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¡Quiero a los Merodeadores! » Acción de Gracias
¡Quiero a los Merodeadores! (R15)
Por Agus_de_Black
Escrita el Sábado 16 de Noviembre de 2013, 15:41
Actualizada el Miércoles 11 de Enero de 2017, 14:59
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Acción de Gracias

 

Sábado 16 de noviembre- Por la noche

 

Ximena levantó la cabeza del informe de la obra benéfica que Zada le había dejado aquella tarde en su escritorio cuando sintió que su celular vibraba arriba de los libros de colorear de Elena del otro lado de la habitación.

Odiaba esa moda de tener aquel aparatito molesto sonando por cualquier lado, pero con hijas como Dalia y Vanessa que precisaban atención siempre, había aceptado la idea de Pamela y se había comprado un celular.

Además era más fácil regañar a Daryl cuando quería comprar feos regalos en sus viajes a Londres.

Se sorprendió gratamente cuando vio que el nombre en la pantalla no era otro que el de Regina Daniels.

-Riri- saludó, de aquella forma burlesca que había adoptado hace años- ¿Sucede algo? Estaba analizando algunas cosas de la nueva obra de Zada.

-Esa chica tiene que concentrarse en la boda y dejar la beneficencia para otro momento…- comentó la rubia del otro lado de la línea y Ximena se la pudo imaginar frunciendo el ceño casi imperceptiblemente mientras caminaba de un lado al otro en el despacho de Zeke- Pero igual después la regañare, ahora tengo otro problema.

-Ilustrame.

-Sabes que odio mucho que no me hayas dejado organizar nada el almuerzo de acción de gracias de este año, ¿no?- comentó, como quien no quiere la cosa, antes de suspirar- De todos modos, eso tampoco es por lo que te llamo. Me preocupa Aubree.

-¿La pequeña Jules?- Ximena se sentó sobre su escritorio y cruzó las piernas una por arriba de la otra, sabía que aquello no iba a gustarle- ¿Qué sucede?

-¿Tienes lugar para ella este año?

-Oh, claro…- comentó la morena sin dudarlo- Pero, Riri, ella lo iba a pasar con Charles y Amara. Pamela me dijo que ha estado organizando esa tarde desde hace días, incluso desde antes del cumpleaños de los Moore.

-Pues creo que una vez más la dejaran sola, Ximena. Hoy Amara me ha llamado para preguntarme cuándo iría Zeke a encontrarse con ellos en Berlín y se sorprendió mucho cuando le dije que no iría sino hasta finales de mes. Ella me colgó diciendo que entonces nos tendríamos que juntar las cinco a tomar el té cuando vuelva.

-Oh demonios no- negó, sin saber sí era por la idea de que Aubree pasará sola otro año más o por la idea de juntarse con Bryanna Vance por voluntad propia- Entonces le haré un lugar a ella y a los ingleses en casa.

-Ingleses festejando Acción de Gracias- se burló Regina entonces.

-Ni hablemos de mexicana festejando una fiesta totalmente yankee- comentó Ximena rodando los ojos- Pero es el precio que debo pagar por tenerte de vecina.

-Me amas, Chichi- se burló la rubia y Ximena no pudo evitar reír.

-Eres una idiota cuando quieres…

 

 

27 de noviembre

 

James y Sirius se pararon con cara de pocos amigos delante de Remus a la nueve de la mañana cuando el merodeador los cito en el living de la casa con un patronus. Habían alegado que era trampa a los gritos delante de Aubree, porque le había devuelto la varita (después del incidente contra Declan en el campamento, Aubree las había confiscado todas), pero Jules ni siquiera les había mirado antes de seguir a un montón de personas hacia el jardín de invierno trasero y perderse allí.

-Ni siquiera sabía que había un jardín de invierno- comentó Sirius adormilado mientras dejaba que Geena le sirviera un par de hot cakes en su plato- ¿Acaso tú sabías?

-Obvio que sí- comentó la castaña sonriéndole- Hay muy pocas cosas de Aubree y esta casa que yo no sepa.

James le miró de reojo y cuando los ojos azules de la castaña se posaron en él, le sonrió para cambiar el ambiente.

-Eres muy buena en venir a acompañarla- dijo Peter, casi dormido sobre su café.

