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El pasado amoroso de Christian » Milagros
Historia terminada El pasado amoroso de Christian (ATP)
Por salamandra montez
Escrita el Jueves 1 de Marzo de 2012, 19:05
Actualizada el Lunes 2 de Septiembre de 2013, 15:20
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Milagros

 Salía el primer sol cuando había una pequeña comitiva, compuesta por cinco soldados y dos sirvientas, en la puerta del castillo. Estaban esperando al brujo Azmuth.

En la sala de reuniones estaban Shail, Jack, Victoria, Michael, Kichel, Christian y Gabriela. Ella no había querido que estuvieran los Consejeros Reales. Quería una reunión intima y no se fiaba mucho de ellos y menos cuando se trataba de la salud de su padre.

Estaban sentados en la mesa, menos Christian que estaba apoyado en la pared aparentemente relajado pero todos sus músculos estaban en tensión. Había un pesado silencio.

Tocaron suavemente la puerta y entro el brujo seguido de la comitiva. Parecía un enano, no mediría más de un metro. Tenía el pelo largo y blanco, sus ojos eran grisáceos y transmitían mucha sabiduría. Vestía una túnica marrón con una capa y en el cuello adornaban un montón de collares con signos extraños. Levanto su mirada hacia la Princesa con determinación y mucho respeto. Ella se levanto y Azmuth le hizo una reverencia.

-Princesa, es un placer volver a verla.

-Perdona, ¿es que acaso nos hemos visto en alguna ocasión?-pregunto extrañada porque no le conocía de nada. Él rio ante esa pregunta.

-Disculpe mi osadía Princesa, pero nos conocemos aunque era usted muy pequeña. Tendría 2 o 3 años. Lisa y yo éramos buenos amigos.

-¿Usted conocía a mi madre?-pregunto no muy convencida aunque su madre era una Archimaga muy conocida.

-Si, a pesar de que tradicionalmente los magos y los brujos no nos llevamos muy bien-y miro a Shail-con tu madre era distinta, era una gran persona.

-Buenos días, Dama Lunnaris y Señor Yandrak-les hizo una pequeña reverencia  a lo que contestaron con un movimiento de cabeza.

-Bueno, siéntese que estará más cómodo para poder hablar mejor-opinó Michael al ver la cara de Gabriela. No Le gustaba mucho hablar de su madre, la ponía muy triste y se le podía notar un profundo dolor en sus ojos. Y esa reunión ya iba a ser dura para ella.

-Ah, sí mucho mejor. Que ya con la edad que tengo mi espalda ya no es la misma- y se sentó en la mesa.

-Veras…-empezó Victoria

-Ya se, ya sé porque me habéis llamado. Las Piedras Runas me lo han dicho.

-Ah, las Piedras Runas se lo han dicho y también le han dicho la cura. O se lo dirán las pociones o las hierbas-ironizó Jack

-Perdona joven, no debes faltar el respeto a la naturaleza ni a sus elementos. Te burlas de mi magia cuando es la única que puede ayudar a tu amigo, ni siquiera esa magia de los Dioses que tanto creéis. Por mucho que seas el último dragón, no te da derecho a insultar mi modo de vida. Parece que no necesitáis mi ayuda, así que me voy-y se levanto con mirada indignada.

-No por favor-se levantó también Gabriela-Jack, sal de la sala.

Los dos se miraron y la de ella no admitía replica.

<< ¿Quieres dejar de hacer el tonto, Dragón?>>le dijo telepáticamente Christian

<<Dejarme en paz>>

<< ¿Quieres salvar a Alsan no? Pues vete y déjanos a nosotros, estas muy alterado>> Y se fue dando un portazo.

-Perdone el comportamiento de Jack. Es muy impulsivo y está muy nervioso-se disculpo Shail

-Si que el necesitamos, por favor ayúdenos-le rogo Gabriela

-De acuerdo-suspiró-explícame brevemente como se encuentra su Majestad.

-Ahora está estable, ha caído en coma y tiene la fiebre muy alta y ya ha dejado de devolver pero está muy grave. No sabemos cómo ha empezado, una sirvienta lo encontró en el suelo.

-Entiendo, entiendo-asentía pensativo-parece más grave de lo que creía.

-¿Puede hacer algo?-preguntó ansiosa Gabriela, quería atenerse a cualquier esperanza.

-Antes tendría que verle, pero ya le digo desde ahora que será difícil y en el mejor de los casos, será un proceso largo. He curado varias veces la enfermedad de la fiebre amarilla pero nunca habían llegado al coma.

Gabriela suspiro y en sus ojos se podían apreciar perfectamente el dolor, la angustia y el temor por el que estaba pasando.

<<Ya verás que sale adelante. Es un luchador>>le decía telepáticamente Christian, ella le sonrió brevemente, le agradecía mucho todo el apoyo que le estaba dando en esos momentos.

