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¡Quiero a los Merodeadores! » Las águilas enseñan sus garras
¡Quiero a los Merodeadores! (R15)
Por Agus_de_Black
Escrita el Sábado 16 de Noviembre de 2013, 15:41
Actualizada el Miércoles 11 de Enero de 2017, 14:59
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Las águilas enseñan sus garras


Miércoles nueve de octubre

-Hoy no va a ser un buen día- murmuro Ashley suspirando, mientras se desconectaba los auriculares y bajaba del auto de Arlyne lo más rápido posible. Aquella mañana su madre se había encargado de fomentar el amor fraternal y cuando Ashley había mencionado que Aubree se encargaría de llevarla al colegio, Arlyne se había hecho la hermana dolida y no le había quedado otra oportunidad más que soportar sus quejas a lo largo de todo el camino de Santa Barbara hasta Palm Springs.

-Ten cuidado con la puerta, Ashley- replico Arlyne mientras se retocaba el maquillaje dentro del auto.

Aquel día, las animadoras ya habían comenzado a incentivar el amor hacía el deporte desde las primeras horas de la mañana. Habían llenado de notificaciones la página principal del colegio y Dakota junto con Mackensie habían subido un video explicando los modales que se debían tener hacía los contrincantes, aunque ni ellas las respetaban a lo largo del día.

Sí. Aquel dichoso día había partido en el EHS. Y como si no bastara la emoción que las animadoras tenían cuando jugaban los Lions, aquel día jugaban las Águilas  y la mayoría de las chicas tenían un ataque feminista gracias a eso.

-¡Hey, Ash!- Lorein bajo de su Jeep con la gracia de una bailarina y se encamino hacía ella mientras guardaba un par de libros dentro de su bolso- ¿Has hecho el reporte de Biología?

-Sí, claro- contesto mientras comenzaban a marchar hacía dentro del Elite- Ayer tuve que abandonar la casa de Aubree. Mis padres volvieron de Barbados. Y no tuve una cosa mejor que hacer.

Lorein frunció el ceño, nada conforme con que una de sus amigas haya aplazado su tarea a algo de entretiempo en vez de darle una prioridad.

-¿Cómo va el tema con tus padres?- pregunto sabiendo que era mejor cambiar de tema- ¿Siguen siendo una molestia?

Ashley se hundió de hombros mientras sacaba el celular de su bolsillo.

-Sí…- contesto perdida, mientras leía el mensaje que le había llegado.

-¿Todo bien?- pregunto al ver que el ceño de su amiga se fruncía lentamente.

-Claro- acepto, rodando los ojos- Es Arlyne. Ella sí que no se cansa de ser una molestia- contesto, pasándole el celular para que viera lo que le había mandado su hermana.

Arlyne había sido tan considerada de mandarle una foto de Declan mientras estaba hablando con una chica, seguramente en la cafetería del colegio. A simple vista era notorio que estaban ligando. La foto iba acompañada por el mensaje "no soy la única que tiene los ojos puestos en tu chico".

Lorein inmediatamente se enfureció. Ashley no se merecía un acto tan descarado como ese. Sin embargo, la castaña de ojos celestes estaba momentáneamente ida.

Ver a Declan le parecía sumamente extraño. Algo dentro de ella se retorcía como indicándole que algo estaba pasando. Pero no podía saber qué. Y cuando le había comentado eso mismo a Sebastian unos días atrás, él obviamente no había querido contestarle lo que realmente estaba pensando. Como si le ocultara algo. Y Ashley no estaba enojada con que Sebastian le ocultara cosas, después de todo ella jamás se enojaría con él teniendo en cuenta que estaba fingiendo ser su novio para que los chicos del Elite dejaran de molestarla, sin embargo algo en la actitud de él le decía que le estaba escondiendo algo importante relacionado con Declan y a la vez con ella, y eso si era lo que le estaba dando dolores de cabeza.

-Ash…- Lorein coloco una mano sobre el hombro de Ashley para devolverla a la realidad- ¿Me estabas escuchado?

-Oh, no- negó tímidamente- Lo siento, Lorein. Estaba en otra cosa.

-Te estaba diciendo que sería una buena idea que hablaras con Ryan para que le diga a Arlyne que pare con esta clase de cosas.

-¿Con Daniels?- pregunto abriendo los ojos como platos- ¿Tú estás loca Lorein? ¿Cómo voy a ir yo a hablar con Ryan Daniels?- susurro, viendo que un par de animadoras pasaban junto a ellas.

-Eres amiga de Zoey- empezó a explicar- Podrías decirle a ella que hable con su hermano. Todo el mundo en este colegio sabe la debilidad que los hombres Lions tienen con sus hermanitas.

-Yo no soy amiga de Zoey- negó rápidamente, mientras se acomodaba la capucha- Aubree lo es. Y no voy a incluirla en un problema que es con Arlyne. Ella ya tiene sus problemas con los Lions.

-Pero Ashley…

-No Lorein- negó decidida, mirándole a los ojos- Te lo agradezco mucho. Y sé que para ti es inevitable intentar hacer las cosas bien, pero no quiero tener nada que ver los Lions o con las animadoras. Ya me es suficiente con que Arlyne sea mi hermana.

Y sin decir una palabra más, Ashley giro sobre sus propios talones y se marcho, dejando confundida con sus ideales a Lorein, en medio del pasillo del Elite.

 

 

-¿Qué equipo?

-No voy a seguirte la corriente.

-¿¡Qué equipo!?

-Cállate.

-¿¡QUÉ EQUIPO!?

-¡Ah, ya!- Lydia saco la cabeza desde dentro de su locker y fulmino con la mirada a Zoey y a Aubree, que estaban paradas junto a ella- ¡Aubree por favor contéstale!

La castaña miro a su mejor amiga animadora con el resentimiento a flor de piel.

-Esa rima es de High School Musical- ataco, sonriendo con superioridad.

-Y ese cabello es de alguien que seguramente no se haya bañado…- ataco la rubia, ofendida de que se hubiesen metido con su espíritu deportista- Pero no estamos hablando de cosas obvias.

-¿Pueden ir a pelearse a otro lado?- pregunto Lydia volviendo a mirarlas- Creo que me he olvidado de mi libro de biología en casa y tengo que ir a buscarlo.

-Yo te presto el mío- dijo Zoey buscando dentro de su bolso la llave de su locker- He resumido el temario y no lo preciso.

-Prefiero mis anotaciones- contesto la ojiceleste sin dejar de mover cosas dentro de su propio locker- Además, hoy tenemos que entregar el reporte. Y estoy segura de que si Pamela no se ha metido dentro de mis cosas y lo ha sacado para copiarlo, lo deje dentro del libro. En casa.

-Suspenderás historia- Geena se acerco hasta donde estaban ellas con el ceño fruncido y los brazos cruzados. Su expresión no demostraba nada de enojo, sino un caso grave de preocupación como solo Geena Wells podía tener- Ly, ¿acaso quieres eso?

Lydia no contesto enseguida y eso puso alerta a sus tres mejor amigas.

-¿Estás haciendo esto por David?- pregunto Zoey, quien se ganaba el titulo de directa entre las castañas- Es eso, ¿verdad? No quieres verlo.