-De eso se trata la amistad- le sonrió la chica- Además alguien tenía que hacerles el desayuno, se llevó un pelotón de personas hacía el fondo y arrastro a John con ellos.

-A él le gusta ser útil- murmuró Sirius con la boca llena.

Geena la sonrió y comenzó a limpiar todo lo que había ensuciado.

-¿Sabes por qué está pasando todo eso?- pregunto entonces James- Sé que se viene una fecha súper importante para los americanos, pero no he visto así de emocionada a Aubree desde que llegamos.

-Acción de gracias es una fecha muy especial para ella- contesto, poniéndose algo seria- Su abuela, que era su mundo, hacía grandes cenas y almuerzos y los obligaba a todos a estar juntos. Desde que Arthur falleció… es muy raro que todos los Jules vuelvan a estar bajo el mismo techo, pero usualmente lo logran. A fuerzas. Y Aubree es una chica muy sentimental debajo de esa actitud de guerrera que tiene, ama demostrarles a sus padres que es…- y las palabras de la castaña murieron en su boca cuando el timbre del teléfono de la casa sonó. Sus ojos se abrieron como platos y soltó todo lo que estaba haciendo para correr a tomar el teléfono, cuando la mano de Aubree surgió desde el fondo del pasillo y se llevó el inalámbrico a la oreja.

Remus se detuvo detrás de ella expectante cuando notó que Geena estaba estrangulando el repasador y miraba a Aubree como si estuviera a punto de romperse.

Aubree murmuró un par de monosílabos y luego colgó el teléfono con suma delicadeza.

-John… suspende todo- comentó con la voz apagada- Nadie va a venir.

-¿Cómo que nadie va a venir?- James, quien se caracterizaba por estar más vinculado con Aubree y ser más valiente que Geena, dio un paso al frente e intentó agarrar a la castaña para consolarla, pero ella ya estaba marchando hacía su habitación con el peso de la vida sobre sus hombros.

-Eso- dijo la chica sin siquiera voltearse a mirarlos- Se van a juntar ellos en Nueva York, ya tienen los boletos y todo y esperan que pase lindo. Pero como la abuela esta con artrosis, no quieren que viaje todo ese trayecto en avión…

-¡Pudieron haberte dicho!- protestó Geena sin proponérselo y se llevó las manos a la boca para callarse. Sirius apoyó una mano en su hombro a modo de consuelo- Oh, Aubree…

-No pasa nada- negó Jules apoyando una mano sobre la baranda de las escaleras- Era obvio que iba a pasar. Es como si fuera una bastarda en mi propia familia.

 

 

28 de noviembre

 

Aubree se removió entre las sabanas cuando sintió que alguien golpeaba la puerta de su habitación. Estaba segura que se había encargado de repartir a los merodeadores en algún lado para poder pasar aquel día sola y sin embargo estaba allí aquel molesto sonido reclamando su presencia fuera de la cama.

Movió la bandeja de comida chatarra que había engullido la noche anterior hacía a un lado y luciendo el antiguo equipo deportivo de las animadoras del EHS se arrimó hasta la puerta arrastrando los pies con cara de pocos amigos, pronta para mandar al demonio a cualquier ser vivo.

Pero obviamente del otro lado la esperaba Pamela y su latino buen humor diario.

-¡Feliz acción de gracias, cariño!- comentó mientras ingresaba en la pieza arrastrando hacia atrás a la castaña. Caminó por la habitación como si fuera la suya y abrió las cortinas con tal rapidez que Aubree se llevó las manos al rostro para no sentir que se le quemaban las pupilas.

-¿Qué estás haciendo aquí?- preguntó casi en un gruñido.

-Te he venido a buscar- comentó mientras se sentaba en la silla giratoria del escritorio y cruzaba las piernas. Había accedido al pedido de su madre, seguramente, y llevaba puesta una falda- Estamos todos en casa esperando que sean las cinco para cortar el pavo.

-¿Las cinco?- miró sobre su cabeza y notó que efectivamente, eran las cuatro y cuarto de la tarde- Oh, por dios, ¿por qué has interrumpido mi sueño?

-Porque tienes que salir de la cama- contestó como si  nada- Y nadie quería venir a mover tu jodido culo de esa cama. Así que… heme aquí.

-Pamela, lo siento, pero no tengo ganas de Acción de Gracias este año.

