.

-Posiblemente- contesto siguiéndole el juego- Y seguramente sea más grande de lo que a ti te cuelga…

-¿Quieres ver?

-¿Traigo una lupa?

-Ey- les detuvo Aubree- Les recuerdo que Geen y Ash no están acostumbradas  su uso particular del lenguaje. Sobre todo a la hora de comer.

Pamela y James se vieron obligados a renunciar a su tonta discusión unos minutos, hasta que al menos estuvieran algo apartados y así pudieran jugar tanto como a ellos se les ocurriera.

-No les vi irse anoche- comento de repente Geena y un aire de tensión se creó alrededor de Zoey.

-Tuvimos que ir a sacar a James del océano- contesto Remus, salvando a la rubia de ahogarse con el pollo agridulce- Se le ocurrió la particular idea de que él podía caminar sobre el agua y cuando quisimos acordar, ya había desaparecido.

-Estropee mi short favorito por eso- espeto Aubree, sintiendo el dolor de la perdida golpearle nuevamente- No hacía ni dos semanas que le tenía.

-Ni que repitieras la ropa- comento Pamela en voz baja.

-No es el caso, Pam.

-¿Y no te lastimaste?- pregunto Geena a James- A dos kilómetros de aquí hay una parte rocosa en el agua.

-Apenas podía caminar en línea recta, Geen- dijo Aubree mirándole- Pudo haberse desviado unos metros hacía el costado, pero nunca estuvo en peligro mortal.

-De todas formas es peligroso ir a nadar en la noche. Incluso en la mañana es algo turbulento.

Zoey sintió su entusiasmo bajar a pique y aparto el plato lo suficiente como para que saliera de su campo visual.

-¿Estaba feo?- pregunto Sirius alarmado.

-No- negó ella, sonriendo tirante- Es que de repente se me fue el hambre.

Aubree, Pamela y Geena alzaron la cabeza involuntariamente para mirarle.

No es que les gustase hacerse una historia cada vez que Zoey rechazaba un plato de comida, porque cuando empezaba la época del EHS y por ende la de los entrenamientos rara vez aceptaba un plato que tuviera muchos carbohidratos, sin embargo era obvio que algo había sucedido entre la rubia y cierto rubio de ojos verdes.

Porque solamente Chad  Moore era capaz de sacarle el apetito a Zoey Daniels.

Al verle, comprendieron que algo importante debía de haber sucedido para cambiarle así de un segundo al otro.

-¿Vamos a surfear?- pregunto James de repente, adivinando que algo estaba mal en las cabezas de las chicas.

-¿Ahora?- pregunto Pam volviendo a la realidad.

-No, no precisamente ahora- contesto alzando una ceja- Podemos terminar de comer, ustedes toman algo de sol en la piscina mientras los chicos y yo jugamos un partido de vóley y después podemos ir a surfear.

-¡Me parece una idea genial!- dijo Sirius al instante, secundando los pensamientos de su mejor amigo- Ash, ¿tú sabes surfear?

-No- negó la castaña levemente.

-¡Perfecto! James y yo podremos enseñarte.

-Sebastian no- negó ella enseguida. La idea de que alguien le viera en traje de baño no se comparaba en nada con la idea de que le vieran en traje de baño con ellos dos a sus lados- Soy un fracaso en cualquier deporte que signifique utilizar los reflejos. Es mejor si solamente les espero debajo de la sombrilla.

-¡Nada de eso!- comento Zoey, quien había vuelto a ser la misma chica toda sonrisas en un minuto- Tienes que saber surfear, toda chica cool tiene que saber hacerlo.

-Yo no soy una chica cool.

-¿Cómo que no?- pregunto Pamela sonriéndole- ¿Con ese rostro piensas negativamente? ¡Oh, vamos, Ashley! Complácenos con tu presencia. Vas a ver qué conseguiremos chicos en unos segundos.

Después de que dos tipos de chicas como Zoey Daniels y Pamela Mickaelson dijesen esa clase de comentarios capaces de levantarle el ánimo a cualquiera, Ashley se vio obligada a aceptar.

-Además, si te caes, siempre puedes volver a levantarte. Nosotros estaremos ahí para ayudarte- le alentó Geena, dedicándole la mejor de sus sonrisas y eso  fue suficiente para que Cenna terminara de aceptar.

Bridget, Becca, Sophia y Lily aparecieron media hora después, cuando Aubree se había encerrado con Ashley en busca de un buen bañador.

-Creo que deberíamos asegurarnos de que Peter no se esté muriendo- murmuro seriamente Remus, mirando a los azabaches.

-Esta detonado, Lunático, déjalo ser- contesto Sirius mientras colgaba con James la red para hacer la cancha de vóley- No servirá de nada que le despiertes ahora, hay demasiado sol para la calidad de resaca que él tendrá.

-¿Puedo jugar con ustedes?- Rebecca les miro con una sonrisa compradora.