-¿Qué dices, Z?- pregunto Lydia mirándole fulminante- David es mi cuñado. Aunque no lo vea aquí, lo veré en mi casa cuando Charity vuelva. Ellos planean casarse…

-Ly… ¿Es eso cierto?- Geena coloco una mano sobre el hombro de Lydia apenada- Oh, cariño. Ya te lo hemos dicho antes. Tienes que ser fuerte. El corazón no elije de quien se enamora.

Lydia se aparto la mano de Geena enseguida y cerro el locker de un golpe.

-No vuelvas a mencionar el tema, Wells. Incluso, ninguna de las tres lo haga. Y no quiero ni que se lo comentéis a Pamela. Si llego a suspender historia será un problema mío y no de ustedes- espeto, furiosa- No me miren con lástima, que saben que no lo tolero.

-Cariño, no tienes que enojarte con nosotras- comento Zoey, cruzándose de brazos. Para ella, era imposible perder la compostura cuando se trataba de la vida amorosa de sus mejores amigas. Después de todo habían sido ellas las que habían estado ahí cuando había llorado océanos por Chad y por perder a Mark en el proceso- Somos tus mejores amigas.

Pero Lydia no contesto. Hace días que venía sintiendo como su estructura de chica fría se estaba rompiendo y no se podía permitir largarse a llorar como ya había sucedido delante de las tres, en medio del pasillo del Elite. Así que para contenerse y haciendo fama a su personalidad fría, agarro sus cosas y se alejo de ellas, con destino a su auto en vez del aula de historia.

-Yo ya no sé qué excusa poner cuando David pregunta por qué Lydia está faltando a su clase- susurro Aubree, apoyando contra la fila de lockers- Y simplemente no puedo decirle que ya no quiere ir más, porque precisa la bonificación extra de historia para Harvard y David podría comentarle a Charity.

-Y todos sabemos que si Bryanna o Clay se enteran de que Lydia está faltando a una materia en el Elite, terminarían con ella- murmuro Zoey apenada.

-Podríamos hablar con los padres de Ly…

-¿Y decirles qué Geena?- pregunto la rubia suspirando- ¿Qué su hija menor esta locamente enamorada de su profesor de historia que además es el prometido de su hermana mayor? Sería una locura. Ni siquiera lo consideres.

-Algo tenemos que hacer. Los boletines serán entregados la próxima semana- murmuro Aubree, intentando pensar.

-No creo que Lydia falte a la prueba. Sabemos que ella no precisa estar en clase para ir y sacar un A en todas las materias.

-Si, Zoey, pero se notaran las ausencias- susurro Aubree, acercándose aún más a sus otras dos amigas. Con el paso del tiempo, habían aprendido que dentro del Elite, las paredes tenían oídos- Tenemos que hablar con Pamela.

-¿Con Pam?- se extraño Geena- Todas aquí sabemos que ella no tiene el récord de asistencias, Bree.

-Sí, pero tiene a Klein- contesto sonriendo- Y todas sabemos también que ella más de una vez ha alterado las computadoras del colegio para hacer cambios de notas o algo por el estilo.

-Tendremos que hablar con Pam entonces- asintió Zoey, decidida- Y ver la forma de que Klein acepte hacer este gran favor a Lydia.

Aubree frunció el ceño.

-No me agrada la idea de depender de la aceptación de Klein a nuestra idea.

-Tranquila- dijo Geena acomodándole un mechón de cabello detrás de la oreja- No seremos nosotras la que le pidamos algo a ella, será Pam.

 

 

-¿Acaso no puedes mantenerte quieta cinco segundos?-pregunto James a Pamela cuando la castaña choco contra él por quinta vez mientras caminaban en el pasillo.

Pam le miro sobre su hombro riéndose antes de saludar a un par de estudiantes que le habían gritado cosas de aliento mientras pasaban junto a ella. Ser una buena y adorada capitana como Mickaelson tenía eso, una extrema popularidad entre los estudiantes que siempre intentaban darle su apoyo. Sin mencionar el tema del talento, cosa que las águilas en general poseían.

-¿De dónde son estás chicas, Pam?- pregunto Sirius, sabiendo que la emoción por el partido debía ser producto de que las contrincantes eran conocidas.

-Del Lincoln State High School- contesto la morena mientras seguía marchando orgullosa- Son las peores contrincantes que hemos tenido en años. En el buen sentido de la palabra. Son duras y buenas en lo que hacen y han estado la mayoría en la misma liga desde que aprendieron a correr detrás de un balón, así que se conectan muy bien en la cancha.

-¿Eso te preocupa?- pregunto James sonriendo de lado, sin creer que Pamela estuviera nerviosa. Con el poco tiempo que habían pasado juntos en esos meses, había aprendido a conocer a la morena y sabía que muy pocas cosas en el mundo la ponían verdaderamente nerviosa.

-Oh claro que no- negó enseguida, deteniéndose justo delante de su locker para sacar los libros para la clase de Historia- Solo dije que se conectan muy bien en la cancha. Pero eso no es algo que me preocupe. Nosotras somos muy buenas en lo que hacemos y tenemos a Sophie en el arco. Mi chica Pheerson tiene la coordinación más grande de manos y ojos que he visto en el mundo. Es la versión americana y femenina de Neuer. Si nosotras no somos capaces de parar a las del Lincoln en el área, le tengo la confianza suficiente a ella.

-Eso… ¿no es mucho peso sobre los hombros de Sophia?- pregunto Remus alzando una ceja.

-No- negó sonriendo- Somos un equipo. Si nos hacen un gol sabemos que la culpa no la tiene Sophia, también la tenemos nosotras por dejarlas llegar tan arriba. Igual mi preocupación no está en si nos hacen un gol o no. Está en qué tan sucio pueden llegar a jugar esas chicas.

-¿Jugar sucio?- se preocupo Lupin.

-Sí- asintió, bufando- Lamentablemente los equipos deportivos de ese colegio tienen esa reputación. El año pasado de no ser porque Mark se metió en el medio, Chad casi es arrollado por dos chicos del equipo de futbol americano del Lincoln. Obviamente Declan y Mike se encargaron de ellos en el estacionamiento como los malos chicos que son, pero Mark y Chad estuvieron en el hospital una noche.

-¿Nos tocara jugar contra ellos este año?- pregunto Sirius divertido ante la idea de que alguien quisiera ponerle un dedo encima.

-Quita esa cara de masoquista- espeto la morena- Es un tema serio. Tanto Chace como yo nos hemos reunido con el director Klein para que le advierta al director del Lincoln que no toleraremos un nuevo problema con nuestros equipos. Y en todo caso, no frenaremos a Declan y a Mike de que repartan golpes.

-Si esas chicas son tan malas, ¿por qué las dejan seguir jugando?

-Por cuestiones políticas y el dinero- contesto como si fuera obvio- James, el mundo en general se maneja gracias al dinero. Incluso nuestro mundo, que tiene su base construida en el dinero, se maneja con dinero. Y el Lincoln esta en el top diez de colegios importantes dentro de Estados Unidos. Aunque tengan psicópatas como jugadores, mientras haya un movimiento de dinero atrás, no va a importar.

-Que corrupción. Parece que el mundo no ha cambiado nada a lo largo de los años- largo Remus sin poder evitarlo- En vez de mejorar, parece que cada vez empeora aún más.

-Sí, bueno, no soy muy buena hablando de política. Para esto tendrían que sentarse a hablar con el padre de Ashley y no creo que Sebastian esté muy de acuerdo con eso.

Como si pronunciar a Ashley le recordara a Sirius que la castaña debería de haberse cruzado con ellos al menos a la hora del desayuno, el chico miro hacía todos lados buscando a Ashley, aunque obviamente ella ya no estaba por allí.

-Ashley…

-Tranquilo. Seguramente la veas dentro de un rato- le consoló James divertido. Sabía que su mejor amigo no tenía un sentimiento amoroso hacía Ashley, pero le causaba gracia ver como por primera vez en mucho tiempo se estaba preocupando por una chica que no fuese una conquista temporal. Sirius había cambiado. El viaje, como solían llamarle a la increíble cuestión de estar en aquella dimensión sin magia, en realidad los había cambiado a los cuatro.

-¡Pam!- Becca y Gabriella aparecieron corriendo desde el otro lado del pasillo y la aludida cerro el locker enseguida, para prestarle atención a sus amigas.

-¿Qué sucede?

-Ya han llegado los del Lincoln- contesto Gabriella en un tono que no demostraba demasiada felicidad- Obviamente se han aparecido por aquí tan temprano para intentar presionarnos.

-No lo van a lograr- negó Pamela- Chicas, nosotras sabemos el nivel que tenemos y sabemos que vamos a ganar. No os preocupéis.

-Las odio demasiado- espeto Becca bufando.

-No las odien- dijo Remus- Odiar a alguien es darles importancia, y ellas no la merecen.

Sirius y James miraron enseguida a su mejor amigo. No podían creer que él hubiese sido capaz de meterse en una conversación terciaria… y que estuviera manteniéndole la mirada a Becca con una sonrisa.

-¡Esa es la actitud!- dijo Pam, cortando el momento entre los dos chicos- ¿No quieres ser animadora John? No te voy a decir que tienes un espíritu como Z y B, pero les patearías el trasero a varias del equipo.

-No gracias Pam- negó Remus divertido- El equipo de esgrima es suficiente.

 

 

Después de que las clases de todos los cursos terminaran, el director ordeno que se juntaran todos en el comedor para recibir de manera correcta a los alumnos del Lincoln State High School.

Como era obvio, las chicas del equipo de soccer fueron las primeras en pasar y Pamela junto con Chad y Austin, quienes eran los capitanes principales de los equipos deportivos, fueron los encargados de saludarlas una por una.

Rose Jackson, la capitana del equipo de las Avispas, se detuvo cinco segundos de más delante de Pamela y apretó la mano de esta mientras le sonreía con burla, antes de seguir hacía Chad y Austin, con quien también se demoro unos segundos, sabiendo que era el novio de Sophia, la arquera de las águilas.

-Hola a ti.

Austin le miro y asintió cortésmente, acostumbrado a rodearse por personas que intentaban llamar su atención gracias a la posición de su padre, lo que provoco que Rose se detuviera un segundo más para acercarse hasta él.

Becca, que estaba sentada junto a una perpleja Sophia, estuvo a punto de saltar sobre Jackson de no ser porque su propia prima la detuvo.

-¡La mato!- chillo en voz baja Becca- ¿Pero qué se cree que está haciendo esa ridícula?

-Sophie, entiendo que seas una chica pacifica… Pero, ¿no tendrías que al menos ir hasta ahí a decirle que deje intentar respirar el mismo aire en el mismo espacio que tú novio?

-No- negó segundos después sonriendo- Sería una mala imagen y dejaría mal al colegio.

-¡Pero Soph…!- intento protestar Becca.

-Aléjate, Jackson- dijo Austin con su habitual tono tranquilo. Quito su mano del agarre de la chica y miro hacia otro lado, ignorando- Este jueguito es muy estúpido. No vas a generar tensión. Yo amo a Sophia, por algo sigo con ella desde el día que nos elegimos hace un año y medio y no es por hacerte sentir mal, pero tengo preferencia por las chicas rubias que además, se respetan a sí mismas.

Pamela y Chad de miraron e intentaron guardar la carcajada, mientras que Rose Jackson se ponía del mismo color de cabello que Bethany y se alejaba de Austin pisando fuerte a la mesa que les habían organizado para los chicos del Lincoln.

Sophia miro a Austin radiante y este le guiño un ojo antes de adquirir su pose de chico correcto una vez más.

Los tres capitanes terminaron de saludar a las chicas del equipo de soccer y a los de secundaria que habían aceptado a ir para apoyar a su colegio. Declan y Mike habían casi saltado de sus lugares al ver que el chico que había casi noqueado a Chad la temporada pasaba lo saludaba con una mueca, sin embargo Evan los detuvo al ver si el par de bravucones hacían eso, muy seguramente Ryan y Kev les seguirían.

Los merodeadores fueron capaces de sentir la verdadera tensión en el ambiente mientras el director Klein daba un discurso amistoso antes de iniciar el almuerzo de bienvenida.

Se sentía como un partido de gryffindor contra slytherin y los chicos no pudieron evitar preguntarse cómo sería todo si en verdad el partido que iba a jugarse no fuese el de soccer, sino el de futbol americano.

Al verla mesa de los Lions supo que seguramente no tuviera un final bonito.

-Te quiero lejos de la platea de los del Lincoln- ordeno Chad a Katherine, quien estaba sentada a su lado.

Declan sonrío cuando la castaña asintió sin titubear y beso la mejilla de su mellizo. Solo Chad Moore podía ordenarle cosas así, secamente, a Katherine Moore y no correr peligro de terminar con un taco adentro del ojo.

-Los chicos me comentaron que se hará una fiesta esta noche…- murmuro James mientras robaba papas del plato de Geena, que estaba sentada frente a él. Debido a que Pam y Zoey tenían sus equipos deportivos ya asignados, era la primera vez que estaban sentados almorzando sin ella y Potter no tenía a quién robarle comida- ¿Ustedes irán?

-No- negó Lydia sin apartar la mirada de su libro.

-Ah, pero cariño, eso ya lo sabíamos- se burlo Sirius picando a la ojiceleste.

Lydia se limito a ignorarlo.

-Usualmente ya organizamos comidas en Dare´s para estas situaciones- dijo Geena- Pamela es menos ególatra que Chad en ese sentido. Mientras él ya organiza la fiesta de victoria, Pam organiza una comida para no verse obligada a festejar si pierden.

-Es más realista- admitió Remus.

-Pero ustedes pueden hacer lo que quieran- dijo Aubree quien no apartaba los ojos de Lydia. Estaba preocupada por ella- Ir a la fiesta de ellos, ir a la comida en Dare´s. Llegaron a un punto donde pueden hacer lo que quieran mientras vuelvan a dormir a casa.

-¿Y por qué esa pequeña revelación?- pregunto Sirius divertido.

-Porque son Lions- contesto Geena mirando al azabache, quien le devolvió la mirada gustoso durante unos segundos antes de que ella se apartara- Si no hacen cosas de Lions seguramente vayan a pensar que Aubree los está atando a ella y los rumores corren demasiado rápido en el EHS.

-Se van a extrañar de que no salgan con ellos y que siempre vayan conmigo a todos lados- murmuro Aubree rendida- Además, yo sé que internamente aunque quieran apoyar a Pam, la idea de la fiesta los tienta demasiado.

Los azabaches se largaron a reír mientras Remus y Peter negaban sin poder creerlo, Aubree había aprendido a conocerlos demasiado.

-De todos modos usualmente las personas se terminan yendo de un lado al otro- comento Lydia- Dare´s cierra a las tres de la madrugada.

-¿Y a qué fiesta te ha permitido ir tú hermano?- pregunto Sirius a Geena, quien le miro extrañada.

-Yo no iré a ninguna de las dos- negó sin perder la calma- Como papá y mamá tienen un espectáculo en Gales de música, yo me quedare cuidado a Dougie. Porque sé que Declan no lo hará.

-Eres toda una chica responsable…

-Lo soy, gracias por notarlo Black.

-Eu detente Sebastian- dijo Lydia alzando la cabeza, quitándole las palabras de la boca a Aubree- Si te metes con Geena haré que te explote algo químico en la cara cuando abras tu locker. Tienes la posibilidad de conseguirte a cualquiera, Geen es nuestra.

-Tranquilas- les detuvo Geena sonrojándose- Él solo estaba siendo amable.

-Claro- sonrío Sirius- Solo estaba siendo amable.

 

 

-¿Es muy necesario?- Jason miro a su prima y a su hermana con una mueca y luego bufo, rendido, porque sabía que no iba a poder negarse.

Ya todos estaban esperando a que se hiciera la hora para iniciar el partido. Jason estaba allí, siendo obligado por sus hermanas, Sophia y la pequeña Crystal, y por sus primas, Rebecca y Victoire, incluso por su tía Diana, para usar una remera que dijese Las Pheerson son las mejores.

-Oh, sí es muy necesario- se burlo Josh mientras Clark le sacaba fotos a su mejor amigo rubio.

Damien, parado junto a Austin, estaba controlando las ganas de largarse a reír.

-¿No tendrías que ir a ver a Angie?- pregunto King, mirando a su mejor amigo.

-Oh… Ella está con sus amigas, no creo que quiera que esté ahí rondando. Sin contar que Emerson no puede ni verme.

-Angie no tiene esa clase de imagen- murmuro el moreno- Creo que si vas a verla, saltara arriba de ti.

-Sí… soy consciente de lo que me quiere.

-¿Y eso?- pregunto Austin entrecerrando los ojos- Damien, no hemos hablado mucho de esto porque sabes que no me gusta meterme en la vida amorosa de ustedes porque si pregunto tengo que contestar y está el tema de que Jason es el hermano de mi novia y todo eso… Pero, ¿a ti te gusta Angie?

Damien giro completamente para ver a Austin, con el ceño fruncido.

-¿Qué estás queriendo decirme?- pregunto molesto.

-Que te conozco… Y sé que nunca harías nada malo. Pero también sé qué harías cualquier cosa por Dakota porque es como tu hermana, pero si lastimas a una chica buena como Angie por un capricho de Dakota… No sé si podre seguir viéndote como un amigo.

-Austin… me ofende, me conoces bro. Tengo mis códigos.

-Y yo también tengo los míos- le advirtió- Sabes que mi padre fue uno de los principales colaboradores que votaron para las becas y que yo, el día de mañana cuando este enfrente de la compañía, votare por lo mismo cuando se vuelva a preguntar. Y sé que los Johansen, ni uno de ellos, estaba de acuerdo con que personas de bajos fondos estudiaran con nosotros. Lo que me parece asqueroso.  Y con el tiempo he aprendido a conocer a Dakota, sé que para ella la palabra del padre es oro y si a la mocosa se le ocurre ir castigando a cada becado solo sería un capricho para el padre… No querría enterarme que tú estás involucrado en eso.

-Austin…

-Te lo advierto Damien- dijo- No quiero ponerme tenso. Pero era hora de que te lo dijera. Lo hemos estado hablando con Josh y con Clark. Fue muy extraño que de un día para el otro a ti te gustase Angie.

-Nadie supo que estabas enamorado de Sophia hasta que aparecieron juntos.

-Es diferente- negó el castaño- Yo amé a Sophia desde el primer momento que la vi y la sigo amando aún más ahora que la conozco con certeza. Tú no amabas a Angie, incluso, recién este año te diste cuenta de su existencia…

-Oye Austin este no es problema tuyo…

-Lo es- admitió- Sabes lo intolerante que soy con las injusticias. Y te lo digo ahora Damien, si esto es una broma, termina antes de la fiesta de Halloween con Angie, porque sino… Tú y yo dejaremos de ser amigos.

-¿No crees que estas siendo demasiado radical?- espeto, furioso.

-No lo considerarías como algo radical si no fuera mentira- le reto, mirándolo a los ojos.

-¿Chicos?- Sophia tomo la mano de Austin y miro la distancia que separaba a los castaños con cuidado- ¿Está todo bien aquí?

-Esta todo perfecto, Soph- contesto su novio, tomándola por la cintura para acercarla, obligando a Damien a terminar la conversación y alejarse- ¿Cómo te sientes?

-Algo nerviosa- murmuro mientras se apoyaba en el pecho de él y suspiraba- Es el primer partido de la temporada y tenemos el peso de haber ganado las dos anteriores. Perder no sería nada bueno para mi gran orgullo.

-Mi quería novia… Tú no eres una chica que se preocupe por su orgullo- se burlo, mientras le devolvía distraídamente un mechón de cabello hacia dentro de la coleta.

-Tú que sabes… Quizás cambie estos veinte minutos.

-Hayas cambiado o no, te amo ahora y siempre.

Sophia se puso de puntillas y le beso en los labios.

-Intento pelear contigo pero no me la dejas fácil si dices esa clase de cosas.

-No pelees conmigo tonta- susurro antes de abrazarla y besarla una vez más- Te esperare aquí con tu familia cuando termine el partido.

-Intenta no pelear con Jason.

-No te preocupes por eso- le consoló negando, sabiendo que Jason no haría una escena de celos teniendo a Diana por allí- Vete que llegarás tarde y Michelle va a matarte.

-Te amo, Austin…

-Y yo los amo a ustedes- dijo Becca mientras se colgaba de los hombros de los dos y los separaba- Pero uno de ustedes está a punto de jugar el primer partido importante de la temporada y tenemos que irnos ahora.

La pareja se rió y se despidió, antes de que las primas Pheerson marcharan hacia los vestuarios.

 

 

-¿Jake?- pregunto Charlotte pletórica, mientras se ataba el cabello en la entrada de los vestuarios- Dime que es mentira y que no estás aquí para desearme suerte.

-No te quiero tanto, Lottie- dijo el castaño divertido mientras avanzaba con las manos dentro de los bolsillos delanteros de sus jeans. Aún seguía impactando que fuera uno de los jóvenes con más dinero del estado y anduviera por el mundo vistiendo con un chico de su edad debería vestir si no tuviera un imperio a sus pies- Además sé que vas a ganar, estamos hablando de que llevas mi sangre después de todo.

-Ah… Solo has venido a presumirte- murmuro la castaña rodando los ojos- Que sorpresa. Ni siquiera estás en el colegio pero buscas la forma de elevar tu ego el día de un partido.

-Hay hermanos buenos y hermanos malos- comento divertido- Después estoy yo, que estoy bueno y soy malo.

-Oh por Dios, Jake, ¿qué es lo que quieres?

-Estaba buscando a Pamela.

Al oír el nombre de su mejor amiga, Charlotte sonrío de oreja a oreja en dirección hacía su hermano.

-¿Has venido a buscar a Pam?- pregunto divertida- No sabía que finalmente te habías hecho hombre y venías a declararte.

-Ey, cuidado pequeña. Que sigo siendo yo el que controla tus acciones en la empresa del abuelo- le advirtió, sin perder su actitud de despreocupado- De todos modos. Lo que vengo a hablar con Pamela no es de tu asunto.

-¿Zada sabe que te quieres ligar a su hermana menor?

-Ella se va a casar con mi hermano- murmuro hundiéndose de hombros- Deuda por deuda.

-Bueno sí lo dices así no queda muy claro que en realidad tú hermano tiene la misma edad que Zada mientras que vos y Pam…

-¿La has visto o no?

-Oye tranquilo- dijo riéndose- Juntarte mucho tiempo con Bakerly te está poniendo serio- se cruzo de brazos y sonrío- Acaban de llegar las Pheerson y el resto de las chicas… Así que o está allí dentro dando una charla motivacional, lo que no creo que suceda porque yo estoy aquí, o sigue hablando con James.

-¿Qué James?- pregunto Jake alzando una ceja.

-Powell- contesto- Oh… ¿tú no sabías? Ellos son mejores amigos.

-Charlotte…

-Yo no hablo de relaciones con las chicas. Sabes perfectamente con todo el tema de que yo amo a Evan pero Evan quiere acostarse urgentemente con Aubree pero no lo hace por Chad… Ellas no me cuentan. Pero si anduvieras más seguido por el colegio los verías. Además está el tema del campamento…

-¿Qué paso en el campamento?- Jake no era un chico que perdía los nervios fácilmente, sin embargo, misteriosamente en ese momento estaba a punto de sufrir un ataque.

-Ellos… estuvieron.

 

 

Primero las animadoras hicieron una presentación acorde hacia cada colegio y luego las chicas fueron llamadas al campo para ocupar sus posiciones.

-Por un segundo pensé que ibas a atragantarte con tu propia saliva si Zoey seguía moviéndose- se burlo Kev mirando divertido a Chad, quien lo fulmino con la mirada.

-Ahora recuerdo por qué discutíamos tanto cuando estábamos juntos…- murmuro el rubio, mientras seguía con la mirada a la chica- Ella no puede bailar así.

-Sabes perfectamente que peleaban por más cosas- dijo Ryan sin inmutarse- Y de todos modos, ella seguirá siendo bailarina seguramente.

-¿Ella no estará considerando ir a Juilliard verdad?- pregunto Evan.

-No- negó Ryan- Eso esta considerablemente lejos- analizo- Mi hermana jamás asistiría a una universidad que está al otro lado del país.

Evan y Mark, que estaba sentado junto a Beth en la otra punta del asiento, miraron con lastima a Ryan… ya que eran conscientes de que Zoey no era como una chica que Ryan podía controlar, era su hermana, y ya debería saber que en algún momento ella terminaría yéndose lejos de él.

La discusión del futuro de sus hermanas termino cuando el árbitro pito el comienzo del partido. Las tribunas de la cancha se llenaron de emoción en tan solo un segundo y cuando Pamela fue marcada en el área, cuando estuvo a punto de hacer el gol, se dieron cuenta que el partido iba a ser muy complicado.

-¿¡Qué le pasa al árbitro!?- chillo James saltando en su lugar. Aubree lo miro sobre su hombro. Para ser un chico que conocía el soccer hace tan solo unas horas, parecía haber entendido perfectamente que aquello era un penal no cobrado- ¡Estás ciego!

-James cállate- le silencio Lydia- ¿Acaso no sabes que hay amonestaciones por disturbio? Además de descontarles puntos a las chicas pueden amonestarte a ti para que no entres a la cancha por un tiempo ilimitado y te recuerdo que eres parte de los Lions.

-¡Pero eso era penal!

-No te preocupes- negó la ojiceleste- Estamos hablando de que están Becca y Gabriella como delanteras, ellas vengarán ese penal.

Y cinco minutos lo hicieron, Gabriella le hizo un pase a Becca y la rubia fue capaz de hacer el primer gol del partido.

-¡Esa es mi prima!- grito Sophia sonriendo desde la otra punta de la cancha.

Rose, que era delantera, giro al escuchar el grito de aliento de la arquera y la reconoció como la novia de Austin y frunció el ceño.

-¿Rose?- pregunto una de sus compañeras- ¿Estás bien?

-Quiero que lastimen a la arquera- ordeno seriamente.

-¿Qué?-pegunto atónita la otra chica- Pensé que este partido iba a ser limpio. ¿Cómo vamos a lastimar a la arquera de todos modos? Está en el arco. Y Pheerson no se queda quieta en ningún momento.

-No es mi problema- espeto la morena frunciendo el ceño- Ellas obviamente jamás esperan una suplente. Si les destruimos el equipo central, ganamos.

-Eso es hacer trampa…

-Sé que eres nueva en esto… Pero si no lesionas a Pheerson, Benson o Mickaelson antes de que termine el partido, Katie, no entrarás a una cancha como una avispa nunca más.

Katie miro a Rose volver a su posición y suspiro, sabiendo que sí o sí iba a terminar obedeciendo.

A lo largo del primer tiempo no sucedieron muchos problemas, por lo  que no hubo alargue y las once águilas estuvieron en los vestuarios enseguida.

-Diez a uno- dijo Gabriella mientras iba en la espalda de Michelle- No quiero ser mala anfitriona, pero les vamos ganando.

-De todos modos ellas son visitantes- murmuro Sophia, que seguía enfurecida por el descuido que la había llevado a dejar que le hicieran el gol- Cada gol de ellas son dos puntos. Vamos diez a dos.

-Hay ocho números de diferencia…- dijo Rebecca riéndose- Deja de mortificarte.

-De todos modos no se descuiden- dijo Pamela en voz baja- Les diré esto ahora que no está la coach… Algo malo va a pasar.

-¿A qué te refieres con eso?- pregunto Lottie alzando una ceja.

-He visto su manera de jugar. Me tome cinco minutos para observarlas. Jackson está alterada. Este es su último año en la cancha y obviamente quiere ganar la mayoría de puntos y nosotros somos sus peores rivales. Todos sabemos la fama que el grupo del Lincoln tiene… así que cuídense. Sobre todo ustedes tres- dijo señalando a Michelle y las Pheerson- He visto que las están observando demasiado…

Pamela se callo cuando la coach entro a los vestuarios a felicitarlas por el buen rendimiento y decirles un par de palabras de aliento.

Antes de que pudieran darse cuenta, ya estaban marcando el gol número once.

Las águilas tenían esa fama. Romper el marcador y luego estancar el juego para mantener la estrategia a flote pero no darle al enemigo chance de ganar. Y con la diferencia de puntos que se llevaban, las chicas entendieron por unanimidad que a los diez minutos de empezar el segundo tiempo ya era hora de estancar el partido.

Y eso puso furiosa a Rose Jackson.

Cuando estaban llegando al área de las águilas, Rose fue capaz de eludir a Becca con la ayuda de Katie y Michelle se puso alerta. Como pasada delantera, Michelle sabía reconocer todas las intenciones de hacer un gol… Y Rose no tenía intenciones de hacer el gol, estaba corriendo demasiado fuerte, calculando mucho, como para simplemente tirar hacía el costado opuesto de donde estaba Sophia atajando.

Entonces supo que la intención de Rose era herir a Sophia, ya que la rubia se había corrido disimuladamente para dejarles hacer un gol por pena e iba a estar lo suficientemente distraída como para no atajar rápido.

Michelle corrió detrás de Rose y Katie enseguida.

-¿Qué está haciendo?- pregunto Declan entrecerrando los ojos para ver mejor- Pensé que les iban a dejar hacer un gol más por lo menos.

-Si… usualmente Pam autoriza uno o dos goles para no humillar tanto a los contrincantes- dijo Kev, también perdido.

-Michelle va a hacer una locura- contesto Evan y todos se levantaron ya que Rose había llegado al punto donde podía hacer un gol perfecto.

-¡Sophia va a lanzarte a ti!- chillo Michelle enseguida y la Pheerson reacciono.

Rose y Katie se miraron y la segunda vio odio puro en la mirada de la primera. Para la sorpresa de todos, Rose pateo levemente la pelota en un punto que la hizo elevarse y empezó a correr. Michelle se paralizo porque no esperaba esa jugada, la pelota estaba yendo directamente hacia ella en al aire, y antes de que fuera consciente de eso, Rose había saltado para dominar la pelota y su pie termino impactando contra la mano de Michelle, ya que se había tapado el rostro con ella al ver las intenciones de la avispa.

-¡Falta!- grito la mitad del estadio.

-¡Mich!- gritaron las chicas y Pam fue directamente hacia Rose.

-¿¡Quien te crees que eres para lesionar a una de mis chicas!?- espeto mientras la empujaba y la chica iba a parar al suelo.

-¡Pam!- grito Gabriella- No. No es la solución. Llevemos a Mich a la enfermería…

-Árbitro yo no quiero una tarjeta amarilla para esta chica. O la expulsan… o no jugamos más- determino Pamela.

-No jugar más significa abandonar el juego- dijo el árbitro seriamente- ¿Qué quiere señorita Mickaelson?

-Los puntos ya han sido…

-No- negó Michelle mientras hacía fuerza para no llorar. Aquel golpe seguramente significaría algo serio y solo podía pensar en calmantes que durmieran a un caballo- Deme cinco minutos para que me pongan un calmante, seguiremos jugando.

-¡Michelle!

-No es su decisión, es la mía y la de Pamela- dijo seriamente mirando a su capitana- Quedan quince minutos para que termine el partido Pam. No me hagas perdérmelos.

-No creo que sea una buena idea.

-Después descansare. Solo no me dejes perderme el final.

-Oh, Dios Santo- Pamela gruño- Árbitro le pido diez minutos, arreglamos a nuestra chica y seguimos con el partido. Las once.

El árbitro acepto y Pamela arrastro a la enfermería a Michelle.

-Oh, niña…- dijo Dorothy, la enfermera- Esto no tiene buena pinta.

-Solo véndela- gruño la morena- Oh mierda…

-¿No hay un solo calmante que haga hacerle sentir mejor?- pregunto Pam seria.

-No- negó Dorothy- El único calmante que puedo darle será cuando termine el partido y venga a verme. Porque te aseguro que vendrás. Es un golpe muy feo. Agradece a dios pequeña que no has recibido este mismo golpe en alguna parte de la pierna, porque no podrías jugar en toda la temporada.

Los ojos de las morenas se abrieron por la sorpresa.

-¿Hay alguna fractura?

-No a simple vista- negó- Si te hubieses fracturado no podrías ni siquiera respirar del dolor y tu mano sería del tamaño del balón que estabas corriendo. Pero te recomiendo que vayas a sacarte placas.

-Maldita perra de Jackson… -gruño, sin poder evitarlo- Tenemos que terminar de ganarles Pam.

-Lo haremos, Mich… no te preocupes.

 

 

-¡Zoey!- llamo Ryan a su hermana y la rubia salió de su ensoñación y troto hasta donde estaba él con una sonrisa tensa- ¿Sabes que ha pasado?

-No he podido seguir a Pam y no vimos mucho desde el banco. Pero sabemos que el director del Lincoln va a suspender a Jackson hasta el final de la temporada por poco espíritu deportivo…

-Me estaba refiriendo a qué sucedió con Michelle.

-Oh, ella debe de estar por volver… Espera un segundo, Ryan Zeke Daniels. ¿Te estás preocupando por una chica?

-Prácticamente le arrancaron la mano Zoey- dijo mirándole de manera cansada- Deja de intentar inventarme una historia de amor por favor.

-Es que sería súper cute… El lion y la águila.

-Como el lion y la animadora, ¿no?- pregunto, picándola, y enseguida recibió un golpe por parte de ella.

-No toques ese tema.

-¿Qué harás esta noche?

-Seguramente me quede en casa de Geena- contesto suspirando- Le prometí a Dougie que le ayudaría a pasar un nivel en uno de sus videojuegos.

-¿Ese niño sigue siendo tú favorito?

-¿Qué puedo decir? Los Wells me pueden.

-¡Oye!

-¡Los Wells de ojos azules!- aclaro enseguida, al ver que Ryan había casi sufrido un infarto- Tranquilo, Declan no es mi tipo.

-Y más te vale que no lo sea. Aún no entiendo qué paso entre tú y Jeremiah.

-¿Jer?- pregunto cruzándose de brazos- Se puede decir que nos hemos tomado unas vacaciones mientras él está en Yale.

-¿De qué me estás hablando?- pregunto mientras fruncía el ceño- No hay manera que permita que tú y Johansen estén en una relación. Solo piénsalo… ¡Serías cuñada de Dakota!

-Cállate, Ryan- espeto la rubia- Solo fue un comentario.

-¿Así que vas a cambiar a un Moore por un Johansen?

-No lo sé… Después de todo yo fui cambiada por una Johansen.

Ryan miro a su hermana con una sonrisa y rodo los ojos antes de girar sobre sus pies y volver hacía las gradas.

 

 

-Finalmente, Benson no pudo con su genio- dijo Lydia sin poder creérselo mientras todos se sorprendían de que Michelle entrara a la cancha una vez más, con la mano vendada y Pamela siguiéndole de cerca.

-No entiendo la fascinación que le tienen a ese deporte- comento Candice absorta- Jugarte la salud solo por unos puntos…

-El deporte es una forma de vivir- le contesto James seriamente. Tanto que Aubree le miro horrorizada de que pudiera llegar a hablar de quidditch- Es algo que cada persona lleva adentro y si lo sientes, lo sientes. Debo imaginar que no se compara con tu cursito de química, pero vamos a fingir que la emoción es la misma.

Candice estuvo a punto de contestar cuando Lydia le sujeto del hombro y negó, indicándole que ya había perdido la atención de James y que si llegaba a discutir sería solo hablar con una pared.

Cuando el partido se reanudo todo el EHS se puso de pie para presenciar los últimos minutos del juego y finalmente vitorearon cuando Pamela hizo el gol final y el árbitro dio por finalizado el partido.

-¿Harás el intercambio de camiseta, Pam?- pregunto Lottie mientras se acercaba a su capitana arreglándose la coleta.

Pamela miro sobre su hombro, hacia donde Rose estaba parada hablando con el coach de su equipo y frunció el ceño.

-No lo merecen- negó- Poco espíritu deportivo. Fueron buenas rivales solo porque esquivamos cada uno de sus golpes, pero no saco nada bueno del partido- miro hacía el lugar donde Gabriella y Michelle se estaban marchando- Y ni hablar que Mich es mi prioridad ahora.

-¿La llevarás al hospital?

-No- negó la morena- Ella preferiría quedarse aquí, ya sabes como se puede llegar a poner su madre…

-¡Pam!- Zoey y B llegaron corriendo hacía donde estaba la morena y a los tirones, lograron subirla a sus hombros- ¡Has ganado!

-¿¡Pero qué hacen!?- chillo, divertida- ¡Ya he tenido demasiadas bajas en mi equipo solo falta que me lastime yo!

-No seas aguafiestas, Mickaelson- dijo James mientras se acercaba a ellas siendo seguido por Remus y Aubree- Han ganado de una forma u otra. Los Lions y las águilas vamos a la cabeza.

-¿Hablando lenguaje mundano?- susurro Zoey moviendo la boca y James le guiño un ojo.

-¡Obviamente que hemos ganado!- grito Pamela riendo mientras se inclinaba hacia adelante y James la atrapaba antes de que los pies de ella tocasen el suelo. Por un segundo, ambos lucieron como una pareja enamorada pronta para darse el beso de felicitaciones, sin embargo Pam y James se largaron a reír y la morena giro hacia las gradas del EHS- ¡Esta noche la pizza corre por mi cuenta en Dare´s!

 

 

Becca amaba sentir el olor a salitre que el océano dejaba en su piel después de pasar rato dentro de él, y amaba aún más la sensación de relajación que sus músculos sufrían cuando nadaba después de haber jugado un partido.

Sentada a la orilla de la costa, se abrazo las piernas y miro hacía el horizonte intentando buscar algo de tranquilidad.

Algo dentro de ella se había revolucionado a una gran velocidad dentro de su cabeza… y su corazón.

Hace tan solo unos meses estaba segura que el amor no era para ella. Al menos no mientras fuera vinculado con un chico. Adoraba ver a Sophia con Austin, pero estaba segura de que eso que tenían los dos no era precisamente lo que estaba buscando para ella. Y teniendo el detalle de que Kev estaba prácticamente acosándola, sentía que no había un destino feliz para una relación amorosa de secundaria.

Y había aparecido John.

No sabía cómo, ni por qué, pero el chico se había convertido en un inalcanzable que ella adoraba ver desde lejos. Porque para ser sinceros… No tenían nada en común y eso era lo que más le llamaba la atención a Rebecca… ¿Qué era lo que le gustaba tanto de él?

-Becs- Madison, la hermana menor de Michelle, se acerco a ella lentamente, conociendo que la rubia solía apartarse de esa manera cuando precisaba pensar o estar sola un rato. Como buena hija Benson, Madison era una chica bien que siempre parecía ir por el camino correcto de las cosas- Me ha llamado Pamela. Sophia pasara por mi hermana y se irán desde ahí a Dare´s.

-Supongo que seré tu taxi esta noche Mady.

-Si quieres que en un futuro sea el de Tori- contesto la cobriza sonriendo.

Rebecca se irguió y le hizo una seña de todo ok a Madison, haciéndola reír.

-Lo serás de todos modos, nadie puede resistirse a los pedidos de Victoire- y pasando un brazo por arriba de los hombros de ella, sonrió- Después de todo, nosotros resultamos ser una gran familia general.

 

 

-Mich…- susurro Sophia con cuidado mientras movía a la castaña en su cama y esta abría los ojos lentamente- No quise despertarte antes, pero la enfermera me dijo que posiblemente ya te sintieras un poco mejor. Y estamos llegando tarde a Dare´s.

-Madison…

-Ya la lleva Becca- contesto Sophia mientras le sonreía a Michelle. Entre todo lo inmaculadamente blanco de la enfermería del EHS, la castaña destacaba de manera natural- Así que no te preocupes.

-Solo dame un segundo entonces.

Sophia espero pacientemente que Michelle se hiciera de las fuerzas necesarias para levantarse. Había estado durmiendo una hora gracias a los calmantes que le habían dado. Sin embargo, Mich se sentía un poco adolorido. Estaban acostumbradas a un estándar de dolor, pero aquel golpe había sido demasiado fuerte.

-No creo habértelo dicho antes Mich…- Sophia miro directamente hacía los ojos celestes de su mejor amiga y sintió que se podía poner a llorar en cualquier momento- Pero gracias. Sé que ese golpe en verdad, de alguna retorcida manera, iba hacía mi. Y si tú no lo hubieras detenido…

-No sigas- le detuvo sonriendo- Eres un águila. Eres mi compañera… Pero sobre todo eso eres mi mejor amiga. No hay nada en el mundo que no haría por ti.

-Pero ahora llevas una venda en la muñeca y no sabes si vas a poder jugar el próximo partido…

-Si no lo hubiera hecho, seguramente seguiríamos buscando pedazos de tu cabeza por todo el estadio, Soph.

Sophia no pudo evitar reírse, con lágrimas en los ojos. Michelle era tan perfecta que jamás sería capaz de admitir que había cometido un error en salvarla, que casi se había quedado sin futuro, pero el lado egoísta de Sophia aceptaba ese error por el simple motivo de que Michelle estaba bien, las dos lo estaban y eso era lo importante.

-¿Qué puedo hacer para agradecerte?

La castaña fingió meditarlo.

-Solo sácame de aquí.

 

 

-Angie…- Damien le llamo mientras se acomodaba contra el umbral de la puerta del laboratorio.

Dentro, Candice y la aludida alzaron la cabeza de sus experimentos.

-Damien- sonrío la rubia dejando lo que estaba haciendo con cuidado para ir a saludar a su novio con un casto beso en los labios- ¿Qué haces todavía en el colegio?

-Podría decirte lo mismo…- murmuro el castaño resistiéndose a la idea de doblegar su molestia- Te estuve llamando, no me atendiste.

-No podemos usar aparatos tecnológicos en el laboratorio- contesto la rubia, sin percatarse de que Damien fruncía el ceño- Lo debo de haber dejado en el locker.

-Oh, está bien. No es como si te hubiese estado buscando por todos lados.

Candice, más acostumbrada a los cambios de humor en los hombres gracias a sus hermanos, alzo la cabeza y reto con la mirada a Damien.

-Si tanto la estabas precisando, pudiste haber venido aquí en primer lugar… Angie es una chica de laboratorio después de todo, recuérdalo.

-Candy…- le silencio la rubia y miro a su novio sin entender que estaba pasando- ¿Estás molesto por algo?

-La fiesta en honor a las chicas, es en la casa de Kev dentro Mike dentro de media hora… Si salimos ya, te dará el tiempo suficiente como para que te lleve hasta tu casa y te puedas cambiar…

-Damien no- negó mirándolo a los ojos- Yo no me voy a la fiesta. Sabes que esas cosas no me gustan.

-Angie…  Es una fiesta patrocinada por los Lions para las águilas. Todos nosotros tenemos que estar ahí.

-Me parece perfecto que vayas, en ningún momento dije que no fueras- contesto frunciendo levemente el ceño- Pero no hay forma de que me hagas ir a mí. Ir a fiestas no es lo mío, Damien. Creía que lo entendías. No voy a cambiar por salir contigo.

-No estamos saliendo… Se supone que eres mi novia.

-Oigan…- Candice se interpuso en el medio al ver que Angie estaba a punto de largarse a llorar gracias a la frialdad con la que Damien le había tratado- No van a pelear por esto. Henderson, sabes muy bien que Angie no es una chica que se sienta cómoda con una fiesta y tú como obviamente no te puedes perder esto, ve sin ella. No es como si fuera la primera vez que vas a algún lado sin ella.

Damien carraspeo y miro hacia otro lado.

Detrás de querer llevar a Angie a la fiesta con él se escondía el hecho de que si Austin veía fotos de ellos juntos en un evento importante como una fiesta organizada por los Lions, tendría que aceptar que él estaba con Angie y no cuestionaría su amistad.

-¿No quieres ir?- pregunto finalmente mirando a la chica directamente a los ojos. Algo le incito a besarla, arrojarse sobre ella aunque Candice estuviera ahí. Pero se contuvo y volvió a mirar hacia otro lado- Perfecto. Después hablamos- termino por decir antes de voltearse y marcharse.

-Damien…- sollozo Angie viendo el cuerpo del castaño desparecer por el pasillo.

-No vale la pena, Annie- contesto Candice devolviéndola a la realidad- Él ya se fue.

Damien, por su parte, detuvo su marcha un pasillo más adelante y se apoyo contra una de las paredes aún con la imagen de los ojos llorosos de Angie palpitando dentro de su cabeza. Había algo en que las mujeres llorasen que no le gustaba, pero cuando se trataba de ella… directamente lo detestaba.

-¿Enserio Damien Henderson finalmente encontró a la chica que lo haga ponerse histérico?- Kev surgió de entre las sombras arrastrando su mochila deportiva. Habían estado entrenando, esa era otra de las verdaderas razones por las que Damien aún seguía en colegio a las ocho de la noche- No pensé que viviría para ver este día.

-No sabía que te gustaba espiar a las parejas.

-¿Parejas?- pregunto divertido mientras se cruzaba de brazos- Querrás decir dispareja.

-¿A dónde quieres llegar?- pregunto entrecerrando los ojos con furia. Estaba harto de tantos reclamos.

-Pues nada- comento divertido mientras metía las manos dentro de los deportivos- Simplemente me estaba dando cuenta que la chica parece importante demasiado para ser solo un juego…

-¿Qué te hace pensar que Angie es un juego para mí?- pregunto saltando de su lugar- Contéstame, Kevin.

Kev sonrío al escuchar su nombre completo.

-Pues… nadie cree que te hayas enamorado de una simple becada, Henderson. Es así de sencillo. El único que se lo cree aquí eres tú.

 

 

Pese a que muchas personas del EHS habían optado por ir directamente a la fiesta de los Lions, Dare´s estaba lleno de gente corriendo de un lado al otro alrededor de las águilas que felices contestaban las preguntas.

Michelle, por su parte, había optado en quedarse afuera de Dare´s, en la plaza de estacionamientos viendo hacía la costa. Casi diecisiete años viviendo en California y aún no dejaba de sorprenderse en lo hermoso que era todo cuando la noche llegaba.

-¿Pizza con extra queso?- Gabriella paso ante ella velozmente una vez que se había deshecho de unos chicos de noveno grado que querían ver como dominaba la pelota.

-Me consientes demasiado, Ella.

-Solo no entres- contesto la morena- Hay demasiadas personas allí dentro y puede que no sea bueno para tú mano.

-Lo sé- asintió y la dejo partir.

-Una águila jugando en solitario…- Ryan se sentó en el extremo opuesto del banco que estaba ocupando Michelle y esta le miro sorprendida mientras él estiraba los brazos sobre el cabezal- Que día más raro.

-¿Qué estás haciendo aquí?- pregunto la castaña, sin sentirse intimidada en lo que constituía la figura de Ryan Daniels y la "cercanía" que había entre los dos- Supuestamente han hecho una fiesta en nuestro honor.

-Que seguramente ninguna de ustedes vaya a pisar.

-Seguramente lamentemos herir su ya de por sí gran orgullo Lion.

-Buena contestación- apunto, divertido.

-¿Qué estás haciendo aquí de todos modos?

-Vine a traer a Kye- contesto suspirando- Me salvo de Zoey pero tengo otros hermanos menores de los que hacerme cargo.

-Supongamos que Kev estaba demasiado ocupado para hacer algo tan simple como llevar a su hermano a una reunión.

-Típico de Kev- comento sin ganas, luego su expresión cambio totalmente- Eres una excelente jugadora. No todos vuelven.

-Oh, eso- contesto bajando inconscientemente la mirada hasta su mano y luego le miro- Llevo la camiseta tatuada muy dentro, Daniels. Tú más que nadie debería saberlo.

-Lo sé- asintió- Pero no me vas a negar que te arriesgaste.

-Tú deporte está catalogado como de alto contacto y me vienes a decir que tome riesgos.

-No me refería exactamente a eso- murmuro hundiéndose de hombros- Pudiste haber arruinado tu trayectoria como deportista, eso es lo que no entiendo. Te arriesgaste, sufriste y sin embargo estuviste ahí de vuelta antes de que se notara tu ausencia.

-¿Nunca has sentido que hay algo dentro de ti obligándote a hacer algo que seguro sabes que estará mal o que no es precisamente correcto pero igual lo haces?- pregunto Michelle sin mirarlo, clavando sus ojos en el cielo.

-Si…- contesto Ryan sin poder evitarlo, mirando directamente hacía el rostro de ella.

-Pues algo así he sentido hoy cuando me interpuse entre Sophia y Jackson. No lo pensé mucho, antes de que pudiera reconsiderarlo, ya tenía su pie volando hacía mi cara- dijo sonriendo de costado- Supongo que no es algo que puedas controlar. Los impulsos en situaciones así son más fuertes de lo que uno puede llegar a esperar.

-Como te he dicho, Benson…- contesto mientras se incorporaba- Hoy ha sido uno de los días más raro. Para mí al menos lo ha sido.



Prometo ponerme en orden con los coments y todo apenas pueda! 
Gracias por seguir ahí despues de tanto tiempo
Cap dedicado especialmente a Vero, Maga, Lucy y Ana, mis queridas águilas
Saludos y besos a todas!



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