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¡Quiero a los Merodeadores! » El campamento
¡Quiero a los Merodeadores! (R15)
Por Agus_de_Black
Escrita el Sábado 16 de Noviembre de 2013, 15:41
Actualizada el Miércoles 11 de Enero de 2017, 14:59
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El campamento


Viernes 04 de Octubre

-Una alarma que suena antes de las siete…- James bostezo- Alarma que no merece seguir existiendo.

-No seas exagerado, Cornamenta- le reprocho Remus, mientras terminaba de guardar las cosas en su lugar en la cocina ya que Aubree había ido a despertar a Sirius.

-¿No crees tú que es muy temprano?- pregunto James mirando a Ashley, quien terminaba de acomodar las cosas dentro de las valijas restantes.

La castaña se estaba hospedando en la mansión Jules gracias a un berrinche Black, que la propia Aubree había comenzando. No era buena idea dejar a Ashley sola con Arlyne ahora que sus padres se habían ido a Dubai por negocios, sobre todo después del encuentro que habían tenido en la fiesta de la casa Moore, una semana atrás.

-Estoy acostumbrada a levantarme temprano, James- contesto con su típica voz monótona- Así que no es un problema para mí.

-Siempre llevándome la contraria, ¿eh?- Sirius entro bostezando a la cocina y beso la mejilla de la aludida, antes de sentarse a su lado y arrebatarle sus cereales.

Aubree entro sonriéndoles a ambos antes de notar que James seguía con el pantalón que utilizaba como piyama.

-Supongo que no vas a viajar con eso.

-Me cambio en unos segundos.

-James tenemos que salir en quince minutos hacía el colegio.

El azabache se levanto, refunfuñando como niño y la castaña sonrío complacida de lograr que James Potter le hiciera caso.

-¿A dónde es que vamos?- pregunto Peter finalmente.

-A Nevada- contesto Aubree- El colegio tiene una colonia vacacional cerca de Reno y siempre solemos ir los primeros días de octubre. Antes de Acción de Gracias y los exámenes.

-¿Es uno de los cincuenta estados?- pregunto Remus en voz suave, asegurándose de que Ashley no le escuchara.

-Nevada si- comento la castaña- Y Reno vendría a ser como la tercera ciudad más importante, porque primero está la capital, Carson City, y la ciudad más importante, Las Vegas.

-He escuchado algo de Las Vegas…- dijo Sirius, usando su don de escuchar lo que quería.

-Sí, pero solo podemos entrar ahí a los veintiuno, así que ni te emociones, Canuto.

-Ya queda poco- le consoló Ashley al ver que Sirius fruncía el ceño.

Aubree considero decirle que posiblemente ellos no estuvieran ahí, que nada era seguro, cuando James entro bostezando.

-Es ahora cuando debemos apurarnos a salir- comento Remus codeándola- Porque James puede perfectamente acostarse a dormir en cualquier lado.

En unos breves diez minutos, todos estaban sacando las cosas hacía afuera de la casa, donde estaba Patch esperando en la entrada.

-¿Por qué tengo que llevar las cosas pesadas yo?- espeto Sirius viendo de mala manera como James dormitaba contra una de las puerta de la camioneta.

-Porque eres el fuerte del equipo.

-No uses los diálogos del campo en la vida cotidiana, Cornamenta- reprocho Black frunciendo el ceño antes de arrojar las valijas dentro del compartimiento de Patch- Uh, no le digan a Mickaelson que trate con rudeza a su pequeño auto, porque me va a matar.

-Considerado que vamos a pasar todo el fin de semana juntos no sería buena idea poner a Pamela contigo estando ella enojada- murmuro Peter antes de subirse a la camioneta, logrando que Aubree asintiera en su dirección por primera vez en mucho tiempo.

 

 

-¡Al fin llegaron!- dijo Bridget viéndoles aparecer, caminando directamente en su dirección siendo seguida por Zoey, quien enseguida beso la mejilla de Aubree como saludo.

-Buenos días- saludo la rubia a los seis- Todavía falta que lleguen los Pheerson y Pamela, por lo que tengo entendido ella se quedaba a dormir en lo de Rebecca.

-Que extraño- comento Aubree dejando la valija en la fila donde estaban las demás, esperando que el encargado las subiera a alguno de los dos enormes bondis que estaban esperando en la entrada del EHS- Es una suerte que tengan a Sophia para despertarles, porque las dos no hacen una.

-¿Vinieron todos los Lions?- pregunto James sin poder creerlo, viendo hacía el estacionamiento, donde se podía reconocer perfectamente el Chevrolet Camaro de Ryan, símbolo indiscutido de los hermanos Daniels, y el Aston Martin DB9 de Declan.

-Todos- aseguro Bridget- Incluso los Moore.

-¿Katherine?- se extraño Aubree, luciendo totalmente sorprendida. Una cosa increíble era que Chad ya estuviera ahí, pero Katherine…

-Sí, ella también- asintió Zoey demostrando que ella tampoco podía creerlo- Pero debe ser solamente por los puestos que ambos tienen. Dudo que Chad venga porque le guste ir a los campamentos, lo hace seguramente solo porque así queda perfectamente bien ante el director Klein.

-Es posible- asintió Aubree, reconociendo aquello como algo real.

-¿Y ustedes?- pregunto la rubia, cambiando de tema. Recordar que se había despertado al lado de Chad la mañana del sábado todavía seguía siendo demasiado doloroso. Teniendo en cuenta que no había sucedido nada- ¿Cómo creen que les irá en el campamento?

-¿Jamás han ido a uno?- pregunto Bridget alzando una ceja.

-Nuestro colegio era pupilo- contesto rápidamente Remus- No precisábamos salidas extra curriculares y como te habrás dado cuenta, con James y Sebastian no podemos simplemente salir a acampar.

La morena se largo a reír.

-Supongo que ninguno de ustedes sabe dónde está mi hermana- comento Jake alzando una ceja, acercándose a ellos.

-¿Qué haces aquí?- pregunto Aubree sorprendida- Te aseguro que tu generación ya no viene a este colegio.

-Graciosa- le espeto el castaño, notablemente dormido- El director tenía que salir de Estados Unidos a hacer negocios, así que se me encomendó la tarea de cuidarlos.

-¿Tú?- pregunto Ashley sin poder evitarlo y todos rieron.

-Lo sé- dijo el castaño, hundiéndose de hombros- Pero me traje a Ian y a Zada, así que ellos se harán cargo de ustedes mientras yo puedo dormir perfectamente.

-¿Los hermanos mayores podían venir?- pregunto Bridget, momentáneamente interesada en el tema.

-Como supervisores si- contesto, metiendo las manos dentro de los bolsillos delanteros de sus jeans. Podía tener la complexión física de un chico de veinte, pero seguía luciendo como uno de dieciséis- Tienes suerte de que Matt tuviera una presentación en Harvard esta semana, porque sabemos lo gustoso que hubiera venido con tal de controlarte.

-¿Qué otros hermanos vienen?- pregunto Zoey, ya hecha a la idea de tener un hermano sombra.

-Jesse Emerson y el hermano de Joshua, el profesor Brown. Aunque obviamente él viene a ejercer su labor.

Aubree se congelo momentáneamente. Tener a David todo un fin de semana al alcance de la mano sería un suplicio para Lydia sin ninguna duda. En realidad, para cualquier chica.

-¿Labor?- pregunto Pamela, que recién salida del Ferrari California de Rebecca, se acercaba hacía ellos con cara de sueño- ¿De qué labor están hablando?

-Jakob será nuestro acompañante del fin de semana- comento James como quien no quiere la cosa, pero sabiendo perfectamente lo que eso podía significar a la morena.

Pamela se detuvo y analizo la sonrisa radiante en el rostro de Jake antes de fruncir el ceño.

-Ni de coña voy al campamento.

-Tienes qué- le corto Zoey, sonriendo- Recuerda que eres la capitana de las águilas.

-Me importa muy poco.

-Ey, Mickaelson, tampoco es como si fuera tan malo sobrevivir a mí un fin de semana completo.

-No me importa que vayas, sino el hecho de tener que soportarte sin ninguna excusa para que te alejes.

Todos sonrieron sin poder evitarlo.

Era tan obvia la importancia que se ejercían sobre el otro que sin duda todos sabían que era un suicidio social intentar meterse entre la no relación que ellos llevaban.

-Es hora de que empiecen a subir al bondi, Jake- Ian, con su pose de chico empresario, miro a su mejor amigo con una sonrisa ladeada en el rostro.

Viéndolo en jeans y camiseta era obvio por qué era uno de los solteros más codiciados de todo California.

Jakob asintió y enseguida todos se comenzaron a mover, logrando que en menos de media hora comenzaran a marchar hacía Nevada.

-En menos de cinco horas estaremos allí, James- dijo Geena, consolando al azabache que no dejaba de hablar sobre poder seguir durmiendo- Quizá, si tienes suerte, te dejen dormir esta noche.

-¿Si tengo suerte?- pregunto el chico, mirándola con pánico- Pondría a un basilisco en la puerta de mi habitación para asegurarme de ello.

A Aubree y a Remus se le congelo instantáneamente el corazón.

-Dios, pasar tanto tiempo con Jules está haciéndote mal- comento Lydia, sin despegar los ojos de la ventana.

Zoey agradeció que Lydia siempre recordara que Aubree era una obsesionada potterica.

 

 

-¿Este año nos toca elegir las cabañas a nosotros?- pregunto Bethany mirando a Evan sobre la cabeza de Kev- Porque aún estoy a tiempo de renunciar si de nuevo me toca con Landon o Davenport.

-Mala suerte nivel Beth- murmuro Mike medio dormido.

-¿Qué creen que nos toque hacer este año?- pregunto Ryan alzando una ceja.

-Sea lo que sea, que no me vuelvan a meter en la sección de limpieza- espeto Katherine, frunciendo el ceño. La castaña estaba cómodamente sentada sobre las piernas de su hermano, por si alguna chica se animaba a querer acercarse a él en el transcurso del viaje. Ya había sucedido en otras ocasiones. Este, al escuchar ese comentario, solamente pudo reír- ¿Qué, Chad? ¿Acaso no recuerdas como de mal quedaron mis uñas?

-Claro que si cariño- contesto estirándose para besarle la frente- De todos modos solo hiciste tu tarea el primer día, luego se lo cargaste todo a Evan.

El aludido rodo los ojos, como diciendo estoy acostumbrado a que me dejen las cosas a mí últimamente.

-Evan es un chico, caritativo, Chad- comento Katherine, sonriendo inocentemente, logrando que su hermano se diera por rendido.

La presencia de los Lions era de vital importancia en aquel campamento. Debido a su popularidad y su motivación hacía los otros estudiantes, estar allí significaba una buena razón para que personas normales asistieran voluntariamente a cosas como un campamento sin las comodidades que podían tener gracias a sus poderosas familias.

Beth saco su cámara polaroid y comenzó a ajustar el rollo, dejándola pronta para varias instantáneas si era necesario.

-¿No puedes dejar eso una sola vez?- pregunto Mike, alzando una ceja en su dirección.