-¿Crees poder contra nosotros?- dijo James, pasando un brazo sobre los hombros de Sirius.

Entre ellos dos y la rubia había una clara diferencia de alturas y complexiones, pero eso no le quito la sonrisa a ninguno de los cuatro.

-No les hagas caso…- dijo Remus mirándole. Entre ellos también había una diferencia clara de altura, pero era símil a la que él mostraba ante los merodeadores azabaches- Suelen ponerse en plan soy el mejor del mundo  cuando un juego se les presenta.

-¡No solamente cuando juegan!- grito Pam, que estaba acostada en una silla plegable a un lado de la piscina, entre el resto de las chicas.

-¡Tú cállate y síguete quemando el culo, Mickaelson!- espeto James y la morena alzo una mano con el dedo medio.

Rebecca sonrío. Hace mucho tiempo que no había visto a su mejor amiga conectada a un chico de aquella forma y era reconfortante darse cuenta que entre ambos había una sana conexión.

Y de cualquier forma, si ella podía estar ahí, significaba que podía estar cerca de cierto chico de mirada color miel.

 

 

Katherine apoyo apuradamente la taza de café sobre la mesada de la cocina en el preciso momento que Christian, Chad y Jake ingresaban por la puerta trasera de la casa, chocando con la imagen de la castaña despierta, aunque ya lo estaba desde temprano. Lo suficientemente temprano como para ir a gritarle un rato al mayor de los Wells mientras los chicos Moore, Jake era considerado como uno en ocasiones, seguían roncando.

-Buenos días cielo- dijo Chris besando la frente de su hermana pequeña antes de pasar junto a ella y meter la mano dentro del refrigerador.

Cuando Jake y Chad se acercaron lo suficiente a la barra, Katherine hizo una mueca de asco.

-¡Pero por Dios! ¿Qué carajos es ese olor?- dijo llevándose la mano al rostro, cubriendo por completo su nariz- ¿Acaso se han bañado en mierda?

-Es bastante complicado que nos bañemos en mierda, Kat- dijo el chico castaño riéndose y ella le fulmino con la mirada.

-Es Katherine, Jakob.

-Lo que sea.

-Hemos salido a correr un rato- contesto Chad, robando un trago de café de la taza de su hermana. Ella, acostumbrada a esa manía de su mellizo, simplemente hizo como si nada- Hace tiempo que los tres no nos poníamos en forma juntos.

-¿Poneros en forma, dices?- Katherine alzo una ceja- Pueden levantar el sillón de la sala y comerse una vaca entera luego. Yo creo que ya tienen bastante forma para que la existencia en el universo pueda con ello.

-Exagerada- se burlo Jake- De todos modos no es lo mismo sin Bakerly aquí.

-O Mark- apunto Christian.

El par de mellizos sintieron al mismo tiempo un tirón dentro del pecho, reaccionando a la mención de los nombres.

-¿Cuándo llega Ian de Rusia?- pregunto Chad, intentando cambiar un poco de tema. Aún le costaba hablar cómodamente de Mark después de todo lo que habían atravesado. ¿Lo peor? Él también estaba muy acostumbrado a la presencia de Sellers siempre por allí- Los rusos no se morirán porque el vuelva a Estados Unidos un par de días.

-Está llevando adelante la empresa familiar, Chad- dijo Chris seriamente- Sabes muy bien que es un trabajo de tiempo completo una vez que estás detrás de la silla de director.

-Lo sé- asintió el rubio- Tampoco es como si te viéramos a ti muy seguido.

Katherine le codeo y le fulmino con la mirada.

Antes de que los señores Moore fallecieran y Christian tuviera que hacerse cargo de la familia, los tres hermanos Moore eran sumamente unidos y hacían todo juntos. En el presente, eran contadas las veces que cenaban más de tres días en la misma casa.

-Ian llega para el baile de otoño- dijo Jake, cortando el clima- Anoche me mando un email contándomelo. Un email, Chris- agrego, mirando al rubio mayor con ansiedad- Nuestro mejor amigo se está volviendo viejo.

-Si él se vuelve viejo, ¿qué queda para nosotros, Jake?

-¡Oh, me voy a empezar a arrugar!

-Inmaduros- murmuro Katherine divertida, mientras bamboleaba de un lado al otro los pies, ya que desde la butaca no llegaba al piso. Los hombres Moore que la habían confeccionado eran altos.

-Eres una pendeja, Kat, te lo recuerdo- contesto Jakob sin perder la gracia- Incluso, naciendo el mismo día en el mismo año, Chad es mayor que tú.

La castaña se molesto un poco. Odiaba que le dijesen esa clase de cosas. Pero conservo su genio dentro… Ya se había liberado demasiado con Declan.

-Tomare eso para la lista de cosas en contra que tengo sobre ti, Jakob- comento sonriéndole sobre su hombro- Te recuerdo que voy a la casa de Mickaelson muy seguido últimamente- ella sonrío al ver que Jakob le miraba con los ojos entrecerrados- Y retomando la conversación desde el punto de la casa Mickaelson… Chad, ¿me quieres explicar que hacías creando una escena con Zoey y Dakota a un lado de la piscina?