-El año pasado acepte tu berrinche de niña chica sobre que tus padres no estaban en casa para festejar contigo, Aubree, pero ciertamente este año no- Pamela borró la sonrisa del rostro y le miró fijamente- Sabes perfectamente que tus padres son una mierda con las fechas y se mueven por el mundo sin recordar que también tienen una casa en California. Lamento decírtelo yo, pero no es culpa de ellos ser unos idiotas, es tu culpa por ser una idiota y creer que ellos pueden cambiar. Sabes que no lo harán… Pero tienes amigos que se preocupan por ti, esta mamá, Regina, hasta el maldito de Moore está en casa preguntando por ti- se incorporó de la silla y caminó hasta ella para dedicarle desde cerca una sonrisa- Soy tu mejor amiga, Bree, no les des el gusto y seas infeliz, nadie te va a devolver el tiempo que pierdes aquí por ellos.

Aubree meditó unos segundos entre los brazos de su amiga antes de asentir. Pamela le sonrió, aquella era la mayor muestra de agradecimiento que sabía que le iba a dar.

-Iré a bañarme- comentó mientras iba a su vestidor por una remera y unos shorts- Dame unos minutos.

-Todos los que quieras- contestó, complacida, de ganar una vez más.

Cuando Aubree desapareció hacia dentro del baño, los merodeadores y Geena surgieron en el umbral de la puerta con cuidado.

-Wells es muy buena escribiendo discursos de aliento- comentó James metiendo la mano dentro de sus jeans- Pero tú sí que sabes ponerle espíritu.

-Es lo que me queda- comentó Pam hundiéndose de hombros, haciéndose la humilde- Esto de motivar personas se me da realmente bien.

-Igual es extraño que teniendo en cuenta los orígenes de tu familia- dijo Remus- Festejen acción de gracias.

-Mis hermanas y yo somos estadounidenses- explico Pam- Pero de todos modos, a mamá no le gusta estar afuera de los festejos. Sobre todo competir con la decoración con Bryanna Vance, la mamá de Lydia- agregó, provocando la risa de todos- Aunque en verdad, es solo para que cuando estas cosas pasen, Aubree no sienta que es un peso siempre en la misma casa. El año pasado no quiso ir a lo de los Daniels porque ya había pasado navidad con ellos, entonces este año mamá se hizo cargo.

-Sé lo que significa- murmuro Sirius, cruzándose de brazos, y los tres merodeadores restantes le miraron con apremio. Todos recordaban cuando Sirius escapaba de su casa y aparecía a las doce para festejar con ellos, no era un peso para ninguno, pero Sirius se sentía así al otro día y siempre volvía a su casa antes de que su madre lo notara… hasta el verano que se mudó con James, obvio- Espero que lo pasen fenomenal, yo tengo que ir a rescatar a Ashley de las garras de su familia.

-Haces lo correcto- le sonrió Geena y se acercó a él de la nada, provocando que Pamela se pusiera alerta. La ojiazul le arregló el cuello de la camisa a Sirius y luego dio un paso hacia atrás- Espero que la pases lindo.

-Ustedes igual.

 

 

-Hey, Vance- Lydia giró en redondo al sentir que le llamaban y alzó una ceja sorprendida cuando notó que aquella persona no era más que Declan Wells. Extrañada, sabiendo que él contaba con la libertad de pasarlo donde quería, se detuvo en vez de seguir caminando, solo para ver qué precisaba- ¿Qué cuentas?

-¿Qué cuentas tú?- comentó cruzándose de brazos- No me digas que una de tus zombis sin cerebro tanga floja se ha escapado de tu centro de veneración y vienes a alertarme de eso.

Declan rodó los ojos divertido.

-Sigo preguntándome por qué alguien ve un atractivo en ti.

-Soy todo un enigma… ¿Qué precisas?

-¿Acaso no puedo simplemente saludarte?

-No simplemente me estás saludando¸ Declan. Me has detenido y estas interactuando conmigo, que es lo que más has hecho en quince años y estoy segura que me quedo corta de tiempo.

-Me da mucha gracia cuando frunces el ceño.

-Adiós, Declan…

-¡Espera!- le detuvo, sujetándole del brazo. Lydia clavó los ojos en sus dedos alrededor de su brazo y le miró con una ceja alzada, provocando que él se sintiera intimidado y le soltara- Necesito preguntarte algo.