-¿Tú puedes permanecer con la polla entre las piernas por más de dos días?- espeto, frunciendo el ceño- Todos sabemos la respuesta, así que cállate.

-No es necesaria la violencia, cariño- comento Mark, sonriéndole.

-Sigo sin saber que haces aquí, Sellers- Chad, olvidando que Katherine estaba sobre sus piernas, se movió para poder ver directamente al castaño con sus ojos verdes penetrantes- ¿Acaso no tenías algún evento con tu racional padre?

-Sigo siendo un Lion, Moore, así que cierra el pico- espeto esta vez el castaño, bastante harto de las constantes quejas del rubio.

Durante toda la semana había tenido que soportar en los entrenamientos quejas inexistentes de errores normales que habían sucedido en el campo por parte de Chad. Era obvio que la efusión del primer partido ganado del año había hecho mecha en él solamente en su ego, porque en cuestiones personales todo seguía siendo igual. Y todo había sido peor teniendo en cuenta que Zoey volvía a ignorarlo.

Mark, conociendo a su ex mejor amiga, sabía que eso solo podía significar que la rubia estaba teniendo alguna clase de remordimiento por algo que debería haber o no haber sucedido el sábado a la madrugada.

Sellers y Daniels eran esa clase de amigos que se conocían perfectamente. Hasta que la escena de Moore había interrumpido diez años de amistad.

Los celos lograban hacer esa clase de cosas.

-¿Y si nos toca cocinar?- pregunto Declan, sorpresivamente, saltando en su asiento- Oh por dios no. Yo no pienso comer nada que sea hecho por sus manos.

-Pues será mejor que lo hagas con las tuyas si nos toca en la cocina- espeto Ryan sin apartar la mirada de su PSP- Porque el lado chef de la familia se reduce a Zoey y a mamá.

-No podemos tener tanta mala suerte.

-Peor sería que le toque a Vance- dijo Katherine haciendo una mueca, mirando sobre su hombro hacía el lugar donde Lydia estaba leyendo- ¿Imaginan comer algo de ella? Asco, no. Agrio, sin sabor y seguramente seco.

-Kate, no seas mala- le retruco Chad.

-Oh, vamos- dijo la castaña alzando una ceja- Ya no tienes que defenderla, Chad. Aubree y tú ya no son mejores amigos.

-Vance tiene su lado bueno.

-Vance solo es útil una vez al año- puntualizo Declan, apoyando las palabras de Katherine- Y eso es cuando se acerca la fecha de los exámenes finales.

Evan rodo los ojos, sin ser capaz de comprender como sus mejores amigos eran así.

-¿Qué vas a hacer tú, Evan?- pregunto Kev de repente y el azabache levanto la cabeza de su libro para mirarle. Quería mucho al rubio, prácticamente se habían criado juntos. Y por eso sabía perfectamente que esa clase de preguntas nunca llegaban a buen puerto- Porque tendrás a Charlotte y a Aubree todo el fin de semana pululando alrededor de ti.

-¿Aún no has roto el compromiso?- pregunto Katherine asqueada.

-¿Qué tienes que ver con Aubree?- espeto Chad molesto.

-Moore, tranquilos, ambos- contesto Evan, cerrando el libro con paz y depositándolo sobre sus piernas. Había aprendido que ser el más calmado del grupo en ocasiones también le podía llevar la contra. Porque simplemente no podía contestar una grosería como Declan o Mike y quizá incluso una doble pregunta como solían hacer los rubios. Ni hablar de contestar con la verdad como siempre hacía Mark. De Evan Ryder se esperaba siempre una respuesta calmada y concisa, que respondiera inmediatamente cualquier tipo de duda- No tengo nada que ver con las dos.

-¿No?- pregunto esta vez Mike, siendo demasiado obvio. Siempre que Kev lanzaba una bomba, el castaño con los brazos llenos de tatuajes estaba ahí para apoyarlo con algún comentario estúpido- Es raro que lo digas, porque por lo que tengo entendido tú y Aubree tuvieron un momento de acercamiento en la noche de la fiesta.

-¿Qué quieres insinuar?- pregunto alzando una ceja.

-Nada, querido Ryder- contesto hundiéndose de hombros, fingiendo una inocencia que solamente Katherine Moore podía fingir- Estaba diciendo algunos datos irrelevantes.

-Pues será mejor que cierres el pico, Fairchild, porque puedo convertirme en tu peor pesadilla y lo sabes.

Beth le pego en la rodilla con la punta de su bota a ambos.

-Somos un equipo, no se olviden de eso- dijo seriamente- Somos nosotros, contra ellos- agrego, apuntando hacía donde Dakota estaba riéndose con Shaw y Adela.

La rubia líder había vuelto a aparecer en el colegio el lunes con su cabello pulcramente rubio como si nada hubiese pasado. ¿El mal momento del viernes? Olvidado por completo para ella. Supuestamente. Había ocupado su lugar junto a Chad en la mesa de los Lions y había fingido una sonrisa como respuesta a todo lo dicho por Katherine o hasta por Beth, que había hecho un perfecto número relatando los datos extras del viernes y había dejado un par de buenas fotos del ex auto de la rubia totalmente destrozado en la página de "desastres".

Chad no había estado de acuerdo con todo aquello, Dakota seguía siendo su ex novia después de todo, pero no es como si fuera a ponerse en contraria de su propia hermana o de su mejor amiga solamente para dejar en claro un punto de vista. Había aprendido a conocer sus prioridades, y discutir con Katherine o con Bethany no era una de ellas.

Evan rodo los ojos, mientras que Mike se largaba a reír.

-No tenemos enemigos, Beth- comento Kev sonriendo de lado- Nadie que es suficientemente inteligente se pondría en nuestra contra. Lideramos el colegio, por favor.

-¿Me vas a decir que te llevas bien con las águilas?- pregunto Katherine alzando la cabeza- ¿O con los del equipo de básquet? No te veo hablando de deportes con Mickaelson o con King.

-Es que tengo buen gusto, Katherine…- comento el rubio, cruzando los brazos detrás de la cabeza- ¿Qué voy a hacer yo hablando con una frígida como Mickaelson o con un cabeza hueca como King? No gracias.

-Ten cuidado con lo que dices de Austin, Kev- le advirtió Beth alzando una ceja- Si no quieres al novio de Sophia, no tienes ni chance de estar cerca de Rebecca.

-Ella va a caer sola, cariño.

-¿Enserio?- pregunto Declan, divertido- Porque yo la vi cómodamente hablando con Lingwood.

-¿Ah sí?- pregunto el rubio fulminándole con la mirada- ¿Y no viste a tu Cenna hablando con Sebastian? Ah, es cierto. Quizá no te des cuenta. Estoy hablando de la Cenna que no te follaste pero que posiblemente se esté follando el británico.

-Anderson cierra la boca- espeto Katherine feroz- Que tu no tengas donde ponerla no quiere decir que ataques a alguien que al menos si la pone.

-¡Katherine!- se alarmo Chad, abriendo los ojos como platos- ¿Qué es esa forma de hablar?

-Chad, estaba atacando a Declan- contesto la castaña hundiéndose de hombros, ganándose a su hermano con ese simple gesto. Ryan y Evan rodaron los ojos, conociendo perfectamente la forma de controlar que tenía la chica Moore- Sabes que a Kev tenes que hablarle rudo o no funciona.

-Y tú sabes perfectamente hablar rudo…- Kev guardo silencio cuando Beth le clavo el codo en las costillas.

-Ni siquiera te metas con esa clase de comentarios si tienes a Chad en un espacio reducido- susurro la pelirroja mirándole amenazante- ¿O quieres terminar con la cabeza debajo de una rueda del autobús?

Kev rodo los ojos, conociendo que era verdad. No te podía meter con un Moore sin sufrir las consecuencias del otro.

 

 

Geena sacudió el brazo de James y Sirius con cuidado.

Ambos le miraron resentidos durante unos segundos antes de incorporarse.

-Ya hemos llegado- comento dulcemente para ambos- Tuvimos que dar unas vueltas antes de estacionar, ya que faltaban algunas cosas, pero finalmente hemos llegado.

-¡Geena!- llamo Declan mirando hacia donde su hermana estaba. Sus ojos verdes chocaron con los grises de Sirius y ambos se lanzaron chispas.

-Será mejor que vayas- dijo Remus suavemente- Tú hermano no parece muy feliz de verte por aquí.

Geena suspiro.

-Siento mucho que los haga sentir incómodos. Declan regularmente no es así.

-¿Enserio?- pregunto James alzando una ceja- Te aseguro que es así siempre.

-James- le reprendió Remus mirándole con una ceja alzada- Muchas gracias por preocuparte Geena, pero no es necesario que te disculpes. Somos conscientes de que no les podemos caer bien a todos.

-Declan es un buen chico- comento Geena sonriendo- Ya llegara el momento en el que lo vean por ustedes mismos, lo prometo.

-De todos modos nos interesa solamente el cariño de un Wells- dijo Sirius, mirando directamente a los ojos azules de Geena.

La castaña se sonrojo levemente y giro sobre sus talones, yendo hasta donde Declan le estaba esperando para bajar del autobús.

-Ni siquiera lo intentes- espeto Pamela, golpeando el hombro de Sirius con su puño- Con ella no, Black. Que te hayamos dejado acercarte a Ashley es diferente, porque sabemos lo que realmente sucede entre ustedes.

-Es verdad Canuto- comento Peter mirándole seriamente- Ella nos cae bien.

-Y tú me vas a caer mal- amenazo Pam- Te lo advierto, con Geena no.

-Ósea, ni que le hubiera dicho algo sumamente relacionado con algo sexual- espeto Sirius, burlonamente, mientras comenzaba a moverse lejos de ellos- Solo le dije que nos interesa el cariño de un Wells. Y es la verdad. Que Declan me la chupe.

-Allá tú con lo que haces, Black- dijo Pamela, siguiéndole el rastro- Pero estas advertido.

-¡Buenos días a todos!- Jake, parado en la cima de los escalones del edificio principal del campamento, les miraba a todos con una sonrisa radiante. A su lado, Ian estaba recostado contra uno de los pilares decorativos que sujetaban el techo de madera, hablando con Zada y Jesse, ambos ex alumnos del EHS, candidatos para chaperones por elección. Aquel edificio era el más enorme de todos y detrás de él, en forma de U estaban las cabañas donde todos se iban a quedar, pintadas de azul y rosa intercaladamente, rodeando la pre organizada fogata- Hoy, como sabrán, comenzamos con la rutina de supervivencia secundaria. Todos los presentes nos comprometemos en dar lo mejor de nosotros y en no darle dolores de cabeza a nuestro querido Bakerly, quien se encargara de la organización marcial de aquí. Zada y Jesse serán los supervisores de cada grupo, femenino y masculino, por lo que si quieren un tampón o un condón, ya saben, es con ellos…

-¡Jakob!- le reto Zada mientras Jesse reía- Sigue con el discurso.