Christian alzo la cabeza en su dirección.

-¿Has vuelto a hablar con Zoey?- pregunto abriendo los ojos como platos- Que suerte…

-Alto ahí- le detuvo su hermano- No hemos precisamente hablado.

Katherine escupió su café.

-¿¡Te has acostado con Zoey Daniels!?

-¡Katherine!

-A la mierda con mi léxico, Chad, y contesta ahora mismo.

El rubio se dejo caer sobre la mesada y apoyo la cabeza sobre sus brazos.

-Sí, lo hicimos anoche- asintió, alzando la cabeza, donde podían encontrar una perfecta sonrisa.

-Buena jugada, campeón- le alentó Jake golpeándole fraternalmente la espalda.

-¿Acaso has ingerido alucinógenos, Chad?- espeto Katherine- No te puedes acostar con ella como si nada.

-¿Qué tiene que ver, Kate? Puedo acostarme con quien yo quiera.

-Ese es el ejemplo que quieres darle a tu hermana menor, ¿eh?- pregunto Chris alzando una ceja- No digo que este mal que hayáis vuelto a hablaros. Pero tienes una relación con la chica Johansen, Chad, tienes que ser lo suficientemente maduro como para entender que no te puedes ir por ahí acostando con cualquier chica cuando estás en una relación.

-No tengo una verdadera relación con Dakota- contesto Chad molesto- Y no estamos hablando de cualquier chica… Estamos hablando de Zoey.

-Eres un completo idiota- gruño Kate- Es increíble que una chica como ella aún tenga esperanzas en ti.

-Katherine soy tu hermano.

-Eso no quita que seas un idiota.

-Sabes perfectamente, tan bien como yo, que Zoey va a ser tu cuñada en un futuro próximo, no Dakota.

-¿Entonces para que estas con ella?- pregunto Chris sin comprender- Tenía entendido que ustedes dos eran muy amigos.

-Ella era la mejor amiga de Zoey- contesto el chico Moore- Cuando nos separamos por el accidente con Shaw y yo estaba completamente solo, fue Dakota quien estuvo ahí para consolarme. Aubree había tomado partido y Pamela apenas podía estar en el mismo lugar que yo sin querer golpearme. Las cosas estuvieron oscuras por mucho tiempo…

-Si me dices que Dakota fue quien te ayudo a salir de todo eso… Vomitare. Aquí mismo. Ahora- le ataco Katherine- Tienes que entender que si quieres volver a intentar algo con Zoey no puedes simplemente ir y tirártela. Ella merece que intentes luchar por ella.

-Ya lo he intentado por meses, Kate- contesto abatido- Pero simplemente ella no quiere nada conmigo nuevamente. Recogeré todos los momentos que Zoey me dé ahora en adelante.

-¿Y piensas que follar con ella en la fiesta de Mickaelson fue la mejor opción?

-No, no lo fue. De eso estoy seguro- dijo, volviendo a sonreír tenuemente- Pero no te voy a negar que fue un momento muy especial.

-Zoey apenas va a volver a mirarte ahora- dijo Christian seriamente- Estoy segura que le seguirá el remordimiento de que ha hecho las cosas mal e intentara evitarte.

-Ahora no puede hacerlo y lo sabe.

-Tiene todo su derecho si no quiere volver a hablarte, Chad- dijo Katherine- Estás con la puta de Dakota y te acostaste supuestamente con Shaw.

-Ya te dije que no sé si eso es verdad.

-Pero todos vimos las fotos- murmuro Jake alzando una ceja.

-Lo sé- asintió- Pero no creo que sea posible que ella y yo realmente hayamos estado juntos. Ósea, hay muchas posibilidades, pero no Meester. Yo la sigo odiando. Incluso no le hable a Michael cuando se la tiro el año pasado.

Katherine le miro unos segundos pletórica. Si se había enojado porque Mich se había tirado a Shaw… Significaba que no estaba al tanto de quien se tiraba ahora…

-¿Entonces qué vas a hacer ahora?- pregunto Christian ejecutando su expresión de empresario- Porque supongo que irás por Zoey.

Chad se levanto con la cabeza en alto y sonrío de la forma arrogante que solo él podía hacer.

-Cortare mis lazos con las animadoras- sentencio- Terminare con Dakota.

 

 

-Man, calma a tu celular porque tengo pensando lazarlo al océano dentro de dos segundos si sigue sonando así- gruño Ryan en dirección hacia Kev.

El rubio platinado giro la cabeza para mirarlo con una sonrisa y puso su Iphone en silencio.

-Lo siento- murmuro- Ya sabes cómo es esto después de las fiestas.

-Disculpa, chico solicitado- dijo Beth, aunque su voz sonó apagada.