-Como es obvio.

-¿Qué tanto conoces a Sebastian Black y la relación que tiene con Ashley?

-¿Ashley?- pregunto ella mirándole con recelo- ¿Para qué quieres saber eso, Wells? Ya es más que obvio que solo te vas a meter dentro de los pantalones de una Cenna.

-No es por eso- negó el castaño, sin saber cómo expresar lo que precisaba- Necesito saber si Ashley ama a Black.

-No es de tu incumbencia.

-Pero Lydia…

-No es de tu incumbencia y si pesabas seriamente que yo te iba a decir algo sobre el tema, te has caído de una dimensión totalmente paralela a la que estamos viviendo.

-Sé que tú y yo estamos totalmente…

-Tú y yo no estamos, Declan…

-¿Un idilio amoroso, querida?- Lydia sintió como la sangre se le congelaba en el cuerpo y miró lentamente sobre el hombro de Declan para ver como Charity venía caminando del brazo de David firmemente sujetada- ¡No me esperaba que fuera con Declan! Vaya sorpresa, a Melody le encantará saber esto.

-¿Acaso tú no estabas saliendo con Cenna, Wells?- preguntó David, sin quitar la expresión de profesor sorprendido viendo como aún Declan estaba dentro del espacio personal de Lydia.

-Nosotros no estamos saliendo- se justificó la menor de las Vance, aún sorprendida de ver a Charity por allí con David. Estaba segura de haberlos dejado dándose besos en el fondo de su casa mientras todos disimulaban no verlos.

-Eres una picarona, Ly- comentó Charity con fingida voz cariñosa- ¿No es así, amor? Mi hermana crece tan rápido.

-No seas tonta, Charity- espetó Lydia, sintiendo que la situación la iba a sobrepasar en cualquier momento. No podía dejar de sentir le recriminación en los ojos de David, pero a su vez no podía olvidar los besos que le había dado a su hermana aquella tarde.

-De todos modos, esto lo hablaremos después- Charity hizo un gesto con la mano y deshizo el momento inmediatamente. No le gustaba cuando las miradas no estaban sobre ella- Es un alivio verte, Declan, porque eres quien vive más lejos. Ten, son las invitaciones de la boda.

Y sacando de su pequeño bolso, extendió cinco tarjetas de color durazno hacía Declan. Lydia sintió que ese momento se extendía una eternidad.

-Gracias…

-¡No hay de qué!- comentó Charity con una sonrisa triunfal y colocó la cabeza sobre el hombro de David- No te puedes perder la que será la mejor fiesta del siglo, ¿verdad, amor?

Lydia sintió como por dos escasos segundos la mirada de David sobre la suya y luego el profesor miró a su prometida con una sonrisa tirante.

-Claro que no… cariño.

 

 

Chad y James intercambiaron una mirada antes de que el rubio diera un paso atrás para darles paso a la sala de la mansión Mickaelson.

-Si el futbol no termina por ser lo tuyo, puedes trabajar como el portero de mi mansión, Moore- comentó Pamela divertida, mientras ingresaba a su hogar siendo seguida por Geena y Aubree.

Zoey, que estaba sentada frente al televisor jugando con Elena, se incorporó enseguida y corrió a abrazar a Aubree, sorprendiéndola.

-No es como si fuera  la jodida madre Teresa, solo he aceptado venir a cenar- despotricó Jules mientras Zoey la soltaba.

-Para ti, eso es mucho- comentó la rubia sonriéndole- No sabes lo que es luchar con esa cara de culo semanalmente.

Aubree rodó los ojos.

-¡Cariño!- Ximena se acercó hasta ella sonriéndole y le dio dos besos- Muchas gracias por venir. Lamento haberte mandado a mi pequeña más insoportable, pero Zada y Christian no están aquí y tuve que buscar refuerzos.

-Prefería que Elena me despertara con Beethoven o algo por el estilo, cualquier cosa antes que la voz insoportable de tu hija.

-Lo sé, mi error.

-¡Estoy aquí presente!- Pamela movió la mano de un lado al otro, llamando su atención.