-Hagámosle caso a la señora Moore, chicos- comento Jake, guiñándole un ojo a su mejor amiga- Esto, para los nuevos, es llamado el edificio central y es donde todo sucede. Los horarios para las comidas ya están impuestos y como Ian tendrá la llave pueden ir imaginando que si se llegan a perder el desayuno, no comerán nada hasta la hora del almuerzo. A los encargados de la cocina ya se les avisa, ni siquiera traten de sacar comida, porque abriremos una sección de letrinas y cerraremos los baños, y ustedes tendrán que limpiarlo todo…

-Las cabañas ya están pre organizadas- aviso Ian, sabiendo que su mejor amigo era capaz de seguir hablando y olvidarse de aquel punto sumamente interesante para los adolescentes- Y no recibiremos quejas. Hay mucho espacio es la montaña si tienen alguna clase de incomodidad.

-Las tareas pueden rotárselas- advirtió Zada, codeando a Ian para que alejara de su rostro aquella  expresión ruda- Solamente si el otro acepta hacerlo. En las carteleras del edificio central está colocada toda la información. Nuestros dormitorios y el de los profesores, están en la segunda planta, por si surge alguna clase de problema.

-Pero que ni siquiera se les ocurra pisar el pasillo- advirtió Jake y sus ojos se fueron directamente hacia los café de Pamela, diciéndole un claro solo tú puedes entrar en mi habitación a lo que Zada le golpeo en la cabeza, y los cuatros chaperones abrieron las puertas del edificio central.

Aubree le sujeto el brazo a Remus.

-Dime por favor que controlaste las varitas de Sirius y James.

-Están en mi valija- contesto sonriendo, mientras se hacía paso dentro de la multitud- Nadie quiere un accidente de esos dos.

-¡Bree!- Lily agito la mano en dirección hacia Aubree y esta le miro- Compartiremos habitación por cuarto año consecutivo.

-Tienes que dejar de acosarme, Clennyf.

-Es más fuerte que yo, lo siento- se burlo, antes de detenerse porque alguien le estaba hablando.

Aubree avanzo unos pasos más, acompañando a Remus para leer su asignación.

 

Cabaña 1: A. Jules/ L. Clennyf/ As. Cenna/ B. Collins

Cabaña 2: D. Wells/ R. Daniels/ K. Anderson/ J. Brown

Cabaña 3: P. Mickaelson/ Z. Daniels/ B. Rumsfeld/ C. Klein

Cabaña 4: J. Lingwood/ J. Powell/ S. Black/ P. Peterson

Cabaña 5: L. Vance/ C. Emerson/ A. Fahey/ G. Wells

Cabaña 6: C. Moore/ E. Ryder/ M. Fairchild/ M. Sellers

Cabaña 7: S. Pheerson/ R. Pheerson/ G. Fernández/ M. Benson

Cabaña 8: C. Stevenson/ D. Henderson/ A. King/ J. Pheerson

Cabaña 9: D. Johansen/ M. Landon/ A. Davenport/ S. Meester

Cabaña 10: K. Moore/ A. Smith/ A. Cenna/ L. Stevenson

 

Aubree no quiso saber por qué exactamente la mayor parte de las animadoras estaban juntas, cuando obviamente jamás lo estaban o quienes integraban la segunda tablilla de integrantes de las cabañas, porque ya había visto lo suficiente como para saber que no era buena idea dejar durmiendo en un mismo lugar a Chad con Mark o a Kate con Cenna.

Nadie merecía dormir con Arlyne.

-Dime por favor que has visto la lista de actividades asignadas- espeto Lydia colocándose delante de Aubree. Obviamente estaba molesta.

-¿Con quién te ha tocado esta vez?- pregunto la castaña divertida.

-En lavandería con Lily, James, Clark y Meester, pero ese no es mi karma, Aubree. Tienes que ver con quien esta Zoey.

La castaña se deslizo unos metros más allá por la enorme pancarta que estaba adornando la pared principal y abrió sus ojos caramelo con fuerza, sin poder creer lo que estaba leyendo.

 

Desayuno: As. Cenna/ K. Anderson/ S. Pheerson/ A. Davenport

Almuerzo: B. Collins/ P. Mickaelson/ C. Emerson/ J. Pheerson

Cena: C. Moore/ M. Sellers/ E. Ryder/ Z. Daniels/ B. Rumsfeld

Comedor: A. Jules/ S. Black/ R. Pheerson/ M. Benson/ A. Fahey

Limpieza: D. Johansen/ P. Peterson/ C. Klein/ A. Smith/ A. King

Cuartos: J. Brown/ G. Wells/ J. Lingwood/ D. Wells/ M. Landon

Fogata: G. Fernández/ M. Fairchild/ R. Daniels/ D. Henderson/ K. Moore

Lavandería: L. Vance/ L. Clennyf/ J. Powell/ C. Stevenson/ S. Meester

Animadoras deportivas: Ar. Cenna/ L. Stevenson

 

-Ian y Jake tienen que ser masoquistas…- comento Aubree sin poder creerlo- Poner a Chad, Mark y Zoey en el mismo lugar.

-Quizá quieran que vuelvan a llevarse bien- dijo Remus inocentemente.

-¿Chad y Mark?- pregunto mirándole a los ojos- Tiene que suceder un milagro para que eso suceda. ¿Y qué es eso de poner a Gab con Mike?

-Definitivamente no están esperando que sea un campamento pacifico- dijo Candice llegando en la busca de Lydia.

-¿No puedes aplicar un poco de amor fraternal a Jesse y arreglar esa lista, Candy?- pregunto Pamela llevándose las manos a la cadera- No es que yo en particular tengo un problema con las personas que me asignaron, pero es obvio que no se detuvieron a pensar seriamente con quien pusieron a ciertas personas.

Candice rodo los ojos. No es que le importara tener que preparar el almuerzo por tres días con Bethany, Jason y Pamela, pero lo que si le jodía bastante era el hecho de que una vez más, Mark y Zoey estaban juntos. El universo gritaba que el castaño y la rubia no debían estar juntos, pero el karma interactuaba jugando en contra de Chad y debido a eso en cada oportunidad desde el verano los ex mejores amigos se veían involucrados en mis vueltas.

-Sabes que no puedo hacer nada con ello- medito, fingiendo no parecer alterada- Jesse me diría que no es correcto abusar de ciertas cosas. Ve tú, Mickaelson. Jaques e Ian te consideran algo así como la mejor chica del universo y Zada es tú hermana.

-Te recuerdo que mi hermana y tú hermano son mejores amigos por algo- murmuro la morena, suspirando- Si es imposible corromper a Jesse, ni mencionar a Zada.

Aubree puso los ojos y alzo la cabeza buscando al resto de los merodeadores. James, Sirius y Peter estaban hablando cómodamente con un grupo de animadoras.

-Yo podría decirle a Zoey que cambiemos de lugar- dijo Angie sonriendo- Estamos en el área del comedor de todos modos.

-¿Zoey con una bandeja?- pregunto Lydia sonriendo con burla- Annie apreciamos tú voluntad y que quieras hacer algo bueno, pero nuestra pequeña y hueca Zoey no podía hacer el suficiente equilibrio para salir por ahí con sus tacones y un par de bandejas.

-Eres una mala persona- se carcajeo Aubree.

-Linda, alguien tiene que serlo…

-Buenos días chicas- David Brown, con todo su esplendor, se detuvo junto a Lydia- Oh, lo siento, Lingwood, estoy acostumbrado a generalizar en femenino cuando veo a Jules y a Vance.

-No hay problema profesor Brown.

-Dime David, seré uno de ustedes de todos modos.

Aubree miro a Remus con una sonrisa. Sin duda aquella era la clase de situación a la que él pertenecía: conversando con un profesor casi tan genial como ella siempre imagino que lo era él mientras lo leía en Harry Potter y El Prisionero de Azkaban.

-Entonces me parece justo que nos digas por nuestros nombres- Zoey se acerco a ellos con una sonrisa tirante en el rostro. Así era ella. No dejaba traslucir demasiado sus emociones, pero para personas que le conocían verdaderamente era obvio que estaba sumamente molesta. Sus ojos verdes azulados se enfocaron en el rostro de David y como respuesta él sonrío- Nada de señorita Daniels este fin de semana.

-Está bien- asintió el hombre rubio- De todos modos siempre he dicho que prefiero ser llamado por mi nombre que por mi apellido. Nos vemos más tarde chicos- sus ojos viajaron hasta la callada Lydia- Es un gusto volver a verte- y girando sobre sus talones comenzó a caminar lejos- ¡Será mejor que los encargados del almuerzo y del comedor vayan hacía las cocinas! Nosotros nos encargaremos de sus cosas.

Aubree y Remus miraron a Lydia sin comprender. Resultaba que el rumor de que ella había abandonado la clase de historia por tiempo imparcial era cierto. Sus demonios internos le habían ganado.

 

 

-¿Tendremos que mover las valijas nosotras?- pregunto Shaw despectivamente mientras jalaba el enorme monumento rosa que había llevado hasta allí con su ropa- Pagamos una fortuna por este colegio y resulta que de un día para el otro ya no hay ningún beneficio.

-¿Y qué es eso de traer a los becados?- chillo Mackensie, mientras caminaba haciendo malabares con los tacones de sus botas- Ósea, si quisiera sentir lástima un fin de semana, me iría a África.

Gabriella, Sophia y Charlotte, que iban caminando delante de las animadoras, pusieron los ojos en blanco sin prestarse a seguir con los insultos idiotas que venían largando hace más de tres minutos.

Cualquier situación sería inmanejable sin Michelle allí para poner orden.

-Resulta penoso que personas como ellas tengan ciertos beneficios que no saben apreciar y otras personas agradecerían- dijo Sophia, que además de su bolso, llevaba el de Rebecca. Su pulcro cabello platino estaba atado perfectamente en una alta coleta en la cima de su cabeza.

-¿Tú vas a estar bien con tu puesto?- pregunto Lottie, mirando a Gabriella sobre su hombro- Porque sabes que no tengo problema de pasar el rato con los Lions. Incluso si Katherine está con ellos.

-O incluso yo puedo cambiarte mis horarios- aventuro Sophia, sonriendo de forma encantadora.

-De eso ni hablar que tienes que estar en pie desde las seis y media- negó la morena, suspirando- De igual forma no va a ser tan complicado. Las fogatas son solamente para la noche y el domingo nos vamos por la tarde. Así que tendré que reunirme con ellos solamente dos veces.

-En realidad…- Lottie miro a Sophia para corroborar que la rubia estaba pensando lo mismo que ella. Como buena águila, lo hacía- Nosotras estábamos más preocupadas por el hecho de que vas a tener que pasar tiempo con Mike.

Gabriella se detuvo de golpe y enseguida Adela choco contra ella.

-¿Acaso no ves por donde caminas?- grazno la rubia antes de esquivarla y seguir caminando con la cabeza en alto, como si nada hubiese sucedido.

El grupo B del campus que estaba pasando por allí les miraron extrañados, ya que las águilas de todos modos siempre llamaban la atención, y siguieron hacía el otro rincón donde sus cabañas les estaban esperando.

-¿Elle?- pregunto Sophia, dejando la mano caer suavemente sobre el hombro de Gabriella, esta, reaccionando, alzo la cabeza para mirarle con una mueca.