Todos ellos estaban en la costa ya al mediodía. Habían tenido la intención de comer todos juntos, pero los Moore llevaban un retraso importante, por lo que habían optado por tomar sol y esperarlos.

Beth, siendo la única entre el grupo de chicos, se había colocado a un lado de ellos, boca abajo, para poder dormitar unos segundos mientras emparejaba su bronceado.

Kev le miro con instinto asesino y Evan le fulmino con la mirada.

-Ni se te ocurra comenzar una guerra de arena ahora porque sabes que no la terminarás bien- le grazno, provocando que el chico volviera a apoyarse en las dos manos.

-¿No has podido traer a Lindsey?- pregunto Ryan, mirando al azabache sobre su hombro.

Evan suspiro derrotado.

-Mason la iba a llevar a Disney- comento- Un vuelo rápido por haber olvidado que empezaba las clases el lunes.

-Tú padre debería aprender que no puede compensar su actitud con esa clase de cosas- comento Mark.

-Lins ya tiene seis años- dijo Evan- Es ahora ella quien decide donde quiere pasar los fin de semana. En casa o con sus padres.

Ninguno comento o corrigió el sus por un nuestros. Sabían perfectamente que la familia Ryder había dejado de ser exactamente una familia desde el momento que Mason había querido golpear a Lindsey borracho y Evanna no había estado lo suficientemente concentrada como para poder evitarlo. Aquella misma tarde, cuando Evan había llegado del EHS, había tomado las muñecas favoritas de su hermana pequeña y se habían ido a vivir a la casa que Christian le había cedido por tiempo ilimitado.

Ahora ellos dos eran otra rama de la familia Ryder.

-Ya quiero hablar de chicos con esa mocosa- dijo Beth con una sonrisa graciosa en el rostro.

-¡Ni lo sueñes!- gritaron Evan, Ryan, Mark, Declan, Kev y Mich al mismo tiempo, provocando que la pelirroja se largara a reír.

Declan sintió su celular vibrarle en el bolsillo del bañador y lo saco, sorprendiéndose al ver que ponía Arlyne cariño ;) en el marcador.

-¿Pero qué carajos…?- murmuro antes de descolgar y llevárselo a la oreja. Mark le miro sorprendido- ¿Qué quieres Arlyne? No me digas que eres esa clase de chica que jode después de follar, porque tengo resaca…

-No me interesa hablar de eso contigo en este momento- le contesto la voz desde el otro lado de la línea- ¿Has visto a Ashley?

Declan se asentó en la arena.

-No. ¿Por qué debería haberle visto?

-Porque no está en casa. Yo pensé que la habías venido a buscar o algo por el estilo… Pero después me di cuenta que ni siquiera estaba desarreglada su cama.

-¿Me estás queriendo decir que…?

-Ashley durmió afuera de casa anoche, Declan- su voz sonaba algo preocupada- No le vi beber. Pero sabes cómo son esa clase de fiestas y lo que te pueden meter en tú vaso apenas dejes de mirarlo un segundo.

Las mejillas de Declan entraron en una metamorfosis extraña. Primero comenzaron a ponerse blancas como la misma arena y luego se intensificaron con un color tan rojo como el cabello de Bethany.

-Hablare con los chicos para saber si ellos saben algo…

-Ugh, gracias. La verdad es que no tengo ganas de escuchar a mamá pidiéndome explicaciones cuando llegue dentro de una hora.

Declan colgó. No tenía ninguna intención de escuchar las vagas excusas que iba a poner Arlyne por seguir manteniendo una conversación.

La noticia ya había sido lanzada.

Y Wells estaba que veía rojo por segunda vez en el día.

 

 

-¿Listas?- James se coloco detrás del asiento de Aubree y esta salto de su lugar algo atontada, el sol ya había casi desaparecido y debido a eso le costaba volver a la realidad desde el mundo de los sueños.

¿En qué momento se había hecho tan tarde?

-¿Cuánto hemos dormido?- pregunto Bridget, quien hizo un esfuerzo por no tirar a Zoey de la toalla que estaban compartiendo. A un lado de ellas, la piscina se veía peligrosa.

-Como cuatro horas- contesto Rebecca riendo, mientras ayudaba a Sophia a levantarse de su lugar- Hemos venido a moverlas de vez en cuando por el sol.

-Me duele el cuello- murmuro Pamela masajeándose esa zona- Han hecho un pésimo trabajo conmigo.

-Hicimos lo que pudimos- dijo James- Pero no dejabas de gritar Jakob cada vez que te tocábamos y era algo incomodo, si me dejas decirte. Además de los ronquidos.

-Eso es mentira- espeto- Las dos cosas- agrego luego, al ver que el azabache le miraba divertido.

-Te grabare la próxima vez- asintió él mientras le ayudaba a incorporarse.

Geena apareció unos segundos después con licuados de fresas y mangos, algo rápido y nutritivo, para así comenzar a caminar hacía la playa.