-Todos a comer- Ryan apareció siendo seguido por Vanessa, su eterna enamorada- Mamá está a punto de matarnos porque no llegaremos a cortar el pavo a las cinco.

-Misión cumplida- murmuró Ximena divertida, antes de pasar un brazo por los hombros de Pamela y marchar hacia fuera.

Aubree notó entonces como Zoey esquivaba la mano que Chad ponía sobre su cintura y se fulminaban con la mirada.

-¿Qué…?- intentó preguntar pero Geena le había sujetado del brazo y le empujaba fuera. Sin embargo, aunque estaba segura de que algo había pasado, se guardó el comentario para después, porque si Zoey había optado por esquivar a Chad, pero Chad había sentido que tenia la pauta para tocarla, es que le estaba faltando información sobre el par de rubios.

Todos juntos, los Mickaelson como cabecera, y seguidos por los Daniels, los Wells, los dos Moore, los merodeadores y Aubree, tomaron su copa de jugo de calabaza (los merodeadores tomaron varios tragos apenas habían visto cuál era la bebida) y brindaron antes de escuchar el discurso de gracias de Daryl, para finalmente cortar el pavo.

Luego llegó Sirius con Ashley, que venía escapada de la casa Cenna, y Declan, que ya había llegado de su encuentro con Lydia, puso cara de pocos amigos mientras que Sirius y Katherine intercambiaron cómplices miradas antes de ir cada uno a su lugar.

Aubree, miró a Sirius con los ojos como platos.

-¿¡Te has acostado con ella!?- gritó en un susurro, sujetando a Sirius por el cuello de la camisa y bajándolo, para que nadie de la mesa los viera.

El azabache rió divertido.

-¿Quién te ha dicho eso?

-Puede que Chad se haga el estúpido, pero yo conozco a Katherine y esa mirada que te dedicó es solo de mi presa.

-¿Tú presa?

-¡No! La de ella… Sirius, no me cambies de tema- espetó golpeándole en el hombro- No puedo creer que te has acostado con ella. Tú quieres que te maten.

-No sé de qué estás hablando.

-Tienes esa cara de travesura realizada, Black. A mí no me mientas.

-Wow… te acabas de parecer con ese comentario a una gran molestia del colegio. Evans.

Aubree fingió no escuchar aquello y le fulminó con la mirada.

-Te estás metiendo en terreno peligroso. Y no estoy hablando de Chad, al menos esta vez no. Declan no soportará saber que te estás acostando con Katherine, ellos tienen algo desde hace unos años. Y como si no fuera suficiente, trajiste a Ashley aquí como si fueran novios oficiales.

-Él no sabe qué tan novios somos.

-¿Te estás escuchando?- recriminó- ¡Ustedes dos no son nada! Lo estás haciendo solo para llamar la atención y buscarte una paliza. Y ni hablamos de que Ryan puede meterse en este problema.

Sirius rodó los ojos y se acomodó en el asiento.

-Ryan ya tiene demasiados problemas con el lío que armó en el cumpleaños de Chad con decirle a Zoey que fingiera una noche de paz con el rey lion. Te puedo asegurar que ni se va a dar cuenta que me estoy metiendo en la tanga de Katherine Moore.

-No puedo creer lo que estoy escuchando- murmuró la castaña, ciertamente sin creerlo. No estaba ni enterada que Zoey y Chad habían pasado la noche juntos y si era verdad que Zoey había fingido pasar una noche en tranquilidad y a solas con Chad, era obvio que el chico iba a estar con las hormonas alborotadas. No le podías dar una sola probada a Chad y luego arrebatarle lo que quería, estaba demasiado acostumbrado a siempre conseguirlo todo- Igual…

-Escucha… no hay nadie en el mundo que se meta en mis asuntos, Aubree. Y menos si se trata de chicas. Yo sé que estoy haciendo.

-Solo te advierto una cosa, Sirius…- Aubree se acercó a él y ambos intercambiaron una mirada símil a la complicidad, símil a la amenaza- No te acerques a Geena.


Hola chicas! Sé que no están muy acostumbradas a que los caps se les pasen tan rápido, pero no, les juro que no falto nada. Es el primer cap transitorio de la historia, lo que significa que esta para no hacer un salto tan grande y a su vez, que va a pasar algo importante a continuación.

Espero que igual les haya gustado

Con todo mi amor!

Agus



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