-No puedo creer que una vez más todo apunte para que Michael y yo estemos juntos.

-Nada apunta para eso- se apuro a decir la rubia, negando- Ya sabes, los accidentes pasan.

-Los Lions perfectamente controlan las cosas dentro del colegio, Sophie- dijo la morena, suspirando- Lo siento Lottie.

-Oh, no hay problema- negó la castaña divertida- Todos sabemos que mi padre tiene cierta preferencia por esos chicos.

-¿Estás queriendo decir que ellos organizaron los puestos a su favor?- pregunto Sophia, mientras finalmente se hacían dentro de la cabaña. Esta, tenía un porche al que accedías por unos finos y moldeados escalones. La puerta, con un delicado mosquitero en la parte donde había cristal, se abría dando paso a cuatro cómodas camas de una plaza, pero lo suficientemente hermosas como para no sentir la diferencia. En una de las paredes había un enorme espejo que iba a de lado a lado y este mismo se abría en una sección por la mitad, que llevaba hacía un vestidor enorme al mejor estilo Hannah Montana.

-Es obvio- acepto Gabriella, dejando su bolso sobre la cama que iba a ser suya- Kev en el desayuno solo significa que podría comer antes que todos. Y sabemos perfectamente que él ama ser el primero de cualquier manera. El almuerzo es el lugar de los chismes y la conversación, ninguno de ellos está involucrado ahí. Después exactamente Mark y Chad con Zoey, es obvio que ambos pidieron estar con ella sin la conciencia de que el otro pediría lo mismo. Para no ocasionar un drama, Evan está con ellos. Y para no hacer entrar en sospechas, colocaron a B para que Zoey no quisiera cambiar su puesto. Ninguno atiende el comedor, ninguno atiende el área de limpieza, y ni mencionar el área de la lavandería, todos sabemos lo que ocasionaría ver a un Lion rebajándose a un nivel inferior. Declan quedo en la parte de los dormitorios, y no me sorprendería mucho eso de no ser porque Geena quedo a una distancia considerable de él y por lo tanto no puede confirmar a ciencia cierta si alguien quiere hacerse de la inocencia de su hermanita por la noche. Revisar las sábanas al otro día suena tan enfermo como el cuidado que él tiene con ella. Y por último, sin sonar pretenciosa, justo Michael, que es un flojo, está conmigo en la sección de la fogata, donde es obvio que tendremos tiempo suficiente para matarnos si es necesario… Y para evitar eso esta Ryan, quien todos sabemos que es mi favorito entre los Lions.

-Dios contigo Elle- dijo Sophia divertida- Eres un verdadero genio para descifrar todo eso.

-En realidad lo venía pensando hace rato.

 

 

-¿Puedes bajarle a tú humor?- pregunto Bethany a Pamela viendo como esta revolvía algo dentro de una enorme olla- No le veo lo divertido a cocinar.

Pam, aún con la misma sonrisa en el rostro, volteo la cabeza hacía la pelirroja y le guiño un ojo.

-Va en mi sangre latina- contesto divertida y extendió la mano hacía Jason, que le alcanzo la sal- Y en casa somos siete, tengo dos hermanas menores. No saber cocinar no es una opción.

Jason se rió, sabiendo perfectamente que una de sus mejores amigas era una chef todo terreno.

-¿Enserio que no precisas ayuda?- pregunto Candice, entregándole un frasco con especias.

-El strogonoff de pollo es fácil- comento Pamela- Y el favorito de Zada y Chris, así que lo suelo preparar de vez en cuando.

-Parienta directa con un Lion- dijo Jason picando a la morena- ¿Te das cuenta de eso? Y cuando Zada y Chris tengan un bebé… Será tú sobrino tanto como de Chace y Katherine.

Pamela giro sobre sus talones y fulmino con la mirada al rubio.

-No toquemos ese tema aún, Pheerson.

Candice suspiro. Si ella tuviera que convivir con un Lion o con una animadora como parientes por el resto de su vida… No sabría qué hacer exactamente, pero seguramente algo no muy divertido.

-¿Ya tienen la maldita comida?- Sirius entro a la cocina llamando la atención de los cuatro, además de los otros alumnos del EHS que andaban por allí cumpliendo sus deberes con sus equipos.

Detrás del azabache, entró Aubree con el ceño fruncido.

-¿Podrías dejar de quejarte de todo?- pregunto la castaña.

-No soy un maldito elfo domestico, Jules- espeto, entrecerrando sus grises ojos en dirección hacia ella.

-Nadie te está pidiendo que lo seas, Black- contesto, calmadamente. Sirius olvidaba que aquel no era su mundo cuando se enojaba y no era necesario hacerlo enojar aún más para que se pusiera a gritar que él pertenecía a una de las casas más tradicionales del mundo mágico o algo por el estilo- Serán solamente dos días.

-Tenemos el trabajo más exigente- espeto Rebecca y Aubree le fulmino con la mirada- ¿Qué? Es la verdad. Nosotros tenemos que volver aquí tres veces al día mientras los demás solo harán esto como mucho tres veces en toda la jornada.

-Becs no estás ayudando nada- sonrío Michelle- Piénsenlo por el lado positivo- dijo mirando a los dos quejicas- Podemos escupirle en la comida de Dakota y Declan.

-Ni siquiera se les ocurra- amenazo Aubree, aunque era obvio que Becca lo estaba considerando enserio- Pam, ven a dar orden a tus águilas.

-Terminaran haciendo lo que quieren de todos modos, así que no le veo la gracia de intervenir- se burlo la morena- Beth, Jason, ayúdenme a llevar esto hasta la mesada. Candice, asegúrate de que los platos estén alineados.

-¿Vas a volcar todo adentro de los platos?- pregunto Michelle, alzando una ceja.

-¿Qué?- la morena se burlo- ¿Acaso no se puede?

-No- negó Angie avanzando hasta donde estaban ellos- Mi madre siempre me dice que una buena presentación eleva el sabor de la comida. Si quieres puedo ayudarles.

Candice miro con una sonrisa a su mejor amiga. Finalmente estaba comenzando a abrirse, y aunque no estaba demasiado alegre de que fuera sobre personas que no iban a valorarla mucho, todo se empezaba por algo.

Pam, Beth, Candice y Angie comenzaron a servir mientras que Jason le pasaba los platos a Sirius, Aubree, Becca y Michelle.

-¿A ustedes les toca comer en la cocina?- pregunto Aubree.

-No- negó Jason- Y si nos toca aquí tampoco es como si fuéramos a hacerlo. Ya nos hemos guardado nuestros lugares en las mesas.

-Lydia y Geena nos reservaron nuestros lugares- comento Angie a Candice y esta le sonrío en modo de agradecimiento.

-Ten cuidado allá afuera, Angie- susurro la castaña mirando suavemente a su amiga- Las asignaciones de los puestos son muy extrañas, lo estuvimos discutiendo con Lydia. Y me parece extraño que justo tú… Vayas de mesera.

Angie alzo la cabeza del carrito donde estaban colocando los platos para llevarlos y le miro con el ceño fruncido.

-No me estarás diciendo que esto puede ser parte de una broma, ¿no?

-Es extraño, solo eso- contesto ayudándole a acomodar los platos- Si alguien te llega a decir algo.

-Esta Damien, Candy- contesto sonriéndole- Cuando él está cerca no suelen hacerme nada.

-En la fiesta de los Moore él estaba ahí y eso no le prohibió nada a Mackensie- dijo, severa- No me gusta que te estés haciendo tan dependiente de él. Yo sé que el chico es lindo, pero…

-Te estás preocupando demasiado como siempre, Candice- contesto divertida y se levanto, comenzado a salir de la cocina con el carrito a cuestas.

-¿Acaso sabes lo que esto le hace a mi orgullo?- pregunto Sirius a Aubree y esta suspiro rendida.

-Ve con los chicos, Black- dijo mirándole sobre su hombro- Nosotras nos haremos cargo de esto.

Sirius sonrío triunfante y no demoro un solo segundo en caminar directamente hacía donde estaban esperándole James, Remus y Peter.

-Ellos te están doblegando- comento Jason mientras caminaban por el pasillo del comedor entregando los platos.

Aubree se mordió la lengua para no contestar que él no era el indicado teniendo en cuenta que era capaz de recorrer todo Estados Unidos por algo que querían Rebecca o Victoire, ni mencionar el hecho de Sophia, su querida hermanita menor.

-Hey Jules- dijo Chad llamando la atención de la castaña, esta, concentrada es pelear con Pheerson, no se había dado cuenta que se había posicionado al lado de los Lions- ¿No tienes alguna otra cosa para comer?

Aubree le miro sobre su hombro. Conocía perfectamente a Chad para saber que solo lo estaba haciendo para molestarle… Y alejarla de Jason. Si Moore tenía un problema seguramente esos eran sus celos. Con Zoey tenía un pequeño tic nervioso cuando esta estaba junto a Mark, con ella sucedía lo mismo cuando estaba junto a Jason.

-¿Qué problema tiene tú comida?- grazno con los ojos caramelo puestos en él.

-Que esto no me gusta…

-¿Desde cuándo…?- espeto Bethany acercándose hacía ellos y sus ojos verdes se posaron en los de su mejor amigo- Ay claro, tú y tus berrinches de nene de tres años. Déjalo quieto, Jules, que ya se le pasa.

La mesa Lion exploto en risas mientras que Chad miraba a Aubree.

-¿Por qué no te sientas con nosotros?

-Después de que me hubieras hecho una jugada por el plato de comida me pides eso… Sinceramente madura ya- la castaña siguió avanzando, finalizando su recorrido con los platos de comida.

 

 

-Tener tres horas libres es lo único positivo de esto- murmuro Michelle, apoyado los pies contra la pared de madera de su cabaña. Todas las águilas estaban allí, descansando después del almuerzo.

-Tú trabajo no es tan agotador, Mich- dijo Lottie- A mí me toco limpiar los trastes. Hay personas que merecen comer directamente del piso.

-Como los Lions- apunto Rebecca que descansaba sobre las piernas de Gabriella.

-¿Dónde está Sophie?- pregunto la morena, pasando los dedos entre las hebras rubias del cabello de la chica Pheerson.

-Sophia y Austin iban a salir caminar- contesto sin moverse- Ya sabes cómo son ellos. Hace días que no se podían ver, este campamento fue como un anillo al dedo para su relación.

-Y pensar que nadie apostaba por Austin para nuestra Soph- dijo Pam, moviéndose en su sofá- Termino siendo el chico perfecto para ella.

-Nadie jamás será perfecto para mi Sophia- contesto Rebecca- Ella es demasiado buena para cualquier chico, pero vamos a dejarlo como que Austin esta cerca de la perfección.

-Son sumamente lindos juntos- suspiro Charlotte mirando hacia otro lugar.

Las águilas  se miraron rápidamente entre ellas buscando a la valiente que cambiara de tema. Como la mayoría de los equipos, eran sumamente unidas, en especial ellas que eran mejores amigas, y por ende podían era fácil hablar de cualquier cosa, sin embargo tocar las "relaciones" que se habían establecido dentro del EHS no era muy lindo teniendo a Lottie por allí.