-Aun así no adelantemos acontecimientos-dijo Azmuth

-Eso, y ahora le enseñaran su habitación-dijo Shail

-Muchas gracias por dejarme quedarme aquí.

-No faltaría más, y si necesita algo Concordia estará a su disposición-le indico Gabriela con la mano a una de las sirvientas que estaba en la comitiva.

 

Iba caminando por las calles de la ciudad, quería alejarse un rato del bullicio y del ruido. Todo Vanissar estaba conmocionado con la noticia de la enfermedad del Rey Alsan. Se dirigía a las afueras, cuando vio cerca de una casa abandonada a un chico joven que vestía totalmente en negro. Él se dio cuenta de su presencia y se dio la vuelta. La estaba observando minuciosamente, mirando cada detalle.

Era una chica de unos 19 años, tenía el pelo negro y algo rizado que le llegaba a los hombros. Sus ojos eran marrones y llevaba gafas. Era de estatura media y tenía algunas curvas pero estaba de muy buen ver. Tenía una sonrisa inocente y sus ojos brillaban de una manera especial. Vestía unos vaqueros  y una camiseta sin manga morada y unas sandalias con un poco de tacón negras.

-Hola-saludo la desconocida. Él se limito a seguir observándola sin pronunciar ni una palabra.

-¿Tú eres Christian, de la Triada no?-pregunto aunque ya sabía la respuesta. Todo Idhun conocía a la Triada.

-Si ya sabes la respuesta para que preguntas-su mirada era fría y distante pero esa chica no podía apartar la mirada de él, la hipnotizaba. Tenía  algo de miedo en su interior pero su fascinación era mayor.

-Me llamo Milagros-Christian seguía sin contestar, simplemente se limitaba a ver el horizonte. Le gustaba la soledad, y tenía la necesidad de alejarse del castillo, allí se ahogaba. Había mucha tensión y le ponía muy nervioso aunque no quería alejarse mucho de Gabriela.

-¿Vienes mucho por aquí?-intentando entablar una conversación con él.

-No-contesto firmemente-No eres de aquí ¿de dónde eres?

-Soy de Puerto Esmeralda ¿Cómo lo sabías?

-Por tus facciones, tu acento-se encogió de hombros-es fácil saber que no eres de la cuidad.

-Y más para alguien como tú ¿no?-le miro a los ojos y le sonrió coquetamente.

-Supongo que para cualquiera con un poco de cabeza-y antes de que ella dijera algo más despareció.

-Adiós Christian-susurró dulcemente.

Ese chico le había calado muy hondo en su corazón, le gustaba mucho pero había un problema. Sus padre la había prometido con un hombre de 25 años, comerciante. Era una farsa de matrimonio pero él era un hombre de negocios y por eso se casaría obligada. Ella se había negado rotundamente, aunque nunca había encontrado el amor, a hasta ahora.

 

 Alexia caminaba tranquilamente hacia la enfermería, hoy se había levantado de muy buen humor. Se acababa de enterar de que habían llamado a un brujo para ver si puede curar a su Majestad. Y eso quería decir que estaba muy grave. Entró y se puso a ordenar unos papeles. Al rato, entró Gabriela con una cara un poco demacrada y lleno de ojeras de no dormir nada.

-Hola Alexia

-Hola Gabriela, ¿Cómo está tu padre?

-Mal-suspiró cansada-¿Y tú dónde estabas ayer?

-Estaba con una amiga mía. Y Gabriela quiero que sepas que aunque no nos llevemos muy bien que tienes mi ayuda para lo que sea. Y si necesitas algo, lo que sea aquí me tienes-la dijo mirándola a los ojos y sonriéndola.

-Gracias, Alexia. La verdad es que me ha sorprendido que me digas esto-la sonrió y cogió una carpeta que había en su escritorio y se fue.

Alexia sonrió muy satisfecha de sí misma, tenía que tener cerca a sus amigos pero aún más a sus enemigos. Y le convenía ganarse la confianza de Gabriela ahora. Esperaba que Jonás cumpliera con su trabajo pronto, quería verla muerta.

 

 

Hola a todos!!! Bueno aquí está el capitulo Nº 20. Este cap se lo quiero dedicar a una gran seguidora y muy amiga mia Milagritos. Por ella esta dedicado este personaje, y te advierto:

TEN MUCHO CUIDADITO CON CHRISTIAN QUE ES MIOOOO Y NADIE ME LO QUITARA (Ya veis lo loca que estoy jajaja)

1 Comentario = 1 Minuto = 1 Sonrisa y actualizo mas pronto

ACTUALIZARE LO ANTES POSIBLE

BESSSSSSSSSSSSSOS

Patricia


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