El country donde ellos vivían tenía la comodidad de que unos solares daban hacía la costa de Malibu. Geena era una de las afortunadas que residía por ahí, por lo que no fue necesario cargar alguna otra cosa más que la tabla.

-Se te nota el chupetón- murmuro Bridget a Zoey, ya que ella había dejado que su cabello, ahora suelto, le acariciara perfectamente la espalda, dejando expuesto el lugar oculto estratégicamente en el cuello.

La rubia se llevo la mano hasta allí inconscientemente.

-Mierda.

-Sabes que nos debes una conversación por eso- susurro Pamela, lo suficientemente bajo para que los ingleses no escuchasen.

Zoey suspiro abatida.

-Lo sé, solo denme un poco de tiempo para procesarlo yo también.

-Ósea, no hay nada que no hayas visto antes…

-¡Pam!- dijo Geena volviendo del mundo de los sueños a la realidad- Ten cuidado con esas frases.

-Nuestra pequeña mal hablada- dijo Sophia pasando el brazo libre por los hombros de la castaña- No hay caso contigo.

Cuando pusieron sus pies sobre las blancas arenas de Malibu, ya estaba casi anocheciendo, creando un panorama perfecto.

-¡Amo surfear a esta hora!- dijo Rebecca, lazando la tabla hacía un lado y saliendo de su ropa con la comodidad exacta. La joven rubia era consciente de que su cuerpo era perfecto para ella y por ende no tenía mucho pudor en mostrarlo en situaciones como esas.

Los merodeadores estuvieron prontos para hacer la carrera dentro del agua en un solo segundo.

-¿Y tú bañador?- pregunto James a Lily y esta inmediatamente le miro.

-Consideremos que hoy tengo un pase libre del océano- murmuro mientras se sentaba sobre la arena y sacaba de su bolso un grueso libro- No me siento realmente bien y apreciaría que no me subas a la tabla y me metas en el agua cuando veas que este desprevenida.

-Solo lo hice una vez y creo que aún tengo la cicatriz de las uñas de Bridget en la espalda.

-No te metas conmigo, Powell- se burlo la morena y se coloco inmediatamente al lado de Zoey.

Ver al par de animadoras era sumamente divertido. Ambas estaban acostumbradas a moverse una junto a la otra ya que solían estar juntas en las figuras en el campo y de cierta manera lo aplicaban en la vida cotidiana. Siempre iba una al lado de la otra.

Sirius jalo del brazo a Ashley cuando noto que esta estaba pronta para tomar asiento junto a Lily, y ambos comenzaron a caminar hacia el océano a su propio ritmo.

-No harían una buena pareja- susurro Lily a Aubree y ella inmediatamente le miro- Son altamente incompatibles.

-No creo que Sebastian pretenda algo serio con ella. Y Ash es lo suficientemente inteligente como para saber que él no es su mejor opción.

-Sabes que ellos se han besado, ¿verdad?

Aubree reparo en que todos comenzaban a marcharse hacía el océano, creando un cuadro de contraste contra la soledad del cielo en aquel momento.

Era una de las imágenes que quedaría por siempre guardada en su memoria.

-Lo sé- asintió- Pero ellos simplemente jamás estarían juntos.

Aubree consideraba que Ashley de alguna forma había sido capaz de decirle a Sirius que ella verdaderamente estaba enamorada de Declan el suficiente tiempo como para saber ocultarlo a la perfección y que él, de alguna forma que aún no sabía y quería saber, había decidido que lo mejor que podía hacer con su vida era ayudarle.

Sirius Orión Black celestino.

Ver para creer.

-Tus amigos desprenden un aura mágica, Bree.

Aubree tuvo que contenerse unos segundos y reconocer con quien estaba hablando para volver a la normalidad. Lily había heredado la gracia de su padre Alaric, su escritor favorito en el mundo, para crear oraciones llamativas en base de una simple.

-Sí- dijo, viendo como James empujaba a Pamela y Remus ayudaba a Geena a volver a subirse a la tabla- Ellos simplemente son increíbles.

-Siento envidia de ti. Jamás he tenido la posibilidad de tener amigos como ellos.

Y Aubree sabía que sería incapaz de tenerlos. Porque ellos si eran mágicos, teniendo cuenta cualquier tipo de pensamiento sobre esa definición.

-Ellos pueden ser tus amigos también.

-No quiero robártelos…

-¡JA! Como si ellos fueran a salir de casa…- rodo los ojos- Lily ten la seguridad de que James, Sebastian, John y Peter estarían encantados de que le dieras la oportunidad de ser tus amigos.

Lily sonrío encantada por aquel comentario y le dedico una última mirada a Aubree antes de comenzar a leerle. Una vieja costumbre que se había creado entre ambas con el paso del tiempo y la regularidad de sus encuentros.

La  castaña Jules se sentía plena en momentos como esos. La paz en su interior comenzaba a inundarla de una forma que hace tiempo ya había dejado de hacer.

Agradecía a los merodeadores y a los aportes de personas como Lily, que le hacían olvidar los dolores del pasado.

-¡JULES!- escucharon un bramido cerca de ellas y ambas saltaron en sus lugares. Incluso, Lily, lanzo el libro un metro más delante de donde estaban situadas ellas.

Ambas giraron sobre sus rodillas antes de levantarse de la arena, viendo como Declan Wells siendo seguido por el resto de los Lions y Beth se acercaba directamente hacía donde ellas estaban.

Una vez que Declan se hubo detenido frente a ellas, reviso con la mirada las prendas de ropa esparcidas alrededor de ambas y alzo la cabeza, buscando a los dueños en el océano.

Sus ojos se volvieron de un intenso color verde cuando noto quienes estaban por allí.

-¿Declan que sucede?- pregunto Aubree mirando al chico directamente a los ojos, interceptando el camino que él estaba haciendo hacía el agua.

-¿Dónde está Ashley?

-¿Ash?- pregunto Lily sorprendida.

-Sí, sí, Ashley- espeto mirándole mal- ¿Acaso eres idiota?

-Cuida el lenguaje, Wells- dijo Mark codeándole y el castaño le fulmino con la mirada.

-¿Alguien me puede explicar qué sucede?

-Declan esta de mala leche- dijo Michael rodando los ojos- Nos ha hecho recorrer California desde el mediodía buscando a Cenna.

-Ella está con nosotros- contesto Lily, ahora hastiada por la presencia de los chicos- No entiendo por qué un chico como tú está buscando a Ashley. ¿Es que acaso no te sirve haberte tirado a la hermana mayor?

Aubree le miro sorprendida. Claramente estaba enojada.

Declan entrecerró los ojos.

-No te hagas la lista conmigo, Clennyf.

-No es necesario que me haga la lista contigo, claramente tengo más intelecto que tú.

-Obviamente no es necesario comenzar una pelea- intervino Evan, sorprendido en parte de que Aubree no hubiese reaccionado antes- Dec, ya sabes que Cenna está con ellos, ¿podemos volver a lo nuestro?

-Hemos perdido la mitad de la maldita tarde por tu puto capricho, man- espeto Michael frunciendo el ceño.

-No es un capricho- contesto mordazmente y Aubree no pudo evitar atragantarse con su propio aliento.

¿Qué demonios significaba eso?

-¿Está todo bien?- Sirius sacudió su cabello de una forma sexy y muy masculina, provocando que las tres chicas perdieran el aliento un segundo.

Evan y Mark apoyaron las manos sobre los hombros de Declan enseguida.

-¿Dónde está?- espeto a modo de pregunta y el azabache sonrío.

-¿Celoso, Wells?

-Sebastian- siseo Aubree mirándole sorprendida. ¿Es que acaso siempre gustaba tentando a la suerte de aquella forma? Incluso ella, conociendo al mayor de los Wells, sabía que no era buena idea enfrentarlo cuando estaba fuera de sus cabales o Geena no estaba por allí para poder frenarlo.

-No te atrevas a ponerle un dedo encima…

-¿O qué?- Sirius esta vez tenía una expresión mortífera y Aubree comprendió que seguramente estaba imaginándose que en ese momento quien estaba ante él no era otra persona que el mismo Severus Snape- No me conocer lo suficiente como para hacerme algo que me duela y sé perfectamente que si le pones un dedo encima a Aubree, el mismo Moore pateara tu culo. En cambio a Ashley ya le has hecho bastante daño, ¿no crees? Ni a mí se me ocurriría follar con Arlyne, Wells.

-Ten cuidado…

-Pequeño niño consentido, tienes que entender que no puedes conseguir todo lo que quieres.

Sebastian detente!- Geena apareció caminando directamente hacía el azabache y el castaño miro a su hermana lo suficientemente molesto por haberle dirigido la palabra a Black- No es buena idea que ninguno de los dos hable en este momento. Dec, ve a casa…

-Geena no me ordenes cuando…

-Por favor- intento esta vez, usando su arma de encanto fraternal.

Declan apretó los puños antes de bufar y mirar a Sirius.

-No juegues conmigo, Black- siseo antes de girar sobre sus talones y comenzar a caminar lejos de ellos.

-Sentimos no haber podido evitar eso- dijo Beth, mientras sus amigos se marchaban siguiendo a Declan- Pero era inevitable. Estaba como un loco poseso yendo de un lado hacía el otro. Sería buena idea que hables con él, Geena. Creo que se ha peleado con Katherine también.

La castaña asintió.

-Dile que estaré allí dentro de unos minutos. Y que estoy altamente preocupada por su actitud. Eso lo calmara.

Beth asintió y volteo, alejándose de ellos con el cabello pelirrojo sacudiéndose de un lado hacía el otro.

Geena espero que la mejor amiga de su hermano estuviera lejos de su alcance de vista para comenzar a vestirse nuevamente.

Sirius le tomo por el brazo, deteniéndole.

-No tienes por qué ir. Tienes que aceptar que tu hermano se ha comportado como un idiota.

-Puede serlo- acepto, apartándose suavemente del agarre- Pero no deja de ser mi hermano, Sebastian- termino, juntando sus sandalias apresuradamente antes de comenzar a marchar lejos una vez más.

El azabache le vio irse con el ceño fruncido.

-No puedes hacer nada con el amor fraternal de los Wells- dijo Aubree colocando una mano sobre su hombro- Geena sabe perfectamente que su hermano está mal con todo lo que está haciendo, pero eso no quiere decir que deje de correr detrás de él cada vez que sea necesario.

-Me molesta que se vean involucradas personas que no tienen nada que ver.

-Tú eres uno de ellos- objeto Lily.

-¿Perdón?- pregunto alzando una ceja, vagamente ofendido.

-Esto es algo que tarde o temprano solo tienen que solucionar Ashley y Declan- puntualizo- Pero todos sabemos que eso no va a suceder. Declan es muy orgulloso para ir detrás de Ashley y Ash jamás iría hacía Wells por el siempre hecho de que… Vamos, el chico ligo con su hermana mayor delante de ella.

Lily y Sirius intercambiaron una mirada de comprensión.

-Ok…- Aubree les miro a ambos- Vayamos a buscar a los chicos. Yo invito la pizza.

 

 

Angie trastabillo con el bajo de sus jeans y le sonrío a la chica que distrajo momentáneamente de su lectura antes de seguir avanzando por el pasillo de la biblioteca pública.

El internet era un placer que le concedía solamente a su hermano pequeño cuando podían contar con el de vez en cuando. A ella le quedaba la aventura de recorrer largos viajes desde el centro hasta su casa a pie.

-¡Angie!- gritaron a sus espaldas y ella volteo, chocándose con la imagen de Lydia y Candice sonriéndoles.

Se extraño inmediatamente.

No es que le molestase el hecho de que sus dos mejores amigas estuvieran allí, pero es que simplemente no encajaban y las tres lo sabían. La sociedad le había enseñado a la fuerza a ser categórico en situaciones como esa.

La rubia avanzo lentamente, temiendo internamente lo peor.

Una vez delante de ellas supo que era verdad… Algo tenía que haber sucedido.

-Lamentamos interrumpirte aquí, Angie, pero es algo urgente lo que queremos hablar contigo- dijo Candice seriamente.

Y Angie lo supo antes de que Lydia abriera la boca.

-¿Realmente te has besado con Henderson?

Ahí estaba.

-Sí- asintió luego de meditar una buena respuesta y saber que ninguna era suficientemente buena para ello- Ha sucedido.

-¿En qué estabas pensando, Angie?- siseo Lydia y aunque su voz era imperceptible, sonaba como un verdadero ladrido.

-Lo siento, Angie. Sabes que jamás iríamos en contra algo que tú pensaras que está bien… Pero verdaderamente, entre todos los chicos, ¿cuál era la necesidad de besar a un chico como él?

-¿La clase de chico…?

-La clase de chico que es Damien Henderson resulta ser la misma clase de chica que es Dakota Johansen. ¿Acaso no has notado que son mejores amigos?

Angie sintió cierto calor arremolinársele en el pecho.

-¿Están siendo categóricas? Porque tenía entendido que nosotras no éramos de esa clase de chica.

-Al diablo con los supuestos vagos, Angie- dijo Lydia- Damien Henderson no es el chico perfecto para ti. Debes tener que buscarte algo mejor.

-¿Algo mejor?- pregunto atónita- ¿Ahora me estás diciendo que él no es suficiente para mí?- alzo una ceja- ¿O es que yo no soy suficiente para él?

Ambas castañas abrieron los ojos como platos.

-¿De qué vas, Fahey? Eres nuestra mejor amiga, nosotras jamás nos fijaríamos en esa clase de cosas.

-Solo estamos intentando protegerte- advirtió Candice, un poco más suave que Lydia- Damien puede lastimarte.

-¿Cómo puede lastimarme con un beso?

-¡Angie por Dios!- se desespero Vance- Sabes perfectamente que para ti no fue solamente un beso. Fue tu  primer beso con el chico que amas.

La rubia le miro atónita unos segundos.

-Lo sabías.

-Claro que lo sabía- contesto- No es como si fuera muy difícil de darse cuenta.

-Lydia- espeto esta vez Candice.

La ojiazul rodo los ojos y miro nuevamente a Angie con el ceño fruncido.

-Aléjate de Henderson. Sería la cosa más coherente que podrías hacer después de la estupidez que has hecho.

-No tienes ningún derecho a juzgarme después de…

-Basta. Ambas- Candice se interpuso entre ellas- Esto no está llegando a nada.

-Tienes razón, Candy- asintió la rubia- Será mejor que vaya nuevamente a estudiar- espeto antes de girar sobre sus propios talones y marcharse de allí.

-Has sido muy ruda- escucho que decía Candice.

-Él solamente jugara con ella- contesto Lydia y Angie internamente deseo que fuese mentira.

 

 

-¿Podemos hablar, Dec?- Geena entro a la biblioteca dando pasos cortos, mirando delicadamente a su hermano mayor.

-¿Cómo sabías que iba a estar aquí?- pregunto, alzando la cabeza- ¿Te lo ha dicho Dougie?

-Los chicos están jugando a la play en el living- explico mientras tomaba asiento en la misma butaca que él, pero a una distancia prudente- Siempre has sido de los chicos que prefieren vivir su molestia en la soledad y el silencio.

-Me conoces demasiado- murmuro sonriendo, estirando la mano sobre la tela del tapizado, para entrelazar sus dedos con los de ella- Y yo en ocasiones tiendo a desconocerte más y más. Te subestimo demasiado, Geen.

-Es algo que sueles hacer…- dijo, sonriéndole- Como meter la pata hasta el fondo.

Declan sonrío tenuemente y se dejo caer sobre el cuerpo de ella, apoyando la cabeza sobre sus muslos.

-Si vienes con el discurso de te has enrollado con la Cenna incorrecta anoche, simplemente no hables.

Ella comenzó a jugar con los cabellos de él, arrastrando suavemente las uñas contra el tejido de su cabeza.

-Sabes que es verdad, ¿no? Intimar con Arlyne no te va a acercar a Ashley, Dec.

-Lo sé- dijo, vencido- Pero anoche esa parecía la única opción. Ashley parecía ajena a que Declan Wells estaba prácticamente detrás de ella. Y lo estuve, verdaderamente lo estuve, Geen. Fueron las dos peores horas de mi vida.

La castaña no pudo evitar sonreír.

-Si pretendes aburrirte a las dos horas deja de pelear por su atención y hazte a un lado, Dec. Ella merece tener un chico bueno y que valore una relación con ella. Tú- dijo al ver que iba a protestar- Mereces la clase de relación que vaya acorde con tu ritmo.

-Creo que me he enloquecido por Cenna, Geen.

-Si sientes que es un capricho déjalo ir. Tarde o temprano te terminarás haciendo daño tu también.

Declan abrió los ojos, enfocándose en los de su hermana. Aquella chica que estaba mirándole atentamente era sumamente diferente a la que él le había enseñado a andar en bici, usar ambos cubiertos a la vez y atarse perfectamente los cordones de las zapatillas (aunque Geena muy pocas veces usaba un par). Ahora tenía ante él una mujer madura y capaz. Mucho más madura y capaz que él.

-Te quiero, Geen. Tú eres mi única constante en este mundo.

Ella le miro feliz. Comprendía que las mujeres en la vida de su hermano era un tema más complejo que elegir atuendo en la mañana, pero siempre se tomaba su tiempo para hacerle sentir especial a ella entre todas las demás.

-Y yo te quiero a ti, Dec. Sabes que siempre podrás contar conmigo.

-Siempre- asintió él, cerrando los ojos una vez más.

 

 

Aubree solamente se volvió a sentir calmada cuando nuevamente estuvo dentro de la comodidad de su casa.

-¡Tenemos que volver allí!- dijo James sonriendo como niño chico.

Sirius asintió a su lado.

-Llevare la comida para Peter a la cocina…- dijo Remus, cuando el aludido bajo corriendo por la escalera principal. Parecía levemente congestionado por algo y su cabello estaba revuelto. Como si se hubiera materializado en forma humana al verlos llegar- Pit, ¿qué sucede contigo?

-Alguien ha llegado a la casa hace una hora- contesto, señalando hacía el comedor principal.

Aubree se tambaleo momentáneamente antes de comenzar a avanzar hacía allí con el corazón en la boca.

No podía ser posible.

El olor a comida casera, indicio de que el serbio estaba en la casa una vez más, le provoco a la castaña ciertas arcadas que supo controlar.

James se tenso primero, ya que había encabezado la marcha, y luego le siguieron el resto.

Había pasado un tiempo, pero Aubree se sentía capaz de reconocerlo.

Ella llevaba el castaño y largo cabello elegantemente arreglado a lo alto de la cabeza, combinando con su vestido de marca francesa.

Él llevaba el cabello perfectamente arreglado, como siempre, y su traje brillaba por sí solo, tanto como el costo Rolex que tenía en la muñeca.

Amara fue la primera en notar la presencia de todos y frunció el ceño al notar que había más personas para el recibimiento de las esperadas.

En cambio Charles, alzo la cabeza sonriente en busca del rostro de su hija y cuando noto los cuatro chicos detrás de ella, frunció el ceño.

Aubree odiaba cuando su padre fruncía el ceño.

-¿Quiénes son estos muchachos, Aubree?



Una vez más, lamento no haber podido contestar a tiempo! Prometo hacerlo mañana
Agus


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