Michelle, sacando a favor su rol como la salvavidas del grupo, pateo la bolsa de equipaje que había llevado Rebecca y de ella salieron rodando un par de pelotas de soccer.

-¿Un partido?- pregunto la castaña sonriendo, agarrado el que tenía mejor apariencia. Teniendo en cuenta las mil cosas que Pheerson podía llevar en su bolsa de viaje, era recomendable fijarse el estado de las cosas al agarrarlas.

Aquello fue una reacción en cadena.

Las águilas se movieron alrededor del cuarto como si fueran verdaderas águilas cayendo sobre las prendas deportivas. En tan solo uno segundos estaban desfilando hacia las canchas detrás de las cabañas.

 

 

-Las canchas ya están tomadas- dijo Ryan mirando por la ventana de la habitación. Se giro, mirando a los Lions, Katherine y Beth con una sonrisa- Quizá podamos armar equipos de otra cosa… Hay canchas de tenis a unos…

-Oh no- negó Kev inmediatamente- No voy a participar de un juego donde solamente gemís.

-El tenis no es un juego de gemir, Kevin- se exaspero Beth sin siquiera levantar la mirada de su libro- Pero te paso a explicar que el futbol americano tampoco es muy masculino que digamos… Hombres frotándose contra otros hombres…

Siete pares de ojos cayeron sobre la pelirroja de manera amenazante.

-Nena, cierra la boca- protesto Mike- No sabes lo que estás diciendo.

-Si van a pelear por deporte, me largo- amenazo Katherine levantándose de la cama de Chad- Os advierto.

-Ya- les detuvo Evan, viendo que Kev o Mike le iban a contestar alguna cosa a la chica. Aún seguían sensibles por el comentario de Beth y aunque para Evan también era muy importante el futbol americano, había aprendido a tomar esa clase de comentarios ofensivos con un noventa porciento menos de importancia- Podemos buscar algo más… Como vóley.

Algo se encendió en los rostros de todos. El espíritu deportivo era algo esencial para la élite participe del EHS, sin embargo ellos tenían un toque extra que era inconfundible. Como el surf, el vóley era uno de los deportes clave para la juventud residente de California. Y para ellos era un hobbie que habían adquirido cuando el futbol americano no estaba delante de ellos.

-Creo haber dejado una pelota en las cosas extras de Katherine- comento Chad animado, levantándose de al lado de su hermana, quien enseguida le señalo sus cosas junto a las de él. Obviamente no habían tenido tiempo de cargar las cosas hasta su cabaña y había sido el rubio quien había llevado en total tosas las cosas Moore.

-Podemos hacer equipos de cuatro…

Declan abrió los ojos como platos y estuvo a punto de saltar, impidiéndole a Katherine dejar abrir su equipaje, cuando vio que Chad ya estaba allí, revolviendo entre las cosas.

En ocasiones se olvidaba que Katherine contaba con todos los genes de una chica promedio rubia, por muy destacada morocha que dijese ser.

-¿Te pasa algo?- pregunto Mark, que se había mantenido en el umbral de la cabaña. El clima seguía siendo tenso entre él y Chad.

-Nada- contesto con una exhalación, mirando hacia otro lado rendido.

Katherine enseguida supo que algo no iba a terminar bien.

Evan miro a Declan, o en su defecto a Kev, cuando noto que el chico Moore se había congelado en su lugar.

-Kate…- Chad giro lentamente para poder mirar a su hermana y alzo una cajita plateada. Los Lions contuvieron el aliento- ¿Por qué tienes una caja de condones entre tus cosas?

Esta vez, Beth si alzo la cabeza de su libro, mientras que Evan clavaba sus codos en las costillas de Mike y Kev, quienes estaban intentando contener la risa.

Declan y Kate intercambiaron una rápida mirada y miraron a Ryan en busca de ayuda, ya que al parecer el rubio podía comprenderlos.

-Declan la metió ahí- contesto en una casi mentira y el castaño estuvo a punto de golpearla por soltar esa clase de información así como si nada. Sobre todo cuando había tantas formas de interpretar esa frase.

Los chispeantes ojos de Chad se clavaron en Declan como dos amenazantes dagas verdes.

-¿Me quieres explicar por qué le has dado condones a mi hermanita, Declan?

-Oh, esto sí que va a estar bueno- comento Mike divertido mientras se largaba a reír siendo seguido por Kev.

-Yo…

-Sí, tú, Wells- se exaspero- Y no, no mires a Evan. Él no te va a ayudar. Quiero que me lo explique tú, ahora.

El castaño se paso una mano por los rebeldes cabellos que le caían sobre la frente y fulmino con la mirada a Katherine, quien parecía súper relajada ya dejada de lado.

-Los habías dejado ahí porque sabias que te iban a revisar la maleta, ¿no, Dec?-pregunto Mark, sonriendo, mientras se metía las manos dentro de los bolsillos y se hundía de hombros.

La costumbre había provocado que los Lions no notaran la presencia de Mark por allí, ya que desde pequeños todos habían estado juntos, incluso se había creado un pacto secreto entre ellos de no descartar al castaño del grupo a pesar de lo que había sucedido entre él y Chad, sin embargo en aquel momento todos notaron que él estaba allí por el simple motivo de que por primera vez en tiempo, contando aquel tiempo en que con el rubio eran como uña y carne, estaba defendiendo una postura que iba en contra de la de Moore.

Declan, absorto aún de obtener el apoyo de Mark, parpadeo atónito antes de girar a ver a Chad, que estaba sacando la expresión de sorpresa de su rostro, como si hubiera estado esperando que el chico le saltara arriba a Declan en su ayuda como siempre sucedía.

-Claro- asintió mirando al rubio- Es por eso. Todos saben de mi reputación, Chad. Nadie iba a pensar que Katherine traería condones. Es mi mula.

Chad aparto su fulminante mirada de Mark, aún sorprendiendo, y volvió a mirar a Declan.

-Suena razonable ahora que lo plantean- dijo Evan levantándose para caminar por la habitación. Apoyo finalmente ambas manos sobre los hombros de Kev, que seguía sentado y este inmediatamente disimulo su expresión burlona- Ahora que hemos resuelto el problema- agrego para quitar la tensión del ambiente- ¿Vamos a jugar?

 

 

Decir que el colegio se movía por el deporte era poco.

Apenas los alumnos del Elite High School estuvieron al tanto de que las Águilas y los Lions  estaban dando un espectáculo en la cancha del campamento, habían buscado una excusa para pasar la tarde allí.

Menos, Candice, por supuesto.

La castaña había preferido utilizar sus horas libres para poder hacer algo a lo que ella llamaba no perder demasiado el tiempo.

-Siempre has sido una de esas que no le ve nada practico al deporte, pero estás en un campamento, Candy, no entiendo el sentido por el que has venido aquí entonces.

-Ya te lo he explicado- en la comodidad de la sala cerrada para las comunicaciones, en la soledad y con una taza de té de manzanilla, Candice se podía permitir hablarle a  la pantalla de su computador como si la imagen que daba el skype fuera real- Angie ha venido aquí.

-Claro- dijo la masculina voz desde el computador- Ya me había olvidado de lo sobreprotegida que tienes a esa niña.

-Angie ya no es una niña, ahora cuenta con dieciséis años- se exaspero, frunciendo el ceño.

-¿Acaso tú también eres consciente de eso?

Candice se largo a reír y cliqueo algunas cosas en su computador.

-Oh, lo siento, Lydia me acaba de mandar una foto de Arlyne siendo ignorada por un chico del grupo C. ¿Me decías?

-No tienes remedio.

-¿Candy?- la castaña alzo la cabeza como una centella y bajo un poco la parte superior del computador, para que quedara en secreto lo que estaba sucediendo allí. Mark le miro con una ceja alzada- ¿Qué estás haciendo?

-Investigo- contesto cambiando su actitud, frunciendo el ceño- ¿Qué estás haciendo tú aquí?- pregunto, sabiendo que si atacaba con preguntas, el castaño iba a desorientarse y terminaría por cambiar de tema- ¿Acaso lo Lions  no estaban dando un espectáculo en las canchas para sus fanáticas?

Mark rodo los ojos y negó, antes de cerrar la puerta del salón detrás de él para poder dejarlos a los dos en privacidad.

-He tenido un problema con Chad.

-¿Tú?- pregunto alzando una ceja, sin poder evitar preocuparse- Pero si estabas en una zona de tranquilidad con él.

-Oh ya sabes, siempre busca algo en mí que termina por molestarle.

-Supongo que su relación no ha mejorado.

-No hasta que él me deje hablar primero antes de agredirme.

Candice le dedico una mirada de autentica lástima hasta que finalmente él se movió para acercarse hacía donde ella estaba.

Mark había sido su mejor amigo durante años, pero ella sabía quién estaba verdaderamente en su corazón y él había dejado en claro su preferencia hace mucho tiempo, por esa combinación de cosas            había perdido la ventaja de acercarse hacía ella cuando quisiera.

El castaño noto el cambio de humor de la castaña e intento protestar, cuando sus ojos fueron a parar hacía la ventana que estaba detrás de ella. Donde perfectamente se podía ver el rostro semi pixelado por la mala posición de Félix, su primo, que vivía en Italia.

-¿Mark…?- pregunto Candice sin comprender por qué de repente el castaño había cambiado rotundamente su expresión.

-No pasa nada, Candy- negó el chico- Me he olvidado que venía a decirte. Supongo que más tarde te encontrare con la mente más desocupada.

-¿Desocupada?- se confundió aún más la chica.

-Sí, no importa- negó hundiéndose de hombros, sin quitar la mirada de la ventana- Nos vemos más tarde.

La castaña lo siguió con la mirada hasta que el cabello corto en la base y despeinado en la cima de Mark desapareció por la puerta, dejándola absorta.

-¿Ese era Mark?- pregunto con voz apagada desde el computador, Félix.

Ambos primos Sellers tenían demasiado en común. Su cabello castaño, su tez bronceada y las facciones de sus rostros. Sin embargo, eran sus ojos lo que marcaba la diferencia entre ambos. Además del carácter. Y Candice se sentía con la confianza necesaria como para decir que los conocía perfectamente a ambos.

-Al parecer, sí.

 

 

-¿Alguien sabe qué cantidad de sal necesita… esto?- pregunto Declan levantando una caja.

-"Esto" es una caja de hamburguesas- se burlo Bridget arrebatando dicha caja de las manos del primogénito Wells, quien le dedico la misma clase de mirada- Si no sabe hacer hamburguesas, ese el nivel de mantenido que tiene.

-Cuida la boca, B- espeto el chico, sin perder la gracia en sus palabras.

-De todos modos no sé que hacen ustedes aquí- dijo Zoey mientras abría la perta trasera de la cocina y se recogía el cabello en lo alto de la cabeza- No todos se encargan de la cena esta noche.

-Ni la de mañana, por suerte- dijo Ryan encerrando los brazos alrededor de la cintura de su hermana. Esta acepto el gesto fraternal con gusto unos segundos- Pero no es un secreto entre nosotros que tú eres la mejor cocinera del grupo.

Los Lions, quienes se habían apoderado de la cocina después de pasar gran parte de la tarde jugando y más tarde muriendo de hambre, asintieron ansiosos.

Zoey rodo los ojos y se aparto de Ryan de un manotazo.

-No te voy a preparar macarrones con queso especialmente para ti- le advirtió y se coloco junto a Bridget, quien seguía discutiendo con Declan- Zada ya me ha dicho que hay un menú asignado.

-Necesitamos grasas, cariño- dijo Kev alzando una ceja- Has vivido rodeada por nosotros y no tienes ni idea de lo que nos motiva la comida grasosa.

-Pues prometo hacerles unas hamburguesas bastantes grasosas- apunto la rubia, sonriéndoles.

-Podrías saltearte el menú y cocinarnos pasta- volvió a insistir, esta vez, Mike.

-Pídanle a Mark que entre en las cocinas en la noche y les haga pasta- dijo mecánicamente, ignorándolos como había aprendido a hacer con el tiempo, mientras abría las cajas con las hamburguesas pre hechas. Bridget a su lado le miro con una sonrisa ladeada, conocía perfectamente qué era lo que ella estaba haciendo.

Chad, quien se había mantenido en su enfurecimiento en un rincón de la sala, esperando que alguien se pusiera en marcha, alzo la cabeza y apretó más sus brazos cruzados contra su pecho. Sus ojos se estrecharon como dos rendijas.

-El cerdo egoísta ni siquiera ha venido a ocupar su puesto de trabajo y somos sus mejores amigos, Zoey- espero jocosamente- No esperes que te creamos que va a aparecerse aquí y felizmente nos va a preparar la cena.

-Ha dicho que se sentía mal, Chad- le advirtió Evan, mirándolo amenazante. Por todo lo que iba del día, había tenido que soportar varios berrinches de Chad. Entre esas cosas, estaba el hecho de que nadie pudiera aceptar a Mark en su equipo de vóley porque significaría ir directamente en contra de él y por supuesto, Chad jamás lo aceptaría en su equipo por gusto propio. A pesar de que no le agradara la idea, Evan se había tenido que acatar a las órdenes de su mejor amigo, porque incluso era peor tener a Chad como un enemigo. Pero se estaba cansado de esa mala energía- Deja de hacer esto.

-¿A qué te refieres con esto?

-Quizá… ¿a tu mala actitud?- Aubree entro seguida por Becca y Michelle. Sus ojos se dirigieron directamente a los de Chad, retándolo a decirle alguna cosa insultante- Saca esa expresión que no va para nada con tu rostro.

Zoey y Bridget se rieron sin poder evitarlo. Extrañaban esos momentos en los que Aubree era capaz de meter a Chad en su lugar y este quedaba atónito sin saber que hace por varios segundos.

El rubio rodo los ojos y se coloco junto a Evan, enfrentados a las mejores amigas que seguían abriendo cajas de hamburguesas, y empezó a imitar los movimientos de ellos, ignorando a la que alguna vez había sido su mejor amiga.

Evan miro a Aubree con una sonrisa perfecta antes de seguir en lo suyo.

-¿Dónde está Angie?- pregunto Damien alzando una ceja, mirando a las tres chicas a la espera de una cuarta.

-Se ha quedado haciéndole de ayuda a Lydia en la lavandería- contesto Becca rápidamente, para ponerse en movimiento, ya que la mirada de Kev sobre ella la estaba poniendo incomoda- Pero suponemos que estará aquí en cualquier momento.

-¿Desde cuándo eres tan posesivo con tus cosas, Henderson?- pregunto Mike.

-Oye- Michelle fulmino al chico con una de sus matadoras miradas- Ten cuidado como tratas a Angie. Ella no es una cosa, Fairchild.

-Ni siquiera es de tu equipo, Benson, y tampoco te he visto fraternizando con ella- contesto alzando una ceja- Cálmate.

-No me digas que me calme- espeto, entrecerrando los ojos- Dios, odio demasiado a los Lions- murmuro girando sobre su propio eje, mirando a Rebecca, quien le dedico una sonrisa comprendiendo lo que su mejor amiga quería decir.

-¿Cuánto tiempo estiman que les llevara esto?- pregunto Aubree, ignorando las miradas de Evan y de Chad cuando se coloco entre Zoey y B.

-Creo que media hora es mucho- contesto la rubia- Tenemos una plancha donde podremos hacerlas hamburguesas y para cortar tenemos las manos rápidas de Kev, Mike y Declan, ¿no chicos?

Los aludidos asintieron sin hacer ningún comentario sobre el tema por el simple hecho de que Ryan les había dedicado una de sus miradas no te metas con mi hermanita.

-Genial- asintió Aubree sonriéndole a su mejor amiga- Entonces estaremos aquí dentro de veinte minutos para llevar la comida.

-¿Por qué tanto apuro?- pregunto Bridget, reconociendo un matiz ansiosa en la voz de la chica.

-¿Ustedes no se han enterado?- pregunto Aubree sin creerlo- Pam mando un WhatsApp general.

-Pues nosotros tampoco nos hemos enterado- comento Kev hundiéndose de hombros.

-Lo que no nos extraña porque no eres de las estima de Pam- contesto Becca sin poder evitarlo y después rodo los ojos al ver que el chico le había quedado mirando. Quizá era una de las pocas veces que ella le hablaba directamente a él- Zada le conto que esta noche se nos tiene permitido hacer un fogón.

-Y obviamente Gabriella ya está de mal humor- comento Michelle sin poder evitarlo e ignoro la mirada que Mike le había dedicado gracias a ese comentario.

-Entonces haremos lo posible en terminar la cena pronto- asintió Zoey sonriendo- Dile a Lydia que la quiero allí- comento mirando directamente a Aubree.

-Estará ya sabes quién- comento sonriéndole- Ella terminara yendo.

 

 

Cerca de las doce de la noche, las luces internas de las cabañas volvieron a intensificarse. Significado de que los adolescentes volvían a ponerse en movimiento.

Gabriella frunció el ceño mientras veía como Arlyne le sonreía desde el marco de la puerta.

-Sigo sin entender que haces aquí- espeto la morena.

Sophie, que estaba buscando entre sus cosas algunos de los buzos de Austin para opacar el frío, miro sobre su hombro a su mejor amiga, ya que las demás se habían marchado hacía la fogata hace varios minutos.

-Estoy incentivándote para hacer tu tarea, Fernández. Te recuerdo que yo soy la animadora.

-Pues eres una animadora deportiva- le advirtió la morena sin quitarle los ojos de encima- Y es mañana por la mañana cuando tú trabajo entra en acción. No eres una coordinadora.

-Da igual- comento la castaña mirando su manicura- Tengo que incentivar que muevas el culo de la cabaña… Así que hazlo.

-¿Arlyne que estás haciendo aquí?- pregunto Mike mientras recuperaba el aliento de haber estado trotando hasta allí. Tenía la camiseta blanca pegada a los abdominales y algo sucia por haber estado cargando leña. Cuando noto que Gabriella lo estaba mirando, sonrío- He hecho tu parte y la de Kate, así que no tienes que preocuparte.

-No me estaba preocupando- contesto la chica sin apartar la mano que Arlyne comenzaba a deslizar por el hombro de él- Así que veo bastante inoportuna tu llegada. Si estábamos hablando perfectamente con tu amiga.

Mike alzo la cabeza, despejándose de la nube que Arlyne había provocado sobre él, y frunció el ceño al notar el tonito reclamante en Gabriella.

-Me ha llegado un mensaje de Pam- dijo Sophia, sabiendo que entre la ex pareja podía surgir cualquier tema que terminara en una discusión horrible- Es hora de que nos marchemos.

Gabriella se subió la capucha de la campera deportiva, instintivo de un águila, y paso entre Arlyne y Mike como si estos dos no estuvieran allí. El chico se perdió en su figura alejándose.

-No vas a recuperarla con esa actitud- espeto Sophia cerrando la puerta detrás de ella, desestabilizando a la animadora, que le dedico una mala mirada- Te lo paso a comunicar.

Mike le dedico una sonrisa.

-Siempre has sido la que mejor me cae de las águilas.

 

 

-Buenas noches chicos- saludo Jake llegando hacia donde estaban todos reunidos- Me alegra ver varios rostros conocidos esta noche con nosotros.

El fogón estaba en medio de un gran grupo de chicos que se había agrupado para pasar una noche entre amigos allí. La mayoría ya estaban asando cosas o agrupándose con sus amigos para preservar el calor.

James miro divertido al rostro de Geena cuando esta se dio cuenta que el chico había dejado caer un poco de su malvadisco sobre la mano de esta.

-Supongo que no lo has hecho a propósito- comento la castaña dulcemente, mientras comenzaba a despegarse la goma pegajosa.

-En realidad iba para Pam- contesto hundiéndose de hombros- Pero seme derritió el camino.

-Estás desperdiciando demasiado- advirtió Sirius, viendo que las manos frágiles de Geena no servían para aquello. Atrapo la mano pegajosa con las suyas y lamio el dulce sin importar que algunas personas les hubieran mirado-¿Ves? Los caramelos no se desperdician.

Aubree y Remus intercambiaron una rápida mirada.

-Gracias Black- contesto la chica, colocando torpemente la mano sobre su regazo e ignorando la mirada del chico.

-No sabía que sabías tocar la guitarra, Pam- dijo Peter, mirando como la morena estaba concentrada en afinar la guitarra que descansaba sobre sus piernas.

-¡Oh!- dijo Zoey mientras se acercaba hacía donde estaban ellos seguida por Bridget- ¡Haz traído la guitarra!

-Suponemos que eso significa que es algo especial- comento James divertido.

-Cuando éramos más chicos habían competencias en el EHS y una de ellas era de coros- comento Bridget mientras se dejaba caer pesadamente al lado de Ashley- Ellas cinco ganaban siempre.

-No siempre- contesto Aubree velozmente, pero ya era demasiado tarde, los merodeadores habían escuchado aquello.

-¿Así que cantas?- pregunto Sirius alzando una ceja- Vaya.

-No canto- negó la castaña rápidamente- Fue una tontería, algo de niñas que jamás volvimos a hacer. Solo Pam y Zoey siguen cantando.

-Eso no quiere decir que no sepas cantar- Zada coloco ambas manos sobre los hombros de Aubree y le dedico una sonrisa perfecta.

-Zada no- suplico Geena, pero la morena ya se había levantando y estaba caminando directamente hacía donde estaba Jake.

-No tuviste que haber traído la guitarra- susurro Zoey a Pamela, divertida, y la morena rodo los ojos.

-La idea es que nos integremos esta noche, muchachos- David llamo a los Lions, que se habían colocado en un lado apartado del fogón y que miraron al hermano mayor de Josh como si por un segundo no recordaran que él era un profesor y que podían odiarlo- Así que supongo sería una buena idea que buscáramos una buena manera de pasar tiempo juntos.

-Podríamos jugar a algo- sugirió Dakota sonriendo con sorna- Quizá a las escondidas.

-¿Y que todos te veamos follando atrás de algo?- murmuro Pamela y junto con Bridget fingieron que vomitaban.

-Quizá algo más práctico- dijo Zada sonriendo- Veo que no solo mi hermana trajo la guitarra. Damien y Austin también lo han hecho- los castaños asintieron, mientras se acurrucaban junto a sus novias- Podríamos cantar canciones juntos. Después de todo, es un campamento, ¿les parece?

A pesar de que muy pocos estaban de acuerdo con la idea, no tuvieron la fuerza para desecharla como una estupidez ya que Zada además de ser una Mickaelson era la cuñada de Katherine y Chad, lo que significaba que los mellizos Moore serían capaces de golpear a cualquiera que se metiera con la prometida de su hermano.

-¿Algún voluntario para empezar con las canciones?- pregunto Jake analizando los rostros de cada uno de los chicos- Vamos, no sean tímidos.

-Zoey…- intento detenerla Aubree, pero la rubia ya había levantado la mano.

-¡Daniels!- dijo David divertido, casi provocando un infarto a Ryan- ¿Qué canción nos cantaras?

-Cantaremos- corrigió apoyando las manos en las rodillas de Geena y Aubree, quienes enseguida la miraron con horror- Somos cinco. Bree, Geena, Pam, Lydia y yo.

El rostro de David se contrajo.

-¿Lydia?- pregunto sorprendido- No sabía que ella cantaba.

-Sí, cuando es con ellas suelo hacerlo- contesto la aludida mientras se acercaba a la fogata hundiéndose de hombros. Esquivo la mirada de David mientras se iba a sentar junto a sus amigas- ¿Qué canción?

-No pensé que fueras a aceptar tan rápido- se sorprendió Zoey.

-Yo tampoco- murmuro Geena perdiendo las esperanzas.

Declan miro a su hermana divertido. Desde pequeña su padre la subía al escenario para que cantara junto a él. Supuestamente el don había salteado a Declan para ser desarrollado en Geena, quien tenía el encanto suficiente para cantar siempre que quería.

-Vamos por los acordes de una canción conocida- murmuro Pam mientras se erguía y se colocaba la correa de la guitarra alrededor del cuello- ¿Saben los acordes de Wake me up?

Los Lions vitorearon la elección de la canción mientras Damien y Austin se acomodaban para empezar a tocar.

Aubree rodo los ojos y pateo a James, quien enseguida comenzó a reírse.

Lydia se abrazo las piernas con ambos brazos y suspiro antes de empezar a cantar.

 

Lydia: Feeling my way through the darkness
Guided by a beating heart
I can't tell where the journey will end
But I know where to start

 

Pamela intento, pero no pudo evitarlo. Sus ojos viajaron directamente hacía Jake cuando supo que era ella quien seguía con la canción.

 

Pamela: They tell me I'm too young to understand
They say I'm caught up in a dream
Well, life will pass me by if I don't open up my eyes
Well, that's fine by me

 

Zoey: So wake me up when it's all over
When I'm wiser and I'm older
All this time I was finding myself
And I didn't know I was lost

 

Por primera vez en mucho tiempo, las cinco se miraron dándose ánimos y se rieron sin poder evitarlo. Nuevamente estaban cantando juntas. Como cuando eran solamente unas niñas.

 

Todas: So wake me up when it's all over
When I'm wiser and I'm older
All this time I was finding myself
And I didn't know I was lost

 

Aubree no pudo evitar mirar a los merodeadores unos segundos antes de mirar a Evan y sentir por qué ella debía seguir cantando aquella estrofa.

 

Aubree: I tried carrying the weight of the world
But I only have two hands
I hope I get the chance to travel the world
But I don't have any plans

Geena se recargo en el hombre de Lydia y le sonrío a Declan cuando encontró la mirada orgullosa de su hermano sobre ella.

 

Geena: I wish that I could stay forever this young
Not afraid to close my eyes
Life's a game made for everyone
And love is a prize

 

Zoey sintió los ojos de Chad sobre ella. Sin embargo no se vio con la fuerza necesaria para mirarlo. No después de saber que había maltratado a Mark toda la tarde, demostrando ser aquella persona que ella tanto odiaba.

 

Zoey: So wake me up when it's all over
When I'm wiser and I'm older
All this time I was finding myself
And I didn't know I was lost

 

Todas: So wake me up when it's all over
When I'm wiser and I'm older
All this time I was finding myself
And I didn't know I was lost

 

 

Despertar después de haber pasado gran parte de la noche resulto ser un gran sacrificio para más de uno aquella mañana, sobre todo para los que pertenecían a los equipos deportivos del colegio, que con todo el esfuerzo físico que habían hecho la tarde anterior se quejaban de precisar al menos dos días para poder dormir en paz.

Becca sin embargo era de esas personas que por muy agotadas que estuviesen, apenas despuntaba el alba ella ya estaba arriba, pronta para un nuevo día. Esa mañana había ayudado a Aubree y a Angie, las únicas que habían madrugado encargadas del comedor, a repartir el desayuno a los pocos despiertos y después había salido a correr, a pesar de tener a Arlyne y a Lynn Stevenson como animadoras.

La hermana menor de Clark no era especialmente alguien malo, pero si una aspirante a animadora y eso ya convertía a la joven castaña en una más de esas que Becca no podía soportar.

-¡Pheerson!- sintió como alguien le llamaba y Becca se arrepintió por no haber apurado el paso en su camino de vuelta hacía la cabaña que compartía con sus mejores amigas. Sabiendo que Kev Anderson no era una persona caracterizada por la paciencia, volteo, encontrándose con el rubio trotando hacía ella.

-¿Qué pasa, Anderson?- pregunto cruzándose de brazos y alzando la cabeza para mirarlo.

La sonrisa de Kev se sacudió momentáneamente de sus labios, sin embargo sus ojos siguieron puestos en ella.

-Pasamos una linda mañana juntos…- comenzó, recordando que aquella mañana él había tenido que madrugar para preparar el desayuno y por ende, habían tenido que compartir tiempo juntos- Y sabes llevarme muy bien el ritmo corriendo…- comento, sonriendo aún más- Quizá podríamos juntarnos en California, para correr por Malibu…

-No Anderson- negó la chica, sabiendo cuáles eran sus intenciones- Ya te he hablado de que tú y yo no podríamos estar en el mismo espacio tiempo por más de media hora sin que me den ganas de golpearte.

-Podemos hacer cosas que nos lleven menos de media hora- sugirió, colocando la mano en la cintura de ella.

Becca suspiro intentando controlarse mientras con una firme mano se alejaba por un empujón de la perfecta anatomía de Kev.

-No, muchas gracias.

El rubio frunció el ceño.

-No te voy a esperar toda la vida, Pheerson- dijo, comenzando a alzar la voz- Y no creo que tú tampoco seas tan genial como para darte aires de estrella e ir ignorando a todo el mundo que se cruce en tú camino. ¡No vas a encontrar un mejor candidato que yo. Soy el mejor. Soy un lion!

-Y yo soy una águila- espeto, entrecerrando los ojos para mirarlo- Tener las categorías que tenemos no nos hace mejores o peores personas. O en tu caso… podemos decir que peores.

-¡Ni se te ocurra…!

-¿Sucede algo?- Remus cerró su libro y lo dejo caer su brazo a un lado de su cuerpo. El sol del mediodía hacía que su cabello castaño tuviera algunos tonos más claros y que sus ojos miel tuvieran ese matiz amarillo que le aparecía de vez en cuando- He escuchado unos gritos.

-Problema nuestro, Lingwood- espeto Kev mirándolo amenazadoramente.

Sin embargo Remus no pareció sentir la queja en el tono del rubio y miro a Becca con una expresión preocupada.

-¿Tú estás bien?- pregunto, ignorando la presencia del otro chico.

-Sí, ella está bien…

-No estoy hablando contigo, Anderson- contesto Remus adquiriendo una pose amenazadora.

Kev miro a Remus con una expresión mortal antes de darse cuenta que Becca ya no estaba mentalmente con él, sino que toda su dedicación estaba puesta en el inglés. Tranquilamente maldijo, volteo y comenzó a alejarse de ellos dos sin volver a mirar hacia atrás.

Una vez que Kev estuvo lejos, Remus se ánimo a acortar la distancia que lo separaba de Becca y le dedico una sonrisa.

-No tenías que meterte- se obligo a decir la rubia- Digo… Él es así de intenso conmigo siempre. No es algo que me preocupe.

-Pues esperemos que no vuelva a acosarte en un tiempo cercano- dijo sonriéndole tranquilizadoramente- Ahora que hemos solucionado esto, discúlpame, tengo que ir a despertar a James y Sebastian.

-No… Hay problema- acepto la rubia, obnubilada, dejándolo marchar. No sin antes contener las ganas de saltarle arriba.

 

 

-¿Quién es ese?- Mike dejo caer su cuerpo junto al de Bethany, provocando que la pelirroja le fulminara con la mirada ya que casi había arrojado su cámara por el susto.

Beth siguió la mirada de su mejor amigo hacía el campo de deportes y no se sorprendió para nada al ver que él se había fijado en un chico que estaba hablando nada más y nada menos que con Gabriella.

-No estoy para soportar otra escena de celos- le advirtió sin apartar los ojos de la cámara- Tengo unas capturas de Dakota limpiando los pisos que precisan ser editadas.

-Betty te estoy hablando enserio, ¿quién es ese chico?- pregunto frunciendo el ceño.

-Ya soporte a Kev, a Declan y a Chad esta mañana- espeto la chica, devolviéndole el gesto- También esta Katherine dando vueltas por los terrenos, podrías hablar con ella.

-Kate solo conoce los nombres de los chicos que le importan- comento mirándola-Y yo quiero saber exactamente el nombre ese chico.

Al volver a mirar hacía donde estaba Gabriella, se sorprendió al darse cuenta que el chico con el que ella hablaba le estaba colocando un mechón de cabello detrás de la oreja, con mucha tranquilidad, mientras ella seguía hablándole de vaya a saber uno que cosa.

Algo se acciono dentro del cuerpo del moreno y como si se tratara de una fuerza sobrehumana, se alzo con rapidez, empujando a Bethany, y comenzó a marchar con los puños apretados hacía donde estaba su ex novia.

Beth suspiro y dejo la cámara a un lado antes de seguirlo corriendo. Una vez que pudo alcanzarlo, le detuvo el paso y lo obligo a detenerse.

-Mike mírame- le dijo la pelirroja intentando sujetarle el rostro para hacer contacto visual con él, sabiendo que esa era una de las únicas cosas que lo hacían entrar en razón- Michael, tú no puedes ir allí y reclamar cosas. ¿No recuerdas que perdiste esa oportunidad cuando preferiste acostarte con Dakota?

Mike miro a su mejor amiga furioso.

-Bethany apártate.

-Tú no me vas a ordenar cosas cuando estás en ese estado- espeto frunciendo el ceño- Mike, entra en razón.

-¿Por qué tiene que dejar que otro chico la toque?- pregunto de repente, cambiando totalmente su expresión. Sus ojos verdes se clavaron en los de Beth y enseguida a la pelirroja se le partió el corazón- ¿Por qué tiene que hacer esa clase de cosas delante de mis narices?

Beth le dedico una media sonrisa.

-A veces las personas que amamos nos lastiman sin darse cuenta.

 

 

-Buenas noches chicas- Sirius apareció en la ventana de la cabaña, sorprendiendo a Lorein, que no estaba acostumbrada a las apariciones sorpresas del azabache.

Ashley y Aubree apartaron el libro que estaba compartiendo y miraron al chico esperando algo. Pero nada paso por unos segundos hasta que se escucharon unos ruidos al lado de la cabaña y los rostros de Zoey y Pam aparecieron junto a Sirius.

-Hoy es nuestra noche- dijo la rubia mientras apoyaba las manos en el umbral y con un limpio empujón, gracias a su práctica como porrista, estaba con la mitad del cuerpo adentro de la cabaña- Pónganse algo lindo para mí y muevan esos traseros lejos de esas feas camas.

Clennyf miro a Zoey con una ceja alzada.

-¿Qué han hecho?- pregunto sorprendido.

-Lorein, cariño, ya sabes que nosotros no podemos estar sin fiestas un sábado- comento Pamela desde el otro lado del vidrio- Solo síguenos la corriente, ¿vale?

-¿Pueden dejar de decirme Lorein?- pregunto Clennyf divertida- Me gustaba más cuando me decían Lily.

-Sí, pero Lily me hace acordar a alguien molesto, así que es mejor utilizar el bonito nombre que tus padres te dieron- comento Sirius mientras jalaba la cintura de Zoey para depositarla una vez más sobre la tierra- Así que, ¿vamos?

Aubree supo enseguida que era hora de moverse. Sus tres amigos tenían a través del vidrio esa clase de mirada que te obliga a moverte antes de que ellos hagan algo por vos.

Obligaron a Sirius a voltear, aunque este alego que ya había visto varios pechos en su vida, y diez minutos después Pam y Zoey las estaban ayudando a salir por la ventana a las tres.

Apenas habían comenzando a marchar cuando James, con el resto de las águilas se acercaron a ellos.

-Los demás están ya todos en el comedor- comento Potter sonriendo y Sirius asintió.

-Típico de Lunático, hacer las cosas por el medio seguro primero.

-¿Qué vamos a hacer?- pregunto Ashley mientras comenzaban a marchar todos juntos a paso veloz gracias al frío que había en Nevada por la noche.

Sirius pasó un brazo por los hombros de su novia.

-Una fiesta, cariño- contesto- Hecha por nosotros.

Aubree sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Cuando llegaron al comedor, este parecía deshabitado, como tendría que ser a la una y media de la madrugada.

Peter salto de su lugar y Aubree no dudo en que el chico estuviera en su forma de rata vigilando hasta ver las cabezas azabaches de sus mejores amigos apareciendo por el camino.

-Ya están todos adentro- aviso mientras comenzaba a tiritar por el frío.

-Genial, Colagusano- comento James- Será mejor que entremos de una buena vez antes de que terminemos de congelarnos.

El comedor había sido convertido en una autentica sala de baile. Con las mesas apiladas en los rincones, con variadas botellas de alcohol arriba y mucha comida para picotear, estaban seguros de que aquello no era una fiesta organizada por nadie más que un par de adolescentes.

-¿Cómo hicieron para traer todo ese alcohol?- pregunto Aubree agarrando por el codo a Sirius.

Este le dedico una mirada de soslayo.

-Pues danos algo de crédito, Bree. No te olvides qué somos en realidad.

-¡Las varitas!- dijo sorprendida- ¿Cómo hicieron para que nadie se diera cuenta?

-Años de práctica- contesto hundiéndose de hombros- Además no creo que alguien venga con preguntas cuando hay tanto alcohol para tomar.

-Zada… Jake… Ian…Jesse… ¡David!- se alarmo la castaña- ¡Oh, Dios! ¿Sabes en los problemas que nos meteremos si Bakerly o el profesor Brown aparecen por aquí?

-No lo van a hacer- negó divertido- Hemos utilizando algo de nuestro encanto con ellos para que duerman pacíficamente toda la noche. Y si alguien se atreve a delatarnos con ellos, caerá bajo futuro- agrego, sonriendo- Así que cálmate, Aubree. Estás totalmente fuera de lugar que te estreses por esto. Ve y disfruta, Ryder no deja de poner los ojos sobre ti desde que llegaste.

Las mejillas de Aubree se tiñeron de color rojo y enseguida aparto la mirada de Sirius, sin poder dejar de notar que por mucho que Charlotte le estuviera hablando, desde esa distancia podía notarse que Evan le estaba hablando nada más a ella.

Unos segundos después Zoey y Bridget la habían atraído hacía la gran estufa del comedor, donde se habían reservado un gran lote de alcohol para ellas solas.

 

 

La fiesta llego rápidamente a su auge a las tres de la mañana.

Las grandes cantidades de alcohol dentro de los chicos provocaba que más de uno se hubiera subido a la mesa o saltara en su lugar como un poseso aunque estuviera sonando música lenta.

Los merodeadores veían como su popularidad dentro del EHS tocaba las nubes ya que en ese momento todos sabían que ellos habían sido los organizadores de todo eso.

-Quizá faltan algunas chicas…- comento Chad, colgando de los hombros de Peter, mientras balanceaba un vaso de vodka de un lado hacía el otro y se movía mirando el panorama de la fiesta- Pero han levantado el alma del campamento.

-Pensé que eras un chico todoterreno, Moore- dijo el castaño, quien para ese momento sentía algunos efectos del whisky.

-Lo soy… Como tú amigo- comento señalando a James, quien en ese momento estaba cómodamente bailando a los besos con Pamela- No sabía que a tu amigo le gustaban las morenas.

-Yo tampoco lo sabía- comento hundiéndose de hombros- Pensé que le iba más… el color rojo. Pero supongamos que no le va mucho el celibato.

 

 

Ashley bostezo antes de sentir la mano de Sirius sobre su espalda.

-Si quiere ir a dormir no tienes por qué obligarte a mantenerte por acá- murmuro con la voz pastosa- Yo iré a verte dentro de un rato.

-No creo que sea necesario. Iré directo a la cama- contesto sonriéndole- Que termines bien, Sirius.

El azabache murmuro un conjunto de palabras extrañas y un segundo después estaba nuevamente bailando junto a Zoey y Bridget, quienes no dejaban de moverse al ritmo de I Love It.

La castaña se abrazo a sí misma y salió del comedor bajo la mirada de Katherine.

-¡Declan!- llamo la castaña, al borracho chico que estaba sentado detrás de ella. Rodo los ojos al ver que el ojiverde apenas podía moverse y lo ayudo a incorporarse a pesar de que él le había maldecido- Cierra el pico, borracho estúpido. ¿Ves aquel cuerpo que se está yendo? Pues es Ashley Cenna, cariño, y va sola.

Haber mencionado el nombre de la menor de las Cenna provoco que el rostro de Declan adquiriera una expresión sumamente radiante.

-¿Dónde está Black?- pregunto, al parecer, renovado.

-Black esta con Daniels y Rumsfeld.

-Genial- comento sonriendo. Beso la frente de Katherine- Gracias Kitty.

-Sí, lo que sea- comento la castaña rodando los ojos antes de marchar hacía donde estaba Chad.

Declan se movió entre los alumnos del EHS con la calidad de un experto y pronto estuvo afuera, en el frío, siguiendo los pasos de Ashley.

Algo se empezó a mover dentro de él a una velocidad extrema. Parecido a esa sensación que sentía cuando estaba por comenzar un partido y cuando vio el cabello castaño de Ashley y su diminuto cuerpo moviéndose rápido bajo la tenue luz de la luna, supo que era la mejor sensación del mundo.

-Ash…- dijo con la voz pastosa y en un rápido susurro, sin embargo eso basto para que la castaña se detuviera y girara para mirarlo, con los ojos como platos- Que suerte que te veo aquí.

-Wells- comento poniéndose a la defensiva. Miro sobre su hombro y hacía todos lados. Pero no había nadie. Estaban los dos solos- ¿Estás borracho?

-Bebe… No te preocupes por mi estado. ¿Acaso no ves que podemos bailar? Si haces silencio aún podemos escuchar la música del comedor…

-Estás demasiado borracho y diciendo estupideces, Wells- comento rudamente. Odiaba que las personas tomaran alcohol. Su padre no hacía más que maltratarla cuando eso sucedía- Será mejor que vuelvas.

-¿Por qué quieres quedarte sola, Ashley?- pregunto, cambiando su expresión- Black esta allí dentro… ¿Acaso tienes a otro?

-¿De qué estás hablando…?

-¿No te bastamos con Black que quieres ir por otro chico?- pregunto, acercándose rápidamente hacía ella, sujetándola por los codos- Eres tan parecida a Arlyne…

-¡No me compares con ella, Wells!

-¡Pero es la verdad!- espeto, sacudiéndola- ¡No haces más que confirmármelo!

-Wells me estás haciendo daño…

-Yo…no…

Expelliermus!- grito una voz entre la oscuridad y de repente Declan ya no estaba aferrándose a Ashley, sino que estaba inconsciente en el suelo, mientras que ella lo miraba con los ojos como platos.

-¡Sirius!- grito la reconocida voz de Remus y de repente los dos merodeadores aparecieron varita en alto en medio de la oscuridad- ¿Qué crees que estás haciendo?

-Ese estúpido estaba tocando a Ashley, Remus.

-¡Eso no es excusa para que lo hayas hechizado!

-¡Siempre me dices que no use la violencia!

-¡ESTAMOS RODEADOS DE MUGGLES AQUÍ, BLACK!

-Ya, haces una crisis por todo.

-¿Sirius?- pregunto Ashley en shock- ¿Cómo el de…?

-Desmaius- recito Remus tranquilamente y le arrebato la varita a Sirius- ¿Entiendes que tendremos que modificarles la memoria? Nuestra magia no es la misma aquí, Sirius, no sabemos que tanto poder alcancemos.

-Me importa muy poco- espeto, mientras tambaleantemente agarraba el cuerpo desmayado de Ashley del suelo- Mientras no le cuestes a Aubree que he hechizado a Wells todo bien.

-No mereces esa clase de castigo- contesto, negando- De todos modos, hiciste algo semi correcto.

Sirius no pudo evitar reír.

-Te estamos corrompiendo.

 

 

 

-Ya volvemos a casa- comento Aubree colocándose los anteojos de sol, para opacar la resaca, mientras se dejaba caer en el asiento del transporte que los devolvería a California-  Jamás pensé que extrañaría tanto mi casa.

-Pero supongo que es bueno volver a un lugar donde te sientes cómodo- le consoló Remus, sentado a su lado.

-Lo mejor de todo, ¿sabes qué es?- pregunto cruzando los brazos por detrás de su cabeza- Que no veré a personas que tuve que soportar todo el fin de semana.

-Sí, es una suerte que no veamos a ciertas personas por un tiempo- comento Sirius entrecerrando los ojos, dedicándole todo su odio merodeador a Declan, mientras que este le imitaba, emanando resentimiento lion